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Venezuela hacia la bancarrota petrolífera

The Oil Crash - 26 Agost, 2015 - 11:15
Queridos lectores,

Desde Venezuela nos llega este extenso y detallado análisis sobre la situación del país caribeño que nos remiten bajo el pseudónimo PeakOilerVzla. Espero que sea de su interés.

Salu2,
AMT

Venezuela rumbo a la bancarrota petrolífera 



Crisis Global, al presente es uno de los temas más divulgados en los noticieros de los mass media, y en éste escenario mundial Venezuela no es la excepción, aunque dicha crisis internacional devendrá eventualmente en un colapso civilizatorio por la vía de la espiral descendente de la energía disponible, los recursos mineros menguantes y otras materias primas decrecientes, además del incremento de los problemas medioambientales asociados al sistema capitalista BAU, la información disponible sobre dicha temática y su difusión es bastante limitada salvo por contadas excepciones como este blog. Por ello y en aras de contribuir seguidamente se expondrá información significativa sobre Venezuela (país que en su momento fue el mayor exportador de petróleo del mundo), y en concreto sobre su declive energético actual y la dificultad para el sistema BAU basar su crecimiento continuo en la explotación de los petróleos no convencionales venezolanos, específicamente del petróleo extrapesado de la Faja de Alquitrán del Orinoco ahora denominada Petrolífera FPO (para la conveniencia nacional e internacional de diversos actores).

Para los no enterados, la crisis venezolana depende de muchas causas de diversa índole e intensidad, pero que terminan conjugándose para generar el actual estado de crisis multidimensional. Dentro de las más llamativas y a mi juicio más importantes están: el aumento exponencial de la población, la inmigración masiva desde otros países latinoamericanos, la caída continua en la producción de petróleos convencionales (crudos ligeros y medianos), aumento sostenido de la inflación (convirtiéndose en la mayor del mundo 120% interanual y proyectada a 175% a final del 2015 ligada a una gran devaluación para el gobierno hacerle frente al terrible déficit fiscal estimado en 20% del PIB en el 2014), caída en la producción de alimentos, aumento sostenido del consumo interno de derivados del petróleo (especialmente gasolina, diésel y fuel-oil), aumento continuo de la escasez de productos esenciales y de todo tipo, disminución de las exportaciones principalmente de crudos convencionales, caída sostenida en la capacidad de refinación (por tanto siendo compensada con la importación de productos refinados a un alto precio), endeudamiento masivo del país y de la petrolera estatal - economistas versados calculan el del país en más de 300.000 millones $ y de PDVSA en alrededor de 50.000 millones $, con cerca de un 50% de su patrimonio comprometido - cifras enormes no disponibles a nivel oficial debido a un banco central que luego de 6 meses de transcurrido el presente año no publica las estadísticas básicas de la economía venezolana (ya ni siquiera se toman el tiempo de publicar estadísticas maquilladas para dar paso al oscurantismo económico), fuga masiva de capitales donde economistas entendidos calculan dicha fuga cercana a 250.000 millones $ primordialmente en la ultima década, aumento del contrabando de extracción de productos refinados del petróleo debido a los irrisorios precios subsidiados (Venezuela tiene provisionalmente la gasolina más barata del mundo), y por último la caída del producto interno bruto en 2014 del 4% y estimado para 2015 del 7.5%.

Deuda Interna del estado venezolano con los sectores privados más importantes de la economía venezolana por concepto de pagos a proveedores internacionales debido al control de cambio impuesto por el gobierno, una muestra de la deuda total de Venezuela. Fuente: Publicaciones de la Web Inter-American Trends

Caída en la producción y aumento del consumo interno de petróleo

 

El continuo declive (en promedio) de la producción de los petróleos convencionales durante los últimos 15 años luego del ultimo máximo de producción alcanzado en 1998, en conjunción con varios de los factores antes mencionados, han generado graves consecuencias para la economía venezolana, la cual además en los pasados años fue agravando su condición de economía de puertos y monoproductora (alrededor del 96% de divisas obtenidas vía exportaciones de petróleo y sus derivados). Si bien no existe un reporte oficial por parte de la petrolera estatal sobre la producción anual de los últimos ejercicios, es posible construir un gráfico tomando datos públicos como las tablas del BP Statistical Review of World Energy June 2015 (a Junio de 2015) de la sección Oil (Petróleo); éstos son los datos:

Fragmento de la Tabla Página Nº 8: Producción de Venezuela en Miles de Barriles por día / años 2004-2014.




Fragmento de la Tabla Página Nº 9 Consumo de Venezuela en Miles de Barriles por día / años 2004-2014.

VenezuelaAño20042005200620072008200920102011201220132014Producción 33053308333632303222303328382734270426872719Consumo545606668640716727690710761825824
Tabla de elaboración propia con datos de las tablas anteriores.

Fuente: Grafica de elaboración propia con datos de la tabla anterior.


Aunque debe considerarse que éste análisis es sólo una aproximación y los datos aportados por el informe de BP son cuestionables por diversas razones, indudablemente la brecha entre las cantidades producidas menguantes y las consumidas en aumento deja un margen para la exportación cada vez menor; esto, aunado a la imposibilidad de que los petróleos no convencionales puedan sustituir el declive de los petróleos convencionales, con todas las graves repercusiones que ello representa tanto para la economía de Venezuela como para las economías de otros países los cuales dependen hasta cierto punto de las exportaciones del crudo sintético obtenido del crudo extrapesado venezolano.

Número de taladros activos en declive:


Fuente: Publicaciones de la Web Inter-American Trends.



La cantidad de taladros operativos ha ido continuamente a la baja desde el ultimo máximo de 81 taladros activos a Junio de 2013, con sus serias repercusiones para mantener los niveles de producción petrolífera en yacimientos maduros: 53 taladros a finales del 2014 con tendencia a la baja; y en este año 2015 de tantas penurias es lógico pensar que la situación de la industria petrolera venezolana y los socios extranjeros no tenga un mejor desempeño, sorprendente para un país que llego a tener 2.733 taladros activos.

¿Venezuela importando petróleo?:


El pasado 2014 pasará a la historia por ser el primero en que Venezuela tuvo la necesidad (algunos dirían la urgencia) de importar crudos, en este caso livianos y medianos desde Argelia, Nigeria y Rusia, para mezclarlos con el crudo extrapesado de la Faja, mejorándolo al usar dichos petróleos como diluyentes.

Según expertos, Venezuela importa diariamente aproximadamente 100.000 barriles de crudo y derivados, aunque no hay información oficial sobre las cantidades y la frecuencia de los envíos del crudo Urales (último crudo utilizado como diluyente) desde Rusia a Venezuela. Obviamente estos envíos son de cientos de miles de barriles por vez (limitante de los cargueros y su coste asociado), y para mantener la producción del crudo mejorado a partir del extrapesado de la Faja serán necesarios varios embarques mensuales, por lo que éste requerimiento representa un coste mayor para la maltrecha petrolera estatal en contraposición a utilizar crudos medianos venezolanos.


Caída en las exportaciones petroleras:


Se debe considerar que por el sistema de cuotas de la OPEP actualmente las exportaciones se encuentran limitadas a un máximo impuesto por acuerdo; pero por simple matemática las exportaciones venezolanas de crudo han disminuido (en promedio) en los últimos años (ver tabla y gráfica anterior) por diversas razones, las más importantes el aumento del consumo interno, el declive de la capacidad de producción de los petróleos convencionales, desinversión, accidentes y fallas del mantenimiento en la industria, la salida de contratistas transnacionales (norteamericanas en su mayoría) y la perdida vía despidos y por fuga de cerebros del personal técnico de primer nivel en la petrolera estatal y las contratistas privadas (las pocas que todavía quedan en el país). Para tener una mejor idea sobre las exportaciones de crudo se pueden observar y examinar las siguientes gráficas:

Fuente: Publicaciones de la Web Inter-American Trends.


La exportación a Estados Unidos desde Venezuela fue aproximadamente uniforme en el último año (2014) y con tendencia a la baja en el presente año (2015); por cierto, uno de los pocos clientes que pagan la totalidad de la factura al contado una vez cumplidos los plazos.

Fuente: Publicaciones de la Web Inter-American Trends.


Las exportaciones petroleras hacia los EE.UU. desde Venezuela han decaído desde el año 1997, con tendencia a la baja en la actualidad; y en el recuadro pequeño (arriba a la derecha) se puede observar la disminución de la brecha de la capacidad de exportación petrolera de Venezuela en los últimos ejercicios.Fuente: Publicaciones de la Web Inter-American Trends.

Desde mediados del año 2012, las exportaciones subsidiadas a los principales países de Petrocaribe (por interés geopolítico y muy poco beneficio económico) han disminuido con tendencia a la baja en el presente año; obviamente que al aumentar el consumo interno, contraerse la producción y disminuir el precio promedio por barril exportado y cobrado en su totalidad alguien (en este caso países) deben pagar con el recorte respectivo.



El peak oil no es teórico; al contrario, es histórico para Venezuela:


Por cierto, en cuanto al cenit de extracción del petróleo, Ramón Fernández Durán en su libro El Crepúsculo de la Era Trágica del Petróleo Pico del oro negro y colapso financiero (y ecológico) mundial comentaba lo siguiente respecto a los Estados Unidos de Norteamérica (paginas 5 y 6):

“…En la segunda mitad del siglo XX se convierte pues en importador neto, un cambio de 180º respecto a la primera mitad, y muy en concreto a partir de 1970, cuando EE.UU. atraviesa su pico del petróleo. Es decir, el momento a partir del cual el gigante estadounidense es incapaz de extraer ya más cantidad (adicional) de crudo de sus yacimientos, pues se habían agotado entonces la mitad de sus recursos, los más fácilmente accesibles y de mayor calidad, iniciándose su declive petrolífero, lo que acentúa su dependencia energética mundial.”…

Curioso como Venezuela y el gigante norteamericano coincidieron aparentemente en sus picos de extracción del oro negro, en su mayoría de petróleos convencionales. El texto anterior aplicado al caso venezolano encajaría muy bien, exceptuando la necesidad de importar ingentes cantidades de petróleo por no depender energéticamente del resto del mundo; para apreciar dicha comparación detallen la siguiente imagen.

Fuente: Imagen obtenida del sobresaliente libro resumen de los posts de The Oil Crash años 2012-2013: TheOilCrash2 - Antonio Turiel, específicamente del post: Una entrevista muy singular (del miércoles, 7 de noviembre del 2012)

Aunque Antonio en su análisis señala el año 2000 como pico de producción petrolífera para Venezuela, al final las cuentas son las mismas: el consumo interno aumenta, la producción disminuye y por tanto las exportaciones continuamente decrecen con el paso del tiempo lo que conlleva la bancarrota petrolífera sí o sí, solo es cuestión de tiempo en éste caso años (¿cuantos? difícil de responder).

Fuente: Figura obtenida del libro: Drill, Baby, Drill: Can Unconventional Fuels Usher in a New Era of Energy Abundance? - J. David Hughes.


Pico histórico de Producción petrolífera de Venezuela alcanzado con la explotación de los mejores yacimientos de crudos convencionales ahora menguados, es decir los yacimientos de petróleos ligeros y medianos más grandes y más baratos de explotar económica y energéticamente.


El crudo extrapesado, pobre en TRE y costoso para explotarlo:


Indudablemente, luego de 100 años de la continua extracción de petróleo de los mejores yacimientos de petróleos convencionales en Venezuela éstos han ido agotándose, como M. King Hubbert lo predijo tanto para los Estados Unidos como para el resto del mundo, por lo que a estas alturas el enfoque de la petrolera estatal y de las compañías extranjeras (socios de las empresas mixtas) están orientados en la exploración - producción y mejoramiento del crudo extrapesado venezolano. Por lo que, dejando a un lado los crudos convencionales agotados (los cuales en su mayoría son explotados-extraídos con métodos de levantamiento artificiales con su pertinente disminución de la TRE), ¿qué hay referente al petróleo extrapesado? En la siguiente figura puede observarse la disminución tanto de la concentración como de la energía neta del petróleo y gas no convencionales, aunado al aumento de los costos para poder extraerlos en mayor cantidad; a pesar de que Venezuela tiene grandes volúmenes de reservas in situ de petróleo extrapesado no podrá compensar por mucho tiempo la caída continua (en promedio) de la producción de petróleos convencionales mostrada en los últimos 15 años.

Fuente: Figura obtenida del libro: Drill, Baby, Drill: Can Unconventional Fuels Usher in a New Era of Energy Abundance? - J. David Hughes.

TRE de 3:1, recorriendo el precipicio energético:


En la siguiente tabla resumen de las principales características de las distintas fuentes energéticas puede observarse el valor aproximado de 3:1 para la tasa de retorno energético del petróleo extrapesado y el bitumen (arenas asfálticas del Canadá y crudo extrapesado de Venezuela), aunque no existe una fecha aproximada en la tabla de cuando se alcanzará el pico de extracción del petróleo extrapesado y el bitumen. Obviamente la fecha de éstos estará muy influenciada por el declive actual de los petróleos convencionales y los derivados, que en última instancia son los que se utilizan para subvencionar la extracción de los petróleos no convencionales. Caso particular a considerar es el del pico del diésel mineral (el petrodiésel), alcanzado en el año 2008, debido a que como muy bien se conoce el diésel es el combustible indispensable para operar la mayoría de las maquinarias utilizadas para las operaciones mineras, incluida la explotación del petróleo extrapesado (otro reto para los ingenieros creyentes del BAU).

Fuente: Tabla resumen obtenida del libro: En la espiral de la energía Volumen II: Colapso del capitalismo global y civilizatorio - Ramón Fernández Durán y Luis González Reyes.


Al no contarse con datos fiables procedentes de PDVSA para poder realizar un análisis más riguroso, se tomó la siguiente gráfica como referencia para explicar que alrededor de 1 barril debe gastarse para producir 3 barriles de petróleo extrapesado de la Faja (caso arenas asfálticas in situ en la gráfica), el cual -valga la aclaratoria- no puede ser refinado en cualquier refinería de petróleos convencionales; por el contrario, son pocas las refinerías en el mundo - aparte de en Venezuela - que pueden refinar este tipo de crudo no convencional, la mayoría de ellas localizadas en Norteamérica.

Fuente: Figura obtenida del libro: Drill, Baby, Drill: Can Unconventional Fuels Usher in a New Era of Energy Abundance? - J. David Hughes.



Una TRE de 3:1 es muy baja, por tanto el crudo extrapesado no es la solución del BAU respecto a lo que muchos expertos estiman del 10:1 como mínimo necesario para mantener un nivel de complejidad social que permita un nivel de vida siquiera digno, y menos en una economía en crecimiento continuo e ilimitado ya que por debajo de 10 lo que hay es un precipicio energético.

¿Petróleo extrapesado la esperanza del BAU?:

El petróleo extrapesado que se halla en el subsuelo venezolano, específicamente en la franja de aproximadamente 55.314 Km² a lo largo de 650 Km de este a oeste al norte del río Orinoco y unos 70 Km de ancho de norte a sur, es un chapapote considerablemente viscoso y denso (de menos de 10.000 centipoise o 10 Pa·s y 10º en el índice API). Está conformado por cadenas de hidrocarburos largas y pesadas, puesto que las cadenas mas cortas se han evaporado vía degradación por exposición a bacterias, agua o aire. Debido a esto, este crudo es de tan pobre calidad energética. Además, contiene metales como vanadio y níquel, que lo hacen demasiado pesado para que brote de forma natural hasta la superficie. Por ello y al originarse a 1.000 metros de profundidad, sólo se extrae mediante bombeo mecánico, previa inyección de diluyentes como vapor de agua, diésel y petróleos convencionales. Últimamente se utiliza como diluyente principal inyectado a los pozos-macollas el crudo ruso Urales, para obtener una mezcla Merey, que es un crudo pesado de 16º API. Luego de bombeado, es transportado vía oleoducto hasta los mejoradores, donde se obtiene el crudo sintético previa extracción (hasta niveles aceptables de concentración mínima) de los metales y del contaminante azufre para poder ser comercializado a nivel internacional. Todas las etapas de extracción y mejoramiento mencionadas son muy demandantes en energía; por ello la pobre TRE de 3:1 del crudo extrapesado venezolano, una realidad desafiante para Venezuela y preocupante para el mundo, teniendo en cuenta que aproximadamente el 90% del petróleo extrapesado mundial se encuentra en el yacimiento de la Faja.

Fuente: 
Figura obtenida del libro:
 Drill, Baby, Drill: 
Can Unconventional Fuels Usher in a New Era of Energy Abundance? -
J. David Hughes.


Fuente: Figura obtenida del artículo: La Importancia del Petróleo Pesado - Oilfield Review., aspecto del crudo extrapesado de la FPO.

Respecto a las reservas:


Debido a la gravedad de este apartado, a continuación coloco los siguientes extractos de información pública:

"…de las reservas totales, solo 11.000 millones son de petróleo liviano, de entre 10 y 38,9 grados API (una medida internacional de densidad); otros 10.000 millones son de medianos (entre 22 y 29,9 grados API) y 257.000 millones de barriles son de crudos extra pesados, la mayor parte en la Faja Petrolífera del Orinoco."

Extracto del Artículo: Venezuela vive el peor momento de su industria petrolera: Trompo Al Dia, sección economía (diario de noticias digital, Venezuela) - 25/02/15

"…1. Las exageradas reservas de petróleo (299.954 millones de barriles-MMBls) y gas natural (198,4 billones-1012- de pies cúbicos o tcf-trillion cubic feet) que se muestran, superiores a las de 2013, no cumplen con las Normas del Ministerio de Petróleo y Minería de Venezuela, ni con las internacionales de la “Society of Petroleum Engineers-SPE” ni con las de la “US Securities and Exchange Commission-SEC”, que advierten que las reservas tienen que ser producibles en un tiempo económico, que en el caso venezolano serian 40 años (Ley Orgánica de Hidrocarburos); además, el volumen de las reservas no desarrolladas, 96% para el petróleo y 81% para el gas natural que presenta PDVSA, no son reconocidas por la comunidad internacional, antes mencionada, porque la petrolera que presente cifras de reservas no desarrolladas, tiene a la vez que presentar el Plan de desarrollo de las mismas en los próximos 5 años. Esta fue una de las razones por las cuales PDVSA se salió de la SEC. Es decir, que Venezuela solo dispone de 12.926 MMBls de barriles de reservas de petróleo y 37,7 tcf de gas natural desarrollados (que tienen infraestructura para ser producidas); las no desarrolladas requieren inmensas inversiones y tiempo para ser desarrolladas, como es el caso de la Faja del Orinoco, y el gas natural costa afuera."

Extracto del Artículo: Barriles de Papel No. 138, PDVSA 16 Años Después, por Ing. Diego J. González Cruz, 16/Mayo/2015.

Fuente: Figura obtenida del libro: Drill, Baby, Drill: Can Unconventional Fuels Usher in a New Era of Energy Abundance? - J. David Hughes.



Aumento bastante peculiar de las reservas probadas en su mayoría de petróleo extrapesado de la Faja, mientras continuaba la caída de la producción de todos los tipos de crudo. Respecto a esto, el instituto CATO declaró dicho aumento como seriamente fraudulento,;y observando el BP Statistical Review of World Energy June 2015 se observa que el mayor aumento de reservas de petróleo en el mundo proviene de Suramérica y éste a su vez del sucedáneo de petróleo de la FPO.

Fuente: Figura obtenida del boletín: BP Statistical Review of World Energy June 2015, reservas en billones de barriles declaradas por año; la curva de Suramérica (línea verde oscuro) es similar a la curva de reservas declaradas por Venezuela (ver gráfico anterior).


Volviendo a la pregunta: el sucedáneo de petróleo obtenido del crudo extrapesado de la Faja obviamente no será la esperanza del BAU mundial; su pobre TRE 3:1 lo confirma. Además, las reservas desarrolladas en la FPO hasta ahora solo aportaron un promedio de 706.000 Bls/d en 2013 (sumatoria de los 4 principales campos), una cantidad exigua comparada con el actual consumo mundial de petróleo.



Conclusión:


Cifras contundentes, en medio de un contexto de Crisis Global, en el preludio de una recesión mundial y una dinámica de destrucción de la demanda y destrucción de la oferta (de fuentes energéticas no renovables), lo que imposibilita que se realicen las inversiones necesarias para aumentar las reservas desarrolladas y por tanto incrementar la capacidad de producción del crudo sintético mejorado a partir del extrapesado de la Faja. Aunado a la fuerte caída de las reservas internacionales (del Banco Central) en lo que va de 2015, y al más que probable default de la deuda venezolana para inicios del 2016 de mantenerse el escenario actual de precios tan bajos del crudo (algunos ya hablan de que Venezuela necesitaría un rescate por 25.000 millones $ para 2016), las posibilidades de que este pobre sucedáneo del petróleo ayude a palear a corto y mediano plazo la lógica caída de la producción de los petróleos convencionales en Venezuela son bajas, y a nivel mundial muy bajas. Dónde quedará la ilusión de producir 6.000.000 Bls/día como meta principal del plan de la patria y PDVSA para los cuales se requerirían invertir de 2014 a 2019 256.500 millones $; dónde la maltrecha PDVSA invertiría el 81% y el restante 19% los socios de las empresas mixtas, un desafío muy grande (por no decir imposible y hasta fabulesco) para una petrolera casi excluida del sistema financiero internacional, una república con un riesgo-país mas alto que las naciones declaradas en cesación de pagos (Argentina y Grecia)  y una sociedad inmersa en medio de una crisis, política, institucional, económica, financiera y social (con saqueos incluidos).

Por ende: Crisis Total de Carácter Multidimensional, el preludio de la Bancarrota Petrolífera de Venezuela.

Atte. PeakOilerVzla.

Referencias:

Web: Infobae Moody's advierte que Venezuela caerá en bancarrota si el petróleo baja a $60, 11/Diciembre/2014.

Web: Wikipedia: Crisis energética (economía).

Web: Wikipedia: Petróleo crudo pesado.

Web: Wikipedia: Faja Petrolífera del Orinoco.

Boletín: Transición Demográfica en la Republica Bolivariana de Venezuela, 2000-2050, proyecciones al 30 de Junio, calculadas en el segundo trimestre del año 2013, con base al Censo 2011 / Instituto Nacional de Estadística de Venezuela.

Web: Swissinfo: Venezuela cayeron ingresos producción y exportaciones de petróleo, 28/Abril/2015.

Web: Confirmado: en tres anos pdvsa dilapido la misma cantidad que hoy tiene Venezuela en reservas internacionales, 25/Junio/2015.

Web: Noticiero Digital: 120% de inflación, José Guerra, 12/Julio/2015.

Web: Trompo al día: Venezuela vive el peor momento de su industria petrolera, 25/Febrero/2015.

Artículo: Barriles de Papel No. 138 PDVSA 16 Años Después, Ing. Diego J. González Cruz, 16/Mayo/2015.

Web: Runrun.es: Datanalisis escasez de alimentos llega a 79,9% en los 8 principales rubros, 15/Abril/2015.

