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El Ocaso del Petróleo: Edición de 2017

The Oil Crash - 4 December, 2017 - 23:18
Queridos lectores,

Como cada año desde 2012, tras salir cada edición del informe anual de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el World Energy Outlook (WEO), hago un análisis pormenorizado sobre qué significa la previsión de producción de petróleo del escenario central del WEO en términos de volumen de hidrocarburos líquidos, energía bruta y energía neta, tanto con hipótesis muy conservadoras como utilizando otras más drásticas pero probablemente más realistas. Un ejercicio que encuentro bastante revelador, aunque el objetivo del mismo ha ido variando ligeramente con el paso de los años.

Cuando lo hice por primera vez en el año 2012 fue porque me alarmaba la manipulación obvia que se hacía en ese informe de la producción de petróleo crudo convencional de los campos existentes, cambiando el ritmo de decaimiento anual que ya se estaba observando (en aquel entonces, un 5% anual) por uno considerablemente más suave (3,3% anual), y que a pesar de esa manipulación y otras perceptibles (por ejemplo, el ritmo de descubrimientos de nuevos yacimientos, exagerado muy notablemente) ya en el escenario de referencia se preveía una ligera caída de la producción de petróleo crudo. Mi propósito con aquel primer "El Ocaso del Petróleo" era mostrar que, si se le quitaban las manipulaciones más obvias, el propio escenario de la AIE nos mostraba el declive de la producción de petróleo crudo.

Con el paso del tiempo, siempre que he dispuesto de los datos he repetido el análisis para constatar que la mayoría de los problemas avanzados no hacían otra cosa que agravarse con el tiempo (por ejemplo, la caída de producción de los campos ya existentes se sitúa ya en el 6,2% anual, como se explicaba con mucho detalle en la edición de 2016 del WEO). De hecho, el único punto verdaderamente positivo y que ha retrasado un poco lo peor de lo esperado ha sido la fuerte irrupción del petróleo de fracking de los EE.UU., que durante unos pocos años ha podido compensar un declive que cada vez se hace más patente. Sin embargo, las tendencias de base, agravadas encima por la fuerte desinversión de las industrias del sector, hace anticipar una evolución aún peor de lo prevista. Y a pesar de ello la AIE nos deleita cada año con un escenario donde las cifras formalmente suman lo que tienen que sumar, aunque con explicaciones variopintas y bastante variables año tras año. De modo que con el tiempo "El Ocaso del Petróleo" me está sirviendo para comprobar que, a pesar de los diferentes maquillajes, la tendencia a medio y largo plazo es, consistentemente a pesar de las diferentes técnicas de camuflaje, hacia el declive.

Este año es peculiar por diversos motivos. Por un lado, la AIE vuelve a poner el foco, como ya hiciera en 2012, en previsiones muy optimistas sobre la evolución del fracking en los próximos años, a pesar de que ya es más abrumadora que nunca la demoledora evidencia de que es un negocio ruinoso en cualquier escenario de precios. La segunda peculiaridad del momento actual es que la AIE ha introducido un nuevo escenario que se llama Desarrollo Sostenible, que aunque no es su escenario central para aproximarse más al curso previsible de los acontecimientos en lo que al petróleo se refiere. Pero no anticipemos acontecimientos y examinemos los datos.

Escenario central.

En la Tabla 4.5 el WEO 2017 nos ofrece los datos con las previsiones para los próximos años para el escenario de Nuevas Políticas.



A diferencia de lo que pasaba en el WEO 2016, esta vez no tenemos el alto nivel de detalle sobre la producción de los diversos tipos de yacimiento ya existente, así que no podremos desglosar su evolución. Para mayor agravamiento, este año nos vuelven a desglosar la Recuperación Mejorada de Petróleo (Enhanced Oil Recovery, EOR), que encima resulta ser una cantidad bastante significativa a final del período (nada menos que 4,3 millones de barriles diarios, Mb/d). En 2015 seguí el criterio de que esta categoría debía ser acumulada a la producción de petróleo de yacimientos ya existentes porque es sobre todo en éstos donde se aplica. Sin embargo, al comparar la gráfica que me resultaba de hacer esa hipótesis con la del año pasado me di cuenta de que la única forma de hacer compatibles ambas gráficas es que en realidad el EOR se debe contar en la categoría de "Campos por desarrollar", lo cual es un hallazgo importante: la AIE separa los proyectos de expansión de los campos existentes de los proyectos por desarrollar cuando le interesa hacer alguna maquinación contable, como luego veremos.
 Hidrocarburos líquidos o "todos los líquidos del petróleo" según el escenario de Nuevas Políticas propuesto en el WEO 2016. El eje vertical está expresado en millones de barriles por día (Mb/d)

 Hidrocarburos líquidos según el escenario Nuevas Políticas del WEO 2017, agrupando la franja de "Recuperación Mejorada de Petróleo" con la de "Campos por desarrollar". Las franjas se han apilado en el mismo orden del WEO 2016.

Como ya se ve en las gráficas de arriba, los tipos de hidrocarburo líquido que podremos considerar, serán, por tanto, el petróleo crudo convencional de "Campos ya existentes" (franja verde en las gráficas), el crudo convencional de "Campos por desarrollar" (franja roja) y el crudo convencional de los "Campos aún por descubrir" (franja morada). En la categoría de no convencionales tenemos los "Líquidos del gas natural"
(azul grisáceo), el "Petróleo ligero de roca compacta" (LTO, franja naranja oscuro), los "Petróleos pesados" (franja naranja intermedio) y "Otros" (franja naranja claro). La rúbrica "Otros" en este caso excluye los biocombustibles, porque en otra de las trampas contables de la AIE en el WEO de este año se los contabiliza como energía renovable, y por tanto en "Otros" lo que queda son las conversiones gases-a-líquidos, carbón-a-líquidos y cosas semejantes, siendo por tanto muy minoritaria. Para finalizar, tenemos la aberración contable de las "Ganancias de proceso" (franja gris claro), que representa la expansión volumétrica de los productos del petróleo al ser tratados en una refinería, sin ganancia real de energía, como ya hemos explicado otros años. El orden de apilamiento en las gráficas sucesivas será el del enunciado que acabo de hacer, por consistencia entre los distintos tipos de hidrocarburo y también con la representación que usamos en anteriores ediciones de "El Ocaso del Petróleo" excepto en la de 2016.

Para dar perspectiva a la gráfica, añado los datos de los años ya pasados, extraídos de anteriores WEOs. Me veo obligado a incorporar el año 2020 del WEO 2016 porque de manera bastante extraña no está dado en la tabla de este año.

Antes de comenzar a discutir las gráficas de este año, resulta interesante destacar la comparación entre las previsiones que se realizaban en el WEO 2016 y en el WEO 2017. En la siguiente gráfica muestro los diferencias según el tipo de hidrocarburo líquido (siempre es dato del WEO 2017 menos dato de WEO 2016, así que un valor positivo indica un mayor valor en 2017 y uno negativo un mayor valor en 2016). He añadido una barra negra que representa las diferencias de los totales de hidrocarburos líquidos.


Diferencia por categorías de hidrocarburo líquido en los escenarios "Nuevas Políticas" del WEO2017 y del WEO 2016, en Mb/d (positivos si la cantidad es mayor en el WEO 2017 que en el WEO 2016 y negativa en caso contrario).
Como se ve en el gráfico, en el WEO 2017 los totales de cada año de 2025 a 2040 son superiores respecto a los valores del WEO 2016. La clave está, por supuesto, en el fuerte crecimiento del LTO, a todas luces completamente irrealista. Llama la atención que también una apreciable mayor producción de petróleo crudo que proviene de campos ya existentes en el WEO 2017 respecto al WEO 2016, fruto de que se considera que el declive de los campos existentes es tan sólo del 4,2% anual cuando la propia AIE dejaba claro en el WEO 2016 que ésta es del 6,2% anual y no se ha producido ningún cambio que justifique una atenuación de la caída (más bien al contrario). Esa subida es necesaria para compensar la más que considerable caída de los "Campos por desarrollar" en el WEO 2017 respecto al WEO 2016, y es que en el WEO 2017 han tenido que acomodar el hecho de que la falta de inversión va a afectar al desarrollo de los campos de petróleo crudo futuros (y eso que en el WEO 2017 aquí estoy acumulando toda la Recuperación mejorada de petróleo).

Veamos cómo quedan las gráficas de evolución según miramos a la energía que representan. La gráfica de referencia es la del volumen de producción, que es igual que la que mostré arriba pero con las franjas apiladas de manera más coherente, por grupos de petróleo.


Evolución de la producción de hidrocarburos líquidos en volumen según el escenario "Nuevas Políticas" del WEO 2017.

Cómo se ve en la gráfica, hay una ligera caída de la producción de petróleo crudo (las tres franjas inferiores), desde los 70 Mb/d en 2015 hasta los 64,1 Mb/d en 2040, ligeramente inferior a lo que se avanzaba en anteriores WEOs. De hecho, este es el WEO donde más retrocede la producción de crudo convencional, como se muestra en la siguiente gráfica comparativa, extraída del artículo "Does the IEA try to hide the conventional crude oil peak in its 2017 World Energy Outlook?", de Crudeoilpeak.info:



Procedamos a estimar, con los factores usuales, la energía bruta que proviene de estos hidrocarburos líquidos. Como siempre, consideraremos que los petróleos no convencionales, todos ellos, contienen sólo el 70% de la energía bruta en volumen del petróleo convencional, y que por supuesto las "Ganancias de proceso" no aumentan la energía del petróleo. El resultado es como sigue:


Energía bruta de los hidrocarburos líquidos en el escenario Nuevas Políticas del WEO 2017, expresada en millones de barriles de petróleo equivalente por día (Mboe/d).

Como siempre, se ve un cuadro algo menos boyante que el triunfalista de la AIE, con un crecimiento muy débil de la energía bruta en los próximos años.

Si estimamos ahora la energía neta con los factores usuales (TRE de 20 para campos existentes, 5 para Campos por desarrollar, 3 para Campos aún por descubrir, 5 para los Líquidos del gas natural, 2 para el LTO y el petróleo pesado y de 1 - es decir, sin energía neta- para los Otros), lo que nos queda es:


Energía neta de los hidrocarburos líquidos en el escenario Nuevas Políticas del WEO 2017, expresada en millones de barriles de petróleo equivalente por día (Mboe/d).
En consonancia con las anteriores ediciones de "El Ocaso del Petróleo" se observa que probablemente 2015 fue la cima de la energía neta (se recuerda que, dada la granulosidad de los datos, que van de 5 en 5 años, la precisión de esa fecha es lógicamente de +- 2,5 años).

Por último, una estimación más realista de la energía neta implicaría corregir la caída de la producción proveniente de los Campos existentes del 4,2% anual que le ha impuesto el WEO 2017 y ponerle el 6,2% anual real, tener en cuenta que la mitad de los Campos por desarrollar no se desarrollarán nunca por escaso rendimiento,  tomar un cuarto de los Campos aún por descubrir porque la AIE está exagerando el ritmo de descubrimiento (ya es actualmente un sexto de la media de las últimas décadas, pero dejo un cuarto por comparar con las ediciones de otros años), que de los Líquidos del gas natural se podría aprovechar un tercio como sustituto del petróleo para ciertas aplicaciones petroquímicas, y que el LTO y de los petróleos pesados se podría aprovechar como mucho la mitad. El resultado se expresa en la siguiente gráfica:


Estimación más realista de la energía neta de los hidrocarburos líquidos en el escenario Nuevas Políticas del WEO 2017, expresada en millones de barriles de petróleo equivalente por día (Mboe/d).
Gráfica que se compara bastante bien con la que obtuvimos el año pasado y que reproduzco aquí debajo.


Estimación más realista de la energía neta de los hidrocarburos líquidos en el escenario Nuevas Políticas del WEO 2016, expresada en millones de barriles de petróleo equivalente por día (Mboe/d).
La razón de la similitud global viene del hecho que la fracción que más peso tiene es el petróleo crudo convencional, que aún hoy en día representa casi el 80% del total, y una vez que se fija de manera realista su declive esta fracción arrastra al conjunto de las otras cuando se las expresa en energía neta, porque tienen muy poca.

Conclusiones:

Con cada nueva edición de su World Energy Outlook la AIE se ve obligada a hacer nuevos equilibrios contables para no aceptar la cruda realidad de que hay muchas piezas que ya no encajan en el cada vez más desequilibrado puzzle de la producción de hidrocarburos líquidos. Donde antes se apostaba por la inversión en nueva producción ahora se ha de fiar todo al fracking, toda vez que el proceso de desinversión global excepto en los EE.UU. impide apostar a otro caballo. Cuando se vea que el fracking es también, necesariamente, una apuesta perdedora a pesar del espejismo de los EE.UU., a la AIE no le van a quedar más posibles escapatorias y quizá entonces tendrá que aceptar que, se haga lo que se haga, la producción de hidrocarburos líquidos va a decrecer durante las próximas décadas, y posiblemente de manera bastante precipitada. Lo interesante de estos ejercicios de la serie "El Ocaso del Petróleo" es que se ve que, al margen de los maquillajes contables, la fracción dominante en cuanto a la energía neta es y ha sido siempre el petróleo crudo convencional, y es en él en realidad en el que nos deberíamos de fijar para anticipar por dónde van a ir los próximos años.

Salu2,
AMT 
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World Energy Outlook 2017: Mirando más allá del pico

The Oil Crash - 21 November, 2017 - 20:38

Queridos lectores,

Como cada año por estas fechas, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha hecho público su informe anual sobre el estado de la energía en el mundo, el World Energy Outlook (WEO), y como cada año me dispongo a ofrecerles una visión rápida de los hechos más relevantes contenidos en este informe, reservándome para futuros posts un análisis en más profundidad de algunos de sus aspectos. Otros años conseguía sacar mi valoración en un par de días, pero lo hacía a costa de dormir muy poco y de centrarme en pocos aspectos. Sin embargo, dada la complejidad de la situación que se está comenzando a dibujar, esta vez me he tomado una semana para estudiarme bien el texto (que fue publicado el 14 de noviembre), intentando ver más claro entre las muchas sombras y distracciones que se proyectan en el WEO 2017. Y lo que se ve no es precisamente reconfortador.

Como en todos los WEOs anteriores, la AIE dibuja las tendencias para los próximos 25 años basándose en los resultados de sus modelos de economía-energía. A partir de estos modelos, la AIE desarrolla un conjunto de escenarios que pretenden cubrir los caminos más probables que seguirá nuestra sociedad. Lo que es curioso de comprobar es que con el paso de los años el número de escenario contemplados por la AIE se ha ido incrementando sin cese. Así, de tener un único escenario tendencial hace poco más de una década, a medida que sobrepasamos el punto crítico del año 2005 (cuando se produjo el máximo de extracción de petróleo crudo) pasamos a tener dos (Políticas actuales o BAU y Nuevas Políticas), a los que más tarde se les añadió un tercer escenario, el 450, y ya el año pasado nos añadieron dos nuevos casi-escenarios (llamados entonces "bien por debajo de los 2ºC de calentamiento" y "Hacia los 1,5ºC". Lo que esta proliferación de escenarios nos indica es, esencialmente, una mayor incertidumbre sobre el futuro, y que la tendencias en la evolución de la energía, la economía y la sociedad la AIE implícitamente reconoce que cada vez le resultan más difícil capturar.

En este nuevo WEO, la AIE simplifica la estructura de los escenarios y los reduce a tres: "Políticas actuales", "Nuevas Políticas" y un nuevo escenario, con un nombre bastante significativo: "Desarrollo sostenible". Resulta interesante ver cómo la necesidad de proponer un nuevo paradigma va permeando poco a poco en la no hace tanto hermética y siempre optimista AIE. También es interesante ver cómo se abandona el nombre del escenario 450 (en referencia al objetivo de partes por millón de concentración de gases de CO2 equivalente en la atmósfera terrestre que no se debía traspasar), simplemente porque la AIE ya es consciente que no se va a poder evitar sobrepasar ese nivel de concentración de gases de efecto invernadero. Haciendo de nuevo de la necesidad virtud, se abandona ese objetivo simplemente haciéndolo desaparecer de un plumazo, no mencionándolo explícitamente en su pleno significado. De hecho, toda referencia a las 450 ppm ha sido completamente obviada en este informe, y el puñado de veces que se cita al Escenario 450 del WEO 2016 por la necesidad de compararlo con el nuevo escenario de "Desarrollo sostenible", se menciona que el objetivo del mismo era "mantener el aumento global de temperaturas por debajo de los 2ºC", evitando así referirse al verdadero significado del guarismo ahora maldito de 450. Básicamente, la utilización de una etiqueta de marca blanca y más genérica, "Desarrollo sostenible", es la manera que tiene la AIE de decirnos que esta batalla ya se ha perdido.

La presentación ofrecida a la prensa ofrece un interesante contraste con respecto a otros años. Así, si en ediciones anteriores la cantidad de información contenida en esta presentación era bastante profusa, en la de este año hay bastante menos gráficos y bastante menos específicos de lo habitual, dominando los aspectos discursivos con respecto a los analíticos. El mensaje es simple: el mundo va a ir avanzando durante los próximos 25 años hacia las fuentes de energía más sostenibles y menos emisoras de CO2, aún cuando EE.UU. incrementará de una manera completamente inverosímil su producción de gas y de petróleo gracias al falso milagro ahora redivivo del fracking, y según nos dicen se convertirá en el principal productor de petróleo y gas del mundo hasta el punto de acabarse convirtiendo en exportador de ambas materias, mientras que los países de Oriente Medio pasan de exportadores a importadores. Una cuadratura del círculo con la que la AIE intenta reconciliar la dureza de los datos de los que dispone con el optimismo implantado en sus modelos, haciendo algo completamente imposible de creer. Pero no nos anticipemos y entremos en el análisis más detallado del WEO 2017.

Como siempre, lo primero es hacer una búsqueda del término "peak oil", y como pasa casi siempre obtenemos un total de 0 resultados en las 783 páginas de este informe. Sin embargo, si buscamos el término "peak", a solas, nos encontramos que aprece literalmente decenas de veces, y en muchos casos como "peak demand". Ya sabemos que el término "cenit de demanda", en muchos casos en los que se usa sin demostrar que hay una verdadera gran mejora tecnológica, es una falacia lógica con la que se pretende hacer políticamente aceptable un eventual cenit de producción.

Entrando en la estructura del informe en sí, tenemos tres grandes bloques: Tendencias generales en energía, un apartado específico para el gas natural, y otro dedicado a China. No es de extrañar que se vuelva a poner el énfasis en el gas natural, como hicieron también hace unos años, porque de todos los combustibles fósiles es el único que no presentaba aún síntomas de haber llegado a su máximo de producción, y es la tabla de salvación que necesita la AIE para que le cuadren sus cuentas, como veremos. De acuerdo con el resumen ejecutivo del WEO 2017, cuatro son los grandes principios que van a regir nuestro futuro: el despegue en instalación y los costes decrecientes de las tecnologías de "energías limpias", la electrificación de la energía, la mutación de China hacia una economía de servicios con un mix energético más limpio y la capacidad de resiliencia de la producción de gas de esquisto y petróleo ligero de roca compacta (ambos explotados mediante fracking) en los EE.UU. Sólo cuando uno entra en el detalle nos encontramos que un punto clave de todo este maravilloso panorama son las mejoras en eficiencia, sin las cuales, según nos reconoce la AIE, el incremento en el consumo de energía sería el doble del proyectado. Nos anuncian también que las instalaciones renovables alcanzarán la paridad en coste con las alternativas no renovables, y con ello que el futuro es la electrificación de la energía (recordemos que hoy en día la electricidad es el 18,7% de la energía final consumida en el mundo, llegando a ser algo más del 20% en los países industrializados, mientras aquí se proyecta una gran expansión de este porcentaje). Tras una discusión sobre múltiples aspectos del gas natural como combustible de transición y pivotal en este período, el resumen ejecutivo concluye con recomendaciones a la inversión guiadas por las políticas.

Analicemos con más detalle los bloques de los que consta el informe.

Tendencias globales de la energía

Comienza esta sección con la presentación de los escenarios y una larga discusión justificándose que el escenario de referencia (Nuevas políticas) no debe ser tomado como una predicción, a pesar de que todo el mundo lo tome por tal. Los escenarios de referencia son tres, como se anunciaba antes: Políticas actuales (refiriéndose a las que ya estaban aprobadas hasta a mediados de 2017), Nuevas políticas (contando con los anuncios hechos y aún no plasmados legislativamente) y Desarrollo Sostenible (definido como "aquél que incorpora los aspectos principales relacionados con la energía de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas", y que incluye la lucha contra el cambio climático pero que ignora, por ejemplo, los objetivos contra la pobreza y el hambre incluidos en esa misma Agenda). Este último escenario, a diferencia de los otros dos, no se produce corriendo los modelos hacia adelante y viendo qué sale, sino que se fijan unos objetivos en 2040 y se mira qué implica eso a nivel de 2017 para que la evolución del modelo nos lleve aquí (algo así como una versión primitiva y poco robusta de lo que pretende el proyecto MEDEAS).

Si podría parecer que el WEO 2017 volvía a un afinamiento de las predicciones, proponiendo sólo tres escenarios, la realidad es muy diferente. Según se explica en la introducción, aparte de los tres escenarios principales ya reseñados hay otros seis escenarios más que son mencionados a veces en el documento: Transición más rápida (apuntando a una reducción más rápida de las emisiones de CO2), Precio bajo del petróleo (el título lo dice todo), Energía para todos (en el que se conseguiría una eventual democratización global del acceso a la energía), 450 (que se usará para su comparación con el de Desarrollo sostenible), Aire limpio (más centrado en el recorte de la polución en general que no en el de las emisiones de CO2) y el Escenario puente (en el que se proponen medidas de choque para 5 sectores concretos, de modo que las emisiones de CO2 comiencen antes su declive). Así que, como ven, el WEO 2017 sigue la deriva hacia una mayor incertidumbre sobre el futuro a través de la multiplicidad de escenarios, con los que la AIE pretende cubrirse las espaldas contra cualquier acusación de no haber visto venir lo que se nos viene encima.

El WEO detalla muchos aspectos del modelo usado, el World Energy Model (WEM). No entraré en su análisis, pero sí querría destacar un aspecto: las previsiones de crecimiento del PIB global y por zonas son fijadas de antemano, es decir, el modelo en modo alguno trata de calcular cuál será el crecimiento del PIB sino que supone que éste es un número fijo y dado, concretamente el 3,4% anual a escala global o el 1,5% anual para la UE. Esta manera de modelizar, tan rígida y poco adaptada a la realidad pero que entra bien en la mentalidad de los economistas (según la cual la energía es una realidad independiente de la economía), explica muchas de las incongruencias en los resultados del WEM reflejadas en el WEO 2017, en contraste con modelos como MEDEAS, que estima el crecimiento del PIB en función de todas las variables, recogiendo el hecho de que energía y economía están acopladas. Por cierto que el mismo error de modelización se aplica a la población y su crecimiento, que vienen dadas también externamente al WEM. En cuanto a los precios de la energía, hay un par de gráficas interesantes (precio del petróleo y precio del gas en los diferentes escenarios) que querría dejar recogidas en este post para que puedan ser comparadas con la futura evolución de las mismas:





Lo que más llama la atención es la gran estabilidad del precio del gas natural en el escenario de Nuevas políticas, a pesar de que justamente en este WEO se anuncia que se usará más gas natural para hacer la transición de descarbonización.

Al entrar en la discusión más profunda de las tendencias dibujadas por el WEO, nos encontramos un aspecto crucial en la Tabla 2.1, en la que se nos muestra la evolución prevista de la demanda de energía primaria para diferentes regiones en el escenario de referencia.




Esta tabla no nos muestra nada nuevo con respecto, por ejemplo, al WEO 2016 o al WEO 2015, pero aún así es de destacar el declive energético de la OCDE. Así, una vez más vemos el virtual estancamiento energético previsto para los EE.UU. y el retroceso de más del 18% (empeorando el guarismo de previos informes) de la UE. Como siempre, la AIE pretende hacernos creer que el PIB de estas regiones va a crecer a pesar de un pertinaz período de estancamiento o incluso declive energético (contradiciendo décadas de estudio económico). Llama aún más la atención la premisa del estancamiento energético de los EE.UU. cuando, poco después, podemos observar el futuro brillante que la AIE espera para su sector del petróleo y gas apoyado en un apabullante crecimiento de la producción de fracking:



Contrasta estas previsiones de expansión con las mucho más comedidas (hasta un 30%) que se daban en previos informes, aparte del truquito contable de mezclar petróleo y gas para que la gráfica muestre una fuerte subida en vez del relativo estancamiento - a un nivel bastante alto, eso sí - que mostraría si sólo se presentara el petróleo. Lo gracioso se esta gráfica es que, una vez más, la AIE va modificando su discurso para que los números le cuadren, lo cual no es de extrañar si el PIB es una variable externa, impuesta a través de ciertas hipótesis. Así, si en el WEO 2016 era México el que debía salvar la situación para Norteamérica, en este informe se obvia el papel de México (una vez que ya se ha visto que allí las cosas no van a mejorar, y mucho menos con los ridículamente grandes crecimientos de producción que se preveían en 2016) y ahora el país que se usa como excusa es EE.UU. a través del fracking. La mascarada se ve más evidente cuando se mira la gráfica 2.4.



En ella, se compara la evolución que se espera para el petróleo ligero de roca compacta (light tight oil, LTO) de los EE.UU. desde el año 2010 con los incrementos de producción de Arabia Saudita de 1966 a 1981. La idea, por supuesto, es dar a entender que a los EE.UU. le espera una futuro semejante a lo que hizo Arabia Saudita en esa década y media dorada. Una simple inspección visual de las gráficas nos muestra, sin embargo, notables diferencias. Así, mientras en el caso de Arabia Saudita los primeros 7 años muestran una curva cóncava, con el típico aspecto de un crecimiento exponencial, los primeros 7 años del LTO nos muestran una curva convexa, con el típico efecto de saturación de crecimiento que la curva de Arabia Saudita muestra más tarde y especialmente alreededor de 1981. Resulta además chocante que, teniendo en cuenta que sólo los datos hasta 2016 (hasta el año 6 de esa gráfica) son reales y que el resto es previsión, a pesar de constatar que se produjo menos LTO en 2016 que en 2015 la AIE apueste por una nueva fase de crecimiento de su producción hasta el punto de doblar los niveles actuales de aquí a 2025 (el año 15 de esa gráfica). Y aunque la gráfica de Arabia Saudita muestra ciertas caídas en el período mostrado, éstas corresponden claramente con los efectos del embargo árabe del 1973-1974 y con el inicio de la guerra Irak-Irán en 1978, es decir, con grandes factores geostratégicos externos. Pensar que el claro cambio de tendencia del LTO en 2016 es comparable a estos efectos es, cuanto menos, osado y requeriría algún tipo de justificación.

Resulta también bastante ilustrativa la Figura 2.9, en la que se nos muestra la evolución prevista de la demanda según el tipo de combustible para cada uno de los tres escenarios principales, así como las emisiones de CO2 esperadas.



Queda clarísimo que en el escenario de referencia se espera un práctico estancamiento del consumo de carbón, y como ya pasó con el petróleo esto es el primer paso para que la AIE reconozca la llegada del peak coal. Se observa así mismo un estancamiento del consumo de todos los líquidos del petróleo, lo cual es por su lado un indicio del peak oil. Dado que estamos hablando de las dos principales fuentes de energía del mundo, responsables cada una de ellas de aproximadamente un tercio del consumo de energía mundial, se está hablando de un suceso de tremendas implicaciones. Sin embargo, siguiendo la tónica de este WEO, se insiste en que todo es algo dirigido por la demanda y que se trata de cenits de demanda, y no de producción (a pesar de que incluso en el escenario de Políticas Actuales los crecimientos posibles para estos dos combustibles son bastante moderados). Interesante también es hacer notar que el escenario de Desarrollo Sostenibles implica una caída clara del consumo de combustibles fósiles, y que aún con el aumento de las renovables se tendría que ir a un práctico estancamiento del consumo total mundial de energía en los niveles actuales. Esto es lo más parecido y políticamente aceptable que la AIE puede decir que para ser sostenibles se tiene que ir a una sociedad en decrecimiento. Cabe destacar que, incluso en ese escenario soñado, los combustibles fósiles aún representarían el 61% de la energía primaria (de acuerdo con la Tabla 2.2, no mostrada).

Hay después una larga sección discutiendo los memes caros a la AIE: la eficiencia energética, la importancia de las políticas energéticas, la retirada de subsidios a las energía fósiles, el papel de gas natural como combustible de transición a un 100% renovable, y por última una loa al coche eléctrico (a la cual no resulta difícil oponer una más dura y tozuda realidad).  

Viene después un largo y denso análisis sobre electrificación, seguido de otro acerca de la polución atmosférica que les voy a obviar, pero déjenme detenerme un momento en el análisis de una gráfica que muestran en la discusión del escenario Desarrollo sostenible, que permite entender mejor por qué se ha introducido este escenario ahora. En ella se nos muestra las emisiones de CO2 de acuerdo con este escenario, Desarrollo Sostenible, hasta 2040, y cuál debería ser el camino a seguir según si quisiéramos ir a un escenario de 2ºC o de 1,5ºC de aumento de temperatura en el año 2100.



Como se ve en la figura, el escenario Desarrollo Sostenible implica alcanzar un pico de emisiones de CO2 antes del año 2020 y a partir de aquí comenzar una curva descendente hasta 0 en el año 2100, si lo que se quiere garantizar es no superar los 2ºC de calentamiento global, o llegar a un gran volumen de emisiones negativas (es decir, puesta en marcha masiva de sistemas de captura y secuestro de carbono) si lo que se quisiera fuera no sobrepasar los 1,5 ºC. Dejando al margen el hecho de que los umbrales de emisión son un poco arbitrarios (el escenario 2ºC no significa realmente que no se sobrepase ese incremento de temperatura, sino que haya un 50% de probabilidades de no sobrepasarlo), el temprano pico de emisiones de CO2 en el escenario de Desarrollo sostenible (que tendría que ser más o menos de aquí en un año) implica la poca probabilidad de que se siga este escenario, amén de que la bajada inicial de emisiones tendría que ser realmente fuerte, y aún así para llegar a los 1,5ºC de calentamiento se iba a necesitar una gran capacidad de absorción de CO2. Así las cosas, es bastante probable que el escenario Desarrollo Sostenible sea a partir de ahora uno de los escenarios principales en los futuros WEOs, pero que cada año se vaya revisando hasta que eventualmente se le desconecte de los escenarios de 1,5º y de 2ºC; de este modo, sin nunca reconocerlo formalmente, fracasará el intento de evitar las peores consecuencias del cambio climático mientras la AIE salva la cara y elude cualquier responsabilidad por no haber avisado a tiempo. El tiempo dirá. 

Hay otra gráfica que es también muy interesante en la comparativa entre el escenario de referencia, Nuevas Políticas, y el de Desarrollo Sostenible.




De acuerdo con esta gráfica, que desglosa las componentes del tercer panel de la Figura 2.9 que enseñábamos más arriba, en el escenario Desarrollo Sostenible se produce un claro peak oil más o menos por las fechas actuales, un claro peak coal que ya se habría producido en 2015, y un cierto peak gas hacia 2025, aunque en este seguido por una meseta en vez de un declive (que recuerda a cómo se presento la llegada del peak oil del petróleo crudo). Esta gráfica puede servir para que, si al final se siguen las más que probables evoluciones en declive de los principales combustibles fósiles, se pueda justificar diciendo que en realidad estamos esforzándonos en seguir el escenario de Desarrollo sostenible de la AIE. Tal tipo de argumentación, que es probable que sobrevenga, tendrá el pequeño inconveniente que ese escenario prevé un crecimiento del despliegue renovable que compensaría el declive de carbón y petróleo; pero llegado el momento es fácil que se considere que se han cumplido parcialmente los objetivos y que la lucha contra el cambio climático implica hacer esos sacrificios, aunque la energía renovable de reemplazo no llegue a tiempo. De nuevo, se hace buena una expresión que se usaba en los foros de internet hace unos años: "El cambio climático es el peak oil envuelto para regalo".

Y es que la magnitud de la transformación que la AIE presenta como factible es de una enormidad sobrecogedora. Fíjense en la siguiente gráfica, en las que se comparan la cantidad de coches eléctricos y la potencia instalada solar fotovoltaica actual con las que debería haber en el año 2040 en tres escenarios (Nuevas Políticas, Desarrollo Sostenible y Transición Rápida):




Y ahora imagínense el ritmo anual de incremento que se necesitaría, en promedio, para conseguir tal transformación. No podemos calcularlo en el caso de los vehículos eléctricos porque en 2016 había tan pocos que la velocidad de incremento sería virtualmente infinita; pero en el caso de la fotovoltaica sería aproximadamente multiplicar por 7 el parque fotovoltaico actual en el caso del Nuevas Políticas y por 10 o incluso más en los otros dos casos. Eso implica un ritmo de crecimiento anual del 8,5% continuo cada año de aquí al 2040 en el caso del escenario de Nuevas Políticas, y del 10% anual o más en los otros dos casos. Porcentajes de variación anual muy abultados y muy difíciles de mantener, por no decir imposibles, en el largo plazo: obviamente, mientras las cantidades de energía generada por la foltovoltaica sean pequeñas se pueden conseguir grandes variaciones porcentuales mayores incluso que las reseñadas, como de hecho se han registrado en el pasado; el problema es mantenerlas de manera continuadamente durante 24 años, sobre todo cuando la cantidad de energía que ya estén generando no sea tan despreciable. Y todo eso para representar un porcentaje mayor pero aún minoritario de toda la electricidad consumida. Curiosamente, todo esto está bastante en la línea de un artículo científico que hemos publicado recientemente, y del cual discutiré en un post próximo.

Vayamos por fin al análisis específico de los diversos combustibles no renovables.

Petróleo:

Lo primero que nos encontramos es la tabla de producción de los diferentes tipos de hidrocarburos líquidos y de su demanda por regiones y por escenarios. La tabla es un extracto de los datos más detallados que se presentan en los anexos (estos últimos serán los que usaré para la edición de este año del post "El ocaso del petróleo").




Las tablas contienen mucha información interesante, y en particular es curioso comprobar cómo, según van pasando los WEOs, se pone más el acento en un tipo de producción o en otro, se asumen tasas de declive muy diferentes o se asume que quien salvará la situación será la gran escalada de producción de unas regiones o de otras, pero en todos los casos sin que se modifiquen los totales, lo cual lleva a pensar que éstos se fijan externamente. Pero de todo eso hablaremos cuando haga el post correspondiente.

Un detalle interesante que ilustra los cambios en el pensamiento de la AIE con respecto al año pasado es la siguiente gráfica, que nos muestra cuál es la variación relativa de producción esperada en tres grandes grupos de productores según si estamos en el escenario de referencia o en el de Precios bajos del petróleo:




En los dos escenarios (Nuevas políticas y Bajo precio del petróleo) la producción de Oriente Medio subiría, más en el caso de bajos precios; lo cual es sorprendente, pues es conocido el efecto de los bajos precios en esos países, como tan bien ejemplifican Egipto, Siria, Yemen o Libia, problema que podría extenderse en un futuro nada lejano a Argelia, Venezuela o Nigeria, y eso sin descartar los riesgos que supone a la propia Arabia Saudita. Con respecto a los EE.UU., en el escenario de referencia la producción de petróleo de los EE.UU. subiría hasta 2025 para bajar después (aceptando por tanto la limitada vida del fracking), pero sorprendentemente en el escenario de Bajo precio del petróleo la producción de los EE.UU. subiría en todo el período, y eso sería a costa de una fuerte caída de producción del petróleo en el resto del mundo. Tal supuesto está en completa contradicción con lo que sabemos de la economía del fracking y de lo que nos muestran analistas como Art Berman, habida cuenta también de la generalizada caída en inversión en upstream (caída de inversión de la que EE.UU. se ha desmarcado este último año aunque es dudoso que pueda seguir nadando contracorriente durante mucho tiempo).

El WEO hace una extensa discusión sobre precio de venta y coste de producción del petróleo para justificar las diferentes trayectorias que, según el escenario, podría seguir la producción de petróleo. En un determinado momento se afirma que los costes de producción han caído un 30% entre 2014 y 2016 debido a mejoras tecnológicas y caída de precios unitarios, aunque reconocen que ha sido más debido a lo segundo que a lo primero. Es un hecho conocido que las compañías de servicios han reducido sus precios unitarios, en muchos casos como un paso previo a su liquidación, dentro del marasmo en el que se han encontrado todo el sector del upstream en los últimos años. 




Todo esto, en el sector de la producción convencional: nada se aclara sobre qué está pasando en el no convencional y particularmente en el LTO de los EE.UU., donde el discurso dominante es que todo el incremento de producción se debe a la innovación (a pesar de la abrumadora evidencia que suele presentar Berman de que se debe más a la especulación financiera de Wall Street).

Hay dos datos que interesa mucho resaltar en el caso de los EE.UU.: por un lado, en la tabla 4.6 (que no muestro aquí) se ve que su producción de hidrocarburos líquidos crecerá de los 12,5 millones de barriles diarios (Mb/d) actuales hasta los 16,9 Mb/d en 2025, para después ir bajando progresivamente hasta llegar a los 14,9 Mb/d en 2040, fruto del final del efímero boom del LTO. Pero la tabla 4.2 (tampoco mostrada) nos dice que la demanda de hidrocarburos líquidos pasará en los EE.UU. de los 18,1 Mb/d a los 13,8 Mb/d con una caída constante durante todo el período. Es de esa manera que los EE.UU. comenzarían a exportar petróleo a finales de la década de los 20 y acabarían exportando 1,1 Mb/d en 2040. Fíjense que, a pesar de lo fantasioso de los aumentos de producción proyectados a fuerza de exagerar el potencial del fracking y a pesar de la evidencia de que es una ruina económica, la producción total de todo tipo de petróleo y asimilados nunca llegaría a superar los niveles de consumo en EE.UU. actuales, y sólo se puede sustentar la falacia de que van a ser exportadores con la idea de una brutal reducción del consumo (de 18,1 Mb/d hoy a 13,8 Mb/d en 2040) gracias a que ese menor consumo de petróleo se va a ver compensando con otras fuentes de energía, fundamentalmente gas y renovables. Este discurso no es nuevo en el WEO (se introdujo por primera vez en 2012), pero no deja de ser curioso que, a pesar de la evidencia de que el consumo de petróleo en los EE.UU. (país con un urbanismo muy disperso debido a que casi un tercio de su población vive en suburbios) tiende a crecer en todos los momentos de bonanza económica.

También es significativo que el capítulo sobre el petróleo acabe con una discusión sobre los riesgos para la seguridad energética que hay incluso en el decrecentista escenario Desarrollo sostenible, justamente porque aún se tendría que invertir mucho en upstream para evitar un declive productivo más precipitado de la cuenta que podría enviar todo al garete.

Carbón:

Para la evolución del consumo de carbón en su escenario de referencia, la AIE espera que continúen las ya constadas caídas de consumo en Europa, EE.UU. y más recientemente China, y que de aquí a 2040 el consumo de estos tres bloques se reduzca en un 61%, 11% y 13%, respectivamente. A pesar de ello, confían en que el consumo global de carbón seguirá una curva bastante plana en ese escenario debido al incremento de consumo en el resto del mundo, particularmente la India.




Resulta de particular importancia el comentario que hace posteriormente el WEO sobre los retrasos en la comercialización de la tecnología de Captura y Almacenamiento de Carbono (CCS, por sus siglas en inglés). Y es que se reconoce que esta tecnología es clave para la explotación del carbón, ya que sin él las emisiones asociadas al consumo de ese combustible, el más intensivo en emisiones de CO2, serían excesivas. Teniendo en cuenta que los escenarios del IPCC sobre calentamiento global contemplan, todos ellos, grandes cantidades de CCS para que la concentración de CO2 no suba tan rápido en la atmósfera, la constatación de los retrasos en CCS implican que las emisiones netas de CO2 serán superiores a cualquiera de las esperadas. Lo cual no es ninguna sorpresa: la captura del CO2 emitido en una planta de producción de electricidad que use un combustible fósil, es decir, una central térmica (es en esto en lo que se está pensando) implica un coste energético nada despreciable (según parece, siempre por encima del 25% de la energía total producida) en el que nadie quiere incurrir. Es por eso que el CCS no será nunca libremente aceptado, y sólo se adoptaría si se obliga estrictamente a ello y sólo si no hay alternativas más baratas a disposición (que sí que están disponibles a día de hoy y por eso el CCS es un fracaso comercial).

La tabla 5.2 nos muestra cuál es la evolución prevista para la demanda de carbón según el país.







Lo que más llama la atención es, naturalmente, la fuerte caída esperada para la demanda de carbón de la China, de casi un 13% en el período considerado. Es la caída de consumo de la China fundamentalmente la que lleva al relativo estancamiento de la demanda actual, y es el punto clave de la llegada del peak coal. A diferencia del peak oil, no son las razones meramente geológicas las que explican la llegada al máximo de extracción de carbón, sino la incapacidad física de darle toda la utilidad y a un precio razonable (contando con todos los problemas ambientales que crea) al carbón que se podría llegar a extraer. En todo caso, la producción de carbón estaba llegando a sus máximos posibles y estaba a un par de décadas de su cenit meramente geológico, así que no es esperable ningún cambio tecnológico que pueda revertir sustancialmente la situación actual. Pero a pesar de que el carbón no podrá sustituir al petróleo, a igualdad de otros factores su producción podría mantenerse relativamente estable durante bastantes décadas y no es el pico del carbón el que va a desencadenar otros problemas más graves.


Electricidad: 

Como siempre, es necesario recordar que la electricidad no es una fuente de energía, sino una forma de energía obtenida a través de sistemas específicos que la obtienen al transformar otro tipo de energía (ya sea quemando un combustible o aprovechando una fuente renovable). Pero dada la importancia y alto valor de la energía eléctrica, la AIE le suele dedicar secciones específicas en sus WEOs y este año no es una excepción.

En el escenario de referencia se asume que la demanda global de electricidad va a crecer un 60% de aquí a 2040, lo cual es relativamente modesto ya que la demanda de toda energía primaria se supone que tendría que crecer un 28% y que en la actualidad la electricidad representa, a escala global, un 18,7% de la energía final. Asumiendo el mismo ritmo de crecimiento para la energía final que para la primaria, un incremento del 60% de la demanda de electricidad significa que la electricidad se quedaría alrededor del 23,3% de la energía final mundial en 2040, lo cual es un auténtico jarro de agua fría a las expectativas del 100% renovable en un plazo de tiempo medio (en todo caso, los escenarios de la AIE no destacan por su fiabilidad tampoco en esto y es justo reconocer que suelen subestimar los ritmos luego observados). La AIE reconoce que en los últimos años hay un estancamiento del consumo de electricidad en los EE.UU. y un retroceso del 3% en la UE, y que incluso en China se observa que el consumo ya no crece tan deprisa como antes. En el WEO se atribuye este fenómeno al desacoplo de la economía del consumo de energía, observación un tanto sesgada pues toma preferencialmente aquellos países que han aumentado sus servicios, sobre todo financieros, y que han externalizado su consumo energético, típicamente llevándose o permitiendo que se vaya su sector manufacturero a China - cosa que en realidad incrementa el consumo total de energía, porque a la energía de elaborar las materias primas para producir los productos se le tiene que añadir las largas distancias del transporte desde China a los centros de consumo. De cara al futruo, espera para las economías avanzadas un crecimiento del consumo eléctrico de sólo 0,7% al año, 0,4% en el caso de la Unión Europea. Eso es sólo un 10% de aquí a 2040 en el caso de la Unión Europea, lo cual implica que es poco creíble que se puedan incorporar nuevos usos de la electricidad a escala significativa en esta región, y particularmente una implantación masiva del coche eléctrico.

Significativo es también que se asume que estos aumentos de demanda serán cubiertos a partes casi iguales por gas, eólica y fotovoltaica, mientras el carbón experimenta un cierto pero no excesivo retroceso. Es también curioso comprobar que el incremento previsto de la demanda de electricidad es muy similar en los tres escenarios principales.

Lo que es bastante preocupante es que para la AIE los principales factores que empujan al alza la demanda de electricidad sean la adopción de los vehículos eléctricos y los sistemas de calefacción. Respecto a lo primero, como mostró con profusión Beamspot desde estas páginas, es más que dudoso que se pueda conseguir nunca una implantación masiva del vehículo eléctrico, al menos no a la escala de los vehículos de combustión interna actuales; en cuanto a lo segundo, como comentaba el propio Beamspot en su post sobre electrificación, es un terrible error destinar una energía tan especializada, de baja entropía y alta exergía como la eléctrica para un uso tan banal como la calefacción, donde otras fuentes menos exergéticas y más entropizadas podrían hacer perfectamente el trabajo con mucho mejor rendimiento (e.g., con sistemas térmicos solares). Si uno mira la utilización de energía eléctrica por sectores, se puede constatar que la AIE está asumiendo una muy pequeña penetración del coche eléctrico (que caería en la categoría de Transporte por carretera, Road transport).



Y es que, según dice el propio WEO, se supone que en las economías avanzadas el coche eléctrico representará en 2040 el 14% de todo el stock de automóviles y que para alimentarlos la cantidad de energía necesaria pasará de menos del 0,1% actual al 2% en 2040. No se acaba de entender en qué categoría incluyen el tren convencional y el de alta velocidad (quizá en la de Sistemas motores industriales), cuyo consumo, en todo caso, no parecen creer que se vaya a incrementar en cantidad significativa de aquí a 2040.

El resto del capítulo discute una larga serie de cuestiones, desde costes de las nuevas plantas hasta emisiones de CO2, pasando por el precio del Mw·h de cada tecnología, que quizá son interesantes para el lector más especializado pero que tienen poca enjundia para el lector más general por su carácter excesivamente técnico.

Eficiencia:


Como en previos WEOs, la AIE dedica todo un capítulo a discutir el papel de las mejoras en eficiencia. En el escenario de referencia la AIE ha asumido que la intensidad energética (cantidad de energía consumida por cada dólar de PIB producido) decaerá a escala global un 2,3% anual hasta 2040; eso quiere decir que esperan que se reduzca en un 43%. Es por ello que dicen que, sin estas mejoras en eficiencia, el consumo de energía final crecería hasta más que duplicarse (teniendo en cuenta el aumento previsto del PIB). Nos anuncian, además, que se espera que la demanda de petróleo para coches llegue a su máximo para empezar después a declinar a mediados de la década de los 20 y no por un gran crecimiento del número de coches eléctricos, sino por las cacareadas mejoras en eficiencia. Y hay una afirmación intrigante: se habla del aprovechamiento directo de la energía renovable para calefacción y para el transporte. Así como lo primero es algo sencillo de imaginar (y explicitado en el WEO: están pensando en la solar térmica), resulta más extraño en el caso del transporte: ¿están pensando en la vela? Más adelante vemos que no, que en lo que están pensando es en biocombustibles, una categoría que generalmente se incluye en todos los líquidos del petróleo. Según la AIE, en 2040 se consumirán 4,2 Mb/d de biocombustibles para el transporte por carretera, marítimo y aviación. Si los 1,7 Mb/d actuales ya introducen una presión significativa sobre el mercado de alimentos, pueden imaginar qué supondría 4,2 Mb/d en 2040, con el añadido del cambio climático haciendo mella en la agricultura. Por supuesto la AIE cuenta con que se puedan desarrollar los biocombustibles que aprovechan las partes leñosas de las plantas (celulosa), cosa que aún está por demostrar que se pueda hacer con un rendimiento energético positivo (y hay quien dice que es termodinámicamente imposible). Lo que sí que descarta, explícitamente, es que los biocombustibles de algas se puedan explotar a una escala perceptible de aquí a 2040. Y todo eso sin contar con que la producción de biocombustibles es un gran error.

Sobre la verosimilitud de las expectativas de mejora de la intensidad energética que tiene la AIE la figura 7.2 habla por sí sola:



De entrada, marcar como período de referencia el 2000-2016 es un tanto sesgado, ya que ese período contiene la gran recesión económica de 2007-2009 que llevó a una considerable mejora de la intensidad energética pero por la vía mala (destruyendo sectores menos competitivos y aumentando el paro, como ya comentamos), y es que en realidad la mejora en intensidad energética global del subperíodo 2000-2006 (antes de la crisis) se sitúa por debajo del 1%. Por otro lado, para las mejoras en intensidad energética lo esperable es que más pronto que tarde caigamos en la ley de los retornos decrecientes (si no estamos ya allí, entre otras cosas porque el truco de financiarizar la economía está ya demasiado explotado y sólo puede hacerse en un puñado de países, por supuesto occidentales). Pero la AIE no sólo asume que el descenso de intensidad energética continuará durante 24 años, sino que será mayor que la marca de los últimos años incluso contando con el bienio recesivo 2008-2009. Y de nuevo se ve que el modelo de la AIE, el WEM, es un modelo dirigido por la demanda de la economía como si ésta fuera independiente de la realidad física que la sustenta: la AIE ya ha previsto cuánto crecerá el PIB, como dijimos al principio, y por tanto para que todo le cuadre la intensidad energética ha de disminuir más de un 2% anual. Fíjense que no es una conclusión de su modelo, sino la resultante de la imposición externa de un crecimiento económico sumada a la creciente evidencia de los límites en el aprovisionamiento de energía. En suma, que están poniendo el carro de la economía delante de los bueyes de la energía, que diría el bueno de Pedro Prieto. Y todo esto sin hablar de la Paradoja de Jevons...

El resto del capítulo discute principalmente acerca de la posibilidad de modular la producción renovable a partir de una respuesta adecuada del lado de la demanda y las emisiones de CO2 evitadas en los diversos escenarios.

Gas natural:

En esta ocasión, como en algunos informes anteriores, la AIE pone todo el foco en las grandes perspectivas para el gas natural. Esto es bastante lógico, teniendo en cuenta que se trata de la única fuente de energía no renovable que aún no muestra claramente signos de haber llegado a su máximo de producción, aunque no esté tan lejos. Dado que ya no le quedan muchas alternativas, con el petróleo y el carbón dando signos de ir a la baja, y la energía nuclear astutamente arrinconada en todo el informe, la AIE estima que el consumo de gas natural crecerá, en el escenario de referencia, nada menos que un 45% de aquí a 2040. Un vistazo a la tabla 8.3 nos muestra que las expectativas de la AIE se centran en que la producción de gas natural no convencional (fracking) llegue a ser aproximadamente un tercio del total (874 miles de millones de metros cúbicos -bcm- en 2040 frente a los 1.683 de gas convencional).




Un poco más adelante en el informe se nos explica que los EE.UU. producirán 800 bcm de gas no convencional en 2040, cifra que si se compara con la de 1.058 de producción total para ese país nos lleva a calcular que en 2040 su producción convencional habrá caído hasta los 258 bcm, una caída espectacular desde los 544 de 2000 (cuando toda la explotación era convencional). En suma, que la única manera que tiene los EE.UU. de escapar a su pico del gas es a través del fracking. Y será prácticamente el único país que usará esa tecnología, ya que sólo 74 bcm de gas no convencional serían producidos en otros países: la propia AIE destaca en el WEO que su escenario de 2011 no se ha cumplido porque la producción de gas no convencional no ha crecido como se esperaba fuera de los EE.UU.

Es decir, la AIE lo apuesta todo al gas natural (única manera para compensar el estancamiento y caída de petróleo y carbón), y para que éste pueda crecer todo depende del fracking. Sería interesante ver en qué se quedaría la gráfica de producción global de gas natural sin el de fracking, toda vez que la explotación de gas por fracking es todavía más ruinosa que la de petróleo. Pasa probablemente lo mismo que ha pasado con el petróleo: se estima que porque hay recursos, éstos van a ser explotados a un precio conveniente, sin entender el vínculo entre energía y economía. Utilizar fuentes de energía con bajo rendimiento energético implican necesariamente contracción económica, y por eso esas fuentes nunca podrán ser explotadas a escala masiva. Es una manera de negarse a ver la llegada del cenit de producción, argumentando que lo que sucede es que no hay suficiente demanda cuando lo que sucede es que la sociedad no se puede permitir esos recursos naturales porque su uso implica invertir en su explotación otros recursos económicos y al final compromete la propia viabilidad de la sociedad.


Una de las cuestiones fundamentales para poder comercializar esa hipotética bonanza de gas es la presencia de instalaciones adecuadas de transporte, ya sea gasoductos o, en el caso de los EE.UU., mediante puertos con instalaciones adecuadas de licuefacción (y que en los puertos de recepción las haya de regasificación). Instalaciones que tienen unos costes realmente elevados. Pero como se reconoce en el WEO, los actuales bajos precios del gas natural han hecho que las inversiones en nuevas instalaciones se hayan parado casi por completo. La AIE no explica cómo se va a dar que estas inversiones vuelvan a producirse en un escenario de precios más altos, y por supuesto descarta que el escenario más probable sea el de volatilidad de precios, la demoledora espiral que va destruyendo sucesivamente oferta y demanda, a pesar de que ése sería, justamente, el escenario más probable. Y confirma que seguramente para el gas natural tampoco hay ya un precio que sea al mismo tiempo adecuado para productores y consumidores: eso es lo que parece desprenderse de una gráfica que analiza la evolución de la demanda de gas en tres países industrializados (Alemania, Reino Unido y EE.UU.) en función del precio del mismo.



Lo que nos dice el pie de  la figura es que alrededor de los 6$/MBtu (millones de unidades térmicas británicas) se empieza a destruir demanda de gas natural. Sin embargo, está claro al ver la figura que alrededor de 4$/MBtu la demanda ya queda congelada y que hay una zona de transición entre los 4 y los 8 $/MBtu de demanda congelada antes de comenzar la destrucción de demanda propiamente dicha. Esa intervalo de "congelación de demanda" es indicativo de que los precios por encima de los 4$/MBtu ya hacen sufrir a la demanda, pero que ésta puede resistir por un tiempo, probablemente no ilimitado, del mismo modo que con el petróleo la demanda fue capaz de soportar precios medios de más de 110$/barril durante los tres años que fueron de 2011 a 2014, y que concluyeron con una caída de demanda y por ende del precio. Ya hace unos años comentamos que los productores necesitaban precios bastante por encima de los 4$/MBtu para poder recuperar sus inversiones (en 2013 comentábamos que debían de ser de al menos 7$/MBtu). Justamente la figura 8.5 del WEO 2017 que muestro arriba es un indicio de que estamos llegando al fin de la era del gas natural barato, o lo que es lo mismo, que nos acercamos al pico del gas, lo cual es consistente con las estimaciones que llevamos años manejando (pico del gas alrededor de 2020). A pesar de lo cual, la AIE afirma sin rebozo que la producción de gas natural será capaz de crecer un 45% durante los próximos 24 años.

El WEO dedica aún dos secciones más, unas 100 páginas, a discutir las ventajas del gas licuado y las inversiones en instalaciones de regasificación, además de la importancia del gas natural como combustible de transición. A la vista de todo lo que hemos discutido, no le veo mayor sentido a hablar de todo ello aquí.

El gran ausente: la energía nuclear.

La palabra "uranio" sólo se menciona en el capítulo de China, referente a sus suministros y proveedores. La palabra "nuclear" sí que se menciona, aunque en la mayoría de las instancias es de pasada, en algunos casos reconociendo que algunos países que habían apostado mucho por esta energía ahora no son tan entusiastas, y en el caso de China celebrando que haya completado nuevas plantas nucleares, y comentando la importancia que tendrá esa energía en su descarbonización y en la de la India. A pesar de eso, en el escenario de Nuevas Políticas se asume que la producción de energía nuclear se incrementará desde los 681 Mtoe (millones de toneladas equivalentes a petróleo) actuales (cifra muy parecida a los 676 Mtoe del año 2000) y llegará en 2040 a los 1.002 Mtoe. Curiosamente, la energía nuclear tiene algo más de importancia en el escenario de Desarrollo sostenible (1.393 Mtoe en 2040), lo cual puede llevar a un razonable cuestionamiento del nombre de ese escenario. Resume el escenario de luces y sombras de la energía nuclear las expectativas de potencia instalada de las cinco principales regiones para este tipo de energía, ahora y en 2040.





Por supuesto, no hay ninguna mención al pico del uranio ni a posibles problemas de suministro futuro; de hecho, no hay ni una palabra sobre la producción de uranio global. Y eso que este año podrían sacar pecho, ya que en 2016 la producción de uranio se incrementó considerablemente y salió de la fase de aparente declive en la que llevaba instalada desde 2014 - ya veremos si de manera duradera o no.


China:

El último tercio del WEO se dedica a China. Hay en él mucha información interesante, pero lo resumiré todo en una gráfica, que nos dice cómo cree la AIE que evolucionará en China el consumo de energía en los próximos años, basándose en las tendencias más recientes. Lo que se nos muestra la gráfica debajo de estas líneas son los ritmos de cambio anuales, para el período 2000-2013 y para el 2014-2016.



Esencialmente se muestra el pico del carbón en China, en su caso dirigido por la demanda sobre todo y algo menos por las limitaciones de producción. Pronto será manifiesto que la producción de petróleo de China ha llegado a su máximo, aún cuando la demanda se mantiene alta. Y, significativamente, se observa que la demanda de electricidad ya no crece tan deprisa. China es un buen termómetro global de por dónde van a ir las tendencias energéticas del mundo, y a medida que pasen los años iremos viéndolo.

Conclusiones:

Si algo evidencia este WEO es que el pico del petróleo y el pico del carbón están ya aquí; se anticipan ya declives significativos de la producción de ambas materias primas energéticas (aunque sólo se explicitan en el escenario instrumental Desarrollo sostenible), y no debemos olvidar que estos dos combustibles fósiles suministran conjuntamente casi dos tercios de la energía primaria consumida anualmente. La perspectiva de que el gas natural pueda tomar el relevo resulta un tanto inverosímil, pues justamente el comportamiento de los precios y la necesidad de recurrir cada vez más a recursos no convencionales, en un alto paralelismo con lo que pasó con el petróleo, es un claro síntoma de que también en esta materia prima estamos cerca de su punto álgido de producción. Si se confirman las peores tendencias (cosa que para saberla tendremos que esperar aún unos pocos años), nos podríamos encontrar que a partir de 2020 las fuentes que proporcionan el 86% de la energía primaria que se consume en el mundo estarían en declive. 

En este contexto, el grueso del WEO 2017 es material para la distracción y la discusión inane. No tiene sentido seguir perdiendo el tiempo analizando infinidad de detalles esencialmente menores, cuando no irrelevantes, justamente ahora que nuestras fuentes de energía están llegando al cenit y con ellas posiblemente nuestra civilización.