Web: Voz de América: Venezuela economía deuda colapso (…Francisco Faraco, economista, aseguró que el país está al borde del colapso y que la sumatoria de la deuda externa, la interna, y la de la filial estatal petrolera PDVSA asciende a un total aproximado de $300 miles de millones de dólares…), 21/Marzo/2015.

Web: La Razón: Francisco Faraco: Se fugaron 250 mil millones de dólares, Por Carlos Díaz, 23/Febrero/2015.

Web: La razón: Heinz Dieterich Venezuela colapso pacifico o sangriento, 2015/Junio/16.

Libro: BP Statistical Review of World Energy June 2015.

Web: La patilla: Rosneft anuncia que logro contrato para exportar petróleo ruso a Venezuela, 18/Junio/2015.

Web: Inter-American Trends: Publications, La reunión de la OPEP dejará sin excusas a Maduro, Antonio De La Cruz, Director Ejecutivo, 28/May/2015.

Web: Notitarde.com: Piden divisas para sector petrolero, 2015/03/01.

Web: Inter-American Trends: Publications, En Venezuela cae la producción de petróleo, Antonio De La Cruz, Director Ejecutivo.

Libro: El Crepúsculo de la Era Trágica del Petróleo, Pico del Oro Negro y Colapso Financiero (y Ecológico) Mundial, Ramón Fernández Durán, 2008.

Libro: The Oil Crash II, Antonio Turiel, libro resumen de los posts años 2012-2013.

Web: Wikipedia: Pico petrolero.

Libro: En la Espiral de la Energía Historia de la Humanidad desde el Papel de la Energía - Ramón Fernández Durán y Luis González Reyes Vol. 1 y Vol. 2.

Libro: Drill, Baby, Drill: Can Unconventional Fuels Usher in a New Era of Energy Abundance? - J. David Hughes, versión traducida al español: Perfora, Chico, Perfora: ¿Pueden los combustibles no convencionales introducirnos en una nueva era de abundancia energética? - Traducción de Manuel Peinado Lorca (administrador del blog sobre esto y aquello).

Web: Blog: Minera y petrolera: Faja Petrolera del Orinoco, por Heidy Rodríguez 14/Febrero/2013.

Web: AVN: Producción de la Faja Petrolífera del Orinoco aumentó 140% en 13 años, 22/Agosto/2012.

Artículo: La Importancia del Petróleo Pesado - Oilfield Review, 2006.

Artículo: “The Curious 2010 Annual Report of Petróleos de Venezuela”, CATO Institute, G. Coronel, 2011.

Web: El Nacional: La estatal Pdvsa prevé importar 70.000 barriles diarios de crudo, 28/Julio/2015.

Web: AVN: Pdvsa empleará crudo argelino para mejorar procesos de producción en la Faja del Orinoco, 20/Noviembre/2014.

Boletín: Informe de Gestión de PDVSA, página 46, año 2013.

Web: El mundo: crédito suisse Venezuela enfrenta un déficit de divisas, 25/Marzo/2015.

Web: La Patilla: Reservas internacionales se desplomaron de manera estrepitosa, 29/ Mayo/2015.

Web: Noticiero Digital: Para qué pagar la deuda, José Guerra, 5/Julio/2015.

Documento: Plan de la Patria, Gaceta Oficial Extraordinaria No 6118, del 04-12-2013, Objetivo 3.1.1.

Artículo: Barriles de Papel No 137, El largo camino de la producción de petróleo, Ing. Diego J. González C., 15/Abril/2015.
Web: El Venezolano: Venezuela tiene un riesgo país más alto que naciones declaradas en default, 03/Julio/2015.
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El desplome

Ácratas - 25 Agost, 2015 - 22:28



Como veíamos venir, la guerra de divisas está produciendo consecuencias catastróficas. La Bolsa norteamericana se enfrenta al colapso, conforme la batalla monetaria se hace más y más virulenta. El índice Dow Jones acaba de establecer un nuevo récord: 800 puntos abajo en cuatro días. Nuestros lectores habituales conocen las causas. China, enfrentada a la caída de sus exportaciones, necesita hacer sus bienes más baratos al cambio. Desde el 8 de agosto, el yuan se ha devaluado un 9%. Y todos los expertos señalan que hay margen para bastante más. Toda devaluación significa que el estado pondrá en circulación más moneda en la exacta proporción en la que ha devaluado. Y que tal estado puede bajar las tasas de interés de su dinero --que es lo que acaba de hacer--, porque no lo necesita de los ahorradores. Ya se lo fabrica él mismo. Más dinero circulante conducirá a más inversión privada y, desgraciadamente, a un pronto encarecimiento de los precios internos.

China acusa a la Reserva Federal de los Estados Unidos de haber desatado la crisis actual al anunciar la subida de las tasas de interés para este otoño. Ello implicará una inmensa retirada de capitales de la Bolsa para acudir a la compra de bonos del estado. Y algo mucho peor: que las empresas no podrán acudir fácilmente al crédito a interés cero para recomprar sus propias acciones y levantar su cotización bursátil: más primas para los ejecutivos, mientras los accionistas son estafados, víctimas de la financiarización. Más ruina para los ciudadanos de los Estados Unidos, porque el gobierno no utilizará ese dinero para generar empleo, sino para seguir interviniendo en la política internacional como un caballo en una cacharrería.

¿Por qué devalúa China? Porque no tiene alternativa. Las otras dos opciones para seguir exportando --es decir, lograr que los bienes lleguen a un menor precio final a un arruinado comprador occidental-- son la subvención estatal y la bajada de costos, principalmente en forma de salarios. Y son ambas imposibles. Las subvenciones a la exportación son ilegales y serían contestadas con un cierre de fronteras comerciales. China ha intentado reducir los costos. Su propio desarrollo interior y sus propias burbujas han agotado la bajada de sueldos. China ha tratado de reducir el costo de las materias primas comprando minas en África, por ejemplo. Pero se ha encontrado con que su principal cliente comercial, los Estados Unidos, le ha hecho la guerra física, generando revoluciones, matanzas étnicas y creando facciones terroristas de Al Qaeda --facciones del estilo de Boko Haram, que dirige un pájaro que mejor haría dedicándose a las telenovelas-- para impedir los acuerdos de compra o la explotación viable. China ha tocado fondo. Así que no le queda otra salida que la devaluación.

La reacción de China es económicamente impecable. ¡Para eso sirve la soberanía monetaria, neoconservador ministro Guindos!... Estos últimos años de bonanza, China se ha deshecho de su exceso de bonos norteamericanos, comprando bienes raíces en todo el mundo y hasta en los mismos Estados Unidos. Del resto que posee se irá deshaciendo al ritmo que el mercado se lo permita para mantener al dólar lo más alto posible. Pero China no está sola. Forma parte de un grupo de países económicamente pujantes, los BRICS. La consecuencia directa ha sido la caída de todas las divisas sudamericanas a mínimos históricos, caída que lidera Brasil, que forma parte del mismo grupo, junto a Rusia, cuyo rublo, para regocijo de Putin, cayó en picado a consecuencia de las sanciones europeas por la guerra de Ucrania. La industria rusa se está haciendo cada vez más poderosa, tendiendo puentes comerciales y oleoductos con la fronteriza China.

Ante la perspectiva de que se realice el sueño de Putin, una zona de libre comercio que vaya del Cabo San Vicente a Vladivostock, a los Estados Unidos no les queda otra cosa que olvidarse del destino de los ciudadanos norteamericanos y amenazar al mundo con la guerra. Y gastar más billones de dólares en armas, dólares que ayudarán de paso a devaluar el dólar en el concierto internacional. Toda esta política desquiciada incluye una represión a su población nunca vista, bajo el pretexto del terrorismo de Al Qaeda (Al Qaeda, igual que el Estado Islámico, son caretas de Israel, en realidad).

Los Estados Unidos no tienen hoy otro Truman que los saque de esta crisis. No habrá otro "new deal" cuasi-socialista consecuencia inevitable de una tercera guerra mundial. El tan cacareado patriotismo norteamericano sólo afecta a la parte ignorante de la sociedad, parte que incluye a un gran sector de los servicios de seguridad e "inteligencia". Los dirigentes, los verdaderos mandarines, no sienten más afecto patriótico que el que da dinero. Los norteamericanos no utilizan los préstamos a interés cero de la Reserva Federal más que para especular en los mercados, no para emprender; y menos en la industria nacional, que requiere de mucho tiempo y esfuerzo. El escándalo de los esquistos ha demostrado una vez más que la rentabilidad rápida va muy por delante, no ya de la inversión en nuevas compañías rentables, sino de la propia industria estratégica nacional.

En realidad hay otro afecto que se les supone a los grandes financieros norteamericanos, aparte de al dinero... Los banqueros internacionales, por ejemplo, tienen la obligación de militar como sionistas. Muchos de ellos --como los Rothschild-- lo son de corazón... si es que los financieros tuvieran en el pecho algo más que un músculo que les bombea sangre hasta el cerebro. Otros tan solo son buenos actores, fingen bien. Así que, cuando el Mossad toca el pito, todos forman y se cuadran como soldados de infantería. Como se cuadró el financiero sionista Larry Silverstein cuando se le ordenó comprar las Torres Gemelas, y éste las adquirió por leasing el 24 de junio de 2001, menos de tres meses antes de que fueran demolidas con Thermite por el Mossad. Los Estados Unidos han venido siendo mal dirigidos económicamente desde 1913 por una banda de parásitos. El lobby sionista en los Estados Unidos viene utilizando su tremenda influencia en el Congreso para anteponer los intereses de Israel a los norteamericanos. Porque Israel es un estado tan "amigo" de Norteamérica que tiene su propio grupo en el Congreso norteamericano, una institución bajo la influencia económica y legislativa del lobby AIPAC (American Israel Public Affairs Committee).

Con estos mimbres, no hay Estados Unidos que valgan. Por grandes que hayan sido, son hoy un títere, un perro al que desangrar. Y eso es lo que le está sucediendo. ¿Cómo se concibe un estado que se deshaga de toda su industria nacional, otrora la más importante del mundo, que permita que inmensas ciudades industriales como Detroit sean hoy vertederos, para comprar todos sus productos de consumo en China? La única respuesta es que se trata de un buen negocio, de algo que da dinero rápido. Para el gobierno norteamericano, permitir hacer billetes a los ricos es más importante que el futuro de la población que lo respalda con sus impuestos y con su sangre cuando le toca.

Lo que jamás entenderá un norteamericano, abducido por decenios de adoración al dólar, y menos un miembro del congreso americano, alcantarilla corrupta donde toda voluntad se compra y vende, es que a una gran nación como China, con las ideas claras,  le interese trabajar a costo o incluso perdiendo dinero. Por supuesto que sí le interesa, en las circunstancias actuales. Mientras lo hace, crea actividad económica --empleo-- en su territorio. Su objetivo es apropiarse de la energía neoliberal egoísta para crear una sociedad socialista pujante en su casa: Su objetivo es sustituir finalmente la decadente economía internacional por un gran mercado interior. ¿No está claro?

Y del perro muerto las pulgas huyen. Por eso, algunos de los principales financieros sionistas hace más de un año que abandonaron al dólar --petróleo y materias primas-- y mudaron sus negocios a Oriente. Casi sin dilación, el Euro fue atacado por los USA a cañonazos, que de eso trata la crisis de Ucrania. Con aliados como los norteamericanos, ¿quién necesita enemigos?

FÉLIX UDIVARRI



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¿Desglobalización?

The Oil Crash - 18 Agost, 2015 - 15:27
Queridos lectores,

Una vez más, Gabriel Anz y Demián Morassi nos ofrecen un ensayo, en este caso sobre la desglobalización, o el curso que seguirá el proceso emprendido hace unas pocas décadas, en un mundo de recursos menguantes. ¿Sabremos pilotar este proceso? Les dejo con las reflexiones de Gabriel y Demián.

Salu2,

AMT

¿DESGLOBALIZACIÓN?
  Capital natural y desarrollo industrial (por Alberto Campos)
Comenzamos este Post inspirados en el espléndido dibujo de Alberto Campos que asocia el capital natural (hombrecito verde) al desarrollo industrial (globo) y que creemos es perfecto para ilustrar el análisis sobre la Globalización y el futuro Post Global. Si bien desarrollo industrial y globalización no necesariamente tienen que estar relacionados, podemos apreciar que uno se retroalimenta del otro. Y, en alusión al dibujo de Alberto, un componente del proceso es el material del globo, representando a la estructura del Sistema, y el otro el aire que se le insufla, simbolizando la energía que lo hace expandir y le da forma. Ahora… llegado al punto en el que se hace muy difícil o imposible seguir inyectando aire al globo por la presión creciente y las fuerzas menguantes, solo cabe esperar alternativas de “desinflamiento” del mismo. Y el presente Post va orientado justamente a discernir qué lo caracterizaría, cuál de las variantes tendría más posibilidades de ocurrir o sería la más deseable, y qué nombre sería más adecuado para describirlo. Y no es que consideremos de vital importancia “ponerle el nombre correcto”… En realidad vemos como interesante el ejercicio al que nos obliga este desafío intelectual, para esclarecer el presente con base en el pasado próximo y para proyectar en perspectiva los futuros probables.
Quizás nuestra pretensión sea vana o tardía porque en múltiples sitios de la WEB ya muchos hablan de la transición en términos de Desglobalización  [1] [2] para describir el período de tiempo comprendido entre la Globalización y la Post Globalización [3]; y parece natural que así sea, pues se da por sentado que la única alternativa es decrecer, colapsar o más precisamente desglobalizar, según el término más usado y aceptado... es decir, lo opuesto de globalizar. ¿Pero tiene que ser necesariamente así? ¿No es acaso una visión puramente materialista, economicista o tecnicista la que motiva esta nominación? ¿No podría acaso ocurrir que el mundo se desglobalice en ciertos aspectos pero no en otros? Y queremos resaltar que aunque el tema en cuestión suene a baladí, no lo es desde el momento que los resultados pueden estar condicionados por la actitud que adoptemos y a su vez, la actitud condicionada por el mensaje que se instale en nuestras mentes. Si nos convencemos de que la única opción es un colapso “madmaxista”, pues hay más probabilidades de que ello ocurra; sería  “una profecía autocumplida*”.
Pero para que nuestra propuesta tenga sentido, antes de profundizar creemos pertinente documentar que ya estamos sumergiéndonos en el proceso de decadencia de la Era Global**. Empecemos haciendo un poco de historia... Quizás sean los viajes de conquista de Colón a América con sus tres carabelas "eólicas", el evento histórico que grosso modo simbolizaría el inicio de una forma avanzada pero todavía artesanal de recorrer y conectar el mundo, que más adelante se transformaría y potenciaría primero con la aparición de los barcos y trenes a vapor, y paso seguido con los motores a explosión como icono del comienzo de la Era de los Hidrocarburos. Nace así la Globalización. Una nueva, masiva y veloz forma de transitar e interconectar el globo terráqueo, que sin la ingente disponibilidad de energía abundante, barata, potente y versátil, además de los fundamentales y frescos descubrimientos científicos y tecnológicos, no hubiera sido posible.
Ahora intentemos hacer un balance de lo percibido por la humanidad, como lo positivo y lo negativo de la globalización. Hubo un momento a partir del cual la globalización nos dio la idea de que ya no volveríamos a estar aislados. Intereses económicos y políticos globales hicieron caer dictaduras en pos de la "democracia y la apertura de los mercados". Avalanchas de productos importados surcaron los mares y nos deslumbraron mejorando la calidad de nuestras vidas a la vez que promoviendo el consumismo y el derroche. Se globalizaron idiomas, comidas y culturas, como también trabajos, vacaciones y modas. Se entretejieron las economías y el mundo de las finanzas. Nos deslumbraron los avances tecnológicos en las comunicaciones, acercando voz, datos e imágenes desde y hacia cualquier rincón del globo en fracciones de segundos. Se globalizaron las guerras por los recursos naturales y se tomó conciencia de la finitud del planeta. Se globalizaron los problemas ecológicos y ambientales, como así también los problemas sociales y climáticos. A la vez nos enriquecimos con el aumento de la empatía entre diferentes culturas y los avances científicos y tecnológicos. Nos vimos también beneficiados por el intercambio de una cantidad de recursos naturales, que si bien han devenido en desequilibrios ecológicos, también se redistribuyeron para mayor utilidad de todas las  personas. Y tal vez lo más relevante por su impacto... se globalizó la reproducción del Ser Humano, dominando y sobresaliendo por sobre todas las demás especies [4].
 
Pero, comienzan a alzarse cada vez más voces de alarma (y creemos que con justa razón) en contra de los efectos devastadores que está teniendo la globalización en múltiples frentes. Y si bien somos conscientes de que no habrá un único momento que defina “el antes y el después”, podríamos poner al año 2008 como un momento clave por el estallido de crisis y declives económicos simultáneos con impacto global (muy probablemente como consecuencia del Pico Global de producción de petróleo convencional en el año 2005), que tienen claras consecuencias sobre las poblaciones humanas, que de no haberse implementado los estímulos financieros llamados Quantitative Easing (QE) y de no haber crecido la deuda en China y otras potencias, la historia hoy ya sería más compleja de lo que es. Aunque sabido es por una minoría que solo se ha “pateado la pelota para adelante”, a costa de endeudar el presente y traer del futuro los recursos de las generaciones venideras, y a riesgo de hacer más violentos los próximos estertores del Sistema (posible Efecto Séneca).
La crisis que se viene gestando en EEUUropa se puede considerar trascendente porque para el inconsciente colectivo simbolizan el orden globalizado, por considerarse que son quienes lo gestaron y desde donde se origina el proceso. También fue trascendente el efecto del informe del IPCC de 2007 [5] que llevó el cambio climático a un pico de interés (importante expresión de globalidad por los daños causados al Ecosistema Global con, entre otras, evidentes causas antropocéntricas. El deshielo de la banquisa del ártico llegó a su mínimo y las temperaturas globales estaban en su máximo, aunque luego se... ¿estabilizarían? [6]
Pues vamos viendo claro que algo no anda bien con la globalización… y así los movimientos antiglobalización otrora minoritarios se volvieron masivos. Al Foro Social Mundial se le empezaron a sumar otras marchas, partidos políticos (tanto de izquierda como de derecha), corrientes de pensamiento, medios de comunicación alternativos, mayor conciencia ambiental, local y energética. En fin, nuevas corrientes desafiando el cauce del río principal. Pero la mayor cantidad de gente vive en Asia y allí la globalización todavía tenía mucho por dar. El 2008 fue un llamado de atención global, aunque duró poco para la mayoría de las 6.500 millones de personas de entonces... y así, mientras Chávez sumaba líderes que despotricaban contra la globalización y Evo Morales le sacaba poder a las multinacionales, intentábamos tener las mejores relaciones con China, India y Rusia que tironeaban (y tironean) la telaraña global para su lado. La globalización entonces ya no sólo era el G8, FMI, OMC, ni eran Coca-cola, McDonalds, Microsoft, Walmart y Carrefour entre otros. Ahora adquiría otro rostro. Podían ser los BRICS, las “redes sociales”, los transgénicos con la soja a la cabeza, la lucha contra el cambio climático, la Primavera Árabe, los Indignados, los Ocupa, Wall Street, etc. Así, la sumatoria de varias crisis van reconfigurando nuestra visión de la globalización, mientras que todavía podemos seguir sumando otras... Otras como que luego del ataque a Libia las guerras regionales-globales nos muestran la peor cara de esta globalización... el ISIS, Crimea, Siria, Egipto, Yemen atacado por una coalición liderada por Arabia Saudí y la bajada del precio de varias commodities... la bajada del precio de nada menos que el petróleo, por… la destrucción de la demanda global... ¡por la destrucción de la globalización! Nos dirán que la globalización no es sólo eso, que está más afianzada que nunca y que a la Internet le queda mucho por crecer, que las criptodivisas sin fronteras superarán lo que por ahora conocemos de la globalización monetaria, que el cambio climático se está tomando más en serio en la política y las luchas se hacen más activas y globales. Podríamos decir que la guerra al ISIS se solucionaría con una coalición global o que, como en el 2008, aunque haya una nueva debacle económica se revertirá rápidamente porque es lo que ha venido ocurriendo y es lo que se espera como consecuencia lógica… después de todo es lo que nos han inculcado mediante los medios de información masiva: ¡eterno crecimiento, bienestar y desarrollo tecnológico en todos los aspectos de nuestras vidas! Y quienes defienden el modelo se escudarán y dirán también que gracias a los avances tecnológicos hay una globalización virtual en aumento (de hecho los movimientos antiglobalización no vienen luchando contra internet o el software libre sino mediante estos), lo cual es sin dudas cierto. ¿Pero se podrá sostener en el tiempo sin el aporte de mucha energía? ¿Es el reciente apagón de Internet en Europa y Asia un preludio de lo que se viene? Si la demanda global cae por las dificultades económicas, ¿será rentable el desarrollo o mantenimiento de las tecnologías e infraestructuras necesarias? (muchos síntomas hay ya de que no va a ser posible). Y así, el futuro que parece o se nos muestra como brillante, se oscurece aún más cuando nos informamos sobre las graves limitantes físicas y geológicas, que ocasionan la dependencia en metales raros o recursos que están llegando también a su Pico de producción y/o explotación y por su concomitancia con los problemas financieros que le son inherentes. Hay otro impacto negativo a tener en cuenta de la globalización... La misma ha generado la falsa situación de eterna seguridad y bienestar. Se instaló la idea de un Estado o Sistema benefactor que todo lo soluciona y lo brinda hecho. Desde la provisión de alimentos hasta el abrigo, la seguridad física y social, la salud, la educación, la justicia, etc. Y hoy, para las generaciones que nacimos y nos criamos entre tantas facilidades, cuesta imaginar la posibilidad de que sin energía la época de bonanzas pueda tener los días contados. Se ha arraigado tanto la idea de que las necesidades básicas para la subsistencia hoy parecen estar resueltas, que vamos por la vida distraídos y preocupados en acceder a las últimas tecnologías y a las últimas modas, o en el peor de los casos en salir a protestar cuando se cortan los suministros de servicios como el agua, la luz, el gas, internet, telefonía, etc. como si fueran un derecho adquirido e indeclinable. Mientras, estamos sumidos en la inconsciencia de lo que realmente cuesta en términos energéticos, físicos, económicos y de recursos que dichos servicios estén disponibles en cada hogar y en casi cualquier punto del Globo los 365 días del año. Y todavía podemos sumar otro efecto nocivo de la globalización, más subjetivo quizás pero que "se respira y flota en el aire". Se trata de una especie de hartazgo, confusión y sensación de que -contrariamente a lo que nos informen cada día- vamos por el camino equivocado. Sensación de infelicidad y desorden creciente, con el consecuente agotamiento físico y mental (estrés, depresión, etc.) como resultado de una lucha que parece no tener mucho sentido y que ha encontrado su techo. Estructuras mentales, ideológicas, de valores, institucionales y materiales que colapsan a ojos vista. Y sin dudas, que el descrédito creciente en el modelo –aunque quizás no del todo consciente todavía para la mayoría- ayuda a sinergizar la espiral negativa en favor de la…¿desglobalización? Se resume en la creciente apatía y rebeldía de las generaciones jóvenes, con el consecuente desinterés por protagonizar y ser partes del modelo global, aunque paradójicamente sean al mismo tiempo presas del mismo, por las tecnologías que los absorben y abstraen del “mundo real”… del mundo físico… del mundo con límites.
Estadísticas, Datos y Gráficos
Pero hablar de desglobalización o “desinflamiento”, decrecimiento, colapso, caos, cambio de paradigma, etc. no es fácil porque depende mucho del cristal con que se mire; por lo tanto se hace pertinente apoyar la idea con datos objetivos. Como ya dijimos, la globalización tiene un altísimo componente energético y por el cual ha sido posible transformar el mundo natural a la vez que nuestro hábitat, siendo éste la base que ha dado sustento al tinglado global. Si estamos de acuerdo entonces en que ha sido la energía de los hidrocarburos la causa de semejante expansión, veamos cuál es su situación considerando que los hidrocarburos son un recurso natural fósil y finito, sujeto a leyes físicas y termodinámicas. ¡Todo bien mientras hay!...¿pero qué pasa si empieza a escasear y a resultar difícil y caro extraerlos? El siguiente gráfico [7] demuestra que es una locura pretender seguir creciendo eternamente, cuando hace años se pasó el Pico de nuevos descubrimientos. Es decir que venimos quemando más de lo que se encuentra y siempre con expectativas de crecimiento. Lo único que a nuestro juicio justifica esta situación que podría catalogarse de irresponsable, es la expectativa puesta en las energías alternativas/renovables, que sabemos, de todas maneras están muy lejos de igualar las características de los hidrocarburos. 
La relación entre el consumo de todas las energías y el aumento de población se volvió a estancar luego del abrupto crecimiento de los “Países en desarrollo” y en 2014 tuvo en leve descenso. Será difícil acompañar el aumento poblacional con un aumento de la producción y consumo de energías. El consumo de carbón que creció un 50% entre 2000 y 2010 básicamente por el aporte de China, está generando problemas ambientales con efectos en la salud suficientemente importantes para que el gobierno haya decidido disminuir su consumo y comenzar una transición hacia otras energías más costosas.
¿Y cómo se ve la desglobalización desde la perspectiva de esas otras energías? En principio podemos ver que a partir del año 2011 hay un descenso en las inversiones de las que The Economist llama limpias [8]. Pero si estas energías empezaran a disminuir probablemente no afecten el panorama general porque sólo representan el 2,5% del total.
La que más nos importa, ya que mueve el transporte, permitiendo la globalización de las mercancías y las personas, es el petróleo.
En el siguiente gráfico [9] vemos cómo se ha amesetado la producción de crudo convencional más el condensado, vemos cómo ha influido el aporte de las arenas bituminosas de Canadá (amarillo) y del fracking de EEUU (negro). Ambas han tenido su primer descenso recién en 2015 [10].
Vale considerar que la revolución del fracking ocurre después de la crisis del 2008, al aplicar EEUU los estímulos financieros QE1, QE2 y QE3 que hacen rebotar el precio del barril en torno a los 100 dólares, manteniéndose estable en esos valores (condición necesaria para que el fracking sea medianamente rentable), hasta que comienzan a aplicar el “Tappering”… es decir, la finalización de los QE, lo cual provoca, en términos generales, la ralentización de la economía global y la caída en los precios del barril de petróleo por debajo del límite de rentabilidad [11].Oferta global de petróleo -supply- (en azul), demanda (en rojo)  y “Expansión Cuantitativa” (QE) de la Reserva Federal de EEUU -FED- (flecha celeste) sobre el precio del petróleo (WTI). Al final se observa la caída del precio en julio de  2014 que en enero llega a promediar los USD 47 por barril..
 