Salu2,
AMT


la explotación de gas por fracking es todavía más ruinosa que la de petróleoGMTDetectar idiomaAfrikáansAlbanésAlemánÁrabeArmenioAzeríBengalíBielorrusoBirmanoBosnioBúlgaroCanarésCatalánCebuanoChecoChichewaChino (Simp)Chino (Trad)CincalésCoreanoCriollo haitianoCroataDanésEslovacoEslovenoEspañolEsperantoEstonioEuskeraFinlandésFrancésGalésGallegoGeorgianoGriegoGujaratiHausaHebreoHindiHmongHolandésHúngaroIgboIndonesioInglésIrlandésIslandésItalianoJaponésJavanésJemerKazajoLaoLatínLetónLituanoMacedonioMalayalamMalayoMalgacheMaltésMaoríMaratíMongolNepalíNoruegoPersaPolacoPortuguésPunjabíRumanoRusoSerbioSesotoSomalíSuajiliSuecoSundanésTagaloTailandésTamilTayikoTeluguTurcoUcranianoUrduUzbecoVietnamitaYidisYorubaZulúAfrikáansAlbanésAlemánÁrabeArmenioAzeríBengalíBielorrusoBirmanoBosnioBúlgaroCanarésCatalánCebuanoChecoChichewaChino (Simp)Chino (Trad)CincalésCoreanoCriollo haitianoCroataDanésEslovacoEslovenoEspañolEsperantoEstonioEuskeraFinlandésFrancésGalésGallegoGeorgianoGriegoGujaratiHausaHebreoHindiHmongHolandésHúngaroIgboIndonesioInglésIrlandésIslandésItalianoJaponésJavanésJemerKazajoLaoLatínLetónLituanoMacedonioMalayalamMalayoMalgacheMaltésMaoríMaratíMongolNepalíNoruegoPersaPolacoPortuguésPunjabíRumanoRusoSerbioSesotoSomalíSuajiliSuecoSundanésTagaloTailandésTamilTayikoTeluguTurcoUcranianoUrduUzbecoVietnamitaYidisYorubaZulúla explotación de gas por fracking es todavía más ruinosa que la de petróleoLa función de sonido está limitada a 200 caracteresOpciones : Historia : Feedback : DonateCerrar
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La sospechosa muerte de un Fiscal General del Estado ...De dos fiscales jefe, en realidad

Ácratas - 20 November, 2017 - 13:46


José Manuel Maza, por María Aparici (Colección Saatchi)
Actualización de 26 de noviembre de 2017: Otro fiscal jefe, esta vez de Cataluña, José María Romero de Tejada, muerto a menos de 10 días del fallecimiento de José Manuel Maza. Las cosas suceden a pares cuando sirven como aviso. Para que nadie las atribuya a una fatal coincidencia. Lo mismo que se "accidentaron" --falleciendo sus pilotos-- dos cazas españoles, un F18 y un Eurofighter, en menos de una semana.

Pues ahora han sido dos fiscales. Para romper todo fundamento estadístico de la casualidad. Muertos de sendas infecciones fulminantes: A la UVI y al cementerio en cosa de un par de días. Ambos piezas fundamentales en la lucha legal contra el independentismo catalán. Y comenta la prensa, casi sonrojándose, que "estas cosas pasan". Sí, claro que pasan, pero no por casualidad ni a pares de pares. 


Por cierto, el cadáver del fiscal general, José Manuel Maza, ha sido incinerado sin autopsia... Ya avisábamos de su posible significado en el artículo que sigue más abajo.

En fin...

* * * * * * * * * *
De sospechosa se califica la muerte del fiscal general del Estado, Jose Manuel Maza. No por nosotros, sino por, por ejemplo, Pedro J. Ramírez, quien asegura "que se hubiera quedado más tranquilo si se le hubiera practicado la autopsia a Maza". Aduce que ha hablado con especialistas en medicina legal y que le dijeron que, en principio, las características de la muerte de Maza eran constitutivas de lo que se denomina técnicamente "muerte sospechosa", aunque si el centro hospitalario aporta una evidencia clínica, podría tratarse de una muerte natural o accidental.

Dicen que la familia ha decidido que no se le practicara la autopsia... Un error garrafal. "Habrá que esperar al resultado de la autopsia", dice el ex-juez Elpidio José Silva. Teniendo en cuenta que ha sucedido en Argentina y que los síntomas de infección renal hemorrágica hacía pensar en la toxina Shiga, una variante extraída de la bacteria Shigella dysenteriae. Esas toxinas alteradas de la clase Stx-2 provocan una alta toxicidad renal, elemento que coincide con la súbita y mortal infección en los riñones que acabó con la vida del fiscal Maza(1).

Esperemos. Si no lo incineran, siempre podrá hacerse la autopsia en un futuro inmediato. pero si destruyen el cadáver, y toda prueba con él, será un indicio claro de su envenenamiento. Porque ¿qué sentido tiene negarse a una autopsia por respetar la integridad del cuerpo (causa por la que se niega la familia) si luego van a destruir el cuerpo completamente?

Si se hubiera tratado de un asesinato premeditado, proporcionando la toxina a la víctima en una bebida, por ejemplo, habría que preguntarse algunas cosas:

¿Cuáles habrían sido las causas del crimen? El fiscal Maza ha sido un eficiente funcionario aplicando la Ley a los golpistas catalanes. Ha contribuido, junto a la juez Lamela a empapelar al Govern catalano-sionista. Poco antes del referéndum del 1 de octubre, Maza anunció querellas criminales contra todos los miembros del Gobierno catalán por la convocatoria; y ordenó a mediados de septiembre tomar declaración como investigados a 712 alcaldes catalanes que apoyaron el referéndum de autodeterminación y ordenó a los Mossos que detuvieran a aquellos que se negaran a declarar. Tras la declaración de la independencia por el Parlamento catalán, la Fiscalía presentó querellas por rebelión, sedición, malversación contra el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, los miembros del Govern y los integrantes de la Mesa del Parlament. Todas estas actuaciones han sembrado el malestar en el Gobierno de Rajoy por cuestiones electorales y de agenda.

¿Y los autores? Si el asunto fuera el golpe catalán, serían los mismos que han impulsado la independencia, los mismos que proporcionan seguridad a Puigdemont en Bélgica: el Mossad, a través de su brazo Black Cube. Y el lugar para atentar es perfecto: Argentina, donde el judaísmo fundamentalista controla el poder desde hace muchos años. El asesinato de José Manuel Maza sería otro golpe contra España en apoyo del independentismo, de la implantación del paraíso fiscal catalán, continuación del atentado de las Ramblas, el derribo de dos aviones de combate españoles, los incendios en racimo de Galicia y el intento de asalto a La Moncloa. La respuesta puede haber sido la muerte de Lord Rothschild el viernes en un ataque con dron (un Cessna 152 sin piloto) a su helicóptero. La guerra entre servicios de inteligencia está abierta.

Pero Maza también ha impulsado casos de corrupción contra delincuentes de la Caja B del PP. Malestar por partida doble en el Gobierno. Y cabe recordar que ya van 18 muertos por los casos de corrupción del PP. Así que Maza sería el número 19.

Hay que seguir investigando hasta que todo se aclare. Puede que lleve tiempo, pero se averiguará al final.

Este artículo/esbozo quedará abierto a nuevas informaciones. Releedlo de vez en cuando.

ÁCRATAS

(1) Tal ha sido el revuelo generado por la noticia que un medio nacional ha salido a desmentirlo a través de fuentes médicas y de expertos en las que se niega que la toxina que provoca la infección renal que terminó con la vida del Fiscal General del Estado haya sido fabricada en un laboratorio porque no hay constancia de que pudiera realizarse tal cosa. ¿No hay constancia o no hay evidencia de que eso sea así? (Diario16)

NOTA: Lord Rothschild falleció el viernes en un ataque con dron (un Cessna 152 sin piloto o viceversa) a su helicóptero. La guerra entre servicios de inteligencia está abierta.

Actualización a 26 de noviembre: Sigue sin negarse la muerte de Jacob Rothschild en el "accidente". Ni se le ha visto más en público. Ya se habla abiertamente en blogs conspiracionistas de guerra. también murió el hijo de David Rockefeller --Richard Rockefeller--, en otra avioneta.




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Demostrado: Las Ramblas, un montaje no yihadista (De poco interés para los españoles, seguro)

Ácratas - 15 November, 2017 - 12:21

La chica no lleva bragas ni tiene vulva
Muñeco de entrenamiento mal puesto
El pie reversible con y sin zapatilla.
La señora con una niña son atropelladas...
...pero luego están tan campantes, en vez de en un hospital.
O sea, lo de siempre, lo que ya sabíamos o, al menos, intuíamos. El terrorista "fusilado" en Cambrils (fue tiroteado varias veces estando desarmado(1), hasta que murió, según se dice; aunque se levantó varias veces para repetir la escena) era confidente de la Policía Autonómica. El supuesto conductor de la furgoneta habló un par de horas antes del atentado con un teléfono de los Mossos d'Esquadra durante cuatro minutos. De manual de shock mediático. No como el 11-M(2), sino como el del Puente de Westminster o el de Niza. Como los últimos atentados yihadistas de Europa.

Hay atentados reales, por supuesto, pero tienen el inconveniente de que la gente no olvida e investiga sin parar hasta hallar la verdad. Eso pasó el 11-M, cuando un grupo de personas desinteresadas trataron de demostrar que no habían sido yihadistas los que cometieron el crimen, sino miembros de ETA. El resultado final fue que ni unos ni otros. Se trató de algo mucho más profesional, ejecutado por las cloacas de la OTAN y utilizando explosivos militares. Tanto acorralaron los periodistas a Jaap de Hoop Scheffer, secretario general de la OTAN en 2004, al enfrentarlo con el hecho de que el 10 de marzo habían terminado unas maniobras CMX-04 de su organización en Madrid bajo el supuesto de atentados en trenes, que hubo de confesar que "se trató de una desgraciada coincidencia".

 Hay otros atentados que parecen ser ficciones totalmente escenificadas. Es el caso de las Ramblas. Su gran ventaja sería que todo el mundo se queda conforme, nadie tiene nada que reclamar. No hay parientes indignados capaces de no cejar hasta hallar la verdad. Las Ramblas tuvo la sustancial ventaja de que las víctimas eran todos anónimos turistas. ¿Queréis una prueba "del nueve"? Seguro que este artículo no despierta casi ningún interés entre nuestros lectores.

En fin, no sabemos ya qué más decir, cómo manifestar nuestra indignación. Pero lo que sí podemos es hipotetizar lo que sucedió.

--Era necesario un atentado. ¿Quién decide cuándo es necesario? El Poder no electo. El verdadero Poder(3).¿Para qué? Para asustar a la población y para echar tinta de calamar sobre otras cuestiones que verdaderamente afectan a la sociedad.

--Los ejecutores no fueron profesionales de las cloacas terroristas internacionales, Gladio, si es que no murió nadie. Sino miembros de crisiscast.com, de Crisis Simulation Experts o de otra empresa dedicada a ficcionar crisis sociales y actos de terrorismo. Protegidos por la Policía. Porque no han sido hallados(4).

--¿Fue todo verdad en el atentado? No. Hubo actores profesionales, algunos ya han estado en otros atentados(5). Es incluso posible que toda la noticia fuera fabricada. Si alguien conoce personalmente a alguno de los muertos en el atentado, que lo diga y nos comemos el papel. Abajo tenéis enlaces a vídeos que demuestran que algunos personajes del atentado han estado en otros haciendo lo mismo: actuar.

Éste es el momento en el que pasa la furgoneta. A la velocidad de la luz... a ver si la vislumbráis.

--¿Hubo chivos expiatorios? Por supuesto, parece ser así. Unos moros que eran trapicheros de droga, confidentes de la Policía. Gente corriente dentro de los 800.000 musulmanes que hay en Cataluña (se reconocen 450.000 oficialmente, a saber cómo los cuentan). Con un índice de natalidad de 8,1, en vez del 1,1 de los catalanes, gente que vive como puede, incluso del pequeño delito, del trapicheo de drogas, del hurto o lo de que sea necesario para comer(6). De todos modos, se contaron 23 disparos en Cambrils para abatir a un tipo. Y hubo actores que se preguntaban "¿ahora nos toca a nosotros?"

Todo parece haber quedado en evidencia. ¿Vamos a tolerarlo? Los jueces, no sabemos. Después de la sentencia sobre el 11-M, todo cabe. Pero nosotros, los españoles, no debemos ser cómplices. ¿Cómo evitarlo? Dándolo a conocer hasta desgañitarnos.

Y, si acaso, para no incurrir en ninguna clase de delito a ojos de algún fundamentalista, añadiremos que seguramente todo lo narrado es una conspiración de los reptilianos de Andrómeda.

Salud.


ÁCRATAS


NOTAS:

(1) El fusilero fue condecorado y felicitado por la casta política catalana.

(2) Los desdichados confidentes fueron volados todos en Leganés, en un piso franco de la Policía, cuando ya estaban muertos. El explosivo resultó ser militar, C4, instalado con antelación en los techos de los vagones. El día antes del atentado, 10 de marzo, terminaron en Madrid unas maniobras de la OTAN bajo el supuesto de atentados en trenes.

(3) El NWO o NOM necesita castigar a los estados díscolos, los que se niegan a participar en sus guerras en Próximo Oriente. Estados como Noruega, que se negó a bombardear Trípoli.

(4) El Mossad tiene infiltrados en todos los servicios de inteligencia europeos, incluyendo al CNI. La OTAN está al servicio de los intereses de Israel y el Nuevo Orden Mundial.

(5) Hay personas que han coincidido en dos atentados. Algunas, en tres. Imposible. Buscad en Youtube "actores en crisis". Os vais a quedar de piedra. Este vídeo, que desmonta el atentado de las Ramblas, no te dejan verlo si no te identificas, jejejejeje. Crisis Simulation Experts es una empresa que se dedica a prestar actores en crisis y a diseñar escenarios terroristas o pandemias.

¿Hay actores en los atentados? 
Vídeo impactante de cómo trabajan estas empresas, ejemplos de puesta en escena.

(6) Ya dijo Rahola que, inmigrantes en Cataluña, mejor moros que sudacas, porque no hablan español.

OBSERVACIÓN: La calidad de los vídeos de supuestos "transeúntes" son de una calidad propia de tecnologías de hace 10 años: borrosos y cortos. Las docenas de cámaras de Las Ramblas no grabaron nada. El mercado de La Boquería pasó de estar en plena actividad a vacío y limpio en un minuto.




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Las semillas del colapso

The Oil Crash - 13 November, 2017 - 12:13

Imagen cortesía de Samuel Teruel

Queridos lectores,

Para mi propia sorpresa, parece que al final éste será mi tercer post consecutivo que versa sobre la cuestión catalana. Realmente quería alejarme de este tema que ocupa un tiempo excesivo en los noticiarios y en las mentes de la gente de aquí, y que además no está demasiado relacionado con la energía - tema principal de este blog - pero me veo obligado a volver a ello porque me interesa mucho hacer una serie de consideraciones sobre lo que ha sucedido durante estas últimas semanas. Esta vez, sin embargo, pretendo poner en un contexto más general, y espero que un poco más útil, diversos aspectos de la crisis española del momento.

No volveré una vez más a recapitular sobre todo lo que ha pasado los últimos años y principalmente en los últimos meses: leyendo mis dos últimos posts (Modelo para recortar/Model per retallar y Saliendo de cuentas) y los enlaces que hay allí deberían ser capaces de hacerse una idea de cómo veo la situación actual (si hace poco que ha llegado a este blog le ruego que no se saque conclusiones precipitadas sobre lo que yo pienso y se lea la buena colección de posts míos que están enlazados, principalmente en el primero de los que pongo arriba). Únicamente glosaré de manera muy breve lo que resulta más relevante para mi discusión de todo lo que ha pasado durante el último mes. Dado que mi objetivo final es intentar ir de lo menos específicamente catalán a lo más generalmente occidental, ruego a mis lectores españoles que no se alteren si ven algunos hechos relevantes omitidos en provecho de la discusión que quiero introducir.

Durante el último mes, la situación político-social de Cataluña ha sufrido un vaivén intenso, un flujo de emociones tremendo, y no sólo en esta que aún lo es comunidad autónoma española, sino en toda España. El 10 de octubre el president Pugidemont proclamó la independencia y casi al mismo tiempo dejó esta declaración en suspenso para abrir un tiempo de negociación con el Estado español. Pasaron los días y quedó claro que la única respuesta que iba a haber por parte del Estado español era la intervención de la autonomía catalana, al tiempo que los fiscales iban estrechando el cerco judicial sobre el Govern de la Generalitat. Al final, tras dudar en una delirante mañana si convocar elecciones autonómicas o proclamar definitivamente la independencia de Cataluña, Carles Puigdemont optó por la segunda opción (o eso fue lo que pareció, como discutiré más abajo), para gran regocijo de las masas de independentistas que le jaleaban en las calles. Como respuesta, el Gobierno de España puso en práctica el decreto de intervención de la autonomía, con la intención inicial de mantener el control durante al menos seis meses. Dos días más tarde, Puigdemont se dio a la fuga y se refugió en Bruselas con cuatro de sus consellers, mientras que el Estado español se hacía con el control efectivo de la Generalitat sin ningún tipo de resistencia. El resto del Govern, que se quedó en Cataluña, fue citado a declarar en la Audiencia Nacional unos días más tarde y metido en prisión preventiva, acusados de graves delitos contra el Estado. Y en ésas estamos: el autodenominado Govern en el exilio intentando (con bastante éxito, todo hay que decirlo) atraer la atención internacional sobre el caso, mientras que en Cataluña y en España todo el mundo está pendiente de los nuevos comicios autonómicos convocados por el Estado para el 21 de diciembre, es decir, en el menor plazo legamente posible, de manera un tanto sorprendente por cuanto contradice las intenciones expresadas de un control de más larga duración de la Generalitat.

Como pasa muchas veces en los grandes conflictos, hay un texto, que trata de aquello de lo que se habla, y un subtexto, que trata de lo que realmente subyace al conflicto. En este caso, a mi modo de ver lo que tenemos es un texto de confrontación nacional que genera una reacción nacionalista exacerbada (como ya me temía hace algunas semanas), mientras que el subtexto tiene mucho más que ver con el intento de estratos cada vez mayores de la clase media de escapar de la inevitable y cada vez más inexorable Gran Exclusión.

Referente al texto del conflicto, vemos un posicionamiento dialéctico muy diferente por parte de las autoridades catalanas y de las españolas. De la parte catalana, la mayoría independentista en el Parlament de Catalunya ha forzado la legalidad para conseguir su objetivo, que no era tanto conseguir la independencia de Cataluña como hacer una representación de la misma. Si uno analiza cuidadosamente lo que ha pasado desde comienzos de septiembre, veremos que los actos verdaderamente punibles desde el punto de visto jurídico han sido las irregulares sesiones de los días 6 y 7 de septiembre, donde esa mayoría se saltó el reglamento de la cámara (al estilo de lo que luego hiciera el Senado español en la tramitación del decreto de aplicación del artículo 155) y el mantenimiento de la convocatoria del referéndum para el 1 de octubre, a pesar de estar la ley autonómica que lo amparaba suspendida por el Tribunal Constitucional. Estas irregularidades pueden y deben ser perseguidas judicialmente de acuerdo con el ordenamiento jurídico español, pero no pasan de ser meros delitos de desobediencia, que podrían acarrear inhabilitación para quienes los originaran, aparte de multas, pero nada más. La pintoresca declaración de independencia e inmediata suspensión del 10 de octubre fue en realidad un acto declarativo, toda vez que el president Puigdemont suspendía una independencia que en realidad no había sido declarada. Más políticamente extrema fue la sesión del día 27 de octubre, en la cual la mayoría independentista declaró finalmente de manera formal la independencia de Cataluña; sin embargo, si se examina la parte resolutiva se ve que lo único que acordó esta mayoría fue pedir a Puigdemont que buscase la manera de implementar la ley de transitoriedad jurídica, en tanto que el texto de la declaración de independencia quedaba en la parte declarativa, sin consecuencia jurídica alguna. Tanto es así que el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya no recoge la independencia de Cataluña como un hecho, y la bandera de España no fue arriada del edificio de la Generalitat. Por el mismo motivo, cuando entró en vigor el decreto estatal de intervención de la Generalitat, los mismos que habían sostenido una retórica prácticamente belicosa rindieron dócilmente la administración catalana al control del Estado, acatando de facto la legalidad española.

Delante de esta gran representación orquestada por los partidos independentistas, la reacción española ha sido, desgraciadamente, excesiva, pues a cada jugada de farol y de escasas consecuencias jurídicas (o incluso sin ellas) de los independentistas, el Estado español ha reaccionado con gran dureza y con acciones de gran calado, cargadas de consecuencias jurídicas que forzosamente se tendrán que acabar volviendo contra él. De entrada, la imagen exterior de España se está viendo muy afectada (cosa que era en parte lo que pretendían los independentistas con esta actuación); y, en el ámbito doméstico, la retórica inflamada del Estado ha dado paso a un resurgir del esencialismo nacional español que puede ser la causa de muchos problemas interiores (y no sólo en Cataluña) en el futuro.

Hay que comprender una cosa: ERC y el PdeCat, que formaban la coalición de gobierno Junts pel Sí (JxS) en el Parlament de Catalunya, son partidos afincados en el BAU (como quedó acreditado hace muy poco) y por tanto la posibilidad de una ruptura descontrolada con España, que hubiera precipitado Cataluña en el colapso, no estaba en modo alguno en su hoja de ruta. Si Cataluña tuviese que ser independiente, tendrían que negociarse un montón de cosas con España: control de fronteras, gestión de recursos hídricos, gestión de infraestructuras en general y particularmente la red eléctrica, la gestión de los residuos nucleares, el transporte del gas natural y de productos refinados, la judicatura, la competencias de policía aún no asumidas por los Mossos d'Esquadra... Una lista larguísima que necesitaría de muchos meses de negociación, y unos cuantos años de implementación. Por ese motivo, nunca ha sido la intención de la coalición JxS proclamar la República por su cuenta y riesgo. Al contrario, lo que se ha pretendido ha sido escenificar esta ruptura al máximo posible pero sin acabar de salirse de la legalidad española, intentando forzar una negociación con el Estado español. El problema es que su representación ha sido demasiado creíble y hasta ahora el Estado español se había tomado el desafío como algo real, en vez de como la gran mascarada que era. Sólo recientemente han comenzado a comprender que se trataba de una boutade, y de ahí la insistencia en los últimos procesos judiciales en que los procesados renieguen del independentismo y declaren que acatan la legalidad española.

Pues no sólo fue el Estado español quién se tragó la bola de que se estaba buscando proclamar la independencia por la vía exprés, sino también toda la base social que les había apoyado con sus votos. En su mayoría, esas masas que ocupaban y aún hoy ocupan las calles para dar su apoyo a los diversos hitos de este proceso creyeron de buena fe que realmente íbamos a ser independientes en un plazo ínfimo de tiempo. El duro choque entre la retórica revolucionaria y una realidad en la que, sin la mínima resistencia, todo sigue supeditado a la legalidad española ha causado altas dosis de incredulidad, decepción y fustración en las filas independentistas, tal y como yo anunciaba incluso antes del referéndum del 1 de octubre. Y de ahí la nueva estrategia de la Fiscalía española, que, siguiendo las directrices marcadas por el Estado, pretende hacer patente entre los suyos que, más allá de la retórica, en realidad sólo había un juego de humo y espejos destinado no sólo a confundir al estado español, sino también a la gente que apoya el independentismo. No es por eso extraño que los partidos favorables a la unión estén poniendo el acento en que los partidos independentistas han engañado a sus votantes. 

Porque es cierto que lo han hecho, les han engañado. Se puede alegar que hacía falta esta representación para conseguir un gran avance, que todo este proceso era el primer capítulo de un historia, la de la independencia catalana, que se tenía que escribir forzosamente de esta manera. Sin embargo, los dirigentes catalanes, que se esperaban que al final el Estado español se sentara a negociar al ver el clamor popular, se han encontrado con la sorpresa de que no hay ninguna posibilidad de negociación y que todo lo que se puede esperar es represión. Por eso se les ve tan indefensos, tan incapaces de reaccionar: nunca pensaron que el Estado español fuera capaz de ir tan lejos.


La represión a gran escala (aunque, seamos honestos, todavía de una intensidad controlada) es una de los fenómenos más interesantes de toda esta historia. El 1 de octubre se verificó la extensión de la represión a sectores de la población que no están acostumbrados a ella. Porque dentro de las grandes hipocresías sociales actuales, la gente "normal", la gente "de bien", acepta que la represión pueda ser aplicada, injusta e indiscriminadamente, a otros, a los marginales, a la gente que algo malo seguramente habrán hecho. Que, de repente, la represión se pueda extender a familias que van con sus niños y sus abuelos a votar, a gente que, a su entender, no estaban haciendo algo malo, es algo que ha dejado en estado de shock a la sociedad catalana, un shock que dejará heridas muy duraderas. Y que se pueda encarcelar a personas "normales" y "de bien", con altas dosis de arbitrariedad, saltándose los procedimientos y garantías procesales, es algo también muy inesperado. Ese tipo de tratos a los cuales la chusma está acostumbrada, pero que no debería sucedernos a nosotros.

Mientras en Cataluña gente común se sorprende de que se les trate como pre-excluídos sociales, en España también se ha producido una reacción que causará tanto o mayor mal en el futuro. Delante de la exhibición masiva de enseñas independentistas en las calles catalanas, muchas personas comunes, también ellos pre-excluídos sociales, se han arropado en banderas españolas, en un resurgimiento nacionalista español, también carente de mucho sentido común y atizado por algo que afortunadamente aún no es común en Cataluña: el odio. Ese odio basado en argumentos de trazo grueso, que motiva debates imbéciles y argumentos grotescos con los que se atiza a diestro y siniestro, y no sólo en Cataluña. Esa rabia mal encauzada que se manifiesta en todo y contra todo, tenga sentido o no, como la de esa funcionaria de la Junta de Andalucía que por algún motivo se cree con el derecho de acosarme de tanto en tanto con vitriólicos desvaríos en forma de correos electrónicos. Curiosamente (o no), a medida que arrecian los rasgos más excluyentes del nacionalismo español se intenta repetidamente desde los medios de comunicación españoles presentar al independentismo catalán como un movimiento de corte fascista y xenófobo, sin entender de dónde viene el independentismo de nuevo cuño. Pues si bien el independentismo clásico tiene una cierta componente nacionalista (aunque probablemente menor de la que se le atribuye), el nuevo independentismo, ése que explica que las ansias secesionistas catalanas hayan pasado en menos de una década de menos del 20% de la población a situarse alrededor del 50% actualmente, tiene mucho más que ver con el deseo de huir de un Estado, el español, que se percibe como inoperante, corrupto y vendido a los intereses del gran capital, descuidando su deber de servicio a la ciudadanía. Nada que sea particular del Estado español, en realidad: este problema se reproduce en mayor o menor medida en todo Occidente, y es en parte lo que explica la situación en Grecia, el Brexit o la elección de Donald Trump en los EE.UU., por no hablar del ascenso de la ultraderecha en toda Europa. Una gran parte de la población de Cataluña ha llegado a creer que la independencia podría ser la solución a sus problemas, en tanto que otra parte de más o menos el mismo tamaño no lo cree en absoluto. Lo mejor de caso es que los argumentos que se exponen a favor y en contra tienen poco que ver con la situación real. Dejando al margen lo sesgado de las contabilidades económicas que presentan los exponentes de uno y otro lado, es cierto que la independencia de Cataluña sería una oportunidad para construir un nuevo Estado mucho más justo y social, en el que se limitara la capacidad de cooptación del poder económico y que incluso se contemplara como política de Estado la necesidad de abandonar el crecimiento y apostar por la dimensión social. Pero no es menos cierto que teniendo en cuenta quién está a los mandos de la nave, en vez de dirigirnos a Ítaca más probablemente acabaríamos llegando a Nueva España, donde todos los vicios que creeríamos estar dejando atrás se reproducirían a una escala más local pero no necesariamente menos corrupta. Por el otro lado, los argumentos esencialistas españolistas se están utilizando para ocultar o como mínimo minimizar el proceso de deriva de la clase media hacia la Gran Exclusión vía devaluación interna; la gente se olvida de su tránsito a la miseria mientras se centra en denostar a los malvados catalanes. Mientras tanto, el Estado va derivando cada vez más claramente al autoritarismo (como se ve en el caso de la intervención de las cuentas del Ayuntamiento de Madrid). Como tantas otras veces, la sociedad se rompe en dos bandos antagónicos de similar tamaño sin que uno de los dos domine con total claridad, simplemente porque el verdadero problema se sitúa en una dirección completamente diferente de aquélla por la que se está moviendo (probablemente de manera interesada) la discusión pública. Eso explica en parte el fracaso relativo de la última jornada de huelga general del día 8 de noviembre, si no convocada al menos capitalizada por el independentismo. Quizá se esperaban un paro tan absoluto como el del 3 de octubre, pero si bien entonces la gente estaba aún en estado de shock por los hechos del 1 de octubre, el 8 de noviembre probablemente pesó mucho más la cuestión económica, y es que la realidad es que mucha gente no se puede permitir el enorme lujo de parar un día.

¿Y si el colapso era esto? ¿Y si ésta era la forma que tenía que tomar el colapso en el concreto caso de España? ¿Y si nuestro camino en el descenso energético tenía que ser hacerlo confundidos en debates entre esencialismo español y nuevas repúblicas ibéricas? Para mi estos días han sido muy curiosos: cada dos por tres me he encontrado con personas hablando del mismo tema, del único tema que ocupa recurrentemente las conversaciones. Y con mucha serenidad me he visto dando ánimos y consejos a unos y a otros,  a los independentistas y a los unionistas, todos ellos abatidos, los primeros porque Ítaca estaba más lejos de lo que creían, los segundos porque ven cómo derivan las cosas y que ya no son mayoría. Me he encontrado repetidas veces haciendo de consejero emocional y dándole bálsamo a unos y a otros. Al final, uno de ellos me preguntó por qué yo estaba tan tranquilo, y cómo era que nada de todo eso que altera a todo el mundo me afecta. Sonriendo, le dije que la razón es que yo ya he asumido que vamos a colapsar, al menos parcialmente, y delante de eso todo lo demás me parece accesorio.