Y, por lo dicho recién, no podemos dejar de ver los valores que indican ese umbral de rentabilidad (breakeven point), para la producción de petróleo a Noviembre de 2014 [12]… Los principales exportadores necesitan un barril arriba de 80 dólares y ya hace un año que está por debajo de ese valor..
En el gráfico siguiente podemos entender por qué para poder obtener ganancias con bajos precios algunas empresas han optado por dejar de invertir en exploración y en nuevos proyectos. Este es el aumento anual en los Gastos de Capital para la Exploración y Producción de Petróleo. (E&P Capex per barrel = Exploration & Production CAPital EXpenditures per barrel) [13] 

Luego del análisis de la situación energética, veamos cómo ésta situación de desajustes en las producciones impacta en el corazón de la globalización… El gráfico que sigue [14] muestra la caída en las exportaciones globales de crudo (línea naranja) y el aumento de su  consumo en los países productores (línea azul). Lo que en principio ilustra es que los países productores de petróleo en su mayoría se están viendo obligados a exportar menos por la decadencia de sus yacimientos y a utilizar más petróleo localmente para sus producciones particulares debido a la caída en sus Tasas de Retorno Energético (TRE). Caen las exportaciones y sube el consumo local, aunque para producir menos petróleo y con costos crecientes. Si bien el gráfico ilustra la situación global, cabe señalar que habría que considerar la situación particular de EEUU, originada por la “revolución” del fracking, que le permitió dejar de importar unos 6 millones de barriles diarios de petróleo.
Otro indicio de ralentización de la economía globalizada, es el siguiente, que ilustra el rendimiento de las grandes corporaciones. Recordemos que en el año 2000 la noticia era que “de las 100 economías más importantes ¡51 son empresas!”, hoy, haciendo la misma comparación (PBI para los Estados y Volumen de venta para las empresas), 60 son Estados y 40 son empresas.
Beneficios de las corporaciones (PBI) y relación trimestre-trimestre
Haciendo otra lectura del gráfico precedente [15], podemos relacionar la caída en las ganancias por la bajada del precio del petróleo, ya que de las principales siete multinacionales, seis son empresas petroleras y entre las 40 que le siguen hay otras más (Total, Gazprom, PDVSA, Pemex, etc.) Pero lo importante, dirán, es ver el panorama completo, las mercancías globales y no sólo el petróleo. Empecemos con el Merchandise World Trade Monitor [16] que mide tanto importaciones como exportaciones globales en volumen (gráfico de la izquierda).
 
A grandes rasgos parece que todo sube y sólo es un pequeño declive. Sin embargo, desde mayo de 2014 los precios se han desplomado (gráfico de la derecha), por lo que vemos que ni siquiera con bajos precios aumenta la demanda [17].
Si hay un parámetro interesante y representativo de globalización es el tráfico marítimo, por los grandes volúmenes de mercancías que se transportan en barcos. Para eso tenemos el Baltic Dry Index [18], un índice del valor de los fletes marítimos secos (granos, carbón, minerales, etc. sin contar petróleo ni gas). Considerando el valor de referencia de USD 1.000 fijado en el año 1985 y que refleja la cantidad de contratos de envío de mercancías que se cierran en las principales rutas marítimas mundiales (cálculo diario y a las 13:00 horas de Londres, de la media del precio del transporte por mar de las principales materias primas sólidas y a granel), podemos ver que durante este año los precios están por debajo de dicha media, en torno a los USD 600/1000 y luego de haber tenido picos de casi USD 2.400 hace sólo unos meses. La crítica a ese indicador tiene que ver con qué cada vez hay más barcos, más competencia y bajan los precios.
Otra opción es ver cantidades de intercambio por mar y no costos… “En los últimos cuatro meses los pedidos a granel secos han caído a 0,4 millones de toneladas de peso muerto (m TPM) por mes, el nivel más bajo desde la década de 1990. Se trata de una reducción masiva del 98% desde el pico de 23 m TPM en los pedidos en diciembre de 2007, y, probablemente, la mayor caída de las últimas décadas.” [19] (gráfico de la izquierda).En el gráfico de la derecha las importaciones chinas por mar (en millones de toneladas por mes). China venía siendo el País que contrarrestaba la caída de Occidente.

¿Y qué podemos ver acerca de la tasa inflacionaria global? Hoy podemos decir que la bajada de la inflación no es una buena señal, porque la misma se está convirtiendo en deflación. Observen que la parte azul oscura (deflation) está casi en los valores post crisis 2008 (30% de países con esas tasas negativas). Con deflación es muy difícil pagar las deudas que han aumentado a lo largo de todo el globo, lo que conlleva la posibilidad de bancarrotas que afectan a todo el sistema [20].

Esperamos haber dado un pantallazo general de la tendencia al decrecimiento en múltiples áreas económicas, técnicas y materiales. Nos abstenemos de entrar en estadísticas sobre desórdenes ecológicos, políticos y sociales, como otros signos evidentes de la globalización en crisis.
Conclusión para el debate Volvamos ahora al objetivo que dio origen a este trabajo y sobre el que ya hicimos la introducción en los primeros párrafos. ¿Se puede hablar de continuar la globalización cuando desciende la cantidad y calidad de energía disponible, cuando caen los intercambios por mar al disminuir el consumo, cuando los Estados vuelven a tener un rol protagónico, cuando recursos naturales claves comienzan a menguar o se vuelven costosos de extraer y producir, cuando debemos replantearnos y establecer prioridades acerca de qué recursos son vitales para la supervivencia (sí agua o petróleo, por ejemplo), entre otras consideraciones? Ante la pregunta de cómo llamarle a esta época, de fin de expansión económica global, hay dos opciones claras y troncales:
  • Desglobalización: Es la candidata estrella por estar ya instalada y por los motivos que vimos. Corresponde al momento en que la globalización se retrae, como contrapartida de ésta. Es el período de transición hacia una nueva Era… hacia un nuevo paradigma. 
  • Período Post Global. Será el resultado ineludible del fin de una época y su transición, que esperamos encuentre a quienes les toque vivirlo, con suficiente información para comprender los hechos pasados y para evitar errores a futuro, en un salto evolutivo y de conciencia superior.

Ahora intentaremos desmenuzar y asignar categorías a estas dos denominaciones, en función de las posibles vías de decrecimiento. Primero deberíamos pensar en actualizar la situación de “Países desarrollados” y “Países en vías de desarrollo”. No pocos hablan desde hace ya varios años acerca de la proliferación de un “Cuarto mundo” dentro de los países desarrollados… y si ahora consideramos la ralentización de sus economías, niveles de deuda grotescos e insostenibles, el aumento de conflictos sociales/políticos/económicos y la migración de centros de poder hacia otros países y/o regiones, observamos que apelativos como “Países del primer mundo” o “Países desarrollados” empiezan a quedar fuera de lugar y momento. Es posible que ahora quepan nominaciones del tipo: “Países/Estados fallidos”, “Países en vías de decrecimiento”, “Países en decadencia”, “Países en disolución”, “Países en transición”, “Países en metamorfosis”, “Países arrollados”, etc. Visualizamos una tendencia a invertirse los roles de poder entre países y regiones, lo que incluso modificaría los mapas políticos, redibujándose las fronteras pero también redefiniendo alianzas y enfrentamientos acordes a intereses geoestratégicos de índole más regional y local. En un contexto de desglobalización las distancias suponemos adquirirán nuevamente un rol determinante a la hora de la posibilidad o imposibilidad de influir o someter a países y/o regiones con la forma transversal y fluida de hoy día. A su vez, los países desarrollados son también los más adictos a la abundancia energética y por ello probablemente sufrirán más la carencia. Por haber logrado estos hacer un uso más efectivo de la energía, desarrollaron mecanismos de poder que les permitieron “aspirar” recursos desde otras regiones en su favor, pero quizás en detrimento de habilidades primarias para sostener sus economías y formas de vida en un contexto de carencias. Imaginamos también que los países y regiones que todavía cuenten con un acervo cultural basado en los pueblos originarios, se beneficiarán de conocimientos ancestrales todavía vigentes, que podrían servir de “backup” al momento de “resetearse” los sistemas.
Las opciones de categorías para nombrar de forma particular a diferentes formas y profundidades de  Desglobalización, contemplarán prefijos tipo “re”, “neo” o “des”, con el fin de conformar palabras como “Rerregionalización”, “Desindustralización”, “Recomunalización”, “Neorruralismo”, “Neofeudalismo”, “Desurbanización”, “Realdeización”, “Neotribalismo”, etc.
 También puede resultar interesante verlo desde la perspectiva bipolar “Comunismo/Capitalismo”. Intentemos antes que nada despojarnos de prejuicios por las diferentes connotaciones que se les asignan a estos términos hoy en día. Pero seguramente estaremos de acuerdo en que el capitalismo exacerbado actual está muy ligado al materialismo, consumismo, individualismo, egoísmo, hedonismo, etc. que ha promovido la disponibilidad y el derroche de energía “abundante, barata, potente y versátil”. Sin la energía de la que hoy todavía disponemos, y si no aparece un reemplazo de similares características, es evidente que estaremos obligados nuevamente a pensar y actuar comunalmente… cooperativamente… mancomunadamente… y con lo que quede de recursos disponibles. Así que es de considerar el resurgimiento de líneas de pensamiento orientadas a lo Común y a lo Social, pero buscando otros equilibrios que conjuguen los aspectos positivos de cada una de estas líneas de política organizacional. Imaginamos que el desarrollo del Ser Individual de los últimos años tiene aspectos positivos en cuanto al respeto por los derechos individuales, como también en el desarrollo del potencial creativo de cada uno. Sería de esperar que no se impongan sistemas “aplastantes” y de “nivelación hacia abajo”, sino por el contrario, intentar promover la riqueza de aportes individuales y grupales pero con clara vocación de Bien Común. El capitalismo y el individualismo están ligados a la Propiedad, siendo también un tema sensible a desarrollar, por sus efectos concretos en la gestión de los recursos naturales, materiales, humanos, etc. y por ser fuentes de conflictos. Máxime en momentos de superpoblación y escasez crónica de recursos claves para lo sola subsistencia (agua para riego y potable, suelos cultivables y fértiles, etc.). Hoy en día pocos imaginamos no tener la libertad de decidir sobre las propias pertenecías; pero es evidente que hay límites difíciles de definir cuando se trata de recursos vitales como los mencionados, sobre los cuales tenemos un natural derecho por el simple hecho de haber nacido. Visto está que en la gestión común ocurren abusos y/o simplemente desinterés por mejorar y/o cuidar. Pero visto también está, que hay abusos sobre la propiedad que afectan negativamente al Conjunto. Si bien a las leyes del mercado se la han atribuido propiedades reguladoras de excesos por la dinámica de la Oferta y la Demanda, visto también está que cuando las invade el intervencionismo tendencioso o intereses particulares por sobre los comunitarios, favorece en exceso a unos y perjudica también en exceso a otros. Y por último se supone que los Estados debieran tener un rol regulador, pero también vemos que se corrompen y devienen en perjuicios para el sistema.
Es esperable –diríamos que hasta indispensable- poner énfasis para la transición y para darle forma al “Período Post Global” una mayor sensibilidad Ecológica, Empática y de Conciencia Global. O sea que justamente en estos temas tenemos que evitar la “Desglobalización”. Y dicho esto, podemos invertir el sentido que tienen palabras como “Decrecimiento”, “Desglobalización”, etc. y pensar en palabras que en lugar de ser sinónimo o que tengan sentido de colapso, caos, decadencia, fracaso, etc. tengan un viso positivista, por ejemplo, “Ecologización”, “Neoconciensación”, “Era Empática”, “Era de la Cosmovisión Humano-Ambiental”, etc. Deseamos poner énfasis en este asunto porque consideramos que es el alma del presente trabajo y por lo que nos damos el lujo de cuestionar las palabras acuñadas ya descritas. Creemos que gracias a las ciencias y las tecnologías que hemos logrado desarrollar durante la abundancia y sumado a la necesidad de resolver situaciones cada vez más complejas e interrelacionadas, hemos creado un nivel de autoconciencia de masa y sobre todo individual, muy superior, que bien podemos utilizar en favor de prever y torcer ciertos aspectos del destino. Y decimos que ciertos aspectos del destino, porque los hay de tipo físico y material (leyes naturales, físicas, etc.) que no podemos modificar, pero también los hay de tipo espiritual y de conciencia, que sí podemos cambiar y que se traducirían en la actitud que adoptemos de cara a la crisis que estamos viviendo. Como bien se dice, las crisis son momentos de oportunidad, de cambio, de transición… pero con nuestra actitud podemos decidir “bajar un escalón” o decidir “subir un escalón”. Seguro nos desglobalizaremos en lo material y económico, como también seguramente se regulará la carga poblacional humana (en un espacio finito y con recursos naturales finitos, contra las leyes físicas y naturales creemos que no tenemos grandes posibilidades de éxito). Pero sí tenemos infinito espacio para crecer a nivel de Conciencia.
La clave está en la responsabilidad con la que tomemos las decisiones de ahora en más. No es lo mismo vivir de la naturaleza y el campo con Conciencia extractivista y economicista, que hacerlo con Conciencia de sustentabilidad, respeto por la biodiversidad y con objetivos que trasciendan las generaciones. Hoy vivimos endeudándonos con el futuro y por encima de las capacidades naturales de regeneración. De ahora en más debemos aprender a administrar mucho mejor lo que queda y hacer un uso razonable de las energías alternativas y con expectativas acordes a sus posibilidades y limitaciones.
Pensando el lado positivo de esta Gran Fiesta que vivimos, decimos que ha sido muy útil para aumentar el grado de Conciencia. Mucho se habla de la Cosmovisión que caracteriza o caracterizaba a muchos pueblos originarios. Pero dudamos que sea o haya sido tan profunda como la que hoy podemos desarrollar gracias a la desmitificación de tantos tabúes por medio del método científico. La conciencia de cohabitar en un mundo con límites, muchos ya la hemos ido internalizando y esperamos que siga creciendo. El tremendo revoltijo que produjo el intercambio de recursos, especies, culturas, etc. durante la Globalización, no tiene precedentes. Y si bien ha sido a costa de muchos sabores y sinsabores -una especie de parto muy doloroso para muchos- a nivel Conciencia creo que no podemos negar el enriquecimiento general.
En resumen, creemos que por lo dicho hay motivo suficiente para sostener la Globalización de la Conciencia de entramado global. Actuar a nivel local porque seguramente es a lo que volveremos, pero a sabiendas de que vivimos en un Planeta finito, interrelacionado y en el que nos necesitamos unos a otros aunque no nos veamos y estemos a miles de kilómetros unos de otros. Aceptando –sobre todo- que las diferencias enriquecen y benefician al conjunto. Y por último, el tipo de Globalización que proponemos sostener, sería difícil de mantener si no logramos un nivel de comunicación planetaria que nos permita estar conectados por voz e imágenes. Y en ese sentido creemos que todavía hay espacio para crecer. Cuando vemos el nivel de tecnología y el potencial que se ha logrado compactar en un dispositivo móvil, con posibilidad de conexión directa a un satélite, nos hace pensar que vale la pena destinar recursos a seguir progresando en ese sentido. La miniaturización y la baja en consumo de energía, debería poder hacer posible su producción con mucho menos energía y sin comprometer recursos naturales. No es lo mismo construir y sostener gigantescas redes de cableados y antenas terrestres, que ubicar unos pocos satélites geoestacionarios en los límites de la atmósfera terrestre, que cubran la globalidad del planeta y se conecten con cada artefacto móvil en la Tierra. ¡De hecho ya ocurre! Así que este tipo de Globalización sería deseable sostener para mantener viva la Conciencia Global y el intercambio de conocimientos y experiencias. Recordemos los equipos de radio de banda corta de hace décadas, que se valían de la atmósfera para hacer rebotar las ondas y así rodear el planeta. Imaginamos tecnología digital que funcione de forma más o menos análoga. La otra forma de comunicación Global que debería poder mantenerse y que en realidad existe desde hace milenios, es la navegación acuática… Se volverá a los barcos de velas, pero asistidos por la misma tecnología que acabamos de mencionar.  En fin… mucho es lo que podríamos explayarnos en estos temas, tratando de establecer qué priorizar y qué descartar para introducirnos en la Era Post Global o analizando cuál será el camino que transitaremos… sin dudas el futuro es incierto y su final está abierto, arriesgando con esta propuesta unas simples pinceladas de futurismo constructivo. “Lo ideal sería que al globo de Alberto Campo logremos hacerle un nudo antes de que se desinfle del todo”, para lo cual es evidente que hace falta reflejos y una cuota gigantesca de voluntad y actitud proactiva, con objetivos claros. De lo contrario solo lograremos el estallido del globo o en su defecto un “desinflamiento” descontrolado con colapso total.
Sin intentar dar por cerrado el tema los convocamos a seguir debatiendo en el Foro Crashoil.
*Una profecía autocumplida o autorrealizada es una predicción que, una vez hecha, es en sí misma la causa de que se haga realidad. La profecía que se autorrealiza es, al principio, una definición «falsa» de la situación que despierta un nuevo comportamiento que hace que la falsa concepción original de la situación se vuelva «verdadera». Fuente: Wikipedia **La globalización es un proceso económico, tecnológico, social y cultural a escala planetaria que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo uniendo sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. Fuente: WIkipedia
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El capitalismo --eufemismo de usura terrorista-- morirá matando

Ácratas - 16 Agost, 2015 - 15:09




I
Mediado el 2015, el capitalismo es ya un pestilente cadáver maquillado en su féretro(1) —por irresponsabilidad, corrupción, idiotez de los líderes políticos, o por la suma de las tres causas— a base de insuflarle dinero público para que no se le vean los gusanos.  La crisis mundial no es coyuntural, sino la consecuencia inexorable del capitalismo cuando éste se aplica sin impedimentos, a escala mundial. El capitalismo, en su ceguera por la obtención del beneficio, ha mutado en cada vez más perversas formas que sólo han acelerado su muerte. Los instrumentos financieros sin regulación (over the counter, sobre acciones, bonos, materias primas, swaps o derivados de crédito) han convertido las inversiones mundiales en una timba de apuestas en la que los bancos han sido los crupieres que han hecho jugar a los ahorradores sin saberlo (las viejecitas desconocen que su dinero está siendo apostado en hedge funds y que probablemente no lo recuperarán nunca).

No es posible que el capitalismo salga de ésta. Sólo en España, el pasivo financiero de la economía es de 11 billones de euros —11 veces el PIB anual—, de los cuales casi 6 billones yacen en los bancos en depósitos o valores diferentes de las acciones (bonos, letras), mientras, el drenaje de fondos bancarios de España hacia el extranjero supone unos 150.000 millones de euros al año, y acelerando. Eso representa la quiebra técnica del sistema financiero. Lo que vemos no es una aberración del sistema capitalista, sino el sistema capitalista funcionando a pleno rendimiento y matando el cuerpo al que depreda, que es el mundo. Antes hacía lo mismo, pero en países lejos de nuestra vista, en África o América del Sur. Ahora la estafa del capitalismo es global. La economía real del mundo en bienes y servicios —PIB mundial— es de 65 billones de dólares al año, mientras que los valores derivados OTC de acciones y divisas suman 1.650 billones ­—¡en una década!—. Si esos 1.650 billones reclamaran rentabilidad sólo al 5%, representarían 82,5 billones al año. Es decir: harían falta 1,26 veces el PIB mundial para pagar los intereses del dinero creado mediante la especulación. Como eso no es posible, el capitalismo crea cada año nuevo dinero para pagar los intereses del que anteriormente creó. Eso es lo que se denomina un “esquema de Ponzi” o estafa piramidal. Y como todos los esquemas de Ponzi (te recordamos, oh, Madoff), cuando es descubierto, arruina a todos los tenedores de los valores especulativos, que no valen nada. Entonces nadie acepta papel para cobrar intereses y lo que quiere es que le devuelvan su inversión. Pero ese dinero no existe. Fue creado de la nada usando como contravalor propiedades mobiliarias e inmobiliarias en el mundo entero, que sí valen los 1.650 billones de euros.

Como hemos hablado ya muy claro y lo bastante técnicamente como para que las mentes de nuestros lectores se pongan a pensar, veamos las consecuencias, a partir de ahora, de esta crisis que afecta a los fundamentos mismos del capitalismo. En vano el inhumano dinero creado de la nada —recordemos: 1.650 billones de dólares— tratará de especular con los alimentos. Estos representan una pequeña fracción del PIB mundial, y es mucho el dinero que desea invertirse en busca de rentabilidad. Tampoco puede hacerlo con las materias primas. El petróleo representa solamente 3,5 billones al año en valor total de extracción y venta al precio de mercado. El capital inventado no puede ni siquiera quedarse con países enteros en propiedad para explotarlos, pues los capitalistas no saben hacer nada útil. Sólo especular... Quizás el más afamado y salvaje especulador del mundo sea el CEO de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein. Ese hombre, que hunde estados y hace dinero a espuertas cada día, es un perfecto inútil si se le deja solo en una isla desierta. o al mando de una patrulla en un frente de guerra. o explotando una hectárea de huerto para sustentar a su familia. No sabe hacer nada más que crear sofisticados instrumentos de expolio con los que estafar incluso a sus propios clientes. Y como él, hay cientos de miles de especuladores que hacen sus fortunas trajinando y timando a sus congéneres.

¿Qué es lo que todo eso significa de modo obvio? Pues que el producto de su trajín de usureros, el dinero que obtienen, no tiene ningún valor. Por dos razones: porque no se puede comer... y porque hay tanto dinero creado que, en cuanto se sepa, no lo querrá nadie. No nos referimos, quede claro, a los 1.650 dólares que ingresa un asalariado, que puede intercambiar por comida, techo, educación, medicamentos u ocio. Sino a los 1.650 billones que no tienen nada que comprar, pues no existe nada que valga tanto. Ese dinero solamente es útil para inflar burbujas, para ganar más dinero y para satisfacer el ego de pichacortas siniestros como Blankfein.

Dice la gente sabia que el capitalismo es, en sí mismo, injusto e inhumano. Añadimos nosotros que es, además, estúpido, ineficiente y suicida. El capitalismo actual ha dejado en mantillas al colonialismo imperialista del siglo XX, pues, en su presión explotadora desde la Sinaquía Financiera Internacional a los estados y las empresas, induce la explotación extrema de los seres humanos, la desolación, el despilfarro y la degeneración de los recursos naturales y de los trabajadores de todo el planeta hasta el punto de poner en riesgo la dignidad humana y vida misma. La destrucción de todo lo colectivo, lo público. Y las multinacionales, presionadas por la Sinarquía Financiera Internacional (SFI), en una huida hacia delante, toman el dinero ilícitamente drenado a través de los instrumentos especulativos e invaden el mundo sin someterse a ley alguna, abriendo nuevos mercados en aras del beneficio de la misma manera que un cáncer de pulmón invade nuevos alvéolos en aras del progreso de la enfermedad. La voracidad del capitalismo, como la del cáncer, no tiene otro límite que la muerte del huésped. Necesita expandirse continuamente para subsistir. El capitalismo es, en sí mismo, un gran esquema de Ponzi.

II
Los ignorantes confunden el capitalismo con el libre mercado. No son lo mismo. De hecho, el capitalismo odia el libre mercado. Lo que hace el capitalismo es retorcer el libre mercado mediante la especulación, la corrupción de las autoridades y las burbujas. Cuando el capitalismo agota a un país, lleva a la ruina a su banca, y ésta exige inmediatamente que la sociedad corra con sus pérdidas. ¿Es privatizar los beneficios y socializar las pérdidas la alternativa que propone el capitalismo al comunismo soviético que derribó en 1991 a base de corrupción y desgaste bélico? El libre mercado nada más puede existir en un ambiente de competencia perfecta. Pero no puede haber tal cosa cuando el capital se concentra en tan pocas manos como las de los miembros de la Sinarquía Financiera Internacional. El dinero funciona en régimen de oligopolio, estableciendo precios y políticas sin otro objeto que la rentabilidad de él mismo.

Cuando estalló la gran burbuja de los instrumentos financieros derivados, los bancos empezaron a quebrar y, tras ellos, las compañías aseguradoras de las operaciones financieras. Entonces, los capitalistas demostraron de qué pasta están hechos: Los neoliberales seguidores de filosofías del egoísmo, de la búsqueda de la propia felicidad a cualquier precio, como la de la sionista rusa Ayn Rand, se echaron a llorar pidiendo la protección de sus estados respectivos. Pero ¿cómo osaron pedir dinero a los mismos estados a los que extorsionaron mediante el crédito usurario? Su argumento fue (y sigue siendo) que los bancos, como creadores del dinero requerido por todo el estado, deben ser preservados con leyes draconianas y rescatados con fondos públicos. Entonces, la corrupción política se puso en marcha...

Desde el estallido de la crisis se han venido produciendo masivas inyecciones de dinero, extraído por arte de birlibirloque de unos hipotéticos futuros impuestos de los contribuyentes. Pero, como el lector imagina, la capacidad de incremento impositivo del planeta es una fracción mínima, un 2-3% como máximo, de ese PIB de 65 billones de dólares. Y el agujero contable de los bancos no tiene fondo. Así que se trata de otra medida inútil, dinero tirado, ruina innecesaria. Para lo único que han servido las transfusiones dinerarias a la banca ha sido para arrasar el sistema de pensiones, el seguro de desempleo, la educación, la sanidad y los derechos fundamentales de los ciudadanos. Y todo ese dinero sólo ha servido para alimentar el agujero negro, cada vez más grande.

Pues la peor consecuencia de esta debacle financiera es la devastación de la economía productiva, que no puede trabajar en un ambiente en el que el dinero corre hacia donde husmea beneficio rápido, sin producir nada. El volumen de la economía especulativa es tan enorme, comparado con el de la economía productiva, que ésta es un escenario enano para mover tanto dinero. Y encima, si es más rentable quebrar una empresa y venderla en pedazos, se destruye. El capitalismo es el cáncer que clausura alvéolos pulmonares sanos aún, en vez de seguir respirando con ellos. La asfixia de la base productiva se produce mediante una tenaza inexorable: la mordaza de arriba es la regresión del crédito que implica despidos masivos; y la de abajo, el encogimiento del consumo, que bloquea las ventas. Cuanto más aprieta una mordaza, más lo hace la otra: Un ciclo continuo que se retroalimenta.

Pasaremos por alto la crisis en su vertiente ecológica. En estos momentos se trata de algo secundario cuando la vida de cientos de millones de seres humanos está en riesgo cada día. Se dice que los recursos naturales no son suficientes para mantener el actual estilo occidental de vida. Pero es que ese estilo de vida está acabado, no puede sostenerse. Ni el saqueo ecológico ni el calentamiento global son importantes ahora, aunque parezca increíble. El hecho de que ciertos foros (dirigidos a distancia por la SFI) los mencionen tanto es asaz sospechoso. El peak oil se alcanzó justamente el año en que estalló la crisis financiera. Y eso no puede ser casual —creer en tales casualidades es una forma de religión: la misma que sacraliza a los árboles o las focas en vez de a los niños que viven en los vertederos de medio mundo—.

En toda esta crisis espectacular que estamos protagonizando, mediática y sonora como ninguna, de dinero que busca inversion especulativa, no podemos dejar de destacar el papel de los EEUU de Norteamérica como instrumento destructor y genocida en manos de la Sinanquía Financiera Internacional (SFI). La guerra siempre fue, hasta ahora, la solución final de las crisis financieras de los imperios coloniales. La política de los EEUU en el mundo, asumiendo la orquestación del terrorismo internacional por el estado de Israel, e instrumentalizando las guerras locales, tiene sentido solamente analizándola desde el punto de vista de la devolución de la deuda financiera que tiene contraída con la SFI, que es del orden de 40 billones de dólares —15 billones son de deuda pública—. EEUU está empleando ingentes cantidades de tropas, armamento y munición, bajo la bandera de la libertad y la democracia para mayor desfachatez, en invadir países con importantes recursos naturales. El proyecto es claro: apoyo a sus multinacionales energéticas y constructoras por un lado. Pero por otro, el cobro a precios estratosféricos de su gasto de guerra hasta la última munición de uranio empobrecido. ¿A quién se le cobra? A los derrotados. ¿Cómo lo pagan? En primer lugar, con todo el oro, divisas y valores que poseen, que pasan directamente a las bóvedas de la SFI. Y en segundo lugar, en crudo y minerales que los EEUU cambian a las multinacionales por dinero, que es reintegrado a la SFI. Esta segunda parte es muy limitada. Ya dijimos que todo el crudo anual mueve solo 3,5 billones de dólares al año. Pero ¿Cuánto puede cobrarse en botín de guerra por una bomba de racimo? No, desde luego, su precio en una empresa de armas. No es lo mismo comprar una bomba que comprarla, dotar a un ejército con ella y arrojarla sobre “territorio amigo que ansía la democracia occidental”. Su valor puede multiplicarse por mil. En definitiva: así como otros países pagan a los usureros de la SFI mediante loterías o aeropuertos, EEUU paga a la banca sionista que instrumentaliza la FED convirtiendo en cash su armamento —bastante de él, obsoleto— y sus efectivos muertos, al tiempo que obtiene su beneplácito por estar ayudando a la confortable expansión del estado de Israel.

Pero no todo van a ser alegrías para el Sanedrín del dólar. También le han salido algunos países respondones. Uno: Los países emergentes —los BRICS— se están desdolarizando y exigiendo el reequilibrio del DEG —moneda sintética respaldada por una cesta de divisas para pagos internacionales— o alguna otra moneda creada por ellos mismos —atención: lo intentaron antes Saddam y Gaddafi y por eso terminaron el uno ahorcado y el otro muerto a palos—. La respuesta de la SFI ha sido la continua amenaza militar sobre Rusia desde todas sus fronteras europeas y mediorientales —el escarceo en Osetia, Georgia, llegó a producir bajas entre efectivos rusos y norteamericanos enfrentados—; y el control del suministro de Irán a China a través del oleoducto que atraviesa Afganistán. Dos: Los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas) están nacionalizando recursos naturales (REPSOL) y girando fuera de la órbita financiera internacional, sabedores de que todo país que cae en las garras de Fondo Monetario Internacional se arruina absolutamente con sus préstamos usurarios y pierde todos sus recursos en favor de las multinacionales controladas por la SFI. Tres: Rusia-China han puesto fin a la falacia de las “primaveras verdes” en los países productores de crudo, plantándose en Siria frente a la OTAN, y han dotado al gobierno socialista de Al Assad del más moderno armamento defensivo, especialmente de misiles anti aéreos que hacen demasiado arriesgada la misión de los bombarderos de la OTAN que trituraron Trípoli el año pasado, masacrando a decenas de miles de libios.

III
Y vamos ahora a exponer la verdadera solución a la crisis financiera, que se evidencia en cuanto se comprende la esencia del problema. El problema es el dinero. Sí. Pero no el dinero que sirve para comerciar y ahorrar dentro de la economía productiva, sino el otro: el inventado mediante los instrumentos financieros fraudulentos desregulados aposta mediante la Ley Clinton de 2000. Ése dinero masivo es letal, no sirve más que para destruir la economía productiva. ¿Puede resolverse el problema que representa en el planeta Tierra la anulación de ese dinero que contamina todo esfuerzo humano por superar la crisis? Por supuesto que sí. Mediante medidas fiscales extraordinarias. Justamente las contrarias a las que preconiza el PP a través de sus ministros Montoro y de Guindos. Nada de aministías fiscales, por otra parte injustas e ineficaces. No se trata de atraer dinero ilegitimo, sino de anularlo. Asignarle un valor exactamente cero. Cualquier capital procedente de un paraíso fiscal debe, en España, no valer nada. Conforme entra por las fronteras electrónicas debe ser requisado por el Estado y asignársele el valor nulo. Volatilizarlo. Si esto se hiciera en el mundo entero, todo el dinero creado especulativamente desaparecería. Se sigue luego la inspección de toda fortuna. Todo lo amasado mediante los instrumentos financieros de diseño para la estafa será requisado y puesto a valor cero.

Se me dirá que el resto del mundo, que no sufre nuestra crisis, no va a hacerlo. Y que España no puede salir de la crisis por sí sola. Pero se equivoca quien lo piense. El instrumento es entonces el cambio de moneda de la noche a la mañana, la salida del Euro, la nacionalización de la banca. Y entonces sí, de forma nacional, depurar responsabilidades de los especuladores y sus cómplices en la función pública. No se les arrebata nada que no hayan obtenido ellos de manera fraudulenta, violentando las leyes del libre mercado. Muchos de ellos acabarán en la cárcel por delitos como el fraude a la Hacienda Pública (no podrá Emilio Botín pulsar los mecanismos que le evitaron la cárcel en el caso de las cesiones de crédito de Banesto), pero todos ellos quedarán en ruina, sin el dinero que ganaron especulando. Da igual si han sido reyes del ladrillo, políticos mediáticos, comisionistas reales o financieros de bogavante y prostituta de lujo: la cárcel será su destino, si no optan por el exilio furtivo, al modo de Luis Roldán.

El mundo dominado por la SFI se revolverá contra nosotros, y nos atornillará en los mercados internacionales mientras lloriquea salmodias en yiddish. Así que habremos de tomar medidas adicionales, temporalmente autárquicas: nacionalización de empresas estratégicas, como de la energía, transportes, construcción pesada, industria básica (en vez de criticar a Argentina por nacionalizar REPSOL, hay que imitarla... aunque sólo sea por respeto a que ya pasó por el sendero que transitamos nosotros ahora).

Uno de los muchos tipos lúcidos que comentan por aquí, dijo: “La dialéctica explica que el miedo del Pueblo le auto-infunde valor, al revés que a sus “amos”, cuyo pánico crece en mayor proporción y medida, pero en sensu contrario, por razones atmosféricas absolutamente “naturales”; es decir, estricto y “matemático” cumplimiento de las leyes histórico-económico-políticas.” Y tiene razón: el caso de Islandia lo demuestra: un pueblo acogotado y exhausto se enfrentó con el poder político y financiero —la mafia Rothschild y la City de Londres— y triunfó, metiendo en la cárcel o reclamando busca y captura para quienes habían provocado la crisis de su patria. Siguiendo su receta, encontraremos la salida a esta crisis: Se llama, aunque suene fatal, nacionalismo económico. Y, para que no tenga veleidades fascistas, debe someterse a una democracia real, directa; con un control ciudadano de todas los procesos decisorios, empezando por la redacción y refrendo de una nueva constitución republicana de corte ácrata. Entendiendo por ello que no debe legislarse más que lo imprescindible, de manera clara, concisa, y siempre desde un parlamento con representantes sujetos al mandato imperativo de sus respectivas asambleas ciudadanas, un parlamento que nunca formará parte del Estado, al que dominará —o derrocará en un santiamén— mediante la Ley. Todo ciudadano útil será entrenado para un eventual conflicto con invasores mercenarios que vengan a cobrar las facturas de la Sinarquía Financiera Internacional, y dispondrá, como en Suiza, de una dotación de armas y equipamiento en lugares a su alcance.

Cuando se vive sin usura, aislado del mundo del terrorismo financiero, hay que defender lo que se tiene, que es la libertad. Con la propia sangre, si falta hace. Es entonces cuando tal ínsula Barataria insólita adquiere el carácter de Patria, con mayúscula. Porque la única patria posible es la que hace, sostiene y defiende uno mismo, por el bien de sus hijos, en igualitaria comunión con el resto de sus compatriotas. El resto son palabrería y soflamas. Banderas que apenas disimulan la podredumbre del cadáver que ocultan, que se llama capitalismo, que no es libre mercado, sino la extorsión del mismo mediante la especulación; que no es democracia, sino la putrefacción de ésta mediante la corrupción. El capitalismo es una enfermedad que huele mal y funciona como huele. Un mal que enciega al principio, que degrada después; y que muere matando a las sociedades a las que parasita, si no se inmunizan antes éstas con grandes dosis de pólvora y algún chasquido de pescuezo descoyuntado meciéndose al sol.

ÁCRATAS


NOTAS:  EEUU está al borde del colapso. La violencia callejera de colectivos de negros, provocada por la injusticia económica, las insurrecciones de grupos armados de blancos que se preparan contra las maniobras Jade Helm, no son más noticia en los medios porque sus propietarios, a las órdenes de la SFI, lo ocultan El Gobierno Federal se prepara para la guerra civil. Y el prestigio de EEUU se hunde en los mercados.


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Mi colapso y yo: bancarrota inevitable

The Oil Crash - 9 Agost, 2015 - 12:04
Irrepetible viñeta del inimitable Forges.

Queridos lectores,

La tranquilidad financiera en España del año 2014 y la del 2015 (salvo el atragantón de la crisis griega, finalmente solucionada de forma conveniente para los que creen que el BAU es la única alternativa) me hicieron albergar esperanzas de que los problemas en el CSIC quedarían en suspenso hasta que la siguiente e inevitable oleada recesiva a escala mundial, un jalón más de esta crisis que no acabará nunca, destroce la precaria recuperación económica española. Sin embargo, el discurso oficial, triunfalista en lo económico, que se realiza en este año electoral en España se compadece muy mal con el trato que está recibiendo la ciencia pública (la privada es casi inexistente). Y tenía que ser en este verano que, una vez más, tuviéramos que verle de cerca los dientes al lobo; más cerca que nunca pero al tiempo mejor disfrazado debajo de una piel de cordero de pulcritud administrativa y transparencia en la gestión, con la que será presentado a la opinión pública cuando seamos presa de sus inevitables dentelladas. Vivimos una campaña de destrucción premeditada del tejido científico español que será presentada como el resultado de nuestros errores, los de los científicos, y como un necesario saneamiento de una gestión negligente e ineficiente.

Les pongo brevemente en los antecedentes generales de esta situación: después del primer susto del año 2012 y pasar un annus horribilis el 2013, el año 2014 supuso una tregua relativa, en la que en realidad el CSIC seguía una pendiente descendente, particularmente en ingresos competitivos y en personal. Pero por fin los gastos del CSIC se equipararon prácticamente con sus ingresos, gracias a la drástica reducción de personal (un 30%) y a otros ajustes, y a que el Gobierno dejó de reducirnos su aportación directa al ritmo del 10% anual (aunque tampoco la aumentó). La viabilidad de la institución parecía a salvo, aunque las caídas de ingresos de contratos con la industria y proyectos todavía proyectaban ciertos nubarrones sobre el futuro. Pero lo peor estaba por venir...

A principios de 2014 el Ministro de Economía, Luis de Guindos, anunciaba que se realizaría una auditoría completa al sistema de ciencia español, tanto de la parte científica (con la ayuda de expertos internacionales) como de la económica (a cargo de una empresa que resultó adjudicataria de la licitación asociada). Tal interés por auditar las cuentas de la ciencia española, anunciada a bombo y platillo, no deja de ser curiosa por dos motivos. Uno, porque las cuentas de proyectos y contratos ya se auditan regularmente, y no una sino dos veces (la primera por parte de las instituciones que ejecutan el proyecto o contrato, puesto que somos administración pública, y la segunda por parte de la institución que concede la subvención, en el caso de los proyectos). Y dos, porque tampoco hay tanto dinero en juego si se compara con otras actividades financiadas con fondos públicos mucho más lucrativas (por ejemplo, la financiación competitiva captada por el CSIC cada año, unos 150 millones de euros, equivale al coste de construcción de unos 10 kilómetros del AVE Madrid-Barcelona). 

En fin, el caso es que cuando se publicitó que se realizaría una auditoría a "la ciencia española" se resaltó mucho que habría expertos internacionales y que se la compararía con otros cinco países. Los resultados de esa parte de la auditoría ya se conocen, al igual que el resultante informe (bastante sensato) con recomendaciones para mejorar el sistema de ciencia español. Se habló bastante menos del precio que tenía la adjudicación a la empresa auditora del contrato para fiscalizar las cuentas. Y lo que no he visto publicado en ninguna parte es una interesante cláusula de ese contrato de adjudicación: la empresa auditora se quedará con el 40% del dinero que consiga demostrar que está "mal justificado".

Qué se considera "mal justificado" es el aspecto clave del embrollo actual. Con el incentivo perverso que da ese 40% del dinero que la empresa se embolsa se buscan los tres pies al gato, en algunos casos solicitando justificaciones ya imposibles en proyectos acabados hace más de 10 años. Por ejemplo, te pueden preguntar si realmente ese investigador fue a aquel congreso: si no tienes un documento que lo acredite (requerimiento no usual hace unos años), la página web donde se anunciaba su ponencia ya no existe y el investigador no tuvo la precaución de guardar las actas del congreso con su contribución impresa en ellas, seguramente está en un problema. También puede pasar que te pregunten por qué tal investigador fue a tal reunión si su nombre no figura en la lista de los investigadores del proyecto, a pesar de que su participación en él fue decisiva y que en realidad sí se le comunicó su incorporación al Ministerio pero no con el formulario al uso. Llegando ya al paroxismo del absurdo, pueden preguntarte cuánto te costó en realidad el taxi que cogiste para ir a aquel aeropuerto o el precio del billete del tren de cercanías, porque 10 años después la tinta del ticket ya se ha borrado, y dado que no puedes justificar un coste concreto te reclaman toda la cantidad. Y que no haya un problema administrativamente más complejo y de mayor cuantía: si es así, date por perdido. En ésas estamos.

Ésta es la visión general. Particularicemos para mi instituto,  el Instituto de Ciencias del Mar, uno de los mayores institutos del CSIC. A principios del mes de Julio, en una reunión general de los investigadores del centro, el Director nos comunicó que teníamos 10 días de plazo para abonar una cantidad de varios centenares de miles de euros cuya devolución por errores de justificación nos exigía, mediante requerimiento, el Ministerio de Hacienda; una situación que sin duda se estaría repitiendo en muchos institutos del CSIC. Desde que fui jefe de departamento (un breve - y poco fructífero para mis compañeros - período que acabó a principios de 2013) tengo cierta idea del estado de cuentas del centro, y de acuerdo con mis (completamente heurísticas) estimaciones la cantidad que nos requieren es aproximadamente igual a los ahorros que nos quedan en el centro... 