En medio de toda la confusión actual, hay un fenómeno nuevo que está surgiendo en Cataluña: los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR). Se trata de pequeños grupúsculos de ciudadanos que se organizan autónomamente para favorecer la llegada de la República catalana, y son herederos de los Comités de Defensa del Referéndum, de mismo acrónimo, que tan bien funcionaron para la organización clandestina del referéndum, tan efectiva que fue capaz de escapar a la presión del Estado. Inicialmente impulsados por algunas CUPs, estos CDRs funcionan realmente como células independientes de gente con una inquietud común que intenta organizarse, de ciudadanos que intentan coger las riendas de la situación con sus manos en vez de esperar que los líderes les resuelvan los problemas. Básicamente, es un gran experimento de empoderamiento ciudadano, favorecido por la crisis independentista. Mientras los CDRs consigan mantenerse como agrupaciones de fines pacíficos podrán sobrevivir, aunque lógicamente el Estado los va a combatir ya que algunas de sus acciones son claramente ilegales (por ejemplo, cortar carreteras o vías del tren). Lo verdaderamente interesante de los CDRs es su capacidad de, por un lado, dar salida a la necesidad de la gente de hacer algo para superar la actual crisis, y por el otro crear estructura que puede resultar muy útil cuando venga la siguiente oleada recesiva y particularmente cuando nos vayamos hundiendo en el progresivo colapso y desestabilización del Estado. Que los CDRs se acaben convirtiendo en sanguinarias milicias o en grupos de resiliencia ciudadana dependerá de la inteligencia colectiva y de la evolución de los acontecimientos. De una manera u otra, son probablemente las semillas del colapso, a falta de decidir si serán las que acelerarán el mismo o las que podrán dar un fruto del cual construir una nueva sociedad cuando el colapso finalmente sobrevenga.

Salu2,
AMT 

Post Data: Mientras nos entretenemos con todas estas cosas, hay algunas otras cuestiones relevantes para los temas de este blog que están pasando: la consolidación de la caída de la producción de petróleo en China; el fracaso relativo de la Oferta Pública de Acciones de la compañía nacional saudí de petróleo, Aramco, y casi al unísono la batida contra la corrupción en Arabia Saudita, que ha descabezado Aramco y otras compañías; la progresiva subida del precio del petróleo; la generalizada bajada de la inversión en upstream que sin embargo se está viendo compensada por la brutal subida de la inversión sólo en los EE.UU. de Donald Trump... Mañana saldrá el informe anual de la Agencia Internacional de la Energía de este año, el World Energy Outlook 2018 y, como siempre, intentaré ofrecerles un análisis del mismo a la mayor brevedad.
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¿Quién mató a la Nación Española?Fuenteovejuna, todos a una

Ácratas - 10 November, 2017 - 13:40




España es un espejismo, una pésima obra de teatro con malos actores y espectadores dormidos en la platea.

El régimen de la segunda restauración borbónica en España no es democrático. Clara e inequívocamente. No porque le falte algún detalle o dos, sino de raíz. El pueblo vota, pero no decide nada, no opina, vive cautivo de las castas parasitarias económica y política y, lo que es peor, es responsable último de lo que éstas decidan y garante con su hacienda personal de todos los desmanes que esas castas perpetren. Mientras no haya democracia en España, todo lo que hemos visto, vemos y veremos serán esperpentos. Nos ceñiremos a los esperpentos vistos en la crisis de legalidad catalana:

Esperpento primero, como demuestra una grabación de la Guardia Civil, los empresarios, de forma sistémica, pagaban comisiones al PP para obtener contratos a precios competitivos que luego modificaban en revisiones de precios (que se doblaban como mínimo) al ejecutar los contratos, retribuyendo nuevas comisiones a la hora de cobrar las certificaciones de obras o servicios. Exactamente lo mismo que sucedía en Cataluña con la CiU de Pujol. Por eso, el Gobierno colabora a escondidas con los independentistas mediante inacciones y actuaciones de calculada torpeza, porque está siendo chantajeado descaradamente. Rajoy es no sólo corrupto, sino perjuro ante los tribunales de Justicia. Y no sólo sigue en la presidencia del Gobierno, sino que volvería a ser electo mayoritariamente si se convocaran generales ahora mismo.

Esperpento segundo, los catalanes ya no respetan ni la Ley ni al Estado que dice que intenta imponerla, al comprobar que todos sus actos, cortes de fronteras o paralización de infraestructuras estatales (como autovías y ferrocarriles) quedan en la impunidad. Por lo que esa clase de intervenciones irá en aumento. El Estado no existe si, cuando un problema es aún pequeño, no actúa con contundencia. Cuando el problema crece, se masifica, es ya imposible detenerlo, sea en España o en cualquier otro país, democrático o no.

Esperpento tercero, los responsable del independentismo salen de la cárcel en cuanto dicen que, ahora sí, van a acatar la Constitución, a pesar de que la vulneraron sostenidamente durante años. El Estado es demasiado débil para hacer otra cosa, pero sabe que esa tolerancia alienta el independentismo, más que lo contiene.

Esperpento cuarto, ningún partido ni medio de masas reconoce que los problemas de España tienen su raíz en la partitocracia derivada del sistema electoral, de la inseparación de poderes ejecutivo y legislativo (y judicial como consecuencia) y de la ausencia total de representación de los votantes por parte de los diputados de listas de partido. El escándalo del PSC al incorporar a Espadaler como número 3 de la lista por Barcelona de cara al 21D es un botón de muestra. Las listas las confeccionan los jefes de partido, no los votantes. Estos sólo pueden adherirse a una lista de personas cuyas conductas no controlarán jamás.

Esperpento quinto, en Centro Nacional de Inteligencia español es una sucursal del Mossad y de la CIA (como el resto de servicios de inteligencia europeos), infiltrado hasta la médula. Y el Ejército español, un apéndice de la OTAN (también como el resto de ejércitos de Europa). Ninguno de ambos estamentos sirve a los intereses de los españoles. En un estado corrupto, todos campan por sus respetos, van a sus intereses, a sus momios y sus corrupciones.

Esperpento sexto, los propios españoles, aún sabiendo que España no es un estado democrático, dan por buena la corrupción institucionalizada de todos los poderes públicos y se limitan a polarizarse y acusarse mutuamente del manido "y tú, más". Los españoles no tienen dignidad ninguna. Sacar banderas a la calle demuestra que tan sólo les interesan los símbolos y no las realidades simbolizadas.

Y esperpento séptimo, la idea de auténtica democracia, de representación en circunscripciones unitarias cada 50.000 votantes con mandato imperativo del diputado, y elecciones en urnas independientes para ejecutivo y legislativo, es silenciada, amordazada, enterrada en los medios, entre la casta política y en el propio pueblo español en pleno. Nadie, excepto medios testimoniales como este diario o el Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional, habla siquiera de ello. Aunque todos sepan que resolvería los problemas que nos afectan en muy poco tiempo.

Ni siquiera propuestas tan sencillas de realizar mediante leve modificación del texto constitucional, como la propuesta de reforma del artículo 99 de la Constitución Española de 1978 impulsada por este medio, han sido consideradas ni tienen eco en ningún medio ni de masas ni alternativo. A pesar de su importancia crucial, dando voz al pueblo español en la elección del Presidente del Gobierno para evitar que actúe cautivo de las bisagras nacionalistas. En España triunfa el oportunismo porque está en la masa de la sangre de todos los españoles.

Ya es demasiado tarde. El futuro de España fue decidido en 1978, cuando 7 traidores a su patria, de espaldas al pueblo español y sus intereses, redactaron la Constitución autonomista monarco-partitocrática, prolongación del franquismo sociológico, que nació preñada de división e insolidaridad, y enferma del cáncer de la auto-destrucción. El detonador de su muerte programada se ha disparado, tras cuarenta años de cobertura de la corrupción sistémica y del bisagrismo nacionalista. Descanse en paz y salga el sol por Antequera.

ÁCRATAS



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Comprobado una vez más: Rajoy apoya el golpe en Cataluña

Ácratas - 8 November, 2017 - 12:55










Hoy estamos viendo una prueba más de que nada ha terminado, que el Procés sigue activo. Una huelga general, convocada por el minoritario Sindicato Intersindical CSC(*), se convierte en un paro total en Cataluña por el procedimiento de cortar todos los accesos rodados, autopistas, carreteras y vías férreas. La gente no es que no quiera, sino que no puede ir a trabajar. Porque los CDR (Comités de Defensa de la República) se han encargado de cortar todas las vías. El metro ha funcionado, eso sí, para que miles de manifestantes acudieran a show montado en la Plaza de Sant Jaume, donde todo queda claro en tono curil, aquí no se habla de derechos sociales, sino solo de independencia y de libertad de presos golpistas y se anuncian movilizaciones cada vez menos pacíficas.

Eso no tiene nada que ver con la huelga laboral, claro. Pero a Rajoy se la pela. Por eso, los mossos, esos que dice el ministro del Interior, la acémila Zoido, que son de fiar, no hacen nada para desbloquearlas. De hecho, los elementos de los CDR (pagesos y jóvenes producto de la educación sectaria catalana) están almorzando sobre el asfalto, con mesas y todo, pa amb tomàquet i embotit de Ripoll:

El mosso de turno: --"Hola, bon dia. Perdoneu, però si no retireu els tractors i no marxeu, haurem de prendre nota de les identificacions de vehicles i persones"... (Hola, buenos días. Perdonen la molestia, pero si no retiráis los tractores y os vais, habremos de tomar nota de las identificaciones de vehículos y de personas). Así de fiar son los mossos, como demostraron ya el 1 de octubre. --Va. collons, que ens coneixem tots, prengueu-vos unes llesques de pa amb bull blanc... (Venga, cojones, que nos conocemos todos, tomad unas hogazas de pan con butifarra blanca de Ripoll). Y tan tranquilos todos, porque todos están en el golpe, como Rajoy, Soraya y Zoido y también el ministro de Justicia, Rafael Catalá, que antes se dedicaba al negocio de las máquinas tragaperras (fue secretario general y del Consejo de Administración de Codere). Ya habla de liquidación del 155 (y de indulto general para todos los golpistas).

Desbloquear una carretera o autopista es muy fácil. La circulación de unos furgones policiales en dirección contraria accede a los bloqueos en cinco minutos. Y tienen espacio para cargar a los activistas y llevárselos en sus tocineras. Los tractores se apartan al arcén y se deja una patrulla allí. Y el bloqueo, que es absolutamente ilegal según la ley vigente, termina en minutos. La gente va a trabajar, porque tiene derecho a ello. Según todas las leyes del planeta Tierra. Y más si se trata de un atur de país (parada del país) encubierto, como es el caso, un asunto político en el que los trabajadores tienen derecho a manifestarse yendo a trabajar y que al país lo pare su puta madre.

Pero Rajoy está en el golpe, por el golpe y para el golpe, igual que Soraya Sáenz de Santamaría. Quieren sólo elecciones y salir por piernas de Cataluña, sabiendo, como saben, que vencerán los independentistas, apoyados por los comunes, que también lo son. Por eso han permitido lo que podía oírse esta mañana en TV3 y Radio Nacional de Catalunya. Propaganda golpista en estado puro con absoluta desvergüenza. Y no han cesado a nadie, ni a la independentista hispanófoba, Terribas ni a ningún presentador ideólogo.

El de Madrid no es un gobierno cobarde, no. Es un gobierno cuya intención es disolver España en taifas estatales. Que es lo que van a estudiar en la comisión para la reforma de la Constitución. Eso sí, de democracia nada: partitocracias cleptómanas en todas partes para seguir robando hasta el colapso económico total de España.

Y los policías de los piolines (no quedan más que 400), tocándose los huevos, bastante hediondos a estas alturas por falta de servicios higiénicos, impedidos para actuar. Muy cabreados porque, para esta pantomima, no hacía falta sacarlos de sus casas dejándolos sin follar tanto tiempo, imaginando a sus mujeres poniéndole el culo a otro.

Compañeros, en España sólo se puede ser político. Si intentas trabajar por tu cuenta, te espera la ruina. Si eres obrero, no llegarás a fin de mes. Si tienes un pisito, lo habrás de malvender a algún fondo buitre. Si vives alquilado, acabará impagando, porque los alquileres se han disparado.

Aquí, o se hace la revolución cortando por lo sano o lo mejor es ise al extranjero. Te van a joder lo mismo, pero te pagarán mejor. O lo que decimos, meterse en un partido de moda, pagar la cuota y no salir de la sede hasta que te den un chollo.

Lo más digno es hacer la revolución de verdad: Democracia o muerte. Representatividad e independencia de poderes. Pero, ya se sabe, eso es ir contra todos, independentistas y constitucionalistas. Es jugártela a que te apaleen mossos y piolines. Que, entonces sí, mira tú, "cumplirán con su deber contra los golpistas". Y muchos acabaremos en la cárcel. Porque la dignidad no tiene por qué llevar al éxito de una empresa.

Vosotros mismos.

ÁCRATAS


NOTA: CSC, dirigida por Carles Sastre, terrorista de Terra Lliure, asesino de Bultó con bomba lapa en el pecho. Condenado a 30 años por la Audiencia Nacional. En el 86 fue juzgado por el asesinato de Viola, alcalde de barcelona. En el 87 fue condenado a 18 años por pertenencia a banda armada, Terra Lliure, y tenencia de armas. Puigdemont lo recibió con todos los honores en 2015 para participar en la orquestación del referéndum del 1-O.



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Debate sobre complejidad: réplica final

The Oil Crash - 6 November, 2017 - 23:09


Queridos lectores,

Después de un cierto paréntesis (motivado por razones laborales), les presento la contestación final de Carlos de Castro y Luis González Reyes a la réplica de Eduardo García. Con esta última entrada doble cierro el debate; a partir de la semana que viene espero retomar el ritmo normal de publicación.

Salu2,
AMT

 

El Titanic se hundió y fue inevitable tras el choque. (Respuesta de Carlos de Castro)

Tras esta segunda vuelta de Eduardo mi conclusión es que seguimos sin compartir los diagnósticos del problema, base de los argumentos que luego desarrollamos cada uno.
El debate de fondo no es sobre complejidad y lo que esta supone en la crisis del sistema. El debate en realidad es sobre el diagnóstico y sobre qué hacer con él: como comunicarlo, qué estrategias seguir etc.
Si Eduardo no sabe si hemos chocado ya o aún no, entonces quizás debería haberse puesto en las dos hipótesis y haber hecho argumentos diferentes desde las dos. Por sus palabras, creo entender que en realidad está en creer que estamos divisando el choque contra el iceberg; prueba es que duda bastante de que acabemos en 1000 millones de personas, dato que no he dado con seguridad, ya que dije que con permacultura quizás podamos mantener a 1000 millones quizás más. Mi diagnóstico no permite saber cuánto se va a reducir la población, pero sí me permite saber –dentro de un esquema científico biofísico con pruebas físicas y ecológicas y pistas sociológicas y por tanto con incertidumbre- que la reducción será ostensible: desde unos pocos miles de millones de personas hasta la extinción. Eduardo no se pone en ese esquema mental (como el 99% de los movimientos sociales y los experimentadores de estos temas) y por tanto no son válidos sus argumentos desde esa certidumbre.Lo que Eduardo nos aporta es desde la hipótesis de que estamos en un barco lleno de peligros que va muy probablemente a chocar y quizás hundirse o encallar; para él la anología también podría ser la del Endurance, en el que todos se salvan.
Pero haré el esfuerzo de ponerme también en una hipótesis en la que no creo: minimizar las consecuencias del choque (y no la del hundimiento). Además a una escala temporal y geográfica local que para mí no es tan relevante: ¿cómo comunico a mi vecino forofo del real Madrid el choque, como se lo comunico a la señora de un mercado en Mogadiscio? Esto se lo plantearon de hecho en el Titanic una vez que chocaron y aún no sabían si se hundiría o no. La tripulación decidió, para no bloquear/alarmar a los pasajeros, mantener en secreto durante minutos lo que ellos supieron pronto, que se iba a hundir, luego se lo dijeron a algunos pasajeros de primera, y luego al resto. Esto es lo que nos pide Eduardo porque su experiencia con los alumnos y redes sociales y la de su equipo de trabajo durante décadas indican ese bloqueo (y con él la experiencia de muchos psicólogos y sociólogos, conozco desde hace décadas estos trabajos, yo trabajé en ese esquema mental mi primera década y media en el tema, mi visión no es solo física, es holística: ecológica –a estas alturas creo saber más de biología y ecología que de física-, y también sociológica/psicológica/histórica  –a estas alturas experimento más en este terreno que en física-).
Las dudas surgen pues cuando “experimentamos” que bloquea comunicar crudamente el posible colapso, aunque sabemos que la mayoría ya está bloqueada de antemano. Pero esto es así porque los “experimentos” se han realizado desde un esquema que no parte del mismo diagnóstico y por tanto se han diseñado mal desde ese diagnóstico. De ahí que durante décadas los movimientos ecologistas, las ONGD’s de desarrollo y los movimientos pacifistas hayamos equivocado tanto el diagnóstico como cómo enfrentarse al problema (¿siempre hay solución? ¿sesgo optimista que conocen bien los psicólogos?). Así se buscan soluciones optimistas, esperanzadoras, alegres, ricas humanamente, pero que por el contrario, también pueden bloquear: es el peligro de la complacencia: ya nos salvarán las renovables o la permacultura, yo mientras a lo mío. Es el efecto Podemos tras el 15M, el “sí se puede” cuando “no se podía”, el bloqueo desesperanzador tras la falsa promesa y su fracaso. Tan peligroso es un bloqueo como el otro, tan inservible es uno como el otro cuando te vas aproximando al hundimiento. Mi primer libro (La revolución solidaria), escrito a finales del siglo pasado ya trabajó esto así. Pero desde entonces el diagnóstico es ciertamente más duro y las experiencias desde él son ciertamente distintas. Bajo la hipótesis de que el Titanic ya se está hundiendo, las estrategias del “sí se puede” no solo son inútiles, sino que nos hacen perder tiempo tratando de poner a reflote el Titanic o la de transformarlo en otro barco (¿aún más complejo?). Las de anunciar la cruda realidad creo en cambio que serán más útiles con el tiempo y al igual de inútiles para gente que quiere seguir bailando pase lo que pase.
Llevo dos décadas “experimentando” con alumnos y en movimientos sociales el tema de la comunicación del colapso y las estrategias de acción desde otro esquema mental, por ahora en absoluta minoría. Efectivamente, hay un problema de tendencia al bloqueo cuando las cosas las queremos explicar en una hora frente a las muchas horas de “diagnósticos” errados, normalmente tecno-optimistas, y las miles de horas del “todo va bien, aceleremos el Titanic” (¡cuando ya se está hundiendo! Parece un chiste).
Pero el problema va desapareciendo cuando el diagnóstico “se va viviendo”. La gente en el Titanic puede que se bloqueara y tuviera pánico unos instantes cuando vio por si misma que el Titanic había experimentado una inclinación del 10% -es decir, ocurrirá, ya está ocurriendo- a pesar de que la tripulación no quisiera comunicárselo para evitarlo –perdiendo, por cierto, un tiempo precioso-. Si alguien les comunicó que se iban a hundir, entonces, más tarde, cuando viva la inclinación del 10% puede que le sea más fácil entonces encajar coherentemente lo que pasa y perder la disonancia cognitiva, entonces actuará rápidamente. Si alguien le explicó que están tratando de mantener el Titanic a flote y que se una feliz a la tarea, porque se puede, entonces quizás quiera entender que esa inclinación del 10% es parte de ese proceso y siga en su bloqueo…
Además a mí (o Antonio Turiel, Pedro Prieto, Jordi Solé, Luis González y otros pocos en España) como científicos divulgadores de los límites biofísicos se nos puede pedir el diagnóstico biofísico, y si es lo único que se nos pide, lo daremos “crudamente”, como sinceramente pensamos que es la realidad, como científico yo no voy a prejuzgar que la gente que me escucha es inmadura o tonta o con facilidad a la histeria, no tenemos porqué ser tan pesimistas (y no lo somos, porque si lo fuéramos dejaríamos en paz a la gente y pasaríamos de acudir a las llamadas de distintos colectivos). Como somos más que científicos, las consecuencias nos preocupan, y buscamos formas de comunicar esa crudeza de forma más útil, sin mucho éxito por ahora pero con cada vez más asentimiento entre la gente más joven. Es por lo que algunos de nosotros hemos ido devorando lecturas más allá de lo físico, pasando a lo ecológico, a lo sociológico, a lo antropológico e incluso a la espiritualidad y su papel.  Algunos hemos absorbido la extensísima experiencia de precursores como Naess del siglo XX (quien decía que el tema es urgente y del día a día pero que las soluciones no se encontrarán hasta el siglo XXII o más allá).
Mi experiencia sociológica/psicológica/histórica/antropológica es que nuestra cultura es incapaz de evitar el choque (no lo ha sido) a pesar de visualizar con tiempo el mismo en experimentos de sociedades mucho más simples y fáciles desde el punto de vista de los límites biofísicos, y en los que la libertad de organización social es completamente abierta (véase el experimento Ecology: http://crashoil.blogspot.com.es/2012/09/juegos-de-la-naturaleza.html).
Mi experiencia es que nuestros jóvenes siempre pasan por un cierto colapso/decrecimiento porque funcionan desde esquemas culturales como el actual (¡endoculturizados ya con 18-25 años!), con decrecimiento de la población  por sobrepasamiento de límites biofísicos, incluso con pérdidas de saberes tecnológicos. En alguna ocasión han llegado sin pretenderlo a escenarios tipo Mad Max (del orden del 20% de las sociedades que generaron) e incluso a la extinción humana (del orden del 10%) y solo en una ocasión (del orden del 5%), con gente que mayoritariamente estaba ya instalada previamente en una cultura “frugal, ecologista y solidaria” antes de divisar el iceberg (de hecho no lo divisaron porque evitaron esas aguas) consiguieron una sociedad perdurable; no sin problemas y conflictos, pero menores y de otra índole, asociados más a falta de coordinación.  Ese grupo no iba montando en el Titanic, los otros, aproximadamente 20, sí.
Y todos esos casos los experimentaron simultáneamente con advertencias (en mis clases) de la posibilidad del colapso (en los primeros experimentos) o de la inevitabilidad del mismo (en los últimos experimentos); el experimento dura meses durante un cuatrimestre académico o dos. Mis anuncios de colapso en las clases teóricas nunca bloquean cuando el colapso lo van experimentando en el juego, al revés, sirven para encajar mejor y encontrar mejor y más rápido las soluciones (aunque algunos piensan que el mundo no va a encontrar soluciones como ellos porque es mucho más complejo). Mis alumnos no son más resilientes tras el juego, pero lo serán, espero, cuando no les quede más remedio porque tendrán menos disonancia cognitiva cuando sus circunstancias les obliguen a actuar.
Mi juego Ecology abre un paradigma experimental comunicativo que no he encontrado en ningún otro “experimento” porque parte de un esquema mental diferente (y un diagnóstico diferente); de hecho, ya sé que los alumnos van a colapsar en mayor o menor grado antes de empezar el juego, por la estadística de la historia de 20 juegos y porque casi siempre se repite desde nuestra cultura, no porque no existan soluciones al problema de límites biofísicos, sino por sus barreras culturales y cómo enfrentan esos límites. En cambio, si les comunicas que nuestro mundo con “tecnologías verdes” esperanzadoras puede evitar el colapso, entonces tardan más en resolver su colapso. No es hasta experimentar el colapso cuando encuentran soluciones tipo las propuestas “frugales” de Eduardo y las que proponemos todos, claro que sí, ir a los botes salvavidas coordinados, cooperando. Pero como no es hasta esa consciencia del hundimiento cuando empiezan las cosas a funcionar, unos minutos en el Titanic de sufrimiento y dolor y muerte hasta el bote salvavidas (aunque ya había gente hacinada pasándolo mal en tercera clase), unas generaciones humanas en el caso de nuestra Civilización. Fíjense en el optimismo y solidaridad necesarios: en el Titanic luchaban por su bienestar y vidas futuras. Afirmar que el Titanic es la Civilización es luchar, ahora y rápidamente, por el bienestar y las vidas, ni siquiera de mis hijos y nietos, si no por las vidas de los nietos de mis nietos sabiendo que mis hijos y nietos van a luchar por su vida y por el bienestar de sus bisnietos y nietos. Es por lo que algunos ya estamos instalados en propuestas filosófico-espirituales.
Lo interesante del experimento antropológico Ecology es que siempre, siempre, encuentran una solución (al menos teórica para los que llegan a la extinción en el juego) que pasa por transformar su comportamiento social. Aprenden que tras varias generaciones humanas, pueden conseguir sociedades/culturas sostenibles (además aprenden a coordinarse y a cooperar, las dos herramientas, por cierto, que usan los ecosistemas y la misma Gaia para haber permanecido y evolucionado durante 3500 millones de años). Como se puede entender, eso me hace optimista. Solo necesitamos que perdure una mínima moral solidaria/ecológica hacia las generaciones presentes y futuras, el resto lo harán ellas.
En todo caso, este debate no es tan importante, porque al 1% de ese 1% (los que con contundencia afirmamos que ya nos estamos hundiendo), somos aún irrelevantes; aunque, cada vez menos, porque muchas partes del Titanic se van acercando a esos 10º de inclinación y algunas ya están hundidas.
Todo se realimenta. Esperemos que dar el diagnóstico del hundimiento lo haga positivamente.
Carlos de Castro