Quizá podamos evitar la bancarrota este año, pero me parece inevitable que caigamos en ella el año que viene. Una de las cantidades cuya devolución exige el Ministerio la ha originado la actividad de investigación de mi propio grupo, fruto de un convenio de cooperación con la Universitat Politècnica de Catalunya. En su momento se firmó este convenio, aprobado por las máximas instancias del CSIC y de la UPC, y en las justificaciones anuales de los gastos del proyecto se informó al Ministerio de Educación (la entidad financiadora) sobre el uso del dinero, con todas las facturas detalladas y presentadas, incluyendo las de los gastos ejecutados por la UPC en virtud de ese convenio. Pero, diez años más tarde, ha resultado que se tenía que haber solicitado una autorización previa y expresa al Ministerio de Hacienda. Ninguna de las altas instancias que firmaron el convenio repararon en ese detalle, ni tampoco el Ministerio de Educación, que aceptó los informes anuales sin poner reparos. Y ahora que el dinero escasea el Ministerio le reclama al CSIC ese dinero mal justificado, y el CSIC se lo reclama a mi instituto. ¿Y a quién se lo puede reclamar mi instituto? De momento la administración de mi centro se ha puesto a rebuscar en todos los rincones y hemos abonado el dinero reclamado en el plazo previsto, pero no tenemos garantías de que todos los gastos pendientes de ejecución del resto de año se puedan hacer de la manera prevista...

Habrán notado que este último año he escrito bastante menos en este blog. Aparte de mi trabajo de investigación, me he pasado el año haciendo mil equilibrios para asegurar la continuidad de mi grupo de investigación. Y tras muchas peripecias la continuidad parecía asegurada, hasta que este iceberg ha aparecido justo delante de nuestra proa. Lo peor es que sé que el año que viene habrá nuevos requerimientos (en particular, otro y de mayor cuantía originado por mi propio grupo) y ahí sí que la bancarrota está asegurada.

La bancarrota de un instituto del CSIC no es algo que esté previsto en la manera de funcionar del CSIC. Para empezar, los institutos no tienen entidad jurídica propia, sino que en cierto modo son departamentos o subdivisiones administrativas del organismo. Su autonomía presupuestaria es limitada: ciertas parte de la contabilidad se llevan localmente, pero hay otros aspectos (sueldos del personal fijo y funcionario, dotación de infraestructuras generales) que se fijan desde la organización central en Madrid. Como no está prevista la bancarrota, el problema se planteará cuando nos encontremos ante la imposibilidad de pagar algunos gastos. Al final, estos gastos serán asumidos por la organización central (pues jurídicamente es el único ente existente) y ésta de algún modo asumirá la gestión del centro y forzará una serie de cambios estructurales: venta de equipos, no renovación de contratos o incluso despidos, etc. La cosa, por supuesto, se desarrollará de una forma previsiblemente penosa, con cruces de reproches y de acusaciones entre investigadores, la administración de mi instituto y la organización central del CSIC. En suma, entre las víctimas de una disposición que sin duda será legal, pero que también es profundamente injusta.

Viendo como van las cosas, estoy convencido de que la mayoría de la población española, harta de oír día sí y día también, acerca de los continuos casos de corrupción, aceptará la versión que se precocinará desde los medios de que el problema de fondo es algo parecido a la corrupción pero en los "medios científicos", usando en su provecho la creciente indignación popular contra el enriquecimiento personal ilícito. Nadie entrará a indagar que aquí no se ha enriquecido nadie; se repetirá  hasta la saciedad en las pantallas de las televisiones el caso más doloso que se pueda encontrar, y con una opinión pública convenientemente moldeada se aplicarán, implacables, más y más recortes, destrozando lo poco que se pueda mantener en pie. Doy por hecho los despidos masivos, el cierre de algunos centros y en general el agostamiento de los que sobrevivan, donde los funcionarios que queden intentarán mantener la actividad al mínimo para evitar meterse en más problemas administrativos mientras sueñan en jubilarse o en marcharse a otras tierras menos montaraces. La caída en picado del dinero competitivamente captado por el sistema de ciencia español se mostrará como un ejemplo de la mala praxis de los científicos y una justificación para reducir aún más los fondos públicos destinados a la ciencia. 

Tal y como yo lo veo, el sistema científico español seguirá una curva de colapso y degeneración paralela a la que seguirá la sociedad en su conjunto. A mi me parece natural que si los recursos son menguantes lo tengan que ser para todas las áreas de la actividad económica y social, y la ciencia no iba a ser una excepción. Además, como la ley de los rendimientos decrecientes también se aplica a los frutos de la ciencia, y la simple búsqueda del conocimiento no ha sido nunca del agrado de los gestores, es también lógico y natural que se trate a la actividad científicamente públicamente subvencionada como un lujo (no en vano repetidamente los adalides del libre mercado dicen que la ciencia debería autofinanciarse). Puesto que la ciencia no es per se un sector productivo y sus retornos no siempre son burdamente  monetarizables (y los que sí que lo son llevan muchos años para materializar el beneficio) es natural que, en época de escasez, sea un sector donde preferentemente se quiera recortar la asignación de recursos. Sin embargo, la ciencia tiene cierta aura de respeto social en España: la de científico se encuentran entre las profesiones mejor valoradas, y delante de los muchos problemas de mera viabilidad económica, social y ambiental a los que se enfrenta España muchas veces se oyen voces reclamando un mayor y mejor asesoramiento científico. Por eso mismo, para acometer los inevitables recortes en esta actividad en la que no creen nuestros gobernantes, y que muchas veces resulta incómoda para los intereses económicos dominantes, se hace necesario no sólo recortar los fondos asignados a la ciencia, sino hacerlo de tal manera que se extienda una mancha de desprestigio sobre ella, para que así la ciudadanía no exija que no se atropelle al sistema científico español sino que, al contrario, convertida en turbamulta, jalee el linchamiento hacia el cual se nos está llevando. Ésta es, a mi parecer, la explicación más plausible para lo que está pasando.

Cuando uno escribe sobre el cenit de nuestra sociedad, sobre el inevitable y progresivo declive de la civilización industrial, uno tiende a hacerlo en abstracto, en tercera persona, explicando aquello que pasa sin verse realmente a uno mismo como actor de los penosos procesos que describe. Y sin embargo tarde o temprano esos mismos procesos de decadencia y declive tienen que alcanzarle a uno, a su lugar de trabajo, a su renta disponible, a sus condiciones de vida. Por eso no puedo decir que me sorprenda nada de lo que pasa, de lo que nos pasa, de lo que me pasa... pero me apena ver la forma tan mezquina que va tomar el descenso particular de mi sector. Muchas veces digo que el decrecimiento de nuestra sociedad es inevitable, y que lo único que podemos escoger es si pilotamos el proceso y lo hacemos lo más humano y soportable posible, o bien si dejamos que evolucione espontáneamente y se desarrolle de manera caótica y posiblemente dejándonos en un nivel inferior al que de otro modo podríamos conseguir. Hemos escogido todos, pero particularmente mis colegas científicos, no pilotar este proceso: éstas son las lamentables consecuencias. Quizá lo que más me duele, después de todo, es cargar con la parte del oprobio colectivo que probablemente se nos asignará a los científicos, no por mi, sino por la vergüenza que podrían llegar a sentir mis hijos.


Salu2,
AMT
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Julio de 2015: Comienzan los grandes cambios

The Oil Crash - 1 Agost, 2015 - 09:44

Queridos lectores,

Este mes de Julio ha acabado con el signo del cambio, de los grandes cambios que ya están comenzando a tomar cuerpo y que van a marcar la segunda mitad de este 2015. A pesar de que desde los medios se pretende proyectar una imagen de tranquilidad y serenidad, lo cierto es que el ambiente de  nerviosismo es creciente. Y no es para menos, porque la desestabilización a la que nos enfrentamos no se refiere sólo a la disponibilidad de recursos (y por ende, la imposibilidad de continuar con este sistema económico basado en el crecimiento infinito), sino a la rápidamente creciente inestabilidad climática y la no menos emergente inestabilidad política. Comencemos con el resumen de este mes de Julio de 2015.

A principios del mes la Agencia Internacional de la Energía emitió un comunicado en tono muy serio, con una puesta en escena pensada para realzar la gravedad e importancia de lo que iba a decir. Habida cuenta de que, a pesar de las advertencias de los últimos años, el mundo continúa consumiendo combustibles fósiles como si no hubiera mañana (y a este paso no lo habrá), la estrategia de la AIE es ahora intentar meter miedo a las grandes compañías que se dedican a la explotación de combustibles fósiles, y así afirma que pueden perder miles de millones de dólares en inversiones que no se van a poder rentabilizar a medida que cada vez más sectores económicos se alejen de los combustibles fósiles. Tal advertencia parece, en realidad, un tanto pueril. En primer lugar, porque si hay una tendencia a la desinversión (y efectivamente es el caso, pero no por la preocupación ambiental, como ahora comentaremos) las propias compañías lo detectarán antes que nadie y ya se adaptarán al volumen inversor real; y en segundo lugar, porque la evidencia histórica muestra que ningún actor económicamente relevante se ha desenganchado nunca de los combustibles fósiles. Y es fácil de comprender por qué: ninguna otra fuente de energía tiene las mismas buenas propiedades: alta densidad energética, fácil de transportar, versatilidad en el uso, gran rendimiento... Ninguna compañía apostará por fuentes de energía que reduzcan su competitividad. Lo que sí que pueden hacer es reducir su actividad si no hay suficiente demanda de sus productos, que es exactamente lo que está pasando.

Y es que ciertamente la demanda de combustibles fósiles está cayendo, pero no hay nada que la esté sustituyendo. Lo que sucede es que la demanda de energía, de todo tipo, está cayendo. Lo que está en ciernes es una enorme crisis económica de alcance global, con China, la factoría del mundo, a la cabeza de la contracción de la demanda. Las autoridades chinas están gastando dinero a espuertas para apuntalar su bolsa, con éxito moderado, pero los vaivenes bursátiles no cesan y en cualquier momento la bolsa china podría colapsar. Seguramente, el problema de fondo es que China no puede aumentar su producción porque no hay suficiente demanda para sus productos en un Occidente que, aunque se niegue a reconocerlo, está cada vez más empobrecido. Por tanto, los problemas de demanda de petróleo que explicábamos hace meses se agravarán en los próximos meses, profundizando más aún la actual caída de precios.

Los problemas de China repercuten aumentando los problemas que se presentaban en otras partes del mundo, principalmente en las economías exportadoras de materias primas. Un dólar caro y la caída global de la demanda de muchas materias primas, desde la soja hasta el cobre, ha puesto en jaque a la mayoría de las economías de América del Sur, pero su vecino del norte no está en una situación mucho más boyante. En un reciente análisis publicado por Ron Patterson sobre el último Drilling Productivity Report del Departamento de Energía de los EE.UU. se ve que la producción de petróleo ligero de roca compacta (light tight oil) ha llegado ya a su máximo y a comenzado su declive; en Bakken:




en Eagle Ford



en Niobrara




y probablemente está llegando a su máximo en Permian:



y en el resto de regiones:




El hecho es que la producción de petróleo de fracking de los EE.UU. llegó a su máximo en Marzo de 2015:



Cuando los despistados expertos de guardia que pueblan nuestras teles se den cuenta de que la producción de petróleo de los EE.UU. no está aumentando como indicaban las proyecciones no actualizadas de principios de año, sino que en realidad ya lleva meses disminuyendo, comenzarán a decir que si debido a la bajada de precio de petróleo las petroleras estadounidenses se reservan el petróleo de fracking, que si el fracklog (la práctica de perforar pero no terminar los pozos) les permitirá volver al negocio en cuanto los precios se recuperen y toda una retahíla de barbaridades sin sentido económico. Todo antes de aceptar que en realidad el petróleo de fracking es demasiado caro como para que la economía lo pueda tolerar (no hablemos ya del gas de fracking), que si las compañías se han mantenido a flote hasta ahora ha sido gracias a los seguros (hedges) de garantía de precio a 80$ el barril (que ya están caducando sin ser renovados) y que, en suma, el fracking es y siempre fue una estafa que en realidad ya estaba llevando a la ruina a las petroleras antes de la caída de precios que empezó a finales de 2014. Como siempre, a todos esos expertos, con todo nuestro cariño, les dedicamos nuestra guía.

Por supuesto que la debacle del petróleo está empezando a tener consecuencias, que presagian un semestre final del año bastante complicado para los productores, públicos y privados, de petróleo. Hace unos días Shell anunció que su beneficio se redujo un 14% y que despediría a 6.500 trabajadores; si eso le pasa a una de las grandes multinacionales del sector, imagínense cómo lo estarán pasando las medianas y pequeñas compañías (quizá algunos expertos que antes mencionábamos podrían poner en mejor contexto los actuales "ataques bajistas" contra la cotización bursátil de la española Repsol). Pero más preocupante es el anuncio de Emiratos Árabes Unidos de la supresión desde hoy, 1 de Agosto de 2015, de todos los subsidios al consumo de gasolina en su territorio, que pasará a venderse a precios internaciones. Eso no es poco: para los habitantes del EAU supondrá una subida de precio del 100%, lo que ya podemos imaginarnos que no será bien recibido. EAU ha adoptado esta medida para aliviar la actual presión fiscal que le supone la caída de ingresos del petróleo, pero contrariamente a lo que piensan muchos de los expertos de salón y de plató el coste de producción de barril de petróleo no es sólo el coste técnico de producción del mismo, sino también la mínima redistribución de la riqueza para evitar que la población se vuelva contra la clase dirigente. EAU se acerca a la bancarrota petrolífera, y no era de los países que necesitaba precios más elevados: ¿qué va a pasar con otros países que necesitaban precios del barril de petróleo más altos? Los próximos meses prometen ser agitados, pues la demanda permanece débil y no parece que el precio del petróleo vaya a volver a subir hasta que la producción de petróleo no se reduzca considerablemente en medio de la bancarrota de empresas y países.

Para aquellos que albergan la esperanza de que alguna fuente de energía vaya a substituir al petróleo, no está de más señalar que no parece que las cosas vayan por ese camino. Dejando al margen las consideraciones bienintencionadas sobre las energías renovables (las cuales son sin duda el futuro, pero el futuro no tiene por qué ser tipo BAU), lo que se está viendo es una contracción generalizada del uso de materiales y energía. El problema más grave de esta contracción es que se va destruyendo capacidad productiva, que dadas las complejidades actuales de la explotación de cualquier materia son difíciles de recuperar una vez perdida; en suma, que se avanza a una destrucción de la capacidad productiva no sólo de petróleo sino de toda materia prima, simplemente porque lo que queda ya no es asequible, es demasiado caro de producir y nuestra economía necesita costes más bajos tanto económicos como energéticos. En suma, es el perverso mecanismo de altos precios - destrucción de demanda - caída de precios - quiebra de compañías productoras - destrucción de la producción y vuelta  a empezar. La espiral de la decadencia energética y económica. Un ejemplo de ese efecto de destrucción de demanda - destrucción de oferta en espiral nos lo ofrece la fuente de energía que más posibilidades tenía de reemplazar al petróleo en el corto plazo: el carbón. Después de la relativa sorpresa que supuso que la Agencia Internacional de la Energía reconociese en su último informe que el carbón podía estar llegando a su propio cenit productivo, nos encontramos en la actualidad que muchas compañías productoras de carbón están quebrando. Otra materia prima crítica, ésta imprescindible para los sueños de electrificación en masa de una sociedad movida con electricidad de origen renovable (que, por cierto, no es la mejor manera de aprovechar la energía renovable) es el cobre. Chile, el principal productor del mundo, está viviendo jornadas muy agitadas por el desplome del precio de este metal (y la consiguiente merma de ingresos) y  por el anuncio de que sus minas podrían estar llegando al temido pico del cobre. Y podríamos seguir un buen rato enumerando multitud de países cuyos presupuestos son demasiado dependientes de los ingresos por la exportación de materias primas y que ahora mismo están en una situación económica comprometida (lo cual no deja de ser paradójico, si lo piensan bien, pues son estos países los que tienen las materias primas y siempre se las podrían guardar para ellos).

Entre tanto, los cambios de los grandes patrones climáticos nos indican que a la ansiedad económica que provoca la llegada del peak everything se le va a tener que sumar la preocupación cada vez mayor por el clima.  De acuerdo con el último informe del Centro de Predicción Climática de la NOAA, estamos asistiendo a un fenómeno de dimensiones inconcebibles y absolutamente inusual: El Niño se está desarrollando en el Pacífico, seis meses antes de lo que debería pasar, y con una amplitud que hace anticipar que tendremos El Niño hasta mediados del año que viene. La temperatura de la superficie del Pacífico es inusualmente elevada, con anomalías de temperatura (desviaciones con respecto a la medida histórica para el mes de Julio) de entre dos y tres grados en el Ecuador (y también enfrente de California, fenómeno asociado a la profunda sequía de la zona):

Aparentemente el Pacífico había actuado como un tampón, reteniendo parte del incremento de calor de las últimas décadas y moderando la subida de temperaturas, pero actualmente está devolviendo ese exceso de calor, según se explicaba en un reciente trabajo del Jet Propulsion Laboratory (liderado por cierto por Verónica Nieves, una antigua doctoranda mía, una expatriada científica más). A uno de nuestros expertos de salón y de plató, que el océano se caliente sobre vastas áreas entre dos y tres grados más de la media seguramente le deja frío, pues considera que dos o tres grados no es para tanto. Aquí se ve de nuevo la falta de formación técnica de nuestros líderes y opinadores: baste hacer notar que la capacidad calorífica de un litro de agua es unas cuatro mil veces más grande que la de un litro de aire (¿o no usan Vds. agua en sus radiadores?), y que la profundidad de la capa de agua sobrecalentada puede llegar a los 700 metros. Estamos hablando, por tanto, de una gigantesca cantidad de calor retenida por el mar y que éste está en parte devolviendo a la atmósfera.

¿Qué efectos traerá este El Niño de proporciones monstruosas? El Niño es una perturbación de alcance planetario, y está siempre conectado a eventos extremos, desde grandes inundaciones a extremas sequías. Y también a huracanes más intensos. Seguramente es debido a eso que durante este mes de Julio hemos visto un tren de tres tifones consecutivos (sí, han leído bien: tres, uno detrás de otro) barriendo el Pacífico. Quizá porque no han pasado por este rincón de Europa donde vivo mis compatriotas no se habían enterado, pero no nos preocupemos: seguro que si alguna vez viene algún huracán intenso a visitarnos las noticias nos informarán de ello con todo lujo de detalles.

¿Es tan improbable que un huracán de cierta entidad llegue a Europa con fuerza suficiente como para causar estragos semejantes a los que hacen en otras latitudes? Si han mirado con atención el mapa de anomalías de la temperatura superficial del océano de más arriba se habrán dado cuenta de que en el Atlántico hay un brazo de agua caliente que se extiende de Florida hasta España, y que el Mediterráneo está también experimentando anomalías intensas de temperatura. Son el calor y la humedad de la superficie del océano los que alimentan a los huracanes, por lo que la actual situación favorece un escenario, el de la llegada de un huracán a Europa, evento que afortunadamente para nosotros es a pesar de todo esto poco probable. Las continuas olas de calor africano que ha experimentado Europa durante estas semanas han contribuido a elevar tanto la temperatura del aire como la del mar hasta los extremos, y aunque un huracán sigue siendo una posibilidad remota no lo es tanto un temporal de levante de gran intensidad en la zona del Mediterráneo Occidental donde yo vivo, semejante al que se produjo en un anómalo 30 de Noviembre el año pasado. Y eso hablando sólo de Europa: por todo el hemisferio norte el calor es agobiante, con temperaturas por encima de los 50 grados en Oriente Medio. ¿La presencia de tantas anomalías hace presagiar un éxito, por fin, de la Cumbre sobre el Clima de Naciones Unidas de este Diciembre en París? Es dudoso. Ya podemos anticipar que se pondrán las excusas de siempre, se contemporizará, y al final no se avanzará en nada. Si en medio de la cumbre llegase un huracán a la capital del Sena, quizá los delegados allí congregados tendrían que aceptar que, efectivamente, algo muy gordo está pasando con el clima.

El último gran cambio que se ha manifestado con más intensidad durante el pasado mes de Julio es el político. Por un lado hemos asistido al bochornoso fiasco griego. Como ya explicamos, el Gobierno de Alexis Tsipras ha cedido a las abusivas condiciones impuestas desde el gran capital internacional, en un intento de evitar males mayores a su población. Intento infructuoso, pues las mismas falsas recetas que han hundido a Grecia estos años acabarán de destruirla, y ocasión perdida para plantar cara a un abuso que no cesa. Entre tanto, en España, el Gobierno español ultima la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2016 casi cinco meses antes de lo habitual, en pleno verano, con el silencio cómplice y culpable del resto de partidos tanto parlamentarios como extraparlamentarios. El trasfondo son las elecciones que tendrán lugar en Diciembre y la necesidad de proyectar una imagen a los amos del capital de que España cumplirá sus draconianos compromisos, por lo menos durante el año que viene, a pesar de que el Gobierno que saldrá de las urnas probablemente no tenga nada que ver con el actual (o quizá sí, y más de lo que pensamos). Así, el gran capital tendrá un año para extorsionar al Gobierno español entrante y forzarle a seguir la hoja de ruta marcada, que no puede ser muy diferente a la de Portugal, Italia o incluso Grecia. La prensa repite una y otra vez que España ha comenzado ya la recuperación económica (a pesar de las ominosas señales a escala global que explicábamos al principio de este post, y que hacen presagiar una gran recesión global en ciernes) y el Ministro de turno dice que nadie discute que España está volviendo a crecer y el líder de la oposición acepta tal falacia. La realidad es que las bases de la exigua recuperación española del último año son muy débiles: como nos muestra Jesús Nácher en La proa de Argo, casi nada ha cambiado en el modelo productivo español, que sigue siendo igualmente poco viable, y su naufragio sobrevendrá en un par de años si los eventos internacionales no fuerzan su caída más prematura. Pero eso no importa en estos meses electorales, en los que además hay que insistir en que esta vía, la que propone el Gobierno español, es la única viable, y que apartarse de ella puede ser la causa de que vuelva la temida recesión (buena manera de auto-justificarse ante lo inevitable, echando de antemano la culpa a otros).

Y es que uno de los problemas internos que comienza a quitarle el sueño a los políticos españoles en general y al Gobierno español en particular es el desafio soberanista catalán. Después de ningunearlo durante años y tras meses trufados de vodevil de anuncios y amenazas, el Gobierno español ha comprendido que los promotores de la independencia de Cataluña van en serio. Los dos partidos de más peso en el Parlament catalán concurrirán a las elecciones autonómicas que se convocarán la semana que viene para el día 27 de Septiembre con una lista única y con un único punto en su programa: declarar la independencia de Cataluña. Dicha lista, más la de la Candidatura d'Unitat Popular (que también es independentista pero ha preferido presentarse aparte) pueden conseguir cerca de la mitad de los votos válidos y con toda seguridad (dado el sistema de circunscripciones electorales en Cataluña) bastante más de la mitad de los escaños. Por qué se ha llegado a este callejón sin salida es algo que la Historia tendrá que analizar en su momento; el hecho es que el desafío está sobre la mesa, y la posibilidad de que los independentistas consigan más de la mitad de los votos (fundamental para dar legitimidad a sus aspiraciones) es remota pero no imposible. Pase lo que pase en esta elecciones, está claro que marcarán un antes y un después en la vida política española, y dado que la victoria de los independentistas está garantizada los problemas se enconarán, por más que el Gobierno fatuamente insista en que lo único que se puede hacer es aplicar y respetar la ley (la española, claro está).