Sobre cómo cambian las sociedades(Respuesta de Luis González Reyes) Creo que un elemento central que motiva al grupo de Eduardo a abrir este pequeño intercambio es la búsqueda de espacios de esperanza en el colapso de la civilización industrial que permitan articularse a la población desde perspectivas emancipadoras. Así lo entiendo cuando hace afirmaciones como estas:Mi postura es que no debemos esperar a que la cosa evolucione poco a poco hasta un feliz siglo XXII, sino que debemos construir desde ya lo utópico.Los datos de investigación nos indican que el cambio solo es posible posibilitando transiciones graduales y progresivas desde el pensamiento predominante hacia formas alternativas que incrementen la resiliencia de la población. Y que siendo importante aportar los argumentos termodinámicos y ecológicos que ayudan a comprender el decrecimiento y posible colapso civilizatorio, también es esencial insistir en la idea de que tenemos opciones organizativas (sociales) para minimizar las consecuencias del choque (en definitiva, la esperanza como componente emotivo esencial para que se produzca un cambio de mentalidades).que ante los límites biofísicos hay que cambiar de modelo social, y segundo, que es posible (y ya hay referentes) construir nuevos modelos organizativos más resilientes. Es decir, la ciudadanía debe conocer tanto los riesgos como las alternativas que ya están experimentándose. Comparto plenamente su análisis y creo que esta esperanza que motive a actuar en el aquí y el ahora es central. Pero en mi opinión la mayor o menor complejidad de nuestras sociedades en el futuro cumple un papel bastante secundario en las motivaciones de las personas a actuar. La esperanza se alimenta con proyecciones de sociedades más felices o más resilientes (seguras).En este debate, una pregunta determinante es ¿qué nos mueve a las personas? Entro en ella. En general, la búsqueda de la satisfacción de las necesidades entendidas no solo como carencia, sino también como potencialidad. Max-Neef defiende que los seres humanos tienen nueve necesidades básicas no jerarquizadas que no cambian a lo largo del tiempo ni en las distintas culturas: supervivencia, identidad, protección, afecto, entendimiento, creación, participación, ocio y libertad. Las necesidades se pueden analizar tanto en un plano individual como colectivo, es decir, que las tienen las personas y también las sociedades, entendiendo estas como un ente distinto a los individuos (son más que la suma de estos). Este segundo aspecto, el colectivo, es el clave, pues los cambios sociales no son por trabajos individuales, sino por trabajos sinérgicos de muchas personas. Por lo tanto, la cuestión sería ¿qué nos mueve para ponernos en acción colectiva?Las emociones y los sentimientos provendrían de la gestión de las necesidades: miedo (falta de seguridad), amor (cobertura de la necesidad de afecto) o curiosidad (falta de entendimiento). Aunque obviamente esto puede ser mucho más complejo y la conformación de las emociones proviene de la interacción dinámica de múltiples necesidades. De este modo, la felicidad, que podría definirse como el objetivo de muchas personas, sería un sentimiento fruto de un compendio de necesidades bien abordadas. Se relaciona con la necesidad de participación y de identidad (en concreto, con percibirse como alguien bondadoso/a); con el bienestar, que tiene que ver con la supervivencia, la protección, la participación, el afecto y el entendimiento; y con la capacidad de elección, relacionada con la libertad y el ocio. En este plano, la esperanza a la que alude Eduardo es fundamental.Muchas veces, las necesidades permanecen en un plano inconsciente y son las emociones las que parece que guían la acción de forma autónoma. Es más, la conexión entre necesidades y emociones no es obvia en muchas ocasiones ni para las personas ni para las sociedades. Así, la forma de gestionar las emociones puede ir incluso en contra de la satisfacción de la necesidad que las generó.Uno de los elementos que determina la forma de dar salida a los sentimientos y necesidades es el sistema de valores de las personas. Así, tanto el altruismo como el egoísmo serían satisfactores de necesidades favorecidos por determinados contextos sociales. Como lo que moviliza (o genera apatía) son las necesidades que generan emociones, las personas suelen cambiar sus actos antes que los valores. El cambio en las prácticas es el que activa el cambio en los valores, más que a la inversa. Es más, si el cambio hacia una sociedad ecomunitaria se da solo en el plano de los discursos, como apunta Eduardo, será impotente, pues la única práctica que seguirá teniendo sentido será la dominadora, que será la que seguirá conformando la sociedad. Por ello, la práctica concreta va a ser un aglutinante social más importante que la ideología, aunque el cambio de valores también sea imprescindible en la evolución social (no habrá cambio social sin cambio de “dioses”). Así, las experiencias concretas son básicas, no solo por ser semillas de otros formatos sociales, sino sobre todo por las transformaciones que producen en las personas y porque sin ellas el cambio social, simplemente, es imposible.La razón no sería el motor principal del cambio (serían las necesidades que producen emociones), ni el filtro que condiciona cómo actúen las personas (serían los valores), sino la herramienta clave que se usaría a partir del empuje. La información normalmente no es algo que mueva a actuar, pero sí es fundamental para una actuación que responda con eficiencia a las emociones y las necesidades de acuerdo con el marco de valores. Cuando no se cuenta con una buena información, las posibilidades de actuar con éxito son muy reducidas: se podrá dar salida a las emociones impidiendo cubrir las necesidades que las causaron, o se podrá no ponderar adecuadamente las distintas causas de los problemas y, con ello, las estrategias para solucionarlos.La función de la razón no es solo la eficiencia, sino también hacer casar actos con valores cuando no encajan. La razón consigue cerrar el hueco de esa “disonancia cognitiva” a través de artificios que incluyen negar la realidad que no se quiere ver porque no se ajusta a los esquemas personales (si no lo creo no lo veo), “matar al mensajero/a”, minimizar los efectos negativos, sobrevalorar lo positivo o una memoria selectiva. Pero, por supuesto, también cierra el hueco a través de trazar cambios que lleven a ajustar necesidades, emociones y valores, es decir, que la “disonancia cognitiva” puede ser un estímulo hacia la movilización.Esta separación entre emoción y razón es ficticia, ya que ambas no son desligables entre sí. No se piensa o se siente, sino que se siente pensando y se piensa sintiendo como dice Damasio. De hecho, la interrelación es complicada, pues muchas veces los pensamientos producen emociones que tienen que ver con necesidades. Así mismo, los valores tampoco son un ente separado de las emociones.En el entramado que mueve a las personas hay que considerar otro factor: el entorno, el contexto, que determina los límites de lo posible desde una perspectiva social y ambiental. Hay cambios sociales que se acoplan a los límites que marca el contexto, y otros que hacen lo contrario y los rompen o desplazan, ofreciendo nuevas potencialidades. En realidad, cualquier proceso de cambio social tiene ambos componentes. En general, cuanta mayor maleabilidad del contexto o de las sociedades, mayor potencialidad de cambio y de que este sea más progresivo. Las sociedades muy confinadas suelen evolucionar de manera explosiva una vez que consiguen modificar sus entornos.El contexto en el que se desenvuelvan las sociedades humanas cambiará a causa de factores externos (crisis ambiental) e internos (sistemas económicos y políticos, tipos y tamaños de las agrupaciones, formas de habitar). Los factores externos cada vez estarán menos al albur de lo que hagan los seres humanos y serán cada vez más restrictivos conforme progrese la crisis ambiental. Pero los internos seguirán estando sujetos a las decisiones humanas, que determinarán qué satisfactores se pongan en marcha, qué emociones predominen y qué sistemas de valores se impongan. No habrá cambio en estos elementos sin cambio en el contexto y viceversa. Las sociedades, además de querer hacer, tienen que poder hacer.De este modo, mi tesis del cambio social es que el entorno y los valores forman un marco de juego que los movimientos sociales y las élites son capaces de modificar a través de actos concretos que respondan a las necesidades y las emociones. Para escoger las acciones más adecuadas y hacerlas eficientes, el raciocinio es fundamental. Si se conjugan todos los factores, los actos tendrán sentido. Solo cuando surge este sentido se integra el sistema de valores con las emociones, los actos con el pensamiento, se pasa de hacer las cosas porque “se deben hacer” a realizarlas porque “se quiere”. Lo que tiene sentido es lo que pone más en marcha y lo hace de forma más continuada en el tiempo. Esta percepción compartida del sentido de los actos fue lo que permitió la cohesión como movimiento del proletariado, del feminismo, del pacifismo o del ecologismo.
Sobre la complejidadCreo que el debate central que tenemos que abordar es el anterior. En todo caso, hago algunos apuntes rápidos sobre el tema de la complejidad. En primer lugar, Eduardo suma un quinto criterio a los cuatro que yo proponía:Aceptando estos cuatro criterios yo añadiría, por su interés en un momento de decrecimiento/colapso, un quinto criterio “transversal”: el grado de resiliencia (y la eficiencia energética asociada) entendida aquí cómo la capacidad de un sistema social para autoperpetuarse y mantener un cierto equilibrio al enfrentar una fuerte perturbación (en nuestro caso el choque con los límites biofísicos).Pero yo creo que ese no es un criterio de complejidad. La capacidad de resistir ante distintos desafíos no es un indicador de sistemas complejos. Es más, personas como Holling sostienen que son contrapuestos y que los sistemas más complejos son menos resilientes. Por ejemplo, un sistema con muchos nodos generalistas (poco especializados) y por ello poco complejo tendría una mayor capacidad de adaptación a una variación ambiental que otro en el que los nodos estén muy especializados. Es cierto que esto se puede mirar con otros indicadores. Así, un sistema con una alta interconexión (más complejo por ello) tendría una alta resiliencia por una parte (por ejemplo, podría transportar alimentos a los nodos donde se produjese una carencia), pero también una mayor vulnerabilidad por otra (las desestabilizaciones en un nodo podrían correr por toda la red, sobre todo si es un nodo central). En realidad, Eduardo dice algo muy parecido a lo que acabo de exponer en lo referente a la resiliencia cuando afirma que:lo que mejor define una red no es el número de conexiones sino el tipo de interacciones que la organizan. Esta cuestión es clave desde la perspectiva de la resiliencia de ambos sistemas. Pensemos en una organización social piramidal (jerarquizada) y en una organización social en redes locales interconectadas y coordinadas. En la primera, la eliminación de un nodo puede significar la desorganización del conjunto (dada su verticalidad y las relacionen en cadena lineal). En la segunda, la eliminación de un nodo lo que lleva es a una reorganización de la red (por el predominio de la componente horizontal) que no supone poner en peligro su autoperpetucación.Así, yo no metería la resiliencia como un indicador de complejidad, sino como un elemento a perseguir socialmente más importante que la complejidad.También separaría la eficiencia de la complejidad, pues creo que es un indicador distinto y que necesita ser concretado. Creo que la eficiencia es un indicador confuso, pues puede ser alta para unos fines y baja para otros, dependerá para lo que esté diseñada la estructura. Ya argumenté que creo que el capitalismo es tremendamente eficiente en la utilización de material y energía para conseguir la reproducción ampliada del capital, lo que ha aumentado su complejidad y disminuido su resiliencia hasta el extremo. A la vez, un cerezo produce cientos de cerezas todos los años y, de todas ellas, solo una con suerte se convertirá en un nuevo cerezo. No podríamos decir que el cerezo sea muy eficiente en su uso de materia y energía desde esa perspectiva. Lo que sí podríamos decir es que está perfectamente adaptado al cierre de ciclos. Desde ahí, hace que todo el ecosistema sea más resiliente y también más eficiente en el uso de materia y energía. Pero esta eficiencia, a diferencia de la capitalista, consigue gastar poca materia y energía. De este modo, tenemos dos sistemas macro (capitalismo y ecosistema del cerezo) complejos y eficientes (de modo muy distinto), pero con resiliencias muy diferentes. Por eso yo no usaría la eficiencia como indicador de complejidad.Esto me lleva a un tercer elemento que señala Eduardo. Subraya que parte de los análisis que lanzamos Carlos, él y yo están articulados sobre planos distintos y tiene razón. Él lo hace más sobre uno micro y yo de uno macro. Por eso, son ciertos a la vez los ejemplos de la agricultura industrial y la permacultural, y la visión general de que nuestro sistema social es muy complejo y que lo que tenemos por delante es un camino de simplificación. Es decir, que comparto esto que afirma:creo que habría que relativizar ideas como el enunciado: las comunidades organizadas según los criterios de la permacultura son menos complejas que las comunidades sociales actuales piramidales y basadas en la dominación.Pero al tiempo sostengo que lo que tenemos por delante es una senda de simplificación social vista desde una perspectiva macro (como macro es nuestro sistema globalizado). Y lo hago porque considero que Eduardo en ocasiones fuerza el uso de los indicadores que propongo para que den el resultado que busca (que no es necesaria una simplificación de la organización social). Creo que el ejemplo más claro de este forzamiento es cuando sostiene:Analicemos el tercer factor: la especialización de los nodos (diversidad). Aquí, de nuevo, caben dos interpretaciones (que se corresponden con los dos modelos comunitarios antes mostrados). La primera es que la diversidad se corresponde con la especialización de cada nodo en un aspecto concreto de la actividad humana (en definitiva, un  mundo dividido entre expertos competentes que saben y deciden y novatos incompetentes que no saben ni deciden). La otra interpretación, es la de la polivalencia. Es decir, se trataría de potenciar al máximo la diversidad de capacidades que cada nodo pueda desarrollar. Evidentemente, en caso de colapso el primer modelo es mucho menos resiliente que el segundo. Y desde mi perspectiva, menos complejo.La polivalencia es el paradigma de la inespecialización, no puede ser un indicador de un sistema más complejo, porque es justo lo contrario. Otra cosa distinta es que sea un indicador de una sociedad más deseable o más resiliente.Pongo otro más. Eduardo afirma que:pensamiento simplificador que nos describe en sus trabajos Edgar Morin. Es decir, un pensamiento caracterizado por la atomización del conocimiento, la falta de coherencia interna en los sistemas de ideas, el reduccionismo, las visiones parciales y centradas en lo concreto y evidente, etc. En conclusión: hay pocos nodos porque no hay redes bien organizadas.Esto es cierto probablemente desde la perspectiva micro, pero si lo miramos desde una mirada macro, desde el conjunto social globalizado, ¿realmente nuestro sistema es simplificador con los tremendos avances científicos y la capacidad de entender la realidad que han permitido? Además, para verlo en trayectoria histórica, algo importante para vislumbrar el futuro, incluso desde una perspectiva micro (personal) ¿es nuestro pensamiento es más simplificador que en otros momentos de la historia? No lo tengo claro, pero me lanzaría a decir que, en término medio, no.Un matiz final, cuando Eduardo afirma que:Lo que he pretendido expresar en mi artículo, no sé si con acierto, siguiendo el camino trazado por Edgar Morin o por ecólogos como Margalef, que es quién afirma que el sistema se ordena de una determinada forma, de manera que, aunque la energía fluye (y pierde “calidad”), nos quedan estructuras que van a condicionar el uso posterior de ese flujo de energía (enunciado asumido por la ecología actual y que rechaza Luis a pesar de que Margalef en su frase no niega en ningún momento que un ecosistema es un sistema complejo en un estado de equilibrio “inestable” que necesita de un continuo flujo de energía para reorganizarse), es que hay que relativizar el papel de los recursos en el tema del decrecimiento, pues las relaciones biocenosis-biotopo (aquí incluyo materia y energía) no son relaciones de causalidad lineal sino que son interacciones (y eso es un consenso científico en la ecología actual), que la organización (más o menos compleja) es un factor clave en el uso de la energía disponible y que, dentro de las posibilidades energéticas de un mundo en decrecimiento, hay margen de maniobra para intentar (¿no es ese nuestro interés básico?) que sobreviva la mayor parte de la población, aspectos sobre los que entraré a continuación. Lo que yo subrayé es esa necesidad de flujo constante. Tras un flujo de energía queda una máquina o unas relaciones en un ecosistema. Pero para que eso se exprese hace falta la energía. Por supuesto que no es irrelevante qué estructura quede, entre otras cosas por si demanda más o menos energía para su funcionamiento y con ello permite sociedades en la que sobrevivan más personas (y seres vivos) y lo hagan con mayor democracia y justicia. Lo único que señalo es que, a más complejidad, más energía requerida para sostener el sistema. Desde esa mirada, igual lo más deseable para la resiliencia sean sociedades más simples, no más complejas.
Luis González Reyes  
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¡Adiós, España! Bienvenida, Europa de las Naciones

Ácratas - 3 November, 2017 - 13:32







El diseño de la Europa federal o "de las Naciones", promocionado por Israel como apoderado político de las finanzas internacionales, es imparable.

El Estado español desaparecerá. En poco tiempo. Con todo el espectro político del R78 en connivencia. El proceso de liquidación de la soberanía española se evidencia a ojos vistas. Sometido a dos fuerzas destructoras:
Su dilución en Europa:
Fronteras
Moneda
Ejército
Hacienda
Política exteriorSu descomposición autonómica:
Estados federalizantes, con ejecutivo, legislativo y judicial propios.
Policía autonómica
Educación nacionalistaEl pseudo-federalismo autonómico actual desembocará inexorable en estados independientes, no será posible la federación de estados tan heterogéneos como Cataluña y Castilla (hoy conviven federados de facto, y no funciona). La destrucción actual siempre formó parte del espíritu de la Constitución de 1978, impuesta por EEUU e inspirada por Alemania.

El sistema democrático español del R78 es de juguete. Una democracia ficticia:
--Listas de partido >>>> Ausencia de representatividad.

--Elección de los presidentes por los parlamentos >>>> Inseparación de poderes.

--Y es evidente que la dependencia llega hasta el poder judicial a través de la fiscalía y los nombramientos de jueces y magistrados.La deriva de toda partitocracia de poderes inseparados es la corrupción desenfrenada, como se evidencia tanto en España como en todas sus autonomías. La consecuencia es la inviabilidad económica del régimen, con una deuda pública impagable que acelera su sometimiento a Europa.

También sucede en la mayoría de los estados europeos, es verdad. Pero son aquellos que perdieron la II Guerra Mundial. Los ganadores disfrutan de un sistema democrático: Francia y Reino Unido, evidentemente. ¡Pero también Rusia, a pesar de haberlo logrado tras la caída de la URSS!

El bisagrismo, fuente de estabilidad del R78, ha exasperado a los españoles. Por eso, junto a PP y PSOE, han aparecido bisagras nacionales, Ciudadanos y Podemos, para dejar inoperantes las bisagras autonómicas. La bisagra catalana --CiU-- reaccionó a su defenestración con el proceso independentista. Decidió en 2012 que 40 años de partitocracia habían debilitado tanto a España que podía iniciarse el asalto definitivo a la soberanía.

Era el momento oportuno. Cataluña es irrecuperable para España ya hoy. Igual que el País Vasco. Navarra, el Reino de Valencia y Galicia serán irrecuperables en pocos años.

Las elecciones autonómicas del 21-D van a dar la puntilla al R78 y al Estado español. Hablando en clave popular, el tercio silencioso catalán va a decidir las elecciones en favor de la independencia; y en clave partidaria, los Comunes ya han girado hacia el independentismo, volcando las encuestas al 60/40.

La clave es y seguirá siendo el victimismo y la manipulación mediática, perfectamente diseñados por la Open Society de la Fundación Soros. "Por el victimismo al éxito", al modo que acostumbra el sionismo internacional.

Lo que sucederá si ganan los independentistas es que el art. 155 se mantendrá operativo sine die, vigilante de gastos, haciendas, policías y educaciones. Una autonomía vigilada, bajo amenaza. Lo que implica que el régimen autonómico del 78 ha colapsado. Y también sucederá que los presos no saldrán de la cárcel jamás, como permanente advertencia.

Ha llegado el momento de reclamar en toda España una verdadera democracia. ¿Qué podemos perder, aparte del miedo?

ÁCRATAS
ANÁLISIS SINTÉTICO



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Delirante: ¿Viene a salvarnos el corrupto PPSOE de los corruptos golpistas catalanes?

Ácratas - 29 October, 2017 - 05:07

Así vivieron en Barcelona vuestros abuelos o  bisabuelos
El gran enfrentamiento político-social que acontece estos meses en Cataluña tiene actores bien definidos:

Por una parte, los golpistas catalanes. Son, recordémoslo:

-- el partido de Jordi Pujol, el Muy Honorable Gran Ladrón de Cataluña, y su banda convergente (un cambio de nombre no puede significar honradez de ninguna manera, son los mismos ladrones);

-- ERC, el partido del odio de los pagesos  catalanes, descerebrados e incultos, construido a conciencia por la Iglesia durante siglos;

-- la CUP, el producto del renovado odio a España inculcado en las aulas desde preescolar, a 'la potencia invasora extranjera que subyuga al honesto pueblo catalán desde el Medievo'.

Por otra parte, nuestros supuestos salvadores de los males de ese golpismo catalán:

-- el PP, el partido más corrupto que ha concebido España en todos los tiempos, con cientos de causas abiertas por corrupción y estafa al erario público, un partido que ocupa todos los ministerios españoles y la máquina represora del Estado; apoyado por su alternativa histórica,

-- el PSOE, otro partido corrupto hasta la médula, sin ideología fija que va desde la derecha moderada a la izquierda federalizante.

Ambas partes han trabajado en colusión para negocios sucios, corrupciones mil millonarias y explotación del pueblo llano español; han coincidido, cuando les ha correspondido, en foros internacionales como Bilderberg o la Trilateral; y tienen como objetivo común el proteger a las multinacionales españolas y europeas, y a la banca internacional judía que los financia. Los líderes de ambas partes pertenecen a las mismas logias masónicas y asociaciones cristianas extremistas.

Todos ellos se han coordinado para erigir una ficción que, haciendo uso intensivo de los medios de comunicación, ha llevado al pueblo español, y especialmente al catalán, al borde de la histeria colectiva. Es lo que suele hacerse en situaciones pre-bélicas. Intencionadamente. Buscando un objetivo común, que es el enfrentamiento armado.

Una guerra civil en la que los incitadores, desde la cúspide financiera sionista, la cúpula multinacional, las subcúpulas política y mediática, no van a combatir. Se van a arrepanchigar en sus sillones, rodeados de lujos, de putas o bigardos, según el sexo, y van a contemplar la matanza como si fuera una película, un partido de fútbol o un vídeo juego.

Tenemos demasiados ejemplos aún vivos y humeantes ante nuestros ojos como para negar lo que nos espera: Ucrania, Siria, Yugoslavia... Por eso las empresas se van de Cataluña. Porque están siendo avisados sus consejos de administración: "Oye, apartaos que vienen los tiros. Veníos a la barrera que ya salen los morlacos. Que corneen a los de siempre y salgan al ruedo los banderilleros cojos". Y el pueblo español, el catalán incluido, se van a poner al asunto de destruirse mutuamente, en vez de hacer lo que sería sensato: abatir a tiros al verdadero enemigo, que es el que está descrito en el párrafo anterior.

El pueblo español ha tolerado la corrupción durante los 40 años de partitocracia monarco-autonómica por una mezcla de cobardía, pereza y sincera admiración por los ladrones. "Yo, en su lugar, haría lo mismo". Pero ¿y matarnos unos a otros? ¿De dónde va a tomar su fuerza tal instinto suicida?

Pues surge de la credulidad y de la alienación mediática. De la incultura generalizada, del infinito número de películas violentas que han derretido nuestro instinto de conservación. Del odio inculcado entre las clases humildes y de la envidia y el odio a las clases pudientes recanalizada hacia los territorios: "España nos roba"; "los extremeños son unos vagos", etc. Pero eso no lo han dicho los obreros catalanes nunca, sino las clases dirigentes de la sociedad catalana. "Son golpistas que ponen en peligro la democracia"; "Egoístas insolidarios". Pero eso no lo han dicho los obreros españoles jamás, sino los dirigentes de la política española.

¿Qué podemos hacer ante las circunstancias, si es que se puede hacer algo? Algo para evitar el derramamiento de sangre. Algo, aparte de salir pitando de Cataluña el que pueda.

La primera cosa que podemos hacer es entender que todo este problema no nos atañe. A los independentistas no voy a convencerlos. Ya no hay quien los pare en su afán de violencia para lograr cambiar de nombre el régimen de explotación al que se hallan sometidos (Cataluña es ya un estado federado de facto, con sus tres poderes inseparados, su policía y sus impuestos). Pero a los que sí puedo convencer es a los catalanes de adopción, murcianos, extremeños, andaluces, castellanos de raíces, que viven en la conurbación de Barcelona y, en menor medida, de Tarragona. Y no son pocos. Más de dos millones de almas que viven en las ciudades dormitorio de Badía, Hospitalet, Mataró, Badalona, Tarrasa, Sabadell, Santa Coloma, Cornellá de Llobregat, San Baudilio, Rubí, Vilanova,, Viladecans, San Feliu, El Prat, Castelldefels, Sardañola, Mollet; y los barrios periféricos de Barcelona ciudad.

A ver, compañeros charnegos, ¡que esto no va con nosotros! Si creéis que sí, daos un par de cabezazos contra la pared hasta que el cerebro se os vuelva a su sitio. Que hemos vivido ya 40 años bajo el régimen autonómico catalano-español. Y que siempre las élites de Barcelona y Madrid han estado de acuerdo, igual que durante el franquismo. El diseño autonómico del 78 conduce inexorablemente a los excesos independentistas. Luego es algo previsto por el régimen, por eso el Gobierno ha colaborado siempre con la Generalitat. ¿Qué más os da cómo se llame a sí misma la tierra en la que trabajáis, si autonomía o república? No va a cambiar nada para vosotros. Trabajaréis de sol a sol por la simple supervivencia, produciendo diez para cobrar uno. Iréis al paro cuando sobréis, como siempre. Y tendréis que vivir de la familia y de lo que os dé la calle, cuando llegue el momento.

Si queréis votar el 21 de diciembre, que para eso os regalan 4 horas de trabajo para ir a las urnas, pues votad. ¿Qué? Lo que os salga de los genitales, porque da igual. Si no queréis hacerlo, pues no votéis, iros a tomar una caña al bar.

Pero si las cosas van a mayores, vosotros no debéis empuñar las armas contra vuestros hermanos de clase. Ni contra nadie. Porque os la suda el resultado. No va a cambiar nada en vuestras vidas de explotados. Defended vuestros hogares, vuestros guetos, si no tenéis más remedio. Pero que se maten entre ellos, la gente de armas, los soldados y los guerrilleros que están deseando poblar los cementerios.

Construid vuestra propia sociedad próxima con espíritu de comunidad. Haced caceroladas en la cabeza de todos los políticos que se acerquen a contaros mentiras, que son todos. La receta para sobrevivir a la catástrofe que se avecina es la asunción de la realidad del gueto, la solidaridad entre los de vuestra clase social, vuestros vecinos, los trabajadores y autónomos con pocos empleados, los tenderos. La última hogaza de pan ha de ser siempre para los niños. Y recordad vuestra relativa suerte: todos tenéis un pueblo bien lejos de Cataluña al que volver cuando no podáis más. El mismo del que salieron vuestros padres o abuelos hace muchos años.

ÁCRATAS




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La respuesta de España a la DUI "Tengo el BOE, y estáis todos cesados"

Ácratas - 28 October, 2017 - 10:24



(Artículo aviso para navegantes y funcionatas de Madrid que no conocen Cataluña)

Ayer, dia 27 de octubre de 2017, el Parlament procedió, mediante votación por llamada y urna, a la proclamación de la República de Cataluña. Y a los catalanes de pura o impura cepa se les alegraron las pajarillas. No entramos en que el acto en sí sea legal o ilegal. Legítimo o ilegítimo. Porque eso dependerá siempre del punto de vista del canario que esté cantando.

Pero el hecho que traemos a colación ahora es que Mariano Rajoy Brey se descolgó con un histérico ataque de cesamientos como respuesta. Un total de unos 140 cargos de la Generalitat fueron suprimidos, y la máquina no ha hecho más que arrancar. Algunos de esos cargos cesados, el mismo Presidente de la República Catalana y sus consejeros.

Al menos en la visión independentista, todo ello constituye una injerencia de un estado en las instituciones de otro. No un golpe de estado, como dicen los despistados periodistas catalanes del pesebre, sino un intento de dominar el Estat Català con oscuros papeles y burofaxes amenazantes.

El caso es que muchos de esos cargos boetizados han asumido el cese. Ayer, el Director General de la Policía se despidió de sus mandos; y algunos diputats se presentaron en los medios afirmando que ya no eran diputats. Manda güebos. Trapero ha asumido su cese como Mayor.

Seamos serios, catalanes... Acabáis de cagaros en la Constitución Española de 1978 y declarado la República Catalana. ¿Acaso los prepotentes españoles de Madrid, con la simple publicación de unas páginas en su Boletín Oficial del Estado cambian algo? Supongo, digo supongo, que cualquier catalán independentista lo tiene que ver así: "¿Quién es Mariano Rajoy Brey para cesar al Presidente provisional de la República Catalana? ¿O piensa seguir mañana, cesando al Presidente de la República Francesa? ¿Y luego a Ángela Merkel?"

Y nos hacemos una pregunta, siempre en clave independentista:

Pero ¿qué clase de hombres cree Rajoy que tiene Cataluña, incluyendo a Anna Gabriel Sabaté?

Lo que haga España carece de interés para los catalanes independentistas, como demostraron los Tíos de la Vara acudiendo en masa al Parlament para apoyar a sus instituciones y aclamar a grito pelado la República Catalana recién nacida (por cuarta vez en la Historia). ¿Acaso un acto de rebelión tan excepcional puede durar sólo 2 horas? Entendemos, creemos, sospechamos y sabemos que no.

De modo que:

--El Govern tiene que creer que sigue siendo el Govern y hasta el último diputat catalán, que sigue en sus funciones de diputat. Si es así, no van a abandonar los edificios gubernamentales, no tienen otra que aguantar en los cargos hasta que la "agresión de España" se materialice físicamente, con desalojos de personas de sus edificios y detenciones por rebelión. Y cuando los abandonen, se irán a otros lugares a seguir ejerciendo sus funciones, nunca considerándose cesados.

--Todo alto funcionario interino de la Generalitat va a seguir en su función, obedeciendo las órdenes de su Parlament, le paguen el sueldo o no, e impartiendo esas órdenes hacia abajo. Existe una cadena secreta de mando inviolable que puede hacer inoperante cualquier orden recibida de los interventores de Madrid.

Es lógico. Si no fuera así, entonces, la proclamación de ayer habría sido una estafa democrática a los dos millones y pico de catalanes que votaron en el referéndum del 1-O y que le habrían estado pagando el sueldo a unos bribones. Todos los parlamentarios se revelarían como unos putos traidores perrifláuticos.

Por supuesto, todo ello en ausencia absoluta de violencia independentista en las calles, que es lo que reclaman todos, desde el President (que sigue considerándose President y emite comunicaciones con el membrete oportuno) a los consellers. Lo explica muy bien el manual de derribo de las dictaduras de Gene Sharp, documento que hasta ahora se ha seguido renglón a renglón como si fuera la Torah independentista. La violencia, si es que hay alguna, la debe traer el Estado Español a un territorio que ya no le pertenece. Digan lo que digan el Rey, la Cospedal, la UE, la OTAN o el Sursum Corda. Y si hay violencia impuesta por el Estado Español, eso sería considerado como una declaración de guerra. Dependiendo del grado de violencia, implicaría la lucha armada(1).

Si hasta el último independentista, desde el President Puigdemont a la nonagenaria yaya que votó en la urna de Hospitalet con lágrimas en los ojos el 1-O, no ceden a los designios del BOE, la República Catalana seguirá existiendo en el mundo real en clave subterránea, no meramente en el de los sueños.

¿Que algunos no cobran el sueldo porque el Murciégalo no les paga? Eso se daba por hecho. No hay acto tan importante como el del día 27 que no requiera sacrificios enormes. Y a los diputats otra cosa no, pero se les cae de los bolsillos el dinero B para resistir años. Para el resto, dinero a crédito va a sobrar(2).

Hoy mismo, la República Catalana publica en su Diari Oficial de la Generalitat B su solemne proclamación. Y eso es Ley. ¡Claro que no es la única ley! Está la antigua ley. Pero ésa ya no sirve en Cataluña para los independentistas.

¿Nos hemos vuelto locos en este diario? Oiga, no, que no somos independentistas catalanes. Somos analistas políticos y leemos los acontecimientos desde todos los puntos de vista, incluyendo el independentista. Empáticos que somos. Y sacamos consecuencias lógicas, dando por hecho que hay lógica en los cerebros de los secesionistas, ¡no todo va a ser histeria colectiva! Creemos que muchos independentistas catalanes piensan ahora mismo (en catalán): "Rajoy, Felipe, meteros vuestro BOE por el culo hasta que estalléis y vuestros cojones queden colgando del campanario de la iglesia más cercana" (Pepe Rubianes, gallego insigne, Q.E.P.D).

Claro que hay más puntos de vista a considerar, pero no son perentorios para los indepes. Claro que 2/3 de la población catalana no es independentista. Claro que esos 2/3 seguirán obedeciendo la Ley española: Unos porque son fervientes constitucionalistas (?); otros porque obedecen a lo que hay hasta que alguien les obligue a obedecer otra cosa. Pero esa contradicción terrible, independizarse sin mayoría social, ya debe de haber sido tomada en cuenta por el Govern, ¿no, Puigdemont? A menos que la clase política catalana estuviera jugando, performando (?) un episodio de Juego de Tronos. Oye, Puchi, ¿ha sido sólo eso? Porque si era una broma, haberlo dicho para que nos comprásemos bolsas de palomitas y cervezas. Y haber avisado a todos los pagesos de Cataluña para que no engrasaran las hoces y las escopetas de caza, que están todas listas para abrir fuego sobre la primera autoridad española que se presente.

Puigdemont: si todo era falso, un espectáculo, un farol, un acto sentimental, una soplapollez, háblale claro a tu parte del pueblo catalán. Cuéntales la verdad. Porque ellos se lo han tomado muy en serio. Pero no lo es. La República ha sido proclamada y está viva, aunque en paradero desconocido.

ÁCRATAS


NOTAS:

(1) Hay 9.000 mossos d'esquadra leales a la república. Cientos de CDR's desplegados por todo el territorio catalán. Y dos contenedores de armas automáticas largas en la Zona Franca (o puede que ya hayan logrado salir de allí camino de la Cataluña interior, a ocupar los mismos escondrijos de las urnas del 1-O.

(2) Cientos de miles de millones de euros B procedentes del mundo del crimen organizado internacional dispuestos para aterrizar en Catalunya, nuevo paraíso fiscal internacional, una Gran Andorra la Nova. Habrá crédito para pagar sueldos, construir casinos, hoteles, putiferios, tiendas de lujo. Eso sí, al 20% de interés anual, porque es dinero circunciso.

(Actualizado a las 19 horas del sábado 28 de octubre de 2017)



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Decrecimiento y complejidad: elementos para un posible consenso.

The Oil Crash - 25 October, 2017 - 22:42


Queridos lectores,

Eduardo García Díaz ha escrito su contrarréplica a las críticas de Carlos de Castro y de Luis González Reyes a su primer artículo sobre complejidad. Un debate relevante, puesto que da pistas sobre cuál puede ser la sociedad que sucederá al descenso energético cuando éste se afiance en los próximos años.

Les dejo con Eduardo.

Salu2,
AMT



Decrecimiento y complejidad: elementos para un posible consenso.
Eduardo García Díaz
En primer lugar, agradezco a Luis González y a Carlos de Castro sus interesantes aportaciones al debate, y a Antonio Turiel la oportunidad que nos da de continuarlo. También que hayan resaltado que hay elementos comunes en nuestros discursos que permiten consensuar posturas.
Antes de entrar en una “réplica a las réplicas” me gustaría contextualizar muy brevemente nuestros interés por esta temática (y digo nuestro porque soy un mero portavoz del trabajo de un colectivo más amplio). Creo que es posible, y necesario, para avanzar en la construcción de modelos teóricos que guíen nuestra práctica “decrecentista”, que personas que trabajamos en ámbitos diferentes negociemos el significado de determinadas ideas e intentemos construir consensos. Yo, en concreto (junto con compañeros y compañeras de la Red IRES), trabajo desde hace cuarenta años en el ámbito educativo (educación ambiental y didáctica de las ciencias). Y una de nuestras preocupaciones básicas ha sido siempre cómo complejizar el conocimiento cotidiano predominante en la población, complejización (entendida en los términos de Edgar Morin) que, según la evidencia empírica obtenida en nuestras investigaciones, aparece como un factor clave para superar los obstáculos y barreras mentales asociados a una socialización alienante en la ideología propia del neoliberalismo. Por tanto, desde la perspectiva de mi comunidad de práctica teórica y de activismo ecologista, éste era un tema esencial y de ahí nuestro interés por abrir un debate sobre la relativización de uno de los axiomas más populares dentro de la vanguardia del movimiento ecosocial: la descomplejización (deseada o/y inevitable).
Del Titanic y de los botes salvavidas
Creo que la metáfora del Titanic es muy adecuada para mostrar de manera muy gráfica el choque del sistema capitalista con los límites biofísicos (cambio climático y agotamiento de los recursos). Pero no me parece pertinente para el tema en discusión. En mi artículo, motivo de este debate, en ningún momento me he referido al sistema-Titanic en su conjunto (o por lo menos no era mi intención), sino que he tratado de comparar sistemas de similar escala: una comunidad de vecinos organizada en apartamentos unifamiliares frente a otra organizada como una comuna que comparte los usos domésticos y los cuidados, un agroescositema industrial frente a otro organizado según los principios de la permacultura, o los sistemas de ideas predominantes en la población frente a sistemas de ideas “alternativos” más complejos. Es decir, he considerado el Titanic como un sistema heterogéneo en cuanto a idearios, formas de organización social, intereses de clases sociales, etc. donde conviven “lógicas” diferentes. Si admitimos esa diversidad, la pregunta clave sería ¿qué subsistemas debemos luchar por “complejizar” y cuáles debemos dejar que se “descomplejicen”?
Creo, por tanto, que un primer punto que deberíamos consensuar es el de la escala, pues precisamente los movimientos de transición vienen trabajando desde hace años en el desarrollo de cambios en subsistemas concretos más que en revoluciones globales. Y también deberíamos consensuar el tema de los tiempos, aunque aquí entramos en un terreno aún más especulativo. Carlos indica que esta sería una cuestión clave, pues no es lo mismo diagnosticar que “ya hemos chocado” o que “aún no se ha producido el choque”. Mi postura personal es que es un tema sobre el que no tengo suficientes datos rigurosos y contrastados como para manifestarme en uno u otro sentido (y si alguien los tiene que los muestre) y que tampoco tengo datos para predecir que sistema “global” sustituirá al del Titanic, pero si ceo en algo: estemos más o menos cerca del choque, resulta imprescindible la creación de referentes (aunque sean parciales) que nos ayuden a minimizar las consecuencias del impacto.
Además del tema de la escala, hay otro argumento a considerar en el uso de la metáfora del Titanic: qué idearios existen en la población que lo habita. Un primer asunto clave es que en el Titanic la uniformidad era total sobre la no percepción de lo que se les venía encima. Los pasajeros no tuvieron ninguna oportunidad para prepararse ante el impacto, ni tenían referentes que les orientaran para sobrevivir a la catástrofe. Y cuando hablo de oportunidades para la supervivencia no estoy hablando del elemento tecnológico. En todo el artículo en discusión subyace una idea: la solución al problema del choque con nuestros límites biofísicos no es tecnológica, es social. Y, aunque minoritarios, tenemos cada vez más referentes sociales que incrementan la resiliencia de la población (por ejemplo, dedico un amplio apartado de mi artículo al tema de la eficiencia energética de distintos modelos organizativos sociales que ya se están experimentando dentro de nuestro Titanic).
Tampoco comparto que sea homogénea la respuesta insolidaria y egoísta (Carlos habla de un sesgo del sistema en ese sentido), pues habría que aclarar en qué medida es un sesgo creado por los intereses del 1% (o como queramos denominarlos) y en qué medida dicho sesgo ha calado en toda la sociedad. Aunque minoritaria, existe en una parte de nuestra población una visión diferente a la del ideario capitalista (solidaridad y altruismo frente a egoísmo e individualismo, etc.). No comparto en el análisis de las posibles reacciones de la población ante una situación de emergencia, que la respuesta sea siempre competitiva y del tipo “sálvese quién pueda”. No voy a entrar en la abundante literatura biológica sobre el papel clave de la complementariedad frente a la idea (interiorizada por el ideario capitalista) de que en la naturaleza predomina la competencia y la lucha de todos contra todos  y que ése es el motor básico de la vida. Tampoco en el abrumador consenso que existe en psicología sobre el carácter cultural de las tendencias egoístas o altruistas. Solo que los datos sociológicos constatan que la respuesta ante una emergencia depende de cómo esté organizado un determinado grupo social, y que al igual que se da el antagonismo también se da la complementariedad.
Aquí me gustaría poner dos ejemplos sobre la importancia de la variable información/organización (sin desdeñar, por supuesto, el papel clave de variables como materia y energía) ante una situación de colapso.  Naomi Klein citaba en su obra “Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima” un ejemplo muy bonito de cómo la variable “organización” es clave ante una situación catastrófica (de disminución radical de los recursos). Se refería a un estudio sobre el comportamiento de dos comunidades humanas diferentes de la costa este de Estados Unidos azotadas por una misma tormenta tropical. Los datos indicaban algo ya conocido en al ámbito de la psicología y la sociología: la comunidad con un tejido social más estructurado, con referentes previos de actuaciones organizativas solidarias, etc. superó mucho mejor el reto de la falta de agua, electricidad y alimentos, cooperando en la resolución de los problemas y redistribuyendo los recursos existentes. Mientras que en la otra comunidad, más desestructurada y con menor experiencia en actividades cooperativas, sí se dieron casos de insolidaridad, situaciones de violencia, o competencia por los recursos.
Otro ejemplo muy interesante aparece en el conocido documental “Mañana”: hay una secuencia de imágenes muy impactantes sobre cómo están utilizando todas las zonas baldías de la ciudad de Detroit (ejemplo actual de ciudad en colapso) como huertos urbanos gracias al desarrollo de redes ciudadanas de autoabastecimiento.
Creo que la pregunta central del documento en discusión es ¿el problema son los recursos o el uso de los mismos? En otros términos, en mi artículo nunca  he negado el decrecimiento, ni los límites biofísicos, lo que sostengo es que el reconocimiento de dichos límites biofísicos no debe suponer una traslación sin más del concepto de límites (tal como se entiende en física, por ejemplo) al ámbito social.
Si queremos consensuar argumentos sobre el tema de los límites, hay que aclarar bien de qué perspectiva partimos. Cuando en el artículo he pretendido relativizar la interacción materia-energía-información (organización) lo he hecho no desde una perspectiva estrictamente termodinámica, sino ecológica, asumiendo que en cada nivel de organización de la materia aparecen propiedades emergentes singulares, propias de cada nivel, de forma que sería reduccionista explicar lo que sucede en los eco-socio-sistemas solo en términos físicos ( y sobre este tema hay una amplia literatura en el campo de la epistemología de la ecología en particular y de la ciencia en general). Evidentemente, como señala Carlos, existen límites sociológicos, pero, desde mi perspectiva, esos límites son de naturaleza diferente a los biofísicos.
Tanto es así, que algo que desde una perspectiva física lo consideramos como un factor limitante (por ejemplo, menor disponibilidad de energía) no tiene porque serlo en la organización social. Pensemos en la siguiente hipótesis: el choque con los límites biofísicos podría suponer una liberación (extralimitación) por el colapso del sistema capitalista, que sí impone unos claros límites sociales al desarrollo de las personas y de las colectividades. Ruptura que podría ser revolucionaria, pues de hecho  todas las revoluciones sociales se han asociado en la historia de la humanidad a los momentos de crisis, momentos en los que se extreman las contradicciones y cambian las condiciones objetivas para que las poblaciones adopten otros modelos organizativos.  
Desde mi punto de vista el tema no es un debate termodinámico. En ningún momento he cuestionado que cualquier sistema esté sometido a la ley de la conservación de la energía. Ni voy a entrar en el debate de si habrá pérdida o no de complejidad en el sistema humano global (entre otras cosas porque sigo manteniendo que el concepto de complejidad es relativo y sobre todo, porque soy capaz de comparar subsistemas concretos ya existentes, pero no el actual Titanic con una sociedad futura que está por ocurrir).
Lo que he pretendido expresar en mi artículo, no sé si con acierto, siguiendo el camino trazado por Edgar Morin o por ecólogos como Margalef, que es quién afirma que el sistema se ordena de una determinada forma, de manera que, aunque la energía fluye (y pierde “calidad”), nos quedan estructuras que van a condicionar el uso posterior de ese flujo de energía (enunciado asumido por la ecología actual y que rechaza Luis a pesar de que Margalef en su frase no niega en ningún momento que un ecosistema es un sistema complejo en un estado de equilibrio “inestable” que necesita de un continuo flujo de energía para reorganizarse), es que hay que relativizar el papel de los recursos en el tema del decrecimiento, pues las relaciones biocenosis-biotopo (aquí incluyo materia y energía) no son relaciones de causalidad lineal sino que son interacciones (y eso es un consenso científico en la ecología actual), que la organización (más o menos compleja) es un factor clave en el uso de la energía disponible y que, dentro de las posibilidades energéticas de un mundo en decrecimiento, hay margen de maniobra para intentar (¿no es ese nuestro interés básico?) que sobreviva la mayor parte de la población, aspectos sobre los que entraré a continuación.
¿Cómo categorizamos la complejidad?
¿La pérdida de energía neta supone siempre disminución de complejidad y colapso? Si queremos llegar en este debate a posiciones de consenso, lo primero sería definir bien las categorías que empleamos a la hora  de decidir cómo debe ser una gradación desde lo simple hacia lo complejo. Es lo que plantea Luis como elemento central del debate, proponiendo cuatro indicadores o criterios (y admitiendo también que indicadores como el PIB o la jerarquía no serían indicadores de complejidad):
• Número de nodos del sistema. Cuantos más nodos tenga, más complejo es. En una sociedad estaríamos hablando, por ejemplo, de personas. • Interconexión entre los nodos. Si esos nodos no están interconectados en realidad no podríamos hablar de un sistema y, cuántas más interconexiones existan, mayor complejidad habrá. • Especialización de los nodos. En realidad este indicador lo que habla es de la diversidad de nodos. Cuanto más diversos sean, mayor será la complejidad del sistema. • Información que existe y fluye. Finalmente, cuanta más información fluya y esté presente en el sistema más complejo será.
Aceptando estos cuatro criterios yo añadiría, por su interés en un momento de decrecimiento/colapso, un quinto criterio “transversal”: el grado de resiliencia (y la eficiencia energética asociada) entendida aquí cómo la capacidad de un sistema social para autoperpetuarse y mantener un cierto equilibrio al enfrentar una fuerte perturbación ( en nuestro caso el choque con los límites biofísicos).
Si Carlos acepta los criterios propuestos por Luis vamos a realizar un ejercicio de comparación para intentar relativizar el concepto de descomplejización e intentar llegar a un cierto consenso. Pero como he enunciado más arriba, no voy a discutir sobre aumentos o descensos de complejidad en la totalidad del sistema social sino, al estilo de los movimientos de transición, me voy a centrar en susbsistemas concretos.
Comparando sistemas de ideas
Como trabajo en el ámbito educativo, permitidme que comience argumentando sobre la complejidad en el caso de los modelos mentales y de los sistemas de ideas.
• Número de nodos del sistema. La investigación educativa nos indica que el modelo predominante en la población (la mayor parte de los pasajeros del Titanic)  es el pensamiento simplificador que nos describe en sus trabajos Edgar Morin. Es decir, un pensamiento caracterizado por la atomización del conocimiento, la falta de coherencia interna en los sistemas de ideas, el reduccionismo, las visiones parciales y centradas en lo concreto y evidente, etc. En conclusión: hay pocos nodos porque no hay redes bien organizadas. Sólo una minoría adopta formas de pensamiento “complejas” (sistemas de ideas bien organizados en el sentido de mentes bien ordenadas), forma de pensamiento que sería un referente indispensable en una situación de colapso. • Interconexión entre los nodos. En el pensamiento simplificador las conexiones son pocas y muy simples. En el ideario colectivo predominante encontramos relaciones causales lineales sencillas (no hay interdependencias, recursividades y otras formas de causalidad compleja). No hay nociones estructurantes  que organicen campos del saber sino listas de contenidos disociados unos de otros, ni visiones sistémicas del mundo (se reconocen algunos de sus elementos constituyentes pero no las interacciones entre los mismos y el carácter organizador de tales interacciones ), ni una percepción coevolutiva del cambio (se trata de un mundo estático, y de una actitud conformista). • Especialización de los nodos. Si como indica Luis lo entendemos como diversidad de nodos, lo característico del pensamiento simplificador es la uniformidad, la incapacidad para adoptar distintas perspectivas, la falta de un pensamiento divergente (la falta de creatividad y espíritu crítico en definitiva). • Información que existe y fluye. Aquí habría que distinguir entre “cantidad” y “calidad” de la información. Evidentemente en nuestra sociedad-Titanic fluye mucha información, pero de muy baja “calidad”.  Pongo un ejemplo: todos los habitantes-pasajeros  interactúan mediante el WhatsApp ¿debemos considerar solo el número de conexiones o habrá que considerar qué contenido se comunica en esas conexiones? Si introducimos la variable contenido habría que analizar que informaciones ayudan a organizar mentes bien ordenadas capaces de enfrentar problemas complejos como el cambio climático o el agotamiento de los recursos. En otros términos ¿hablamos de información que organiza e incrementa nuestra resiliencia o de mero ruido? ¿de dedicar miles de horas en los sistemas de comunicación al cotilleo y al pensamiento superficial, y en el sistema educativo al desarrollo de la sumisión y a la acumulación de conocimientos irrelevantes y poco significativos, o de usar esos sistemas para tratar de resolver los problemas del mundo?
Lo que planteo es que, en el caso del ideario colectivo predominante,  no podemos hablar de descomplejización provocada por el choque con nuestros límites biofísicos, pues ya el pensamiento predominante en los pasajeros, antes del choque, ha sido convenientemente descomplejizado por los mecanismos de alienación  propios del capitalismo.
En consecuencia, y si consideramos el criterio de la resiliencia, mi argumento es que la mayoría de los pasajeros del Titanic carecen de la capacidad de investigar y resolver los problemas de supervivencia que deben enfrentar. De ahí que sea tan relevante  que los colectivos que constituyen la vanguardia ecologista hablen menos de volver al “pensamiento sencillo” y más de cómo desarrollar en la población la transición desde un pensamiento simplificador hacia otro complejo. Transición que debe entenderse como un cambio hacia:
  • Una perspectiva más sistémica del mundo, superadora de la visión aditiva de la realidad y de las formas de actuación y de pensamiento basadas en lo próximo y evidente, en la causalidad mecánica y lineal, en las dicotomías y los antagonismos, en la idea estática y rígida del orden y del cambio. Al respecto, habría que considerar todos los posibles elementos, relaciones y variables que están implicados en cada problemática, adoptando una perspectiva integradora que contemple a la vez lo global y lo local, que evite los planteamientos reduccionistas y que supere la dicotomía entre los aspectos naturales y los sociales.  

  • Una integración de los diferentes tipos de conocimientos (conceptual, procedimental y actitudinal) entre sí y con la acción, estableciendo conexiones entre la ciencia y el ámbito de las actitudes, los valores y las emociones.

  • - Una mayor capacidad para ir más allá de lo funcional y concreto, para abandonar lo evidente y para ser capaces de adoptar diferentes perspectivas, a la hora de interpretar la realidad y de intervenir en la misma, superando las visiones egocéntricas, sociocéntricas y antropocéntricas. La perspectiva compleja supone describir cualquier evento desde la triple perspectiva (simultáneas) del mesocosmos (lo perceptible, evidente y próximo a nuestra experiencia), el microcosmos (lo no perceptible por ser muy pequeño) y el macrocosmos (lo muy grande). Y otra perspectiva  del cambio y del tiempo, considerando el cambio del mundo como un cambio evolutivo (más bien una coevolución de los distintos sistemas complejos que lo habitan) e irreversible, que supere los enfoques fijistas, estáticos, fatalistas y cíclicos.

  • - Un mayor control y organización del propio conocimiento, de su producción y de su aplicación a la resolución de los problemas complejos y abiertos de nuestro mundo, superándose, por una parte, la dependencia de la cultura hegemónica y de sus valores característicos (con el desarrollo de actitudes de tolerancia, solidaridad, cooperación, etc.) y, por otra, la sumisión a los dictados del experto (técnicos, políticos). Supone, sobre todo, trabajar la transición desde la perspectiva del antagonismo (el motor de las cosas es el enfrentamiento, el egoísmo, la competencia, el dominio, etc.) hacia la de la complementariedad (solidaridad, altruismo, defensa de lo común, la unión hace la fuerza, la acción más eficaz se basa en la cooperación, todos dependemos de todos...).

Comparando comunidades locales
¿Es más compleja una comunidad humana local con una estructura organizativa jerárquica y piramidal que una comunidad con un tejido social más estructurado en redes democráticas basadas en la cooperación y la ayuda mutua?
En relación con el número de nodos puede haber empate: en ambos modelos tendríamos el mismo número de habitantes. Es más problemático el segundo criterio: la interconexión entre los nodos. ¿Es un problema de número de conexiones o de la cualidad de esas conexiones? Como analizamos en el apartado precedente la clave está en la naturaleza de las interacciones: en mi opinión, lo que mejor define una red no es el número de conexiones sino el tipo de interacciones que la organizan. Esta cuestión es clave desde la perspectiva de la resiliencia de ambos sistemas. Pensemos en una organización social piramidal (jerarquizada) y en una organización social en redes locales interconectadas y coordinadas. En la primera, la eliminación de un nodo puede significar la desorganización del conjunto (dada su verticalidad y las relacionen en cadena lineal). En la segunda, la eliminación de un nodo lo que lleva es a una reorganización de la red (por el predominio de la componente horizontal) que no supone poner en peligro su autoperpetucación.
Analicemos el tercer factor: la especialización de los nodos (diversidad). Aquí , de nuevo, caben dos interpretaciones (que se corresponden con los dos modelos comunitarios antes mostrados). La primera es que la diversidad se corresponde con la especialización de cada nodo en un aspecto concreto de la actividad humana (en definitiva, un  mundo dividido entre expertos competentes que saben y deciden y novatos incompetentes que no saben ni deciden).  La otra interpretación, es la de la polivalencia. Es decir, se trataría de potenciar al máximo la diversidad de capacidades que cada nodo pueda desarrollar. Evidentemente, en caso de colapso el primer modelo es mucho menos resiliente que el segundo. Y desde mi perspectiva, menos complejo.
Último criterio citado: cuánta más información fluye más complejo será el sistema. Pues depende de la perspectiva que utilicemos. Tal como he intentado mostrar antes, la calidad de la información es más importante que la cantidad, luego también ahí debemos optar ¿es más compleja una comunidad con muchísima información (lo que hay en la actualidad) pero de muy baja calidad (desde la perspectiva de una comprensión y actuación ajustada a los problemas del mundo), que otra que maneje menor cantidad de información pero mucho más significativa y relevante de cara a la resolución de dichos problemas?
Comparando agroecosistemas
¿Es menos complejo un grupo social organizado según los principios de la permacultura que otro grupo organizado según los principios de la agricultura industrial? Luis afirma que el capitalismo no es ineficiente (eficiencia energética) y que volviendo al caso de una empresa, en general son organizaciones diseñadas para aprovechar a tope el trabajo de las colectividades. Más adelante indica que las sociedades permaculturales que describe Eduardo son menos complejas (según los indicadores que uso) y, claramente, más deseables y resilientes. Pues bien, analicemos según sus propios criterios la complejidad y la eficiencia de una explotación agraria industrial (una empresa capitalista) y de un huerto en permacultura.
Número de nodos. En un bancal profundo en permacultura, que facilita el desarrollo de los sistema radicales de cada planta más en vertical que en horizontal, podemos poner plantones a muy corta distancia, con lo que el número de nodos por unidad de superficie es muy superior al del agroecosistema industrial. Y no digamos si por nodos nos referimos a los componentes del suelo: un compost de permacultura contiene innumerables oligoelementos de los que carece un abonado industrial. O de la propia naturaleza del suelo (en el industrial el suelo es un mero soporte inerte, en permacultura es un ecosistema rico en elementos vivos y no vivos).
Interconexión entre los nodos. En el industrial la complejidad de relaciones posibles se simplifica muchísimo. De hecho se pretenden eliminar las interacciones de todo tipo destruyendo el suelo, aportando solo los nutrientes más indispensables, potenciando el monocultivo, eliminando todo tipo de especies acompañantes que puedan beneficiar a nuestro cultivo, extinguiendo especies polinizadoras como ocurre con las abejas, creando ecosistemas uniformes y no ecosistemas en mosaico interconectados, y lo que es más grave: disociando el transporte de materiales (que se vuelve básicamente horizontal) de los ciclos naturales (por ejemplo,  ciclos de nutrientes en los que predomina el componente vertical). Todo lo contrario de los que ocurre en permacultura, donde se potencia al máximo la interacción de todo con todo  y el ajuste a los ciclos naturales (sin entrar en el tema de la riqueza de las relaciones interpersonales propias de uno y otro sistema, asunto que requeriría otro nuevo artículo).
Tercer criterio: la especialización de los nodos (diversidad). En permacultura, frente al monocultivo industrial, se potencia la biodiversidad, se emplean en un mismo bancal gran variedad de especies que se complementan y rotan cumpliendo con distintas funciones (aporte de nitrógeno, defensa ante plagas, atracción de insectos polinizadores, protección ante el viento para evitar la desecación, bosque de alimentos que mantiene la humedad y evita la insolación excesiva en verano, etc.). Además se busca la diversidad genética (como garantía de supervivencia) frente a la uniformidad genética del agroecosistema industrial, se crean suelos “vivos” (con acolchado protector) que coevolucionan con las plantas cultivadas, etc.
Cuarto criterio: cuánta más información fluye más complejo será el sistema. Parece claro que si entendemos aquí información como organización (es decir, un determinado flujo de energía ha dado forma y creado unas determinadas estructuras que a su vez condicionan el uso de esa energía), es mucho más compleja la organización de un huerto en permacultura/bosque de alimentos que la de una explotación agrícola industrial. Si vamos más allá de lo meramente tecnológico la comparación nos indica que las estructuras sociales basadas en la complementariedad (caso de la permacultura) son mucho más resilientes y complejas, que las estructuras sociales basadas en el antagonismo y la dominación, entre los humanos y entre éstos y el resto del mundo (caso de una explotación agrícola industrial).
En conclusión, creo que habría que relativizar ideas como el enunciado: las comunidades organizadas según los criterios de la permacultura son menos complejas que las comunidades sociales actuales piramidales y basadas en la dominación.
¿Por qué es importante este debate?
En mi ámbito de trabajo, pretendo educar a la población en relación con la temática del decrecimiento. Una de los mayores obstáculos que encontramos para superar el negacionismo y el conformismo, es el conflicto cognitivo y emotivo que se origina cuando una persona tiene que optar entre un razonamiento basado en los abundantes datos existentes sobre los límites biofísicos y el ideario colectivo en el que ha sido socializado (estilo de vida vivenciado, la idea de crecimiento ilimitado, la tecnolatría, etc).
Los datos de investigación nos indican que el cambio solo es posible posibilitando transiciones graduales y progresivas desde el pensamiento predominante hacia formas alternativas que incrementen la resiliencia de la población.  Y que siendo importante aportar los argumentos termodinámicos y ecológicos que ayudan a comprender el decrecimiento y posible colapso civilizatorio, también es esencial insistir en la idea de que tenemos opciones organizativas (sociales) para minimizar las consecuencias del choque (en definitiva, la esperanza como componente emotivo esencial para que se produzca un cambio de mentalidades).
Si se habla a la población de descomplejizar y de volver a formas de vida más sencillas hay que aclarar bien a qué nos referimos, si lo que pretendo es cambiar idearios colectivos.  Pongo un ejemplo. Si yo afirmo sin más el colapso conlleva reducir la población a mil millones de personas (tal como lo enuncia Carlos), posiblemente consiga asustar a mi público, pero tal emoción, por un proceso de disonancia cognitiva, no conseguirá que cambien su modelo mental sino más bien que se reafirmen en su posición negacionista. Creo más conveniente acompañar el argumento colapsista con argumentos “en positivo” que se basen en la idea de que en un contexto de decrecimiento/colapso se pueda mantener e incluso incrementar la complejidad de determinados subsistemas que sean vitales para asegurar la supervivencia de una mayoría de la población. Es decir, el enunciado citado no es más que una hipótesis, que se verificará o no dependiendo de cómo nos organicemos, pues, insisto, el problema no es la energía entrante (que dado que actualmente la despilfarramos en su mayor parte, podría dar de comer a la población actual), sino cómo el sistema utiliza esa energía.
Y a la hora  de educar y concienciar a la población es fundamental  transmitir la idea de que hay formas organizativas sociales de mucha mayor eficiencia energética que las actuales y  que pueden evitar una disminución tan radical de la población. No podemos llegar a la gente con un discurso sin salidas del tipo el colapso conlleva reducir la población a mil millones de personas. En relación con dicho enunciado pongo un ejemplo que empleo en mis charlas y debates sobre el tema: en el caso de los dos millones de habitantes de la provincia de Sevilla sólo con un 3% del territorio cultivado en permacultura podrían alimentarse todos sus habitantes (hay ejemplos de  huertos en régimen de permacultura/bosque de alimentos de  1000 metros cuadrados que dan de comer a cuatro personas). Este dato (junto a otros como la alta TRE de la permacultura, los nuevos modelos de organización puestos en práctica por los movimientos de transición, etc.) es fundamental para que la gente comprenda: primero, que ante los límites biofísicos hay que cambiar de modelo social, y segundo, que es posible (y ya hay referentes) construir nuevos modelos organizativos más resilientes. Es decir, la ciudadanía debe conocer tanto los riesgos como las alternativas que ya están experimentándose.
En definitiva, ¿el choque del Titanic abre o no una ventana al cambio? Parece que estamos de acuerdo en que no queremos la opción de un mundo tipo Mad Max. Entonces, si admitimos que no queremos la barbarie y que el choque es el fin del sistema capitalista (al respecto, otro debate es si en un mundo de baja energía podría mantenerse por mucho tiempo un ecofascismo que requiere mucha energía para sus sistemas de control de la población sean militares, policiales, jurídicos o educativos), ¿por qué no pensar en opciones revolucionarias en vez de dejar para el siglo XXII la posibilidad de otro estilo de vida y otros modelo de organización social más ajustado a la ecología del planeta?
Mi postura es que no debemos esperar a que la cosa evolucione poco a poco hasta un feliz siglo XXII, sino que debemos construir desde ya lo utópico, y pongo un ejemplo concreto. El choque con los límites biofísicos posiblemente se llevará por delante casi todo el sector servicios, tal como hoy lo conocemos, y dentro del mismo todo el sistema educativo institucionalizado. ¿Esto es un desastre u es una oportunidad? Desde mi punto de vista tanto el sistema educativo como otros mecanismos socializadores lo que han hecho hasta ahora es fomentar el pensamiento simplificador que convenía al modelo socioeconómico capitalista.  Es una hipótesis de trabajo; pero por una cuestión de mera supervivencia es posible que las comunidades poscolapso asuman progresivamente, por su mayor resiliencia,  formas de pensamiento más complejas. Y si esto fuera así ¿merece la pena o no crear ahora referentes que ayuden a incrementar la complejidad de los  sistemas de ideas o decidimos sin más que la involución en el conocimiento es algo inevitable? En otros términos ¿luchamos o no por posibilitar esa transición u optamos por dejar que el pensamiento simplificador  nos lleve a la barbarie? No sé si alguien negará que el incremento de la capacidad de resolver problemas, el tener una visión más global de los mismos, el comprender la causalidad compleja (las interdependencias y recursividades), etc. son componentes claves en un incremento de la resiliencia de la población ante el colapso.
En mi opinión, la transición desde las formas de pensar reduccionistas, parciales, egoístas, antagonistas, etc. hacia estas otras formas de pensar es un incremento clarísimo de complejidad, y creo que en esa batalla debemos estar todos y todas, y si no hay tiempo para llegar a la mayoría de la población intentemos al menos dejar un legado teórico y práctico que permita a las generaciones futuras enfrentar mejor un mundo con menos recursos que el actual.
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No va al Senado. DUI y Constituyentes Jaque mate a España en dos jugadas

Ácratas - 25 October, 2017 - 13:19





Focos de los incendios. Imposible sin drones.


El Gobierno de España y el Estado Español que le otorga su Poder Ejecutivo han perdido la iniciativa y la partida. Jaque mate en dos jugadas. Y no es, porque no puede serlo, casual, como no lo son el cúmulo de errores del Gobierno desde el 17 de agosto, fecha del lanzamiento definitivo de la independencia de Cataluña, tras los atentados y el fusilamiento de "los autores" desarmados.