Muchas son las grietas y muchos son los problemas. Nos empeñamos en creer que nada pasa cuando en realidad pasa de todo, y bastante grave. Nuestro mundo se está desequilibrando políticamente, económicamente y climáticamente. En particular, y por volver al tema central de este blog, con la llegada del cenit del petróleo de fracking en los EE.UU. el mundo ha llegado, con bastante probabilidad, a su peak oil. Agárrense, porque de ahora en adelante todo va a ser descenso.

Salu2,
AMT
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La energía en Latinoamérica

The Oil Crash - 23 Juliol, 2015 - 09:49
Queridos lectores,
Erasmo Calzadilla y Demián Morassi han preparado este post sobre la energía en Latinoamérica que estoy seguro que va a ser del máximo interés, especialmente para nuestros lectores del otro lado del Atlántico.
Salu2,AMT




A ella le gusta la gasolina.Reseña de las estadísticas energéticas para Latinoamérica. En los últimos diez años los cantantes de reggaetón cambiaron la idea que se tenía de la música latinoamericana. En sus videoclips abunda la adrenalina, el voltaje, la calentadera, la velocidad, las motos de alto cubicaje, los automóviles deportivos, los yates lujosos y los jóvenes hiper-sexuados. Un tema de Daddy Yankee da la clave para comprender lo que subyace: estamos enganchados con los combustibles fósiles.Hace unas semanas British Petroleum, publicó su informe anual [1] y sí, tenía razón el reggaetonero: Somos adictos al petróleo; que constituye casi el 50% de nuestra dieta energética y cada año consumimos más.
La adicción al crudo es peligrosa, porque es muy alta y el declive de la producción de oro negro está al doblar de la esquina. Si el consumo y la producción de este combustible continúan al ritmo de los últimos años, en menos de un quinquenio nuestros pozos serán incapaces de satisfacer la creciente sed. La abstinencia de petróleo tiene un rostro feo; que lo cuenten Grecia, Siria y Yemen. El panorama es más grave de lo que parece puesto que buena parte de las reservas están ya vendidas a grandes y poderosos consumidores de otras regiones del mundo.La larga temporada de altos precios no fue suficiente estímulo para acelerar el bombeo de crudo más allá de cierto límite. El precio y la producción se comportaron de manera inelástica confirmando la tesis de que, más que económico, se trata de un asunto geológico, y con la geología es un poco más difícil inflar los números.El deterioro de la industria petrolera en Latinoamérica es apreciable en lo concerniente a la refinería. Tanto la capacidad como el flujo de refinería cayeron escalonadamente durante la década; recuperarlas resultará difícil para una región del mundo cuya economía desacelera desde hace varios años.Esto se traduce en dependencia: En 2004 éramos exportadores netos de derivados del petróleo (0,6 millones de barriles diarios). Bastó una década para convertirnos en importadores netos de aproximadamente 1,6 millones de barriles diarios.La producción de petróleo, combustible clave para el desarrollo económico, está mal repartida a lo largo del continente, unos extraen mucho y otros nada.Los productores, como era de esperar, consumen significativamente más que el resto.Si esta desigualdad continúa, en el futuro se abrirá aún más la brecha entre unos y otros..Fuentes de energía renovable y otrasLas renovables (en este apartado BP incluye eólica, solar, biomasa y geotérmica) crecieron exponencialmente durante los últimos años. Aun así, a la altura de 2014 su aporte al mix energético total es todavía despreciable (2,8 %). No está de más recordar que las renovables sólo producen electricidad, que constituye una parte no mayoritaria de las necesidades energéticas de un país.Los biocombustibles también crecieron a buen ritmo en los últimos diez años, a costa de áreas naturales de altísimo valor ecológico (entre otros valores) y arrebatando terreno al cultivo de alimentos. Detrás de tantos destrozos uno esperaría encontrar una fuente de altísimo e insustituible aporte energético, pero no, los biocombustibles han reportado un bajísimo rendimiento (Brasil, el productor con más historia, consigue entre 2,5 y 9 litros de output por cada litro que invierte [2]) y un ridículo aporte al consumo total (2%).Muchos se preguntan si los biocombustibles, las renovables u otras podrán compensar el declive de las fósiles en la región latinoamericana.A continuación graficamos el consumo y la producción energética correspondiente a todas las fuentes. Y trazamos las líneas de tendencia suponiendo un comportamiento lineal.El gráfico está diseñado asumiendo que la tendencia actual va a continuar, cosa muy poco probable. Poco probable porque la caída del petróleo arrastrará a las otras fuentes de energía; pero además los biocombustibles, la energía hidráulica y la nuclear se verán frenados a corto plazo por límites físicos del sistema.Aún asumiendo que estas “desgracias” no sucedieran, en muy poco tiempo el consumo de energía superará la producción. O para ser más exactos, el consumo tenderá a ajustarse a la producción declinante y arrastrará consigo a la economía.El análisis poblacional saca a la luz otro agravante. Pese a la pobreza crónica, o tal vez por ella, la población latinoamericana crece a un ritmo más acelerado que la producción de energía. La producción de energía per cápita llegó a su cenit y declina desde 2006. El consumo por habitante parece haber llegado a una meseta; su caída tendrá un alto impacto social.ConclusiónA pesar de haber sido bien dotados por la naturaleza, el panorama energético de la región luce complicado. Si el rumbo de las cosas no cambia (sólo un milagro podría) crisis económicas y políticas romperán la precaria armonía que logró el continente en estos años.Necesitamos mirar cara a cara al problema y dejar de fantasear con soluciones mágicas.  Ni la lucha contra la corrupción o el narcotráfico, ni las renovables, ni el fracking, ni gobiernos progresistas podrán evitar lo inevitable.Pero no todas son malas noticias. El reggaetón de alto voltaje y la cultura consumista que le acompaña correrá la misma suerte que la gasolina. Y mañana o pasado los sobrevivientes podrán intentar otra vez un mundo que “baile y cante” a un ritmo más humano.NotasEl informe de BP separa a Centro y Sudamérica (incluyendo a Puerto Rico) de Norteamérica, donde se encuentra México; en nuestro trabajo incluimos a los primeros y al último dentro de Latinoamérica, aunque cultural y lingüísticamente no es exacto.Para aportar, cuestionar o sacarse dudas remitirse al Foro Crashoil
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Frente al saqueo

The Oil Crash - 15 Juliol, 2015 - 20:53


Queridos lectores,

Hace no tantos siglos como nos gustaría, en esa época en la cual las naciones europeas estaban aún forjándose, cada vez que las arcas de sus amos se vaciaban los ejércitos de conquista de estas naciones solían financiarse mediante el saqueo y el pillaje de las poblaciones donde guerreaban. A veces, la perspectiva de conseguir un buen botín hacía que los asaltantes mantuvieran largos asedios de las amuralladas ciudades, que acababan por caer más por razón del hambre que por las escaramuzas militares. En algunas ocasiones, los defensores se resistían a su destino final y, quizá movidos por la desesperación, lanzaban un osado ataque a los sitiadores con la esperanza de romper el asedio; en los muchos casos en que esta medida precipitaba la caída de la ciudad, el saqueo se volvía más despiadado, con un peaje de víctimas indefensas superior al que los asaltantes se habrían cobrado si el arrojo de los asediados no les hubiera enardecido y el rencor por las propias bajas sufridas no los hubiera cegado de furia. Así los pueblos frecuentemente asediados aprendían una dura lección: por mal que causase el pillaje final, a veces era muy inferior al que sobrevenía si te resistías.

Estos días pasados me han venido a la cabeza estas imágenes de asedios medievales (y no tanto) al leer tantas noticias sobre lo que está pasando en Grecia y ver cómo evoluciona la situación de este país aún europeo y reputado como la cuna de la democracia.

Asumo que están Vds. al tanto de las principales noticias, así que me permitirán que haga un resumen de los hechos con un enfoque un tanto diferente al que han oído en los noticieros de estos días.

Como comentábamos en un reciente post, la ratio de endeudamiento público al PIB de Grecia ha crecido a buen ritmo durante los últimos años, hasta llegar a ser el 177% del PIB de ese país. Y eso ha pasado a pesar de que los sucesivos gobiernos de ese país (incluyendo el tecnocrático que se impuso en 2011 con un golpe de Estado blando) han aplicado a rajatabla el recetario que le ha ido marcando el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (a veces travestida de "EuroGrupo" o grupo de ministros de finanzas de la UE). Estos tres organismos se han constituido en una especie de organismo tripartito, denominado en la prensa "la troika", que esencialmente está representando los intereses económicos de los grandes poderes económicos que tienen la mayoría de la deuda griega (y de otros países). En vez de representar los intereses de una mayoría de ciudadanos, esta troika está representando a los intereses privados de una minoría, eso sí, muy poderosa.

El caso es que los griegos, cansados de tantos recortes y tantas medidas de austeridad (como también lo están tantos ciudadanos europeos, de Londres a Berlín, de París a Dublín, de Madrid a Lisboa, y de Roma a Bruselas), decidieron confiar en un nuevo partido, Syriza, calificado habitualmente al menos en los medios españoles de "izquierda radical" (aunque si uno mira su programa parece más bien socialdemocracia bastante clásica pero, eso sí, democrática, que parece que es eso lo que ya no se lleva). Y resulta que ese Gobierno nombró como ministro de economía a Yanis Varoufakis, doctor por la universidad de Essex, profesor de economía en varias universidades del Reino Unido, Australia y últimamente de Atenas, y por encima de todo un autor reputado por su condena del ultraliberalismo económico que asfixia el mundo. Así que cuando este profesor asumió el cargo pensó que se podía convencer a la troika con argumentos lógicos y razonados de que las medidas que estaban imponiendo a los griegos eran un suicidio económico y que llevarían a una situación de endeudamiento insostenible; y que por el contrario otra política haría viable la economía griega y el pago razonable de la deuda. Tras muchos encontronazos con los responsables de la troika llegó el momento de renegociar un paquete de deuda que Grecia tenía contraída con el FMI y que vencía el 30 de Junio de 2015. 

Renegociar, según la troika, consistía en pedir un nuevo crédito (con su plazo de vencimiento y sus intereses) para poder pagar la deuda que vencía. Pero, como cualquier hijo de vecino puede darse cuenta, financiar deuda vencida con más deuda es la receta segura hacia el desastre, pues los intereses hacen crecer la cantidad adeudada a un ritmo exponencial. Pues no se engañen: si la deuda supone ahora el 177% del PIB de Grecia no es porque los griegos sean unos manirrotos o unos vagos. Los ejemplos concretos de abusos y despilfarro cometidos por administraciones griegas, que por lo demás podrían encontrarse por toda la geografía europea si se toman la molestia de buscarlos, se convierten en los medios de comunicación en categorías universales, como si esos excesos explicasen todo el drama griego; pero no es verdad. Lo que verdaderamente ha llevado la deuda pública griega a la estratosfera (y también lo que la hace crecer enormemente en los demás países europeos) son dos factores: por un lado, el absurdo de financiar deuda con más deuda, y por el otro, la transferencia de deuda privada de los bancos hacia el sector público mediante el truco aberrante de pedir prestado a bajo interés al BCE para después prestarlo al estado griego a un interés mayor.

El gran pecado de Varoufakis fue creer que, porque tenía la razón de su lado, podría argumentar con un discurso construido a fuerza de datos y hechos y mostrando un plan alternativo y viable que llevaría a Grecia a un futuro mucho mejor de lo que le proponía la troika. Lo que se encontró delante fue un ejército de matones disfrazados de ministros y altos funcionarios que hacían el trabajo sucio a ciertos intereses que en realidad no son los de ninguna nación, sino los del gran capital. Como él mismo contaba en una reciente entrevista, daba igual lo que dijera y que hasta sus interlocutores reconocieran que Varoufakis tenía razón: iban a machacarle. Con la opinión pública europea en contra, retratados por los medios occidentales como poco menos que una pandilla de descerebrados radicales incapaces de comprender la inexorable y evidente lógica del ultraliberalismo, el Gobierno de Alexis Tsipras convocó de urgencia un referéndum para consultar al pueblo griego para saber si aceptaba las condiciones del acuerdo de "rescate" ofrecido por la troika; y a pesar de que los medios occidentales anunciaban una y otra vez que el referéndum sería reñido la realidad mostró que casi dos tercios de los griegos rechazaban las condiciones que se les quería imponer. 

Al convocar el referéndum el Gobierno de Syriza había cruzado un punto de no retorno para la troika. Al apelar a la voluntad del legítimo poseedor de la soberanía griega para que decidiese sobre un asunto de tanta enjundia para su futuro, Tsipras dejaba claro que la troika era un organismo no sólo no democrático, sino contrario a la democracia. El daño a la imagen del FMI, el BCE y la CE ha sido grande, pues, a pesar de toda la cantidad de ruido mediático volcado para intentar confundir a los pueblos soberanos del resto de naciones europeas, no son pocos ya los ciudadanos europeos que están convencidos de que la troika es solamente una pandilla de extorsionadores a sueldo. Así que la canciller alemana dejó claro que no quería ningún trato con Grecia hasta que se supiese el resultado del referéndum, con la esperanza de que éste fuera desfavorable a Tsipras y así se viese obligado a dimitir y convocar elecciones. No tuvo suerte, pero para la troika el objetivo prioritario fue, desde ese momento, derribar al gobierno griego. Y el proceso ha sido implacable: primero consiguieron forzar la dimisión de Varoufakis y después endurecieron aún más el paquete de medidas que exigen a Grecia. ¿Qué lógica tiene que, después de recibir un mandato popular tan claro (que no sólo obliga al Gobierno Griego sino a la Comisión Europea, pues Grecia es parte de la UE) la troika decida que tal mandato puede ser avasallado y, a modo de escarmiento, decide incrementar el pillaje? El caso es que, con la probable complicidad del Banco de Grecia (no olvidemos que las personas en el gobierno de estas instituciones centrales suelen pertenecer al mismo grupo de intereses), consiguieron asustar lo suficiente a Tsipras para que sucesivamente echase a Varoufakis y después aceptase un paquete de medidas peor que el que su pueblo rechazó no hace ni dos semanas. En este mismo momento el Parlamento griego vota en una tempestuosa sesión la implementación de tales medidas, que serán aprobadas con el apoyo de la oposición y de la mitad de Syriza que aún es leal a Tsipras, mientras su Gobierno salta por los aires, las protestas se multiplican en la calle y el país se ve abocado a unas nuevas elecciones en unos pocos meses; elecciones en las que su partido será enterrado junto con las ilusiones que se albergaron durante estos pocos meses.

¿Qué ha pasado aquí? ¿Cómo puede ser que se hayan torcido tanto las cosas? ¿Cómo puede haber fracasado en un lapso tan breve el único Gobierno que se ha atrevido a plantar cara a los matones financieros?

La clave de todo está en la orientación que Syriza le ha dado y le da a esta crisis. La lectura que hace Syriza, al igual que la que están haciendo otros movimientos políticos surgidos de la protesta popular como el español Podemos y el italiano Movimiento 5 estrellas, es que esta crisis es una estafa del gran capital y que podemos salir de ella con un plan sensato para reactivar la economía y con una mejor distribución de la riqueza; y que de hecho aceptar ese plan también sería del interés del gran capital, porque garantiza un retorno viable de la deuda (en un plazo más extendido, eso sí). Esta lectura de la situación, como ahora explicaré, es profundamente errónea y por eso el resultado más probable para los partidos que la sustentan es el fracaso más estruendoso y la condena a desaparecer rápidamente por ese desagüe de la Historia por donde fluyen las grandes desilusiones.

Fíjense que una de las raíces de la actual crisis griega está en la imposibilidad, debido a la normativa que lo regula, de que el BCE pueda financiar directamente a los países de la zona euro. Según los mil y uno analistas económicos que menudean en nuestras teles, es "evidente" que tal posibilidad debe estar prohibida porque si no los Estados abusarían de la "barra libre" que les daría el BCE. Sin embargo, tal argumento es obviamente espurio, desde el momento en que los bancos privados usan esa facilidad de crédito a buen interés para en cuestión de segundos prestar ese mismo dinero a los Estados a través de la compra de deuda soberana, eso sí, a un mayor interés. Si el BCE fuese un organismo público, no tendría demasiado sentido que favorezca un infundado beneficio privado que se basa en este espurio arbitraje. Y si el BCE fuese un organismo privado, debería ser de su mayor interés ahorrarse los intermediarios y obtener él directamente un mayor beneficio por el dinero que presta. Planteo las dos hipótesis (que el BCE sea un organismo público o un organismo privado) puesto que, como suele pasar con los bancos centrales en Occidente, no está del todo claro qué es; como explica la Wikipedia, se rige por la legislación europea pero tiene capital social y acciones. Esa extraña dicotomía del BCE, análoga en ciertos aspectos a la que tiene el FMI, explica muchas de las cosas que suceden hoy en día, pues mientras que los medios presentan al BCE y al FMI como organismos públicos, en realidad sus medios y fines dejan claro que están al servicio de intereses privados. Sólo desde la perspectiva del interés del gran capital internacional se explica esa extraña normativa del BCE: por medio de la financiación de la deuda pública, el BCE garantiza el negocio de la banca privada, y en caso de emergencia el rescate "invisible" de la misma transfiriendo su deuda privada a deuda pública de países que luego serán acusados de "vagos" e "incumplidores". Un saqueo más perfecto que los de la antigüedad (aunque no menos cruento, puesto que sus víctimas se cuentan por millones).

¿Y por qué el BCE ha pasado de simplemente garantizar un lucrativo negocio a la banca a orquestar un saqueo, que hoy se cobra Grecia, mañana Portugal, Italia y España, y en unos años Francia o Holanda? La razón es, en realidad, bastante simple: porque hemos llegado a un momento histórico del capitalismo, el fin del crecimiento. El crecimiento económico toca a su fin porque, simplemente, la oferta de recursos naturales que ha de impulsar la actividad económica se está estancando, y cuando la oferta caiga así tendrá que hacerlo la demanda y la actividad: es el Peak Everything y su consecuencia, la Gran Escasez. No faltarán los expertos de turno que nos asegurarán que, con el progreso tecnológico y las mejoras en la eficiencia, la demanda material y energética estaría llegando a su máximo sin que eso suponga que la actividad económica tenga que resentirse: es la vieja falacia del pico de demanda. Sin embargo, es difícil argumentar que se esté produciendo una mejora en eficiencia en medio de una crisis económica que no acaba, justamente porque ese (falso) argumento  es que la mejora en eficiencia permite producir más con menos; ¿dónde está, entonces, esa prosperidad sin consumo de recursos? Lo que se ve, por el contrario, es la caída económica acompañada de la caída del consumo de recursos (hecho que se disimula tanto como se puede con otra recurrente falacia, la de la mejora de la intensidad energética, la cual se consigue en los países civilizados externalizando a otros países las actividades más sucias y intensivas en recursos para la producción de bienes que luego son transportados para ser consumidos en Occidente, con un mayor gasto energético implicado). En realidad, que la ligadura entre economía y energía es tan estrecha que cualquier mejora tiene un recorrido limitado es fácil de argumentar científicamente, aunque eso no guste a los economistas.
 
Hace ya cinco años, cuando este blog iniciaba su andadura, apuntaba a una hipótesis que cada día va cobrando más sentido: si el crecimiento se detiene y, peor aún, comienza el decrecimiento forzoso, las inversiones financieras, sin fundamento en el mundo material, simplemente no tienen sentido. Los agentes financieros más poderosos intentarán, por tanto, ir liquidando activos financieros y los irán convirtiendo en activos tangibles, bienes físicos, mientras la situación económica a su alrededor se va progresivamente agravando. Analicen a la luz de esta última reflexión la situación actual de Grecia: en el paquete de medidas que la troika conseguirá imponer en el altar de la inmolación política de Syriza está la obligación de que Grecia ponga activos públicos por valor de 50.000 millones de euros en un fondo que será gestionado por la troika y que servirá como aval en caso de impago. Impago que está asegurado, en realidad. Si estuviéramos en el siglo XIV, los asediados dirían que los asaltantes están penetrando por la brecha de la muralla de Atenas. Pero estamos siete siglos más tarde y los griegos no tienen la suerte de verse con los almogávares.

Los hechos que vemos y estamos viviendo nos indican que, en realidad, el capital es perfectamente consciente de la llegada del fin del crecimiento. Ya no basta con saquear países considerados periféricos por el gran capital, como se hizo en las últimas décadas del siglo XX y principios del XXI (lo que magistralmente retrataba el documental "Memoria del saqueo"). Agotados los objetivos menores, los saqueadores van más hacia el Norte, y eso ya no nos gusta, porque no nos vamos a beneficiar de ello sino que lo vamos a padecer. En cierto modo se podría decir que el capital internacional es plenamente decrecentista, pues entienden el momento que estamos viviendo y propone medidas para él razonables con el fin de adaptarse al decrecimiento inevitable. Adaptarse a su manera, claro está, y con una estación de llegada a la que seguro no queremos ir.

Y ésa es la gran paradoja de nuestro tiempo: posiblemente el gran capital internacional es la única gran institución decrecentista del mundo (como mínimo, la mayor). Como su plan de decrecimiento incluye una activa desinformación (puesto que su plan de liquidación de activos no podría prosperar si todo el mundo comprendiera que el decrecimiento es inevitable), la población está completamente confundida sobre qué es lo que pasa. Y como consecuencia, tampoco los partidos políticos son capaces de tomarle el pulso al momento. 

Desde los partidos de derecha, la comunión con los preceptos del liberalismo económico es tan generalizada que la simple mención a la necesidad de decrecer económicamente o simplemente a ser más sostenible lleva aparejada un aluvión de críticas descarnadas, muchas veces sustentadas argumentalmente por los expertos a sueldo de los intereses del capital. Lo peor es la tergiversación de los argumentos: así, un día sale el consejero de turno diciendo que "el decrecimiento lleva a la destrucción del empleo y a la pobreza", mientras que otro día el ministro nos enseña que los partidos que tibiamente coquetean con el decrecimiento "quieren la redistribución de la miseria", dándole propagandística pero efectivamente la vuelta al cada vez más conocido concepto de "redistribución de la riqueza". Lo más triste del caso es que se necesitan opciones decrecentistas "de derechas"; de hecho, con el tiempo acabarán surgiendo, puesto que el decrecimiento es un hecho físico y por tanto transversal a cualquier ideología. Sin embargo, el baño de propaganda hace que estos partidos aún no recorran el necesario trecho, y por fuerza se irán separando cada vez más de un electorado cada vez más menguado.

En cuanto a los partidos de izquierda, sobre todo los de nuevo cuño, falta aún la voluntad decidida de apostar por el decrecentismo, a pesar de que no pocos decrentistas militan ya en sus filas. Estos partidos intentan aún negociar con el sistema, en el convencimiento de que la única manera de ganar una amplia base electoral es tener un discurso más moderado y convencional. Sin embargo, el ejemplo de Syriza nos demuestra que no se puede negociar con el actual sistema económico y financiero, que la actual manera de funcionar y lo que está pasando no es una casualidad, y que cuanto más tiempo se pierda intentando contemporizar se avanza más en la dirección del fracaso político de estas opciones y en el descrédito generalizado de toda la clase política. Lo cual, por otra parte, conviene al gran capital, ya que el desgobierno político le favorece.

Si de verdad queremos hacer frente al saqueo, si de verdad queremos sobrevivir como sociedad frente al mayor desafío de nuestras vidas, tenemos que estar decididos a plantar cara, con la fuerza de la razón pero también con la de la voluntad, y simplemente decir que no. Que no pagaremos. Que no nos someteremos. Que no nos rendimos. Que no tenemos miedo. Tomar el libro de la Historia y escribir nuestro destino de nuestro puño y letra.


Salu2,
AMT
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Porqué ha bajado el precio del petróleo

The Oil Crash - 10 Juliol, 2015 - 10:06


Queridos lectores,

JotaEle (uno de los dos que escriben en este blog) me ha enviado esta precisa reflexión sobre la actual evolución de los precios del petróleo. Estoy seguro que será de su interés.

Salu2,
AMT



Porqué ha bajado el precio del petróleoVarias son las causas que se le atribuyen al estado actual de bajos precios del petróleo. Bien causas por el lado del consumo como pueda ser el debilitamiento de la economía europea, el crecimiento más débil de China junto a países emergentes, el posible inicio de una recesión mundial. Bien causas por la vía de la producción como puedan ser el aumento de la producción de Irak, el aumento de la producción de EEUU con el fracking. Incluso también se habla del uso del petróleo como arma geopolítica ya que precios bajos del petróleo pueden perjudicar la estabilidad financiera de algunos países productores, o también perjudicar a técnicas de extracción como el fracking y otros petróleos no convencionales.A continuación vamos a tratar de analizar cuál es la causa más importante que actualmente permite mantener los bajos precios del petróleo los cuales van durando ya todo un año. Para ello se va a usar la nueva publicación de BP de su Statistical Review of World Energy del año 2015, la cual contiene los nuevos datos del año 2014, año en el que comenzó la bajada del precio.Grafica 1: Producción y consumo mundial de petróleo. Datos de BP en miles de barriles diarios
La gráfica 1 quitando las inflexiones de los años 1973, 1979 y 2008 correspondientes a las crisis, el resto no revela gran cosa, muestran tanto el consumo como la producción una gran uniformidad. Una variación importante a destacar es que la producción desde el 2004 hasta el 2008 entra en una etapa prácticamente plana, continuando a partir del 2009 nuevamente con su crecimiento estable hasta el final. Otra cosa que se puede observar es que la producción se encuentra por encima del consumo hasta el año 1982, a partir del cual pasa a estar el consumo siempre por encima de la producción. La misma base de datos de BP nos da una explicación de esta característica: “Las diferencias entre estas cifras de consumo mundial y las estadísticas de producción mundial se explican por cambios en las existencias, por el consumo de aditivos no derivados del petróleo y combustibles de sustitución, y por las disparidades inevitables en la definición, medición o conversión de abastecimiento de petróleo y de los datos de la demanda. La producción Incluye el petróleo crudo, el thight oil, las arenas petrolíferas y líquidos de gas natural (el contenido líquido del gas natural en el que este se recupera por separado). Excluye los combustibles líquidos a partir de otras fuentes como la biomasa y los derivados del carbón y el gas natural.  Mientras que el consumo incluye las pérdidas,  todos los demás combustibles fósiles, los biocombustibles y los derivados del carbón y el gas natural.”Parece que la industria petrolera después de las dos crisis del petróleo (1973 y 1979) reacciono con la búsqueda y la introducción de aditivos, combustibles de sustitución y otros petróleos en la producción del petróleo.Para un conocimiento mejor de los tipos de petróleos y combustibles, puede ser útil la explicación del post Guía apresurada para expertos despistados en el apartado “No todo es petróleo, y mucho menos crudo”.Gráfica 2: Producción, consumo y precio del petróleo. Datos de BP en miles de barriles diarios y dólares por barril
La gráfica 2 representa una muestra de la gráfica 1 que contiene solo los 11 años finales. Superpuesta a la producción y al consumo se ve el precio del petróleo en ese mismo periodo. Se puede notar como en la parte que corresponde al aplanamiento de la gráfica de la producción (2004 al 2008), el petróleo subió fuertemente de 40 a más de 100 dólares el barril. Parece que cuando se separan las líneas de consumo y de producción es cuando sube el precio del petróleo. En el final de la gráfica, especialmente en los años 2012 y 2014, se juntan algo las líneas de consumo y producción y es precisamente cuando baja el precio del petróleo.Gráfica 3: Diferencia entre el consumo y la producción. Precio del petróleo superpuesto. Datos de BP en miles de barriles diarios y dólares por barrilLa gráfica 3 muestra claramente como efectivamente cuando aumenta la diferencia (resta) entre el consumo y la producción es cuando sube el precio del petróleo, y cuando baja la diferencia entre el consumo y la producción es cuando baja también el precio del petróleo.El precio responde fielmente a los postulados de la ley de oferta y demanda, cuando la demanda excede a la oferta, aumenta el precio; siendo en este caso la oferta la que se estanca en un principio para volverse a recuperar después. En un principio la diferencia entre el consumo y la producción aumenta, a partir del 2011 empieza a disminuir. ¿A qué pudo ser debida esta disminución entre el consumo y la producción?. Por el lado del consumo si uno observa las gráficas correspondientes al consumo de petróleo tanto a nivel mundial, como OCDE, no OCDE y China no se ven cambios significativos en las trayectorias de las gráficas de consumo que puedan coincidir con el cambio de tendencia.
Por el lado de la producción tampoco se ven cambios significativos en la gráfica a nivel mundial. En la gráfica correspondiente a Arabia Saudí tampoco se ven cambios, se mantiene con una producción con tendencia al ascenso y con un estancamiento de la producción de los últimos cuatro años. La gráfica de la producción de Oriente Medio es muy parecida a la de Arabia Saudí, coincidiendo también con un estancamiento de los últimos cuatro años. Rusia sigue también con su producción estable en forma de campana, la cual parece encontrarse ya cerca del cénit. 
Y así hasta que llegamos a la gráfica de los EEUU, y en este caso sí que vemos que la cosa cambia, y mucho.Gráfica 4: Producción de petróleo de EE.UU. Datos de BP en miles de barriles diarios
Después de 22 años de decrecimiento, la producción de EEUU gracias al thight oil, un petróleo extraído con la técnica del fracking, ha conseguido remontar hasta lograr superar la mayor producción de toda su historia, y esto en solo seis años; consiguiendo además superar en producción a Rusia y Arabia Saudí. Parece claro que la producción del thight oil es la mayor responsable del acercamiento de la línea de la producción hacia la línea del consumo, trayendo consigo la consabida reducción del precio del petróleo. Pero si el consumo sigue subiendo y el thight oil es el que parece que es el que está aguantando el tirón del consumo, entonces  ¿qué está pasando con el resto de la producción?.Para responder a la pregunta vamos a intentar formar una gráfica donde se refleje la producción mundial de petróleo sin el thight oil. Para ello partimos de los datos de la gráfica 4 y a partir del año 2008 continuamos de forma simulada con su, hasta esa fecha, declive progresivo. A los datos reales se le restan los datos del declive con lo cual se obtiene una estimación de los datos correspondientes al thight oil de cada año de la muestra.  Posteriormente estos datos se quitan de la producción mundial y se incluyen en una gráfica semejante a la gráfica 2; quedando como resultado una reveladora e inquietante gráfica.
Gráfica 5: Consumo y Producción mundial de petróleo sin el thight oil. Datos de BP en miles de barriles diarios

La gráfica muestra perfectamente como toda la producción mundial de petróleo convencional y no convencional a partir del 2004 empieza a entrar en una meseta en la que continúa en la actualidad. Solo el petróleo proveniente del fracking es el único capaz de mantener la producción en aumento. Si no fuera por el thight oil la abertura entre la línea del consumo y la de la producción se hubiera cuadruplicado, por lo que el precio del petróleo hubiese estado por los 200$ el barril o más. ¿Durante cuánto tiempo podrá el fracking mantener la producción de petróleo en continuo aumento?. Precisamente Antonio mantiene este blog con información periódica y actualizada sobre el fracking. En un post de hace dos meses, Abril de 2015: Nubarrones en el horizonte ya se informaba que los taladros activos están cayendo con fuerza:
“La lista de empresas petroleras que quiebran en los EE.UU. aumenta cada día, mientras que el número de taladros activos (lo que se denomina "rig count") en aquel país sigue cayendo con fuerza y es ahora un 53% inferior a lo que fue en Octubre pasado”. En el último informe mensual, Junio de 2015: Se alza la voz, el descenso de perforadoras activas ya va por más de un 60% desde el pasado Octubre.La extracción por fracking es cara y resulta menos rentable si los precios del petróleo son bajos, la caída de los taladros activos podría indicar el comienzo de un reajuste a la baja en la producción no reflejado todavía en los datos oficiales. Incluso la US. Energy Information Administration (EIA) en su reciente Annual Energy Oulook 2015 reconoce que la estimación de la producción se reducirá con bajos precios del petróleo. Esta publicación también reconoce que incluso en el caso más favorable, la producción empezará a declinar en el 2022. La siguiente gráfica muestra estos dos escenarios.Gráfica 6: Estimaciones de la producción de petróleo en EE.UU. según el precio. Gráfica de EIA
 Con datos de la EIA, la producción de petróleo de los EEUU a marzo del 2015 se encontraba en 9,8 millones de barriles diarios, la línea verde de la gráfica correspondiente al bajo precio del petróleo tiene como techo los 10 millones de barriles diarios, así que se debe de estar muy cerca del límite correspondiente a la producción rentable a bajo precio del thight oil.Una vez comience el decrecimiento de la producción, se volverán a separar la línea de la producción de la línea del consumo, por lo tanto es de esperar el consiguiente incremento de los precios, lo cual podría haber empezado ya puesto que en los últimos tres meses el precio del petróleo ha subido un 30%. Antes de terminar me gustaría dejar una reflexión sobre la sociedad y el fracking: 
Gracias al fracking las consumistas sociedades desarrolladas, están disfrutando de un periodo extra de bajos precios del petróleo. Paradójicamente gran parte de esta sociedad desarrollada es contraria al francking. Una sociedad de consumo basa su funcionamiento en el consumo de grandes cantidades de recursos baratos, y la energía se intenta usar como si fuera otro recurso barato más, de hecho es evidente la gran indignación ciudadana cada vez que suben los precios de los combustibles de automoción. Por lo tanto me pregunto si habría tanta oposición al fracking en el caso de que la gente fuera consciente del abaratamiento del petróleo que ha producido el fracking.
Como conclusión final decir que puede haber muchas causas que influyan en las variaciones del precio del petróleo, pero actualmente la más influyente y decisiva está en el lado de la oferta del petróleo. Pero no en el sentido de que la oferta reacciona estimulada ante los altos precios. Hemos entrado en una etapa en la que la oferta ya no puede reaccionar ante los altos precios del petróleo, saliendo in extremis y en su auxilio un complejo petróleo de gran impacto ambiental, evitando lo que  probablemente hubiera sido un desplome del consumo como ya ocurrió en la segunda crisis del petróleo representada en la gráfica 1.Saludos
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Junio de 2015: Se alza la voz

The Oil Crash - 6 Juliol, 2015 - 23:24


Queridos lectores,

A pesar de mis muchos compromisos actuales, una vez más intento llevarles un resumen de lo que ha supuesto este mes de Junio en un año, el 2015, que podría pasar a la historia de los recursos naturales por ser el año en el que se produzca el máximo absoluto de volumen de petróleo y otros hidrocarburos líquidos producidos. El peak oil, vamos.

La llegada al cenit productivo de la materia prima energética fundamental de la Humanidad (aproximadamente un tercio de toda la energía primaria consumida en el mundo es petróleo) implica, más allá de la inviabilidad del capitalismo, la imposibilidad física y lógica del mismo. Dada la gravedad de esta conclusión, no es de extrañar que el poder económico rechace con fuerza la idea misma del peak oil, y por ello mismo la ofensiva mediática contra el peak oil se está recrudeciendo. Y así tenemos artículos en los que se ridiculiza el concepto de peak oil con argumentos espurios en medios generalistas como el Washington Post o en blogs económicos como reason.com, Outrun Change o Say Anything, y también en una nueva oleada de libros (por ejemplo éste y éste, o alguno más cercano como éste). Lo que sea con tal de gritar lo más fuerte que se pueda que no hay ningún problema con el petróleo, insistiendo en que la producción de petróleo de los EE.UU. continúa aumentando a pesar del escandaloso descenso de perforadoras activas en ese país, más de un 60% desde el pasado Octubre:

Imagen de http://marketrealist.com
Los expertos que "informan" sobre este milagro de los EE.UU. (producir más petróleo con menos perforadoras) por supuesto no tienen en cuenta que en realidad los datos de producción de petróleo en los EE.UU. tienen un desfase de 6 meses y por tanto aún reportan una falsa subida, de acuerdo con lo que se preveía a principios de años (se ve que estos expertos no han leído la guía que les dedicamos... o no les interesa).
 

En Europa la situación política y económica se está complicando por momentos: el Gobierno griego se negó a aceptar las condiciones que sus acreedores, representados por la denominada troika, le querían imponer para renegociar un parte de su deuda, y delante de la presión que sufría decidió convocar un referéndum para saber si el pueblo griego estaba dispuesto a aceptar más recortes a cambio de un nuevo crédito que tampoco podría devolver, o si por lo contrario se negaba a este estado de cosas y quería negociar de otra manera. La troika (FMI, BCE y UE) consideraron la llamada de los griegos a las urnas como una demostración de la falta de voluntad de diálogo del Gobierno griego, dejando claro qué es lo que piensan de la democracia (según muchos "expertos" económicos de por aquí, los griegos no tienen capacidad de valorar las consecuencias de no cumplir con los para ellos sacrosantos compromisos de la deuda, a pesar de que a la vista está el fracaso que representa haberlos honrado todos estos años). El triunfo del "no" al acuerdo en los términos planteados en el referéndum de ayer supone todo un éxito para el gobierno de Alexis Tsipras y todo un fracaso para la troika y particularmente para la Comisión Europea. Si la UE se cierra a cualquier concesión a Grecia, quedarán a los ojos de la opinión pública como una pandilla de vulgares mafiosos, mientras que si ceden en algunos puntos se encontrarían con que en el futuro otros países usarían el caso griego como precedente, y la troika perdería su capacidad de imponer recortes. Así que la opción más lógica es que la troika siga tensando la cuerda y, si los griegos no ceden, fuercen su salida de la zona euro e incluso de la Unión Europea: es el temido Grexit. Y si Grecia sale de la UE será el preludio de turbulencias financieras y económicas que se prolongarán durante años en Europa. Y conviene no olvidar que ahora que el pueblo griego se ha atrevido a alzar la voz, quién sabe cuántos otros pueblos se atreverán a hacer lo mismo (por ejemplo, por qué no, el español).

Al otro lado del Atlántico hay también problemas: Puerto Rico se ha declarado en bancarrota, con consecuencias semejantes para los EE.UU. a los problemas que causará Grecia en Europa. El riesgo de crisis financiera y finalmente de recesión también va tomando cuerpo en la gran nación americana. Y por si fuera poco, la bolsa de China está mostrando una gran volatilidad, con subidas y caídas récord en los últimos meses; sobre todo las caídas están causando estragos en la clase media del País del Medio. Dadas las turbulencias financieras, y a pesar del consumo récord de petróleo en Arabia Saudita debido a las altas temperaturas (que podrían estar precipitando el pico de las exportaciones de petróleo en ese país), el precio del petróleo vuelve a caer. No es precisamente el mejor entorno económico para las empresas americanas de petróleo de fracking, cuyos beneficios actuales dependen de los seguros de cobertura de precios ya están expirando y que nadie quiere renovar.

No sólo el entorno económico es cada vez más desfavorable: también en Junio se ha comentado mucho sobre los terribles efectos de nuestras acciones sobre el medio ambiente. Que el hombre está alterando gravemente su entorno natural es cada vez más evidente, con efectos no sólo sobre los seres humanos: un reciente estudio confirma que se está produciendo la Sexta Extinción de las especies animales. La contaminación ambiental y la degradación generalizada del medio natural son los principales responsables de este desastre, y de entre todos los problemas ambientales el cambio climático ocupó un lugar destacado en las noticias del mes de Junio.

Este mes deja atrás una ola de calor en Pakistán que mató a varios centenares de personas, y la presente ola de calor que afecta a buena parte de Europa (incluida España). Respecto a esta última, un meandro de altas presiones en la corriente de chorro ha favorecido el desplazamiento de una masa de aire caliente del continente africano hacia el europeo, y el lento progreso de esta corriente, cada vez más remolona, ha hecho que esa condición se prolongue por espacio de casi dos semanas. Si esta fase cálida vendrá seguida de una relativamente fría y lluviosa es algo que todavía está por descubrir.

Y es en este contexto en el que el papa Francisco ha publicado su encíclica "Laudato si" (Alabado sea), una de las encíclicas más reivindicativas de los últimos tiempos y que carga directamente contra los males del capitalismo, poniendo el énfasis en los efectos ambientales (con el cambio climático a la cabeza) y con ciertos párrafos clave aludiendo al agotamiento de los recursos. Que el Sumo Pontífice católico le dedique una encíclica al medio ambiente y que, más aún, llame a una acción diligente y decidida para parar este desastre, no ha sido del gusto de todos, y especialmente no lo ha sido de los defensores del libre mercado y la autoregulación (quienes parecen ignorar que una extinción es una forma de autoregulación).


Pero no es sólo un líder religioso el que se atreve a levantar la voz contra los excesos ambientales del capitalismo. Un tribunal holandés ha recientemente obligado a su gobierno a reducir emisiones de CO2 en alrededor del 20% para evitar agravar la situación de este país, cuya elevación media es inferior al nivel de mar, y que será por tanto de los países que más sufrirá con el cambio climático. El éxito de esta medida puede animar a asociaciones ecologistas por toda Europa a presentar demandas semejantes, y quién sabe si tendrán también éxito.

Por si no lo saben, este mes de Diciembre se celebra en París la Cumbre de Naciones Unidas sobre el Clima. Después del fiasco de las últimas cumbres, en ésta las espadas están más en alto que nunca. Quizá en esta ocasión se pueda arrancar un acuerdo que merezca la pena, aunque lo más probable es que no. Lo que sí que está claro es que cada vez hay más consenso en la sociedad de que callar no sirve para nada, y las protestas prometen ser sonadas. Se está alzando la voz.




Salu2,
AMT
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Causas y consecuencias de la salida de Grecia de la zona euro: la perspectiva energética.

The Oil Crash - 30 Juny, 2015 - 09:39
Imagen de http://openeurope.org.uk/blog/revisiting-the-grexit-question-part-1/
Queridos lectores,

Como sin duda sabrán, Grecia ha originado una crisis sin precedentes en la Unión Europea. Los diarios, según su orientación, hacen un diagnóstico más tremendista o más contemporizador de la actual crisis europea, según quieran destacar las terribles consecuencias que tienen las políticas del gobierno griego (frecuentemente tildadas de "populistas" por esos medios) o la necesidad de llegar a un acuerdo (en estos medios, calificado de "inevitable") que acabará por devolver las aguas a su cauce. En esta breve nota pretendo hacer un somero repaso de la situación actual y de su posible evolución futura, centrándome particularmente en cómo, de entre muchos otros factores, la crisis energética está interactuando e interactuará con la crisis griega, que en el fondo es una crisis europea.

Situación actual:
A pesar del mucho ruido mediático y las interpretaciones sesgadas que se dan (usando términos deliberadamente acuñados para favorecer la confusión, como "rescate" o "mantener los bancos a flote"), la posición del gobierno griega no es tan infantil o infundada como se pretende hacer creer.

Al comienzo de esta crisis que no acabará nunca, allá por el año 2007, la ratio de endeudamiento de Grecia superaba el 100% de su PIB. A pesar de los muchos recortes del Estado e incluso de varias quitas y reestructuraciones en los años subsiguientes, la proporción de la deuda al PIB no ha hecho más que crecer hasta llegar a más del 170% en la actualidad. 

Imagen de http://www.tradingeconomics.com/greece/government-debt-to-gdp

Tal crecimiento relativo de la deuda obedece, en parte, a la considerable  caída del PIB de Grecia fruto de la crisis económica (ver gráfico debajo de estas líneas) y en parte al absurdo lógico de financiar deuda con más deuda (cosa, por cierto, que es hoy en día práctica habitual en las economías occidentales, no sólo de España pero también en Francia, Alemania, Reino Unido o Estados Unidos). Analicemos estos dos factores con un poco más de detalle.





La caída del PIB, es decir, el descenso del valor monetario de la actividad económica griega, tiene mucho que ver con el parón del consumo en ese país, el cual se retroalimenta de la crisis económica en sí, pero también del descenso de gasto del Estado, fruto de los recortes y de la disminución de las rentas de pensionistas y funcionarios. Y es que los recortes no conllevan sólo una disminución del gasto público sino también una disminución de la actividad económica, lo cual puede tener un efecto multiplicador según las circunstancias del país y llevar a una disminución más drástica de lo esperado de los ingresos públicos y por tanto a que el déficit público no descienda tanto como se deseaba. Los economistas de la escuela keynesiana conocen este efecto muy bien y por eso propugnan que el Estado debe seguir una política de gasto e inversión pública anticíclica, retrayéndose en los momentos de más actividad económica y fomentándose en los momentos de crisis (como ya se sabe, la respuesta keynesiana a las crisis económicas es eficaz en las crisis de demanda, pero no lo es en absoluto en las crisis de oferta, como en parte lo es ésta por la progresiva carestía de petróleo y la deficiente sustitutibilidad que ha tenido por parte de los hidrocarburos líquidos no convencionales). Como tantas veces señala Gail Tverberg, pagar las deudas con una economía en contracción es mucho más difícil, y por desgracia la economía está condenada a contraerse por la falta creciente de energía asequible: con una capacidad económica cada vez más mermada, incluso cuando el monto absoluto de la deuda no aumente, el peso de la deuda sobre la actividad económica es cada vez mayor y eso hace que cada vez se tengan que destinar una mayor proporción de recursos solamente para servir la deuda.

Pero es que encima el monto absoluto de la deuda crece imparable, exponencialmente, debido a la práctica de financiar deuda vencida con más deuda. Cuando la troika (FMI, BCE y UE) ofrece su "rescate" a Grecia no le está ofreciendo dinero gratis; lo que le ofrece es un crédito, con su fecha de vencimiento y sus intereses asociados. Es decir, no sólo tendrán que devolver ese por mal nombre "rescate", sino que encima tendrán que devolver más dinero que el que se les prestó. Dado que el uso real de ese dinero no es aumentar la capacidad productiva de Grecia (cosa difícil en un sistema económico que está chocando contra los límites materiales del planeta), sino básicamente poner parches y salvar los muebles hasta el siguiente vencimiento de deuda, la deuda no disminuye sino que sólo aumenta, y a qué ritmo: a modo de ejemplo, con un 7% anual de intereses (nada muy lejano al interés medio de la deuda griega, que llegó a financiar algunos tramos al 15%) solamente la refinanciación de la deuda haría aumentar ésta un 70% en los ocho años transcurridos desde el comienzo de la crisis.