Los pasos del Govern de la Generalitat, los que veremos a partir de ahora, son obvios. No podemos calificarlos de brillantes de evidentes que son.

Y son los mismos pasos que debió dar el Gobierno español a tiempo: intervención de la Generalitat y convocatoria de elecciones autonómicas inmediatas, como exigía Rivera, que es el único que parece saber lo que se cuece en Cataluña y parece estar en contra. Los partidos catalanes independentistas, como buenos partitócratas que son, hubieran llevado a las urnas a sus catalanets independentistas, olvidándose de la DUI. Porque un partitócrata, a la vista de unas urnas electorales, corre a ellas como un pollo a la pitanza.

El caso es que el gobierno de España no dio esos pasos, torpedeado por tanto traidorzuelo como hay en Madrid y tanto lobby especulador que corrompe o retrasa la toma de decisiones(*).

Yendo al grano, esto es lo que pasará en las próximas horas:

PRIMERO:  

Declaración de independencia de Cataluña, con proclamación de la República Catalana en el Parlament,

que es el único órgano competente para hacerlo(**). Será por sorpresa, con un cambio de orden del día por razones de urgencia. Todos los reticentes a la independencia han sido laminados y amenazados, tendrá sus 72 votos a favor y 63 en contra.

SEGUNDO:  

Convocatoria de Elecciones a Cortes Constituyentes de urgencia,

en la misma sesión. Lo hará Puigdemont, como President en funciones de la República Catalana. El plazo será de mes a mes y medio.

Y los que tendrán que plantearse entonces si corren a presentar candidaturas a las urnas republicanas, o no, serán el PP, Ciudadanos y PSC, arrastrando con ellos a todos sus votantes y, si pueden, a todos los catalanes que no quieren ser carne de matadero bajo el yugo de la República catalana.

Repetimos: la connivencia del Gobierno es tan evidente que no puede considerarse fruto de incompetencia. El PP está en "el Ajo" del troceamiento de España. Hay negocio a la vista para las altas instancias financieras que dirigen sus decisiones.

ES INEXORABLE: Será, precisamente

 porque todo el cuerpo electoral catalán irá a votar, la consagración y la definitiva legitimidad de la República Catalana.

De hecho, el Estado de los Mansos financiará de oficio a todos los partidos, incluyendo a los independizados, les dará lo que les corresponda para sufragar sus campañas electorales. España estará dando el visto bueno a la independencia de Cataluña, lo cuente como lo cuente el Gobierno. Y la cómplice necesaria, Sáenz de Santamaría, se sentará a negociar una relación de igual a igual con las autoridades republicanas catalanas. Es decir,  

rogará que Cataluña acepte ser un estado libre asociado de España

a cambio del pozo sin fondo de la asunción de déficits, latrocinios y excesos.

La campaña electoral a cortes constituyentes en Cataluña será la más violenta y sectaria que se haya visto nunca en España desde 1975. Todos los partidos traicionarán a la Constitución del 78, incluyendo a los integristas. ¿Cómo justificarán los ciudadanos o los peperos --no digo los socialistas, que son flexibles como lombrices-- el participar en unas elecciones constituyentes bajo el amparo legal de la República Catalana como institución convocante? De ninguna manera: si se niegan a participar en las elecciones constituyentes y a empujar a los catalano-españoles a las urnas --como se negaron en el pseudo referendo del 1 de octubre--, la victoria de los independentistas será por KO técnico.

No es que el Plan de Secesión sea brillante. Es que el Gobierno cede Cataluña. La partitocracia española la dio por perdida desde el mismo nacimiento de la Constitución de 1978, que no ha sido otra cosa que un compás de espera para que Cataluña adquiriera las estructuras de estado que lo permitieran. Buena prueba es que sólo amenaza con aplicar el artículo 155 de la Constitución que es inoperante(***). En el interregno, a robar todos con saco y pala.

Que no nos vengan a última hora con discursos patrioteros los mismos que cedieron la enseñanza a Pujol en 1996, sabiendo que en dos décadas transformarían a la juventud catalana en una abducida masa de delirantes defensores de Cataluña contra las fuerzas de ocupación españolas. Fue Aznar --Rajoy fue luego uno de sus ministros-- el que convirtió a España en una "fuerza de ocupación en Cataluña" a cambio de presidir el Gobierno en Madrid y disponer del BOE para iniciar la era de la mayor corrupción que se recuerda en España, a manos del PP.

La fiesta-botellón ha durado 40 años. Ahora toca recoger la basura, las vomitonas y asumir el dolor de cabeza.

ÁCRATAS



(*) Además de las presiones sufridas que no son casualidad: atentados del 17-O, dos cazas del ejército derribados, un fuego descontrolado en Galicia con centenares de focos, imposibles de lograr sin el uso de drones incendiarios, el conato de asalto a La Zarzuela...

(**) El Comando Aranzadi sabía que la pregunta de la carta de Rajoy sobre si Puigdemont había declarado o no la República era una gilipollada. Obviamente no, no tiene esa competencia ni siquiera en una partitocracia. Puigdemont pidió el 10-O la suspensión del Plenari para declararla.

(***) El citado artículo es una pésima copia mal traducida de su equivalente alemán. El Gobierno sólo puede "dar instrucciones" a las autoridades de Cataluña. Es todo una tomadura de pelo.



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Por el Derecho a Decidir Referéndum sobre las Autonomías

Ácratas - 24 October, 2017 - 21:48


¿Derecho a decidir? Ah, vale. ¿De todo el pueblo español? Claro, claro. Bien, decidamos en referéndum lo que el pueblo quiere decidir desde hace décadas:

¿Queremos los españoles un régimen autonómico? ¿Sí o no?

Éste sí es un verdadero derecho a decidir que avalarían todos los españoles. Y el resultado sería un claro NO A LAS AUTONOMÍAS, tal como avalan todas las encuestas.

La experiencias del País Vasco y Cataluña han sido suficientemente reveladoras de lo que son los nacionalismos
cuando les das un enorme presupuesto para gastar y suficiente tiempo por delante.

Y del País Vasco, ni hablemos. Aún humean sus pistolas y sus tiros en la nuca.

Las autonomías son:

-- un dispendio económico insoportable, y más en tiempos de crisis económica.

-- una fuente de desigualdades entre españoles.

-- el acoso de la Administración insaciable al ciudadano.

-- una fuente de confusión legal y administrativa, de inseguridad jurídica.

-- el origen del enfrentamiento, separación y odio entre españoles.

-- la fuente de agravios irreparables.

-- el origen de la corrupción desenfrenada por la falta de control administrativo.

-- la causa del nepotismo y el enchufe.

-- la imposición administrativa de lenguas con el único fin de marginar a los ciudadanos considerados enemigos.

-- la humillación y explotación severa de los trabajadores que no han nacido en la comunidad.

-- el surgimiento del fascismo que conduce a la independencia.




Por eso:

DERECHO A DECIDIR SOBRE LAS AUTONOMÍAS
(sobre todas las autonomías juntas, de un tirón)
ESTE SÍ ES UN DERECHO INALIENABLEDE TODOS LOS ESPAÑOLES


¡A VOTAR!


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Tal como dijimos: El lunes, 23 de octubre, DUI en Cataluña (Texto original de 18 de octubre)

Ácratas - 22 October, 2017 - 23:58





Focos de los incendios. Imposible sin drones.


El Gobierno llega tarde, como siempre. Y provoca la DUI, como era de esperar en algo pactado entre las élites. El Consejo de Ministros de ayer, sábado, aprobó un paquete de medidas duro amparándose en el artículo 155 de la Constitución Suicida Española, con cese del Govern en pleno. Sabe bien lo que se hace. No cesa ni detiene a ningún miembro electo por el pueblo de Cataluña. Efectivamente, cesar a Puigdemont y sus consellers no es un acto contra la democracia, sino un acto administrativo, pues se cesa a un funcionario. Puigdemont fue elegido por el Parlament en un cambalache partitocrático, no por el pueblo catalán. Se revoca una decisión del Parlament, no del pueblo catalán. Claro que esto no lo mencionarán los medios de comunicación. La partitocracia y sus venenosos efectos, ni nombrarla. Nadie. Nunca.

Si la intervención del Estado en Cataluña no fuera constestada con la DUI, habría salida para todos los diputats del Parlament. No habrían cometido otra cosa que errores que ha anulado el Tribunal Constitucional. Agua de borrajas.

Ante eso, por decisión de especuladores como Soros para seguir ganando dinero, el independentismo se va a jugar la vida de su pueblo tan tranquilamente, teniendo como tienen todos salida garantizada de España, con pasaporte español y asilo político. Todos los consejos de administración del IBEX 35 hace tiempo que se han posicionado en corto contra sus propias empresas para forrarse con las caídas previstas en esta crisis organizada contra el pueblo llano y los pequeños inversores. El PIB se va a desplomar. No tenemos que esperar a las cifras macro que vienen con retraso de tres meses. Ahora ni se van a publicar. Es que ya se nota en toda la actividad económica catalana. La gente no gasta en nada que no sea estrictamente necesario, saca dinero en efectivo de los cajeros, tanto unos como otros, y se prepara para lo peor.

De hecho, el Govern podría retrasar la DUI hasta el viernes, pues el Gobierno no puede tramitar la aplicación del artículo 155 de la Constitución antes del sábado. Pero Las fechas cabalísticas cuentan en este caso: El 23 de octubre se cumplen 40 años exactos desde el retorno de un Govern de la Generalitat en el exilio. Mañana otro lo releva, regresando al exilio. Y deja las calles de las ciudades de Cataluña ardiendo, como en 1934. Y el campo, en manos de los cuchillos y las escopetas de caza. Ningún problema de conciencia. Así es el fascio.

Jaque mate a España en dos jugadas
El Gobierno de España y el Estado Español que le otorga su Poder Ejecutivo han perdido la iniciativa y la partida. Jaque mate en dos jugadas. Y no es, porque no puede serlo, casual, como no lo son el cúmulo de errores del Gobierno desde el 17 de agosto, fecha del lanzamiento definitivo de la independencia de Cataluña, tras los atentados y el fusilamiento de "los autores" desarmados.

Los pasos del Govern de la Generalitat, los que veremos a partir de ahora, son obvios. No podemos calificarlos de brillantes de evidentes que son.

Y son los mismos pasos que debió dar el Gobierno español a tiempo: intervención de la Generalitat y convocatoria de elecciones autonómicas inmediatas, como exigía Rivera, que es el único que parece saber lo que se cuece en Cataluña y parece estar en contra. Los partidos catalanes independentistas, como buenos partitócratas que son, hubieran llevado a las urnas a sus catalanets independentistas, olvidándose de la DUI. Porque un partitócrata, a la vista de unas urnas electorales, corre a ellas como un pollo a la pitanza.

El caso es que el gobierno de España no dio esos pasos, torpedeado por tanto traidorzuelo como hay en Madrid y tanto lobby especulador que corrompe o retrasa la toma de decisiones(*).

Yendo al grano, esto es lo que pasará en las próximas horas:

PRIMERO:  

Declaración de independencia de Cataluña, con proclamación de la República Catalana en el Parlament,

que es el único órgano competente para hacerlo(**). Será por sorpresa, con un cambio de orden del día por razones de urgencia. Todos los reticentes a la independencia han sido laminados y amenazados, tendrá sus 72 votos a favor y 63 en contra.

SEGUNDO:  

Convocatoria de Elecciones a Cortes Constituyentes de urgencia,

en la misma sesión. Lo hará Puigdemont, como President en funciones de la República Catalana. El plazo será de mes a mes y medio.

Y los que tendrán que plantearse entonces si corren a presentar candidaturas a las urnas republicanas, o no, serán el PP, Ciudadanos y PSC, arrastrando con ellos a todos sus votantes y, si pueden, a todos los catalanes que no quieren ser carne de matadero bajo el yugo de la República catalana.

Repetimos: la connivencia del Gobierno es tan evidente que no puede considerarse fruto de incompetencia. El PP está en "el Ajo" del troceamiento de España. Hay negocio a la vista para las altas instancias financieras que dirigen sus decisiones.

ES INEXORABLE: Será, precisamente

 porque todo el cuerpo electoral catalán irá a votar, la consagración y la definitiva legitimidad de la República Catalana.

De hecho, el Estado de los Mansos financiará de oficio a todos los partidos, incluyendo a los independizados, les dará lo que les corresponda para sufragar sus campañas electorales. España estará dando el visto bueno a la independencia de Cataluña, lo cuente como lo cuente el Gobierno. Y la cómplice necesaria, Sáenz de Santamaría, se sentará a negociar una relación de igual a igual con las autoridades republicanas catalanas. Es decir,  

rogará que Cataluña acepte ser un estado libre asociado de España

a cambio del pozo sin fondo de la asunción de déficits, latrocinios y excesos.

La campaña electoral a cortes constituyentes en Cataluña será la más violenta y sectaria que se haya visto nunca en España desde 1975. Todos los partidos traicionarán a la Constitución del 78, incluyendo a los integristas. ¿Cómo justificarán los ciudadanos o los peperos --no digo los socialistas, que son flexibles como lombrices-- el participar en unas elecciones constituyentes bajo el amparo legal de la República Catalana como institución convocante? De ninguna manera: si se niegan a participar en las elecciones constituyentes y a empujar a los catalano-españoles a las urnas --como se negaron en el pseudo referendo del 1 de octubre--, la victoria de los independentistas será por KO técnico.

No es que el Plan de Secesión sea brillante. Es que el Gobierno cede Cataluña. La partitocracia española la dio por perdida desde el mismo nacimiento de la Constitución de 1978, que no ha sido otra cosa que un compás de espera para que Cataluña adquiriera las estructuras de estado que lo permitieran. Buena prueba es que sólo amenaza con aplicar el artículo 155 de la Constitución que es inoperante(***). En el interregno, a robar todos con saco y pala.

Que no nos vengan a última hora con discursos patrioteros los mismos que cedieron la enseñanza a Pujol en 1996, sabiendo que en dos décadas transformarían a la juventud catalana en una abducida masa de delirantes defensores de Cataluña contra las fuerzas de ocupación españolas. Fue Aznar --Rajoy fue luego uno de sus ministros-- el que convirtió a España en una "fuerza de ocupación en Cataluña" a cambio de presidir el Gobierno en Madrid y disponer del BOE para iniciar la era de la mayor corrupción que se recuerda en España, a manos del PP.

La fiesta-botellón ha durado 40 años. Ahora toca recoger la basura, las vomitonas y asumir el dolor de cabeza.

ÁCRATAS



(*) Además de las presiones sufridas que no son casualidad: atentados del 17-O, dos cazas del ejército derribados, un fuego descontrolado en Galicia con centenares de focos, imposibles de lograr sin el uso de drones incendiarios, el conato de asalto a La Zarzuela...

(**) El Comando Aranzadi sabía que la pregunta de la carta de Rajoy sobre si Puigdemont había declarado o no la República era una gilipollada. Obviamente no, no tiene esa competencia ni siquiera en una partitocracia. Puigdemont pidió el 10-O la suspensión del Plenari para declararla.

(***) El citado artículo es una pésima copia mal traducida de su equivalente alemán. El Gobierno sólo puede "dar instrucciones" a las autoridades de Cataluña. Es todo una tomadura de pelo.








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El Estado como enemigo de la Nación

Ácratas - 21 October, 2017 - 18:09


Hemos explicado aquí mil veces la diferencia entre acracia y anarquía. Un anarquista procura la destrucción de todo orden social. Un ácrata no acepta la autoridad impuesta, exige poder decidir el orden en el que quiere vivir, que no se lo den hecho, enlatado y listo para su consumo como sucedió en 1978, cuando, a la muerte de Franco, el franquismo decidió que éste era el régimen que nos iba a imponer, nos gustase o no, porque era el que permitiría expoliar España entera y todos sus recursos naturales y humanos.

Vamos a repetir una vez más los pocos conceptos básicos que animan nuestra labor a fondo perdido:

--El Régimen del 78 es un fraude miserable contra el que luchamos con todas nuestras fuerzas desde enero del 2006. Un fraude que inexorablemente deriva hacia la fragmentación del territorio español en pequeños estados independientes partitocráticos.

--La NACIÓN no es el Estado. El Estado español no puede apropiarse de la Nación Española por mucho que lo intente. En un sistema democrático, la NACIÓN LEGISLA y el ESTADO EJECUTA lo legislado, pues se trata de un cuerpo meramente funcionarial.

--Abominamos del BISAGRISMO, que es el exceso de poder que se otorga en partitocracia a las facciones capaces de dar el Gobierno a uno u otro candidato. Es el pueblo español el único que tiene derecho a designar al Presidente, cuyo mandato queda circunscrito a la ejecución de las leyes que se dé a sí misma la Nación Española.

--El poder, cuanto más lejos, mejor. Por eso estamos en contra de las autonomías, que son delegaciones de proximidad del Estado opresor que asfixian la economía y a la Libertad de los individuos.

--Las autonomías son agentes destructivos de la Nación. La prueba de su perniciosidad es que no satisfacen a nadie: En Cataluña no quieren la autonomía los españoles que allí viven, porque la han sentido siempre como un instrumento de opresión lingüística y laboral. Y los catalanes tampoco, porque les parece poca cosa. Las "autonomías históricas" no sirven más que para dividir a los españoles y para expoliar las arcas del Estado.

--Los cargos políticos incrustados en el Estado son agentes del Estado contra la Nación. Estamos en contra razonadamente de que todo partido se represente únicamente a sí mismo, ni siquiera a sus votantes, en el Parlamento.

--Propugnamos una República Asamblearia Constitucional. La República Constitucional de Trevijano se adapta a nuestras pretensiones, sobre todo tras su depuración sobre el control del diputado, convertido en un recadero del voto ciudadano de su pequeña circunscripción. La teoría política nos ampara. Y la razón. Pero estamos dispuestos a estudiar cualquier propuesta si se nos permite rechazarla.

--Propugnamos la Democracia Representativa, no la filfa partitocrática. Cada 60.000 españoles, independientemente de su ideología, sean independentistas, monárquicos o internacionalistas, tendrá un diputado al que ordenar lo que debe votar en Madrid en cada momento. Ese diputado tienen que ganarse el sueldo: Asistir a cuantos encuentros sectoriales le ordenen, laborales, ecologistas, mancomunados o lo que sea oportuno. Y EL SUELDO SE LO PAGARÁ SU CIRCUNSCRIPCIÓN ELECTORAL, no el Estado.

--Cada español tendrá como representante político sólo a un alcalde y a un diputado. Ambos electos a poca distancia. Con el poder ejecutivo MANIATADO a la observación estricta de la legislación de la Nación.

--Debe abrirse un Período Constituyente para informar a la Nación Española antes de decidir el sistema político que prefiere. Hacerle entender que tiene derecho a ello: que la Nación no es el Estado. El Estado no puede legislar. Es antinatural y oprobioso. Es la Nación, el pueblo que la constituye, el que debe legislar a su libre albedrío. Todo sistema que no sea representativo es un enemigo de la Libertad.

--Cualquier reforma de la Constitución del 78 será un fraude perpetrado por los partidos de espaldas a la Nación.

--Aún en una República Constitucional quedará mucho trabajo por hacer:

1. Dotar a las asambleas diputacionales de poder imperativo sobre sus diputados respectivos, incluyendo su destitución y sustitución por el segundo clasificado en la elección a doble vuelta, que actuaría como diputado suplente.2. Impedir que los partidos infiltren consignas en las asambleas. Las propuestas deben estudiarse prestando atención al debate. Y ser votadas en conciencia por todos los electores en defensa de sus intereses .

3. Lograr que las circunscripciones electorales se adapten al territorio comarcal --la comarca es una circunscripción natural--, aún al precio de que el peso del voto de cada diputado en el Parlamento Español sea diferente.

4. Lograr que el número de diputados no se reduzca a 350, sino al número necesario. En España hay un cuerpo electoral de unos 36 millones y medio de personas. Las circunscripciones podrían ser unas 600 con un número de electores promedio de algo más de 60.000 personas cada una. Es una cifra razonable para que todos los electores conozcan bien a los candidatos, sus trayectorias personales, y poder elegir a gente honrada, sea o no de un partido político.

5. Lograr que las grandes ciudades se dividan en circunscripciones por barrios con problemáticas diferenciadas.
Este es nuestro diseño acrático. Esta es nuestra República.

Como es muy peligrosa para el statu quo partitocrático, esperamos que nos llamen de todo: desde fascistas a españolistas por un bando hasta revolucionarios marxistas o utópicos por el otro.

Eso no nos importa. No estamos aquí para incorporarnos al juego político partidario, sino para ganar la Libertad. Y os pedimos a todos los españoles que pongáis en ello todo vuestro empeño.

Salud y acracia. 

ÁCRATAS


NOTA: La Teoría Pura de la República de Antonio García Trevijano es de obligada lectura para haber de fiarse de resúmenes malintencionados. Es un libro de cabecera de cualquier demócrata, fuente de conocimiento muy lejos de eslóganes partidarios y manipulaciones intelectuales.



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Rajoy, miserable, ¡dimite de una puta vez y disuelve el PP!

Ácratas - 20 October, 2017 - 16:31


¿Será ésta la nueva bandera española para los duros años que vienen?
Ante la situación de pre-guerra que gravita como un plomo sobre España, cuyos culpables son los independentistas, pero cuyos responsables son Aznar y Zapatero, el Rey:

--o se gana el sueldo

--o se va como exiliado político con sus nenas y su mujer

En Cataluña sólo queda un artículo de la Constitución Suicida de 1978 que aplicar para evitar el desguace de España. Y no es el 155, que no sirve para nada más que para perder el tiempo y dar oxígeno al independentismo catalán, sino el 116.4, que habla claramente del Estado de Sitio. Y consiste en ceder la jurisdicción del problema al ámbito militar, incluyendo la justicia. Eso fue lo que el presidente español, Alejandro Lerroux, hizo en 1934, cuando el president Companys declaró la República Catalana.  Claro que Lerroux se vestía por los pies. La crisis catalana duró cuatro días. La jurisdicción militar fue devuelta al gobierno de España ¡y punto pelota!(*) Por cierto, la revuelta la organizó el PSOE, el verdadero, no esta Falange reciclada que es hoy. No sólo en Barcelona, sino también en Asturias y Madrid.

Si no se aplica el artículo 116.4, y sabemos que no se hará, que lo hemos preguntado en Moncloa y han abierto los ojos como búhos, el futuro de España, con todos sus españolitos dentro, queda en manos en la partitocracia más corrupta de Europa y quizás del mundo, una partitocracia que, desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, no quiere perder su pestilente negocio, aún a costa de fraccionarlo en sucursales. Hoy mismo se ha sabido que Gallardón robó 25 millones de euros del Canal de Isabel II. La corrupción no se detiene ni ahora. Rajoy acaba de cometer el mismo error que Aznar en 1996. Acaba de conceder a Urkullu la obligatoriedad del conocimiento del euskera para acceder a cualquier cargo de funcionario en el País Vasco, que es la mejor manera de expulsar a los españoles del poder en la tierra del cura Sabino de Arana.

Rajoy no tiene fuerza moral para aplicar ninguna medida represiva en Cataluña. En España no existe el orden constitucional, sino el negocio constituido. El PP ha mantenido docenas de negocios ilegales con la CiU de Pujol. Rajoy no solo está siendo chantajeado por sus socios, sino que no entiende que el chollo se pueda terminar a petición de Cataluña. Rajoy busca ahora todo el apoyo posible en Europa para aplicar un artículo 155 de mínimos. Cobardía y lentitud son las consecuencias de su corrupción sin límites.

Desengañémonos. El Rey no se va a presentar en el Consejo de Ministros de mañana a tomar el mando y poner a los sediciosos bajo jurisdicción militar. Tampoco tiene fuerza moral para hacerlo, por supuesto. En todo el ámbito político español no hay ni un solo patriota español. Hay, eso sí, patriotas catalanes, vascos, gallegos, baleares, valencianos, navarros y canarios, cobrando todos de la nómina del Estado. Y ese absurdo es consecuencia de la Constitución Suicida del 78, que está a punto de volarse la cabeza.

Una vez explicada la solución, que no va a aplicarse, lo repetimos, ¿qué hacemos los españoles? ¿Qué recomendamos hacer?

Pues organizarnos desde la sociedad civil. Y no nos referimos únicamente al boicot a los productos catalanes en respuesta al boicot inverso practicado en Cataluña desde hace una década, o al sálvese quien pueda de las fugas empresariales, ni a poner a todo volumen el "que viva España" de Manolo Escobar. Sino a iniciar un proceso constituyente para lograr una República Unitaria Constitucional creando asambleas ciudadanas pacíficas a las que no se permita asistir a ni un solo miembro de los partidos políticos. De todos modos, estamos seguros de que, si las asociaciones y asambleas no fueran pacíficas, entonces sí, el Gobierno español enviaría contra nosotros toda su violencia institucional. Luchemos intelectualmente por una República Unitaria como la francesa; y Constitucional como la norteamericana.

El uso de las armas llegará en este conflicto. Muy pronto. Es casi seguro. Porque forma parte de la escalada prevista por los especuladores internacionales para forrarse a nuestra costa como hicieron en Ucrania, aplicando el modelo de Gene Sharp para las revoluciones pacíficas, convenientemente convertido en guerra civil por agentes extranjeros que dispararon contra manifestantes pacíficos y contra la policía. Las armas empezarán a utilizarlas los románticos de la CUP, que están deseando matar a cualquier español que no cante Els Segadors y, sobre todo, ver si, con un arma humeante en las manos, se pinchan a alguna joven independentista tonta del culo. A los españoles no nos permitirán disponer de armas para defendernos, no os preocupéis por dejar huérfanos a vuestros hijos. Sólo tenéis que evitar pasar cerca de los paredones improvisados en las tapias de los cementerios.

Salud.

ÁCRATAS


(*) En una crisis del Estado mucho más grave que la actual, el general Batet consiguió dominar la situación con el mínimo de destrucción y violencia, murieron cuarenta y seis personas: treinta y ocho sediciosos y ocho militares. Más de tres mil personas fueron encarceladas, la mayoría de ellas en el vapor "Uruguay" (el Piolín de entonces) y puestas bajo la jurisdicción de los consejos de guerra.

La Generalidad de Cataluña fue sustituida por un Consejo de la Generalidad designado por el Gobierno y con un presidente denominado gobernador general de Cataluña.

Batet fue fusilado durante la Guerra Civil por los franquistas.



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España: Democracia o muerte

Ácratas - 16 October, 2017 - 12:22


La crisis catalana sigue y seguirá mientras no se ponga el foco en la causa. Ni siquiera mencionaremos el hecho concreto de hoy(*) porque no es más que otra anécdota, no vale la pena dar publicidad a los bellacos.

Lo importante hoy es constatar como notarios otra cosa: España no puede enfrentarse con toda la fuerza de la democracia al desafío fascista catalán. Porque en España no existe la democracia más que en las juntas de vecinos de las escaleras. Lo más que puede hacer la España actual es oponer su partitocracia y sus intereses partitocráticos a los de la partitocracia catalana y los suyos. Y es lo que están haciendo a ojos vistas: para ello, no dudan ninguna de las partes en litigio en presentar a la batalla a sus votantes. "Pues a mí me han votado todos estos. Pues a mí, estos otros". Pobres votantes a fondo perdido que, en el colmo de la credulidad, se sienten protagonistas de esta historieta infantil que terminará mal.

Los partidos en España, en toda la España de este régimen concreto, son tumores que se niegan a morir, aunque maten al huésped. Los partidos, una vez tomada su cuota de poder estatal, no tienen que responder ante sus votantes y campan con las manos libres para vender su influencia al mejor postor. Por eso la corrupción es consecuencia inexorable de la partitocracia. Así que el huésped, que está apunto de morir, AKA España, ha de tener un momento de lucidez antes de recibir el viático y preguntarse: "¿Cómo puede pasarme esto al final de la segunda década del siglo XXI?"

Le va a costar hallar la respuesta, porque España está ya muy enferma y porque los partidos son todos como calamares soltando tinta para que los ciudadanos, en medio de la oscuridad, no encuentren solución a la pregunta. Si escuchan alguna voz que acusa al sistema partitocrático de todas las crisis y las corrupciones que ha sufrido España desde 1978, corren a coro a acusar a esa voz de fascista. Paradoja, que los herederos del franquismo, demócratas sin haber pegado un tiro, tachen de fascista a quien les cuenta lo que es la democracia. Llamarían fascista al propio Montesquieu si se levantara de la tumba, sabiendo que la gente no sabe quién fue.

Pero, querido y parasitado huésped llamado España: Para que comprendas la verdad te basta con un simple y mínimo esfuerzo. Mira detrás de los Pirineos y atiende, moribunda: "Francia es una verdadera democracia y puede oponer fortaleza democrática a cualquier intento de fascismo territorial, lingüístico o ideológico. Mira a Francia y copia de nuevo, copia como siempre, como has copiado todas las leyes del Estado Español." Por supuesto, los partitócratas sacarán ahora sus restos de antieuropeismo de sacristía y criticarán al francés por jacobino o ilustrado y poco romántico sistema que ha cometido toda clase de excesos en sus colonias y aún sigue lanzando a sus paracas en Mali. Pero el francés es un régimen democrático, es innegable.

Si España fuese una democracia REPRESENTATIVA, como lo es Francia, es decir, si cada diputado fuera el único representante popular de una circunscripción de 50.000 habitantes, a cuyo mandato imperativo estuviera obligado, esto de Cataluña no podría suceder. Porque cualquier tipo de organización o reunión de esos diputados, aparte de la única natural en el Parlamento Español, estaría condicionada por la opinión de los habitantes de la circunscripción del diputado. No harían falta referendos. Porque la política sería representativa y las decisiones de los votantes serían inmediatamente ejecutivas para el diputado. Si en Cataluña se reunieran los apenas 140 diputados de todo el territorio catalán con un mandato unívoco de secesión de sus respectivas asambleas, Cataluña sería independiente de inmediato. Pero es que eso no podría suceder, porque esos 140 diputados o recaderos representarían a todos los catalanes. O sea, que habría 90 diputados que representarían a los 4.500.000 catalanes castellano parlantes. Secesión imposible. Y porque todos, los 140 diputados, con sus representados detrás, sabrían valorar el hecho de pertenecer a un país cuyo régimen es democrático y se comporta exactamente como ellos votan.