No voy a entrar a discutir la aberración del sistema financiero de la zona euro, que sólo permite a los gobiernos financiarse desde la banca privada, o el hecho de que se haya mantenido un sistema de deuda soberana a pesar de tener una moneda única. Lo que sí que está claro es que el estado griego entró en una espiral, acelerada e imparable, de endeudamiento simplemente insostenible por la manera en que se ha concebido y ejecutado, y aquellos que dicen ayudarle en realidad están deliberadamente contribuyendo a agravar el problema. La continua exigencia de más y más recortes, a veces no directamente relacionados con el gasto público pero con los derechos individuales (por ejemplo, cuando se reducen las indemnizaciones por despido o se hace éste más fácil y menos objetivo), corresponde a una estrategia de extorsión social que sólo sirve al interés de los grandes capitales, para los cuales la troika actúa como representante de facto.

Causas:


La estrategia de endeudarse crecientemente sólo puede funcionar si el PIB es creciente y a un ritmo mayor, y ésta es la hipótesis que sustentan los economistas de guardia para aceptar acríticamente las recetas de la troika. Pero si, como dice Gail Tverberg, la demanda de energía no puede crecer más porque sus costes no son tolerables para la economía, la consecuencia es que estamos llegando a un momento histórico: el final del crecimiento. La visión de la economía clásica es prácticamente la de la magia o la religión, puesto que según ella los sentimientos mueven la economía: "el miedo de los mercados", "la aversión al riesgo", "la euforia alcista"... Sin embargo, en el mundo real es la energía la que mueve las máquinas que, en suma, mueven la economía, y lo que está pasando es que nuestras máquinas se están parando porque falta energía asequible. Conviene recalcar aquí qué significa eso de "energía asequible", puesto que éste es uno de los puntos de confusión interesada que suelen usar los "expertos" en energía cuando dicen que hay muchos recursos y mucha energía disponible. Es cierto que se puede conseguir mucha energía, pero sólo si se destinan cada vez más recursos y más máquinas a su extracción, dejando cada vez menos máquinas para mover la economía; se podría decir, parafraseando el viejo slogan: "¡Es la TRE, estúpido". Dado que es obviamente inútil a la economía sacar toda esa energía extra si el propio tejido económico no la va a aprovechar y sólo va a servir para alimentar los costes de la industria extractiva, lo que sucede es que aparentemente la demanda de energía baja. No es que no se quiera más energía (la vieja falacia del pico de demanda); es que no se quiere energía inasequible, sino energía asequible, barata, que mueva nuestras máquinas.


Grecia es un país geopolíticamente pequeño por razones histórica, y la Unión Monetaria Europea no le ha hecho ningún bien, puesto que no es un país principalmente exportador sino de servicios, sobre todo turísticos (no tan diferente en eso de España). Con una gran dependencia energética en el petróleo, al igual que Italia, Portugal y España, sobre todo porque es petróleo lo que se usa en el transporte y estos países tienen una gran dependencia en el transporte por su industria turística, es lógico que todos ellos lo pasen peor que otros cuando el petróleo se esté volviendo cada vez más inasequible. Por tanto, en esta situación de energía crecientemente inasequible es lógico que Grecia, país de pequeño tamaño, sea del primer lastre a ser soltado. Y tras años de recortes y estrecheces los griegos han elegido un Gobierno que les prometió que no les ningunearía. No deja de ser extremadamente preocupante el hecho de que al anunciar el Gobierno griego que consultaría a su población sobre si aceptan o no el pacto que les ofrecía la troika (más recortes a cambio no de más dinero sino de un nuevo préstamo), la troika diga que Grecia se cierra al diálogo; parecería que esa buena gente tenga miedo a la democracia.

Consecuencias:

Si el domingo triunfa el rechazo a las medidas de la troika, Grecia se verá más pronto que tarde obligada a abandonar el euro (de otro modo, la desconfianza a los impagos de Grecia se trasladará a toda la Unión Europea en su conjunto) e incluso la Unión Europea (esto último, como represalia). Si Grecia abandona el euro, en algún momento convertirá sus depósitos en euros en depósitos en dracmas, y al mismo tiempo devaluará el dracma, fundamentalmente para que la deuda nominada hoy en día en euros disminuya (la clave es renominarla en dracmas justo antes de devaluar). Lógicamente no sólo la deuda disminuirá: una parte sustancial de los ahorros de los griegos se esfumará. Se podría decir que de alguna manera se estaría produciendo una expropiación de los depósitos para pagar la deuda; también se podría decir que se está produciendo una redistribución de la riqueza, asignándole más deuda al que más tiene. Como todas las medidas tomadas a escala masiva, tendrá sus ventajas y su buena colección de inconvenientes, pero desgraciadamente, con las cartas que se están jugando este devenir de acontecimientos parece casi inevitable (de no mediar un golpe de Estado, como el que propició la UE en Grecia hace casi cuatro años). Ésa es la razón por la que el Gobierno griego ha decretado un corralito esta semana (los griegos sólo pueden sacar 60 euros al día del banco), para evitar que los capitales huyan del país mientras se decide si Grecia cumple o no con sus obligaciones financieras. Si triunfa el "no", el corralito se extenderá durante más tiempo, hasta que Grecia vuelva al dracma y se produzca la devaluación que mencionábamos antes.

¿Y qué pasará después de eso? De entrada, poca gente querrá prestar dinero a Grecia por no ser un país fiable, o al menos eso es lo que dicen nuestros economistas ortodoxos. La Historia nos enseña, sin embargo, que no mucho después de la suspensión de pagos de un país vuelven los prestatarios a dejar dinero, quizá no en tan grandes cantidades y sin duda con un mayor interés, pero no es cierto que no se preste dinero. En el momento actual, además, al capitalismo global no le quedan grandes oportunidades de inversión, y si Grecia devalúa su moneda su PIB sufrirá un súbito bajón (quizá del 50%), y a partir de ahí sus posibilidades de crecer a buen ritmo serán considerables, pues habrá quedado por debajo de su verdadero potencial económico. ¿Cuántos fondos se resistirían a invertir, a corto plazo eso sí, en un país que te ofrece un potencial de crecimiento del 5 o del 10% anual, en el actual contexto de casi estancamiento de la economía mundial? Pero no debemos olvidar, además, que hay otros países con intereses no directamente financieros que están deseando prestar dinero a Grecia, incluso una parte a fondo perdido: Rusia, China, Irán... Estos países aspiran a ampliar su zona de influencia, y darle una dentellada a la coraza de la Unión Europea sería de su máximo interés (el caso de Rusia es conocido desde hace meses). Grecia no se va a quedar sola y abandonada a su suerte, sino que se buscará otros aliados.

Desde el punto de vista del aprovisionamiento energético, en estos últimos años el sancionado Irán suministraba petróleo a una Grecia apurada por sus deudas, y en un futuro próximo el comercio griego con Irán será probablemente más fluido, sin tener que soportar la reprimenda europea por hacer tratos con el apestado. Ciertamente Irán ya ha superado su peak oil, pero en el corto plazo este tipo de tratos va a funcionar, e incluso Rusia venderá petróleo con descuento a su nuevo socio griego si así se desarrollan los acontecimientos. Con todo, el modelo griego basado en el turismo tendrá que evolucionar rápidamente, puesto que es una industria intensiva en el uso del petróleo y el petróleo asequible, como hemos comentado, ya escasea. ¿Hacia qué tenderá la economía griega? Ahora mismo es difícil de saber, pero lo que sí que parece claro es que al país heleno no le faltarán puntales donde apoyarse si decide irse de la UE.

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Es difícil predecir si el referendum del domingo resultará en un "sí" a aceptar el trato que ofrece la troika, lo que llevaría a más medidas de austeridad y a tensar más la cuerda del pueblo griego, o en un "no" a más imposiciones externas, lo que llevaría eventualmente a la salida de Grecia del euro. En todo caso, la salida de Grecia del euro parece algo inevitable, que tendrá que sobrevenir más pronto o más tarde, y con ella se desencadenarán muchos de los efectos señalados más arriba. Parece claro, por tanto, que la Unión Europea se acerca a su fin, puesto que la desconfianza al impago de la deuda soberana se extenderá a otros países de manera inmediata, incluida España. Y la posibilidad de que en un momento determinado España adopte las mismas medidas que Grecia no es ni mucho menos remota.


Salu2,
AMT
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El Oil Crash a escala humana (Corolario)

The Oil Crash - 23 Juny, 2015 - 07:40

Queridos lectores,

Parroquiano ha querido ofrecernos esta última entrega de su serie "El Oil Crash a escala humana", a modo de corolario. Espero que les resulte interesante y útil.

Salu2,
AMT 


Crash Oil Escala Humana V. (Corolario).


“El ser humano está dotado de libre albedrío, y puede elegir entre el bien y el mal. Si sólo puede actuar bien o sólo puede actuar mal, no será más que una naranja mecánica.” Anthony Burgess
“Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción.” 
Gilbert Keith Chesterton
    Lo primero será solicitar las disculpas por no utilizar la forma gramatical correcta, oil crash,  pero crash oil es casi una cábala. Disculpas también por la faltas en la redacción de la serie “El Crash  oil a escala humana” I.II.III.IV, publicada anteriormente en este Blog, y del cual este post pretender ser su necesario epilogo.  Ahora, entrando en vereda, voy a intentar resumir las entradas anteriores, por medio del siguiente axioma de estructura compleja:
  1. A nivel individual y desde una perspectiva puramente material de la existencia, la energía en su estado puro es la que nos permite básicamente calentarnos y alimentarnos. Todas las actividades posteriores (sexo, trabajo, ocio) pasan porque las dos necesidades anteriores (considerando que calentarnos incluye 2 de las 3 necesidades básicas, techo y abrigo)  estén un punto de satisfacción adecuado. (Así, volviendo al punto de inicio de esta serie de entregas, podríamos concluir que el seno materno es, para los bebes, lo que para los adultos es un millón de dólares,  energía infinita y tibia, recogida con el mínimo esfuerzo de succión… vaya mi reconocimiento entonces a todas las madres del mundo.)

  1. Que, todas las demás expresiones materiales de esas fuentes de energía primaria (pan, techo y abrigo…comida y fuego)  así como su respectivo desarrollo histórico, hasta su actual representación monetaria, no son sino reflejos de esas dos o tres necesidades básicas. Luego pregunto ¿que nos atrae de un auto veloz? Guau, porque es veloz… ¿pero por qué nos atrae? Claro está que, desde el inicio de los tiempos, hemos apreciado la velocidad; hoy el auto más veloz como ayer el caballo, el carruaje o el camello más veloz. ¿Pero por qué hoy un vehículo que  se mueve a 300 km/h es más apreciado que uno que corra a 200 km/h? Déjenme aventurar una respuesta. La velocidad antaño significaba vida, tanto porque podías atrapar tu presa con menos chance a que la misma se escapara, como porque te permitía, a ti mismo, escapar del peligro que asechaba. Así velocidad y agilidad eran por un lado acceso directo y seguro a energía y, por otro, capacidad de ponerse a salvo de los peligros; el mantenimiento, en cualquier caso, de la vida. Así, el BMW que corre a 300km/h es, quizá, sencillamente, la deformación evolutiva, histórica y técnica de esa verdad marcada a fuego en nuestros genes, el más rápido sobrevive. En el mismo sentido, talvez, en el fondo de nuestra actual necesidad BAU, de vivir en una casa de 300 metros cuadrados construidos, con 6 habitaciones y tres baños, 1000 metros de patio y una piscina, solo se encuentre  la imagen una cueva bien defendida y protegida contra las inclemencias del tiempo y las fieras… el más fuerte, el más protegido, también sobrevive.
      
  1. Porque el peak oil es cierto, lo que sucede actualmente es que la energía real escasea y su representación monetaria lo acusa a través de la dificultad cotidiana de personas y comunidades para: a) acceder al dinero (energía presente) y b) acceder al  crédito (energía del futuro traída al presente). Ese fenómeno es real, pero sus efectos, aunque extendidos por el globo, son aun (y quien sabe por cuánto tiempo) efectos atomizados. Estamos, por decirlo de alguna manera, en ese periodo febril pasando de 38º a 39º, pasando del simple malestar al decaimiento; el síntoma aun no es perceptible, ni reconocible, como el preludio de una enfermedad mayor; las molestias se circunscriben, todavía, a lo individual, lo comunal, acaso lo nacional; pero dichas “molestias” no son apreciables como una situación estructural global o con fenómenos de masas o hitos históricos. Recién, estos últimos 15 años, se pueden observar cierto procesos sociales, espacialmente lejanos, que si se pueden asociar, y se asocian coloquialmente, si bien no la falta, si a la presencia de hidrocarburos, como son los conflictos de Medio Oriente.
    
  1. Que, a nivel BAU individual, para lidiar con la falta de energía o el decrecimiento energético como un fenómeno real, solo tenemos como alternativa , tanto para adquirir energía o para retener la que tenemos, a) trabajar más b) embaucar o c) delinquir. En este punto decir que falta nombrar la mendicidad y su contrapunto metafísico, el golpe de suerte, para que las vías de recolección energética (y su equivalente monetario) estén completas.

  1. Que, las decisiones que cada ser humano tome en su fuero interno, sobre cómo afrontar la escasez de energía o de su correlativo pecuniario (dinero) -cuya brecha debiera ser cada vez más profunda- replicadas a distintos niveles comunitarios o societarios BAU (local, provincial , nacional , continental o mundial), solo puede entregar dos resultados posibles  a) Ser cocinados a fuego lento, hasta que se acabe el agua y se funda el caldero: esto es, que la precariedad sea llevada hasta el límite terminando en una única y uniforme masa de excluidos y/o esclavos, dominados por una elite (La Gran Exclusion) o b) que salte la tapa y reviente el caldero, el desorden y el caos total...(La Gran Barricada).
(Antes de continuar señalar que particularmente el punto 5. recién esbozado será, tiempo mediante, objeto de su propia serie.) Luego, y a riesgo de repetirme, señalaba lo siguiente: la energía mengua y ese fenómeno es particularmente acusado por a) dificultad presente para acceder al dinero (energía presente) y b) dificultad presente para acceder al crédito (energía futura). Detengámonos en estos puntos.
  1. Dificultad para acceder al dinero y su correlativo de energía presente: Esto definitivamente tiene que ver, desde la dimensión social,  con la precarización de facto del trabajo y con el aumento de precios de bienes de primera necesidad. Así el ajuste energético que estamos viviendo, entre la realidad de la disposición de energía y el dinero que la representa, está dada, en los hechos, por dichos factores…se cobra menos en la chamba y se paga más en el almacén de la esquina. Hoy, en medio de la recesión que asoma a nuestros países, donde bajan de precio vehículos, plasmas 40 pulgadas y viajes, se está pagando más por los productos que resuelven nuestro viejo problema… comida, calor y abrigo. Así, la conjunción de filos, por abajo cobrando menos y por arriba pagando más, funciona con la eficiencia de una tijera y la rigurosidad de una máquina trilladora; luego,  si te quedas donde estas, tarde o temprano, serás cercenado y saldrás expulsado del sistema. Pero aquí quiero plantear un supuesto distinto al que cotidianamente trabajamos en las tesis pikoleras, esto es: damos por hecho que el sistema BAU está empeñado en perpetuarse, que el único camino de sustento de las actuales elites, pasa por mantener la estructura de este sistema, que la gente necesite otro automóvil, otro refrigerador, otro Iphone… ¿No nos hemos puesto a  pensar que, tal vez, el BAU necesite deshacerse de fábricas, de autos, de televisores, de Smartphones? ¿Deshacerse de millones de obreros que también consumen? Puestos ya en un mundo de energía decreciente, no solo el individuo occidental BAU debe quedar a la vera del camino, también el coreano, el taiwanés, el bengalí y el malayo.  La creación de la gran masa de excluidos, a un ritmo constante y creciente, es y debe ser una tarea de orden mundial. Largo se lo fiamos a nuestros gobernantes si creemos que el globo aerostático de este sistema BAU solo gana altura a punta de inyección de propano, lo mismo se consigue si se suelta todo el lastre (y, en el ejemplo anterior, ¿cuál creen ustedes que es la decisión energéticamente correcta?). Por último, al cobrar menos y pagar más, ya enunciado, sumémosle la denegación de la población al acceso de las reservas energéticas estatales (dicho sin ambages: menos salud, menos educación, menos prestaciones sociales). Y tenemos nuestro ahorro energético perfecto.

  1. Dificultad presente para acceder al crédito (energía futura): Aquí el BAU está prisionero de su propia trampa: la deuda, energía futura traída al presente funciona solo, y solo si, se mantiene la ficción siguiente: que la deuda debe ser pagada. Lo contrario, el regalo, la cesión, la donación, es la antítesis de la deuda y de la hipótesis que plantea, esto es que todo tiene un precio y un valor. Para prestarte algo debo fingir que ese algo tiene un valor y que tú lo repondrás o lo pagaras. Lo contrario, el que yo te preste todo el dinero del mundo y que tú lo recibas “como si no tuviera valor alguno” es la lanza en el costado del sistema BAU. Tan fatal como la falta de energía es la idea de “falta de valor de la energía”.  El problema aquí, en esta economía fiat, es que cada persona que pudo participar del juego de fingir que lo que tú me prestas tiene un valor y por tanto debo pagarlo, parece que llego a su fin.  Dicho de otro modo todo el que se pudo endeudar (personas, comunidades, países) ya se endeudó, y para que el juego continúe, o la ficción permanezca, se debe devolver lo prestado o al menos hacer el amago de devolverlo. Así las cosas, como alguien dijo, ya hemos traído toda la energía del futuro que podremos pagar en esta vida, hipotecas a 40 años, dos autos, casa en la playa  y créditos de consumo por 50 veces lo que ganamos… cada deudor es un moribundo energético, un zombie energético
Por último, señalábamos que los individuos que se encontraran en un escenario personal de escasez energética  solo tenían 3 alternativas BAU para enfrentarlo.
  1. Trabajar cada día más: Hipótesis de la Reina Roja, esto es cada día tendrás que trabajar más para mantenerte apenas en el lugar energético en que te encuentras. No volveremos sobre el punto, toda vez que este enunciado ya lo desarrollamos, anteriormente, con algo más de extensión. Decir, sin embargo, que lo significativo de este concepto es que el desgaste energético corre por cuenta del propio individuo más que del sistema; porque ¿qué significa trabajar más? hacer más, hacerlo más rápido, y durante más tiempo, en español castizo decía mi abuela, saldrás antes de casa y volverás más tarde a ella. Pero atención, la elección de esta alternativa nos coloca, a nosotros, la sociedad civil,  en el papel de lubricante de dos realidades que se friccionan; por un lado la realidad BAU de energía siempre creciente y por otro la realidad material de energía menguante. Mientras seamos nosotros quienes nos fundamos, ambos mundos podrán coexistir y así lo hacen. Lo anterior, el fundirnos, no es ni siquiera metafórico, el origen de la palabra stress, por ejemplo, proviene etimológicamente del participio latino (strictus) del verbo stringere que significa provocar "tensión”, término energético por excelencia; ni qué decir del reconocimiento de lo que refiero en el nuevo y extendido síndrome del burnout…literalmente el sistema reconoce que nos estamos fundiendo, como la grasa que sirve para asentar dos piezas que no terminan de encajar. Sí, somos la gruesa capa de lubricante, entre los puntos de contacto del sistema, de dos sistemas; el que hemos construido o imaginado por un lado y el que  la realidad por otro, entre el BAU y el peak oil. Somos las moléculas de aceite que nos evaporamos, una por una, para que los fierros del sistema no se descuadren. Somos, desde la perspectiva anterior, simples disipadores de energía.
  1. Embaucar: lo que en su matiz más sana conocemos como chapucerías. Esto es el ahorro energético por dos vías a) haciendo las cosas a medias b) haciéndolas mal. Y detenidos aquí, la chapucería, energéticamente, es el ahorro de energía por traspaso del desgaste energético, que tú habías asumido y que legítimamente el otro consideraba de tu cargo, por ser la contraprestación al precio o pago que él te realizó. Ese  desgaste se radica, en beneficio del chapucero, en un tercero y más probablemente en unas de las partes de la relación, que tendrá que doblar su participación energética para conseguir el mismo fin (o sea, deberá contratar otro maestro y comprar nuevos materiales para terminar el trabajo).  

  1. Delinquir: que, sociológicamente, nos lleva de vuelta y sin escala a la ley del más fuerte. Pero de esta alternativa, ¿saben cuál es el verdadero  problema? Que materialmente, y dejando de lado cualquier remilgo moral, nos guste o no, esta es la alternativa de provisión energética más eficiente. ¿Qué más eficiente que otro cace la presa y seamos nosotros quienes la comamos?.. ¿qué más eficiente que eso? …nada. Asaltar el camión del dinero y llevarse 500.000 euros en efectivo es infinitamente más eficiente, energéticamente hablando, que trabajar 10 años. Y hoy muchos, por arriba en el poder y por abajo en las barriadas están echando, sin haber oído hablar jamás del peak oil, esas cuentas. Y cuando  tienes 10 empresas y quieres hacerte de una más, puede que la delincuencia sea un asunto moral y ético, pero cuando se trata de una necesidad insatisfecha y la forma más rápida y eficiente de cubrirla, entonces la delincuencia no es un asunto moral, es un asunto de método practico, y si de buscar la forma más práctica y eficiente de hacerse de energía (y particularmente de su correlato pecuniario, el dinero) se trata, lamento decirles que  a la delincuencia, por lo que es en esencia (línea directa entre método y resultado) no la supera nada que no sea ganarse la lotería.
Alguna vez escuche decir que lo irónico de la existencia de 20 millones de leyes en el mundo era que se trataba de hacer cumplir 10 mandamientos. Ahora, con esa misma ironía, podría señalar que esos 10 mandamientos y esas 20 millones de leyes complementarias, han tenido casi como único objetivo prohibirle al hombre utilizar las dos formas más eficientes de acopio energético… mentir y robar.      Entonces, dije en su oportunidad que una de las preguntas que quedó sin contestar fue: ¿podemos elegir? ¿Puede elegir el fontanero dejar bien el arreglo de la red de agua de mis casa o chapucear? ¿Puede elegir el delincuente dejar el revólver y ponerse a trabajar? Claramente la respuesta,  a un nivel filosófico, psicológico y/o sociológico es, sencillamente, incontestable…to be or not to be… esa es la pregunta que nos hemos hecho desde el principio de los tiempos y que nos haremos, en ronda, mientras se queme el ultimo barril de crudo. Pero si nos circunscribimos a lo energético quizá, y solo quizá, la respuesta sea algo más sencilla y predecible. Preguntémonos: cuándo desarrollamos un trabajo ¿conscientemente elegimos la forma más difícil de hacerlo? Cuándo volvemos a casa ¿elegimos el camino más largo? En el ámbito de las decisiones en general que hace el hombre común y corriente ¿elige las más complicada o la más simple?... ¿elegimos la que estimamos nos va ahorrar trabajo y/o preocupación, o elegimos la que sabemos más compleja? Y aunque las respuestas aun puedan dejar lugar a algunas dudas