Si en España hubiera INDEPENDENCIA DE PODERES como la hay en Francia, tampoco podría suceder que 10 diputados de la CUP condicionaran el comportamiento de un presidente Puigdemont que teme por el mantenimiento de su cargo. Exactamente por el mismo corrupto mecanismo partitocrático por el que los 15-20 diputados de CiU en el Congreso han condicionado tantas veces la política española. Porque, en la partitocracia, primero está el sillón y luego la ideología. Y cada presidente ha pagado lo que ha hecho falta para asegurarse el sillón. De nuevo, cualquier partidario exclamará "¡Eso que dices es fascismo!", soltando tinta de calamar. No, no señor. Fascismo es lo de usted. ASÍ SON LOS PARTIDOS y no pueden ser de otra manera. Son asociaciones para medrar vendiendo sueños y cobrando corruptelas.

La crisis catalana está siendo protagonizada por las partitocracias española y la catalana, que quiere otro reparto de cuotas de poder que vender. Y no les duelen prendas si van a provocar una crisis violenta entre la ciudadanía. Al final, como en toda crisis partitocrática, hay un componente de corrupción económica. En el caso de Cataluña es una corrupción de gran calado y envergadura. Pero eso ya os lo hemos contado con detalle. Releed el artículo: El negocio de liquidar la Constitución Suicida de 1978. Y prestadle atención. Luego, poneros en marcha para rescatar a España de la indignidad partitocrática. No os harán falta revólveres. Sólo necesitáis la palabra.


ÁCRATAS


NOTA. El partitócrata Puigdemont ha contestado al requerimiento del partitócrata Rajoy con evasivas. Los partitócratas españoles tramitarán, o no, la aplicación del artículo 155 de la Constitución Suicida. Los partitócratas catalanes echarán a las calles a los CDR de la CUP, que están ya dispuestos para los sacrificios humanos. TODO, CON TAL DE QUE ESPAÑA NO CONOZCA LA DEMOCRACIA JAMÁS.




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El circo español y sus territorios autocómicos

Ácratas - 12 October, 2017 - 15:11

"Hola Don Pepito, hola Don José."
Los políticos nos divierten. No quiero decir que sean graciosos como los hermanos Tonetti, aunque los tortazos se oyen más fuertes que el bombo de Manolo. Lo que digo es que dirigen nuestra atención a otra parte para dividir y debilitar nuestras fuerzas. A ver si usáis más el diccionario de la RAE, que es esa especie de ladrillo verde oliva que tenéis en el estante debajo del altavoz del surráun.
Tanto el catalanismo independentista como el unionismo español nos divierten:

--Es evidente que están intentando dividirnos. Cataluña es el más claro ejemplo. Un territorio autocómico donde han viviseccionado al pueblo por mitades casi iguales. En mi barrio las banderas abundan. De uno y otro pelaje. También he puesto yo una, pero es la enseña pirata. Mis vecinos me miran raro, pero me siguen saludando desde las dos hinchadas. La piratería está bien vista.

--También nos debilitan. Ahora gastamos nuestras fuerzas en discutir con nuestros semejantes, a veces con nuestros propios familiares, sobre cuestiones que ayer nos importaban un panchito. ¿La independencia? Mi hija, por ejemplo, dice que es republicana. Pero, como es madre de un niño pequeño, es simplemente conservadora. Cigarrea sobre si las cargas de la policía han sido esto o aquello, pero no me deja claro si su quimera republicana es unionista, federalista o catalanista. Mi nieto no me da problemas porque prefiere ser pirata como yo, aunque lo que piensa de verdad es en llevarse la bandera que tengo colgada en el mástil del jardín.

En estos momentos en los que la diversión nos pone en peligro, lo importante es recordar dónde estábamos antes de que la casta política empezara con su circo mediático de tres pistas. Joder, es lo mismo que cuando cogemos una cogorza hasta caernos redondos: al despertar hay que recordar dónde estamos,  quiénes somos y dónde están nuestros pantalones.

Aún recuerdo en qué andábamos hace un par de años: Pidiendo justicia, luchando activamente. Empujando a meter en la cárcel a los ladrones institucionales (casualmente, a los chorizos del PP y del PdeCat/CiU, ahora sindicatos de payasos); exigiendo medidas de protección a los desvalidos con leyes contra los desahucios, contra la pobreza energética, contra los recortes de derechos sociales, contra el nepotismo, contra las tasas excesivas, contra los cierres empresariales y las deslocalizaciones y contra la banca expoliadora (casualmente, CaixaBank y Sabadell son bancos heroicos para los incautos precisamente por deslocalizarse, manda güebos).

Las CUP se han mudado de camisa. Parece buena cosa, dicen que a Anna Gabriel le cantan los rincones corporales. No me lo creo, no es la misma camiseta. Es que tiene muchas iguales. La chica desorganiza el lenguaje y feminiza el género de sustantivos, adjetivos y pronombres, pero eso no quita para que sea una joven limpia y sana como sus perfectos dientes. Hasta ahora, las CUP eran activistas de la autogestión ciudadana para lograr metas sociales. De pronto, han dejado todo eso a un lado para colaborar con la derecha catalana, investir a un presidente liante que miente más que un cura en un burdel, y aprobar presupuestos cuajados de recortes. Lo mismo han hecho las confluencias de Podemos, ejemplarizadas en Cataluña por Ada Colau. Otra mamá que se ha vuelto conservadora y abandona a las clases humildes --ha prohibido que circulen por el área metropolitana automóviles particulares de más de 20 años, aunque pasen el control de humos de la ITV--. Menudo despiste. 
También andan perdidas las clases medias anticatalanas de Barcelona. No piensan en recuperar la maltrecha economía, sino en aplicar a la Generalitat el artículo 155 de la Constitución para afianzar la segunda restauración borbónica. Vaya postmodernos. Son la horda de los titulados culturalmente anti-catalanes, empresarios, abogados, profesores, economistas, ingenieros, intelectuales y artistas que inventaron en su día el partido de los Ciudadanos.

Lo que Ciudadanos y PSC quieren conseguir es que la denominada mayoría silenciosa catalana, los cuatro millones de personas que constituyen la chusmaka ineducada que vive en el área metropolitana de Barcelona, divierta también su atención sobre lo que le resulta vital para la supervivencia de sus familias, que es trabajar, aunque sea indignamente, para pagarse la manutención y un techo con los servicios básicos. Y, mira tú por dónde, eso de divertir al poso social les está siendo difícil. Los oráculos de bolaplástico claman que despertaron en la manifestación  unionista del 8 de octubre. Y la Generalitat se parte la caja de risa,  porque sabe que la mayoría silenciosa no va nunca a manifestaciones festivas. Que lo que le pone es llegar a fin de mes. Le importa huevo y medio cuál sea la forma del Estado, monarquía, república o dictadura cesarista, amansada por el desempleo y las deudas. Sólo le interesan los garbanzos y el fútbol. 
Porque el pensamiento político de las clases pauperizadas no es de salón de té con pastas. Callan y van a la suya. Y así seguirán hasta el día en que hayan que actuar empujados por alguna gravísima circunstancia inevitable. Ese día, los dragones de la Kalisi van a parecer tres salamandras que se caen del tejado. Y entonces, junto a la casta política de todos los partidos, el PSC y Ciudadanos los traicionarán y exigirán cargar contra ellos a guardias civiles, policías y mossos de esquadra. Esta vez juntos, porra con porra, más amigos que cochinos.

Resumo, que hoy tengo una gratificante visita y aún no me he cortado las uñas de los pies. No esperemos a la Izquierda de la Casta. Está en el circo, jaleando a los payasos para que se den las tortas falsas más fuertes. Las CUP pasan de nosotros, igual que Podemos, los socialistas y, no digamos ya, las derechas de toda la península Ibérica.

La respuesta ácrata es y debe ser seguir luchando por nuestras propias metas políticas y sociales: El asunto de la independencia nos la rechifla, nos mete menos miedo que una calabaza de Halloween. Nosotros a lo nuestro, autogestión y lucha donde sea posible, en el municipio, en la comunidad autónoma, en España o en la Península Ibérica. Por la República Constitucional preconizada por Trevijano, ¡que es y debe ser asamblearia, os lo recuerdo!, que debemos impulsarla hasta el extremo de:
-- que las asambleas de control de cada diputado, electo en el ámbito de cada circunscripción uninominal de España, sean verdaderamente democráticas, controlen con lealtad el comportamiento del electo y tengan competencias para cesarlo en cualquier momento,

-- que al presidente del Ejecutivo tenga nulas competencias legislativas y reglamentarias, y sea elegido por todos los mayores de edad en circunscripción única nacional, a doble vuelta

-- que las asambleas municipales estén en permanente actividad, siempre vigilantes para evitar que el diputado venda su voto, se corrompa o se ponga al servicio de una ideología de partido en vez de al del mandato imperativo de quienes lo han elegido.
Recordemos que la República Constitucional asamblearia tiene muchas ventajas respecto al resto de propuestas políticas. La más importante es que no hace falta imponerla mediante un pacto global para iniciar su singladura. Basta con que se ponga en marcha en nuestro propio municipio. Así empezaron las CUP antes de perder el norte bajo los efectos del imán secesionista filo-nazi de Junts pel Sí.

¡Esto sí que es recuperar el seny, el sentido común! Volver a los orígenes. Despreciar olímpicamente lo que es un problema inventado por las derechas de esta España casposa que huele a polla-huevo franquista y a moho carlista revenido.

Salud.


MALDITO HIJO DE PERRA



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Saliendo de cuentas

The Oil Crash - 11 October, 2017 - 12:56



Queridos lectores,

Hubiera preferido no volver a hablar del conflicto que se vive en Cataluña durante una larga temporada, pero el devenir y acumularse de los acontecimientos, y la importancia que tienen para mi vida futura, me mueve a hablar una vez más de uno de los temas que se están volviendo más recurrentes en este blog. Blog, que, no olvidemos, está dedicado al análisis de la crisis económica y social que genera la progresiva escasez de recursos naturales, y principalmente de energía. Pero como justamente una de las cuestiones principales asociadas a la crisis energética es el colapso de las sociedades industriales, y como parece que el problema catalán será la forma concreta que ese colapso tomará cuerpo en España, parece lógico volver una vez más a lo mismo.

Como digo, el tema de Cataluña ha sido abordado en repetidas ocasiones aquí, la última vez hace unas tres semanas en el post "Modelo para recortar/model per retallar" (en el cual podrán encontrar enlaces a los posts anteriores). A mi me da cierto reparo hablar de temas que se alejan del dominio de las ciencias naturales por varios motivos. En primer lugar, porque mi opinión no es más cualificada que las de la de cualquier otro en estos temas y en todo caso lo será mucho menos que la de verdaderos expertos en estas materias. En segundo lugar, porque por más que intente hacer un ejercicio de autocrítica e introspección, es inevitable la presencia de ciertos sesgos en mis opiniones, los cuales restarán sin duda objetividad a mis afirmaciones. Y en tercer lugar, porque al tocar tan de cerca estos temas a puntos sensibles para algunos lectores, éstos podrían enfadarse por ciertas afirmaciones que yo pueda hacer y ocasionar que todo lo que se cuenta en este blog caiga en descrédito a sus ojos, incluso los análisis más técnicos y objetivados. Sin embargo, como observo una degradación de los argumentos que se usan desde los dos bandos más claramente identificados, creo que hacer algunas reflexiones, aunque imperfectas y seguramente sesgadas, puede tener su utilidad, no perdiendo de vista las limitaciones que tienen (que a mi modo de ver son menores que algunas de las cosas que escucho).

Comencemos por una breve glosa de qué es lo que ha pasado desde mi último post (de hace tres semanas, recuerdo).

Después de que el Govern de la Generalitat estuviese jugando al gato y al ratón con las fuerzas de seguridad españolas (Policía Nacional y Guardia Civil), escondiendo urnas y papeletas para que no fueran requisadas, y tras múltiples amenazas, registros y allanamientos, el 1 de octubre la mayoría de los colegios electorales abrieron para que la gente pudiera votar en el referéndum de autodeterminación al cual el Govern de la Generalitat había llamado a los ciudadanos. Un referéndum sin las garantías adecuadas y con muchas irregularidades, un referéndum que el Gobierno de España ya había descalificado por su falta de legalidad. Y a pesar de eso cientos de miles de ciudadanos acudieron a votar, en lo que podría tomarse por un ejercicio de una protesta contra un estado de cosas. La mayoría de los ciudadanos que fueron a votar pensaban que la policía del estado, desplegada días antes específicamente con el fin de evitar este referéndum, no osaría atacar a los centenares de personas que se agolpaban en los colegios electorales y que al ver el gentío desistirían de causar daños mayores. Se equivocaron por completo: las imágenes del salvajismo policial, las cargas indiscriminadas, el apalizamiento de ciudadanos corrientes que sólo resistían pacíficamente el embate, dieron la vuelta al mundo y no proyectaron una imagen muy positiva de la gestión española de la crisis secesionista. Al final, sólo una pequeña fracción de urnas fueron intervenidas, la gente se reorganizó para fortalecer la defensa de los colegios, y por fortuna en un momento dado alguien ordenó detener la represión, pero el daño ya estaba hecho. De acuerdo con los datos de la Generalitat votó en aquel referéndum alrededor del 43% del censo electoral, con una mayoría abrumadora de síes. A los dos días, una jornada de huelga paralizó Cataluña y se vieron impresionantes manifestaciones en contra de la represión policial en toda Cataluña (ver la imagen que abre el post). Durante los días siguientes continuó la actividad judicial contra todo el entramado secesionista pero hubo dos importantes novedades. La primera, el acoso a los policías alojados en diversos hoteles para que los abandonaran; y el pasado domingo, una gran manifestación en favor de la unidad de España y en contra de la secesión recorrió el centro de Barcelona. El último jalón (hasta ahora) de esta singladura fue la declaración hecha ayer por el President de la Generalitat en el Parlament de Catalunya, anunciando la proclamación de la república de Catalunya y acto seguido suspendiendo la independencia durante unas semanas para dar tiempo al estado español a negociar con la Generalitat "de tú a tú". Mientras esto escribo se anticipa que el Gobierno de España pondrá en marcha el procedimiento para anular la proclamación suspendida, lo cual probablemente sería respondida por la Generalitat con la finalización de esa suspensión y proclamación efectiva de la república, lo que nos llevaría a un estado práctico de guerra (no necesariamente de alta intensidad).

Como pueden ver, un embrollo de dimensiones ciclópeas y consecuencias imprevisibles pero cada vez más probablemente funestas.

Como comenté más arriba, en la discusión de este conflicto asistimos a una confusión generalizada por la lasitud con la que se emplean los términos y por muchas ocultaciones interesadas. No nos engañemos, todos los actores implicados mienten en mayor o menor medida, y la gente repite argumentos mal fundados a los que se oponen otros iguales o peores, llevando a la incomprensión y al inconsistencia de todo lo que se dice, haciendo imposible un acuerdo porque todo el mundo ha renunciado a transitar por tierra firme y camina sobre arenas movedizas. Como antes dije, yo no soy experto en estos temas y por ello quizá alguna de las cosas que ahora diré no es correcta por mi falta de conocimiento; si es el caso por ello pido perdón. Únicamente espero aportar a centrar el debate en las ideas y abandonar ciertos esencialismos bastante poco útiles para progresar.

Una de las discusiones repetidas es sobre qué significa democracia. He visto repetidas veces estos días que democracia es votar, y que por definición votar es democrático. A partir de ese punto la gente se suele internar en un fangal inconmensurable sobre quién tiene derecho a votar qué y sobre cuáles son los límites de lo que se puede votar. Dado que éste es uno de los puntos básicos me gustaría empezar por aquí.

Por definición, democracia es un sistema político (es decir, de organización social) que defiende que el poder, todo el poder, emana del pueblo. Para conocer la opinión de este pueblo se debe votar, y la elección de los representantes del pueblo debe suceder en comicios transparentes, pero votar no es la democracia sino su síntoma. Democracia significa que sólo se reconoce el poder que emana del pueblo.

¿Y qué es el pueblo? El pueblo, las gentes, es un concepto del tipo primer principio, es decir, es una abstracción que no se puede definir a partir de otros conceptos anteriores. Es un punto de partida, una verdad que aceptamos convencionalmente porque no podemos definirla a partir de cosas más básicas. De manera genérica y un tanto vaga, para poder hacer algo útil pero como definición muy imprecisa, un pueblo es un conjunto de personas que habitan un determinado territorio, que se reconocen a sí mismas como comunidad, con un deseo de convivir juntas y regirse por unas reglas comunes que ellos mismos definen y se otorgan. No es por tanto casual la mención repetida en el preámbulo de la Constitución española al pueblo español: es del pueblo español que emana todo el poder, la soberanía.

Un pueblo soberano se define no tan sólo por sí mismo sino también por el reconocimiento de otros pueblos soberanos, otros pueblos que se reconocen a sí mismos y que reconocen al otro como un igual. No siempre es así: a veces el pueblo A somete o simplemente contiene al pueblo B, tal como lo entiende el pueblo B; por supuesto el pueblo A no reconoce la existencia del pueblo B, sino que dice que el pueblo A tiene todo el derecho al territorio y la población reclamados por el pueblo B como parte del pueblo A. El reconocimiento internacional es por tanto una herramienta muy importante para asegurar la soberanía de los pueblos.

En el conflicto catalán, desde el Estado español se invoca repetidamente como único marco de discusión la legalidad española, es decir, la que emana de la Constitución española, en la cual sólo se reconoce al pueblo español como único sujeto político de derecho. Sin embargo, los secesionistas justamente están poniendo en cuestión esa unidad del sujeto político, afirmando que hay otro sujeto, el pueblo catalán. Dado que cuestiona el fundamento mismo de la Constitución española, la reclamación independentista ha de contradecir forzosamente la legalidad española y por tanto queda necesariamente fuera completamente de ese marco. A pesar de que la Constitución española contempla mecanismos para su propia reforma y eventualmente una reforma constitucional podría aceptar el derecho de autodeterminación de Cataluña, tal cosa sería siempre una concesión del pueblo español (o sus representantes), concesión que bien podría hacer pero que más bien no hará porque no le reportaría ninguna ventaja. Así pues, es inane insistir en que la única vía a la independencia de Cataluña es la reforma constitucional española, porque tal aproximación se basa en la negación del pueblo catalán como sujeto de derecho y soberanía.

Como ya he repetido en otras ocasiones, el problema aquí no es de legalidad, sino de legitimidad. Eso no quiere decir que la legalidad no valga para nada, y que cualquier cosa es válida y se pueden hacer todas las aberraciones posibles. No se contradice el principio de legalidad, sino que se cuestiona cuál es la legalidad que se debe aplicar, si la que emana de un pueblo soberano o la de otro.  ¿Es el pueblo catalán un sujeto legítimo de derecho? De nuevo volvemos al concepto de pueblo, y partiendo de la resbaladiza y difusa definición que he dado arriba, el pueblo catalán debería, como mínimo, reconocerse a si mismo como tal, y como algo diferente del pueblo español. ¿Pasa tal cosa? ¿Los catalanes creen que son - o quieren ser - algo diferente al pueblo español? La única manera de resolver esa duda sería preguntándoles, es decir, haciendo un referéndum. De hecho, un verdadero demócrata español debería ser exactamente eso lo que debería querer, puesto que un pueblo es aquel que decide soberanamente convivir y fijar unas reglas, unas leyes, comunes para todos ellos. Si hay indicios razonables de que una parte consistente del pueblo español se siente un pueblo diferente y no quiere convivir con el resto, es completamente lógico asegurarse de si es así y en tal caso permitirle constituirse en pueblo soberano. Porque, ¿quién quiere convivir con alguien que no desea convivir contigo?

El Congreso de los Diputados español podría convocar un referéndum en Cataluña para preguntar a los ciudadanos de esa región si quieren constituirse como un país independiente, y si la respuesta fuera "sí" sería ése el momento de comenzar a estudiar los mecanismos legales y constitucionales para consagrar esa separación. No tendría sentido hacer una reforma antes, porque si la respuesta fuera "no" sería un trabajo innecesario. 

En cuanto a tener indicios razonables de que tal referéndum debería ser planteado, las elecciones autonómicas de 2015 enviaron un mensaje bastante claro: la victoria de una coalición de un partido de derechas y otro de izquierdas, con un único punto en su programa político - la secesión - y con más del 40% de los votos era un indicio más que razonable para pensar que era conveniente convocar tal referéndum, al estilo de lo que hizo el Reino Unido con Escocia en 2014. De hecho, ése era el mejor momento, visto desde un punto de vista de los defensores de la unidad, porque con una buena campaña de las ventajas de la unión con mucha probabilidad el "no" hubiera ganado con alrededor del 60% y el problema catalán se hubiera quedado aparcado durante décadas. Pero no estamos en 2015, por desgracia.

Desafortunadamente, el discurso que ha predominado en España (o al menos el que ha sido más ruidoso) es el de que la innegablemente gran masa de ciudadanos de Cataluña que se manifiestan en favor de la independencia están siendo manipulados, aludiendo repetidamente al perverso rol de los medios de comunicación y a la escuela. Tal pretensión es un tanto ridícula por una sencilla razón: quien la formula se arroga una superioridad moral sobre aquéllos a los que considera equivocados pero que en realidad simplemente defienden una opinión diferente. La televisión manipula, es verdad, pero, ¿no lo hace también la televisión que mira quien eso afirma? ¿Sólo él puede tener capacidad crítica para no dejarse manipular? Y en cuanto a la escuela, emerge en quienes eso afirman el esencialismo español del que hablaba en el post anterior. No sé si existe tal manipulación, desde luego yo no lo he visto en los libros de mis hijos y la mayor ya está en 6º de primaria - a expensas de comprobar si ésta es intensa en la secundaria y el bachillerato me inclino a pensar que no debe ser tanta (sin negar que algún docente pueda ser peculiar, como tantos docentes peculiares tuve que aguantar yo cuando era niño). La obsesión con la escuela catalana, me temo, tiene más que ver con la desafortunada frase del entonces ministro de educación Wert, quien proponía "castellanizar a los alumnos catalanes", cosa que tiene más que ver con relegar a la lengua catalana que a otra cosa. Y si algo sé de los años que hace que vivo aquí es que esta gente es orgullosa de su lengua y de su cultura, y si quieren hacer que el nacionalismo llegue a las nubes no hay mejor manera que atacar al idioma catalán.

Otro aspecto que merece la pena de ser discutida es la indiscriminada e injustificada represión del día 1 de octubre. La visión restrictiva de lo que es democracia (error común en ambos bandos, hay que decir) ha llevado, en el caso de ciertos sectores de la sociedad española, a tomar a las personas que fueron a votar el día 1 de octubre por delincuentes (ya que querían votar en un referéndum considerado ilegal). Ese razonamiento tiene una componente muy peligrosa: si damos por buenos los datos de la Generalitat y realmente fueron a votar 2,2 millones de personas, estaríamos diciendo que hay 2,2 de personas que actúan al margen o en contra de la ley. Pero si en última instancia la ley son unas normas de convivencia que el pueblo se da a sí mismo, y no una imposición de un gran señor, querría decir que hay una gran parte del pueblo, en un territorio concreto, que no está de acuerdo con esa ley, que no considera que se la haya concedido a sí misma sino que le viene impuesta de fuera. ¿Y no es eso un reconocimiento implícito de que una parte del pueblo español no se siente pueblo español?

Cayendo en el error de considerar delincuentes a esos cientos de miles de ciudadanos que querían votar el 1 de octubre se entiende en parte la represión desenfrenada. Con todo, el comportamiento de la Policía Nacional y la Guardia Civil falla en dos aspectos básicos: la proporcionalidad de la acción policial y la resolución del conflicto en la protección de bienes jurídicos. La proporcionalidad en el uso de la fuerza debe corresponder a la importancia de lo que se quiere proteger. A un ciudadano que se acaba de saltar un semáforo en rojo y que por tanto ha cometido una ilegalidad no se le dar una paliza sino que se le pone una multa. Si el referéndum ya se sabía que era ilegal y por muchos motivos una farsa sin garantías, ya me dirán por qué era tan importante evitar, usando tanta fuerza como se quisiera, impedir que la gente votase, con grave riesgo para la integridad de las personas. De hecho, la juez que ordenó impedir la votación no dio carta blanca para que se evitara a toda costa, sino que con buen criterio advirtió justamente que se hiciera sin recurso a la fuerza inmoderada. Y con respecto a la protección de bienes jurídicos en contradicción, se trataba de elegir entre respetar la integridad de las personas o cumplir la orden del juez de evitar una votación igualmente invalidada. Sólo alguien muy fanatizado dudaría sobre cuál era el bien superior, entre esos dos. 

Conviene recordar que la policía tiene como cometido proteger el orden público y velar por el bienestar de la ciudadanía. Por el contrario, una fuerza de represión tiene como cometido el castigo de los comportamientos no tolerados sin atender a otros principios. El espectáculo de las manifestaciones espontáneas delante de los cuarteles de donde partieron los efectivos que iban a Cataluña (ese indecente "¡A por ellos") y chistes abominables como el que reproduzco debajo de estas líneas dejan claro que la Policía Nacional y la Guardia Civil fueron enviadas a Cataluña como fuerzas de represión, lo cual sin duda ha causado gran malestar y pesar en ambos cuerpos.



La enorme torpeza del Gobierno de España, primero violentando sus propias leyes con los allanamientos y detenciones de septiembre, y después con el uso de la represión (y el poco afortunado discurso del Rey, que ni tuvo palabras para los heridos el 1 de octubre) ha probablemente incrementado el independentismo, empujando a él personas que rechazaban el procés por sus muchas deficiencias y su ventajismo, pero que más aún rechazan un Estado que se cree con el derecho de usar la violencia contra los que no piensan como él. Como pusieron de manifiesto las concentraciones del día 3, a estas alturas el independentismo está, probablemente, por encima del 50% de la población de Cataluña. No obstante lo cual, el apoyo al independentismo tiene una componente bastante efímera: uno de los lemas del procés es "tenim pressa", tenemos prisa; y es lógico que la tengan, pues ellos tienen un objetivo y saben que la ventana de oportunidad de la que disponen es estrecha. Sin todos estos años convulsos de crisis y desencuentros, el independentismo catalán aún estaría por debajo del 20% de la población que nunca fue capaz de sobrepasar; y solamente en alas del hastío y la desesperación de la clase media en retroceso ha conseguido llegar a los niveles actuales. Pero la élite que encabeza ahora mismo el proceso de secesión no representa tampoco a esa clase media candidata a la Gran Exclusión, y tarde o temprano el soporte actual podría desmoronarse, sobre todo si el movimiento se frena o incluso si no acelera. También conviene recordar que hay al menos un 30% de catalanes rotundamente unionistas, quizá incluso un 40%, y toda esa gente no puede ser simplemente ignorada o arrinconada (y ese 5 o 10% que no estamos en ninguno de esos dos lados por supuesto no contamos para nada). De ahí ese "tenim pressa". De ahí todo el despliegue de estrategia durante todos esos meses, de ahí el tactismo de la estrambótica declaración de ayer, de ahí todo sutil juego de ilegalidades y el ventajismo de arrogarse una legitimidad que no se tiene, usando para ello instituciones legalmente constituidas a partir de una legitimidad, la española, cuya jurisdicción en Cataluña justamente niegan. Si algo han demostrado el president Puigdemont y su equipo es que son personas inteligentes y muy buenos estrategas, y el Gobierno de España no podría cometer mayor error que seguir tomándoles por locos o por imbéciles.

El problema de fondo es que nuevamente nos encontramos en un debate unidimensional que no va al problema de fondo, como analizábamos en el post  "De hormigas y hombres". El fallido referéndum en Grecia, el Brexit, la victoria de Trump y tantos movimientos que están teniendo lugar en Europa responden al mismo patrón: creciente descontento, respuestas fallidas que responden a problemas diferentes del planteado. En estos días de sí y no, las posiciones de "quizá, pero" no son populares, son percibidas por los dos bandos como desafección, cuando no directamente traición. Una situación en la que me encuentro habitualmente.

Aquéllos que se enconan a uno y otro lado de una frontera, a la sombra de una u otra bandera, descubrirán con el tiempo que serán traicionados por los que creen que les defienden, los cuales llegado el momento se abrazarán y volverán a hacer negocios juntos (o al menos volverán a intentarlo). Pero los amigos que se enfrentan y dejan de hablarse, los vecinos que se dan la espalda, y los ciudadanos que, en suma, se quedan más solos, creyéndose que lo importante es aquello de lo que discuten en vez de aquello que les pasa, ésos no volverán a reconciliarse, al menos no por mucho tiempo. Cuando toda esta polvareda se disipe, veremos que lo que en realidad se estaba derruyendo era el pueblo, y que, como siempre, gana la banca.

Salu2,
AMT 

P. Data:
Algún lector podría preguntarse qué fue lo que yo hice a mi nivel personal el día 1 de octubre, puesto que no soy un ser etéreo al margen de esta sociedad en la que vivo, sino un ciudadano de la misma. Hice lo que creí que debía hacer, posiblemente equivocándome pero ejerciendo mi derecho a equivocarme siempre que respete a los demás. El día 1 de octubre fui a votar, puesto que considero que el problema que se ha planteado no se puede ignorar. No voté que sí, puesto que no deseo la independencia de Cataluña, sobre todo por razones sentimentales (y respeto a aquéllos que sí la desean). No voté que no, porque no estoy de acuerdo con el mantenimiento del status quo, porque creo que se deben cambiar muchas cosas. Así que voté en blanco. Y para ello esperé durante dos horas y media en la cola, con la angustia de no saber si se presentarían los de la fiesta de la porra. Y el día 3 fui a manifestarme en protesta contra la represión policial. ¿Hice mal? Seguro. Ya no se puede hacer bien.

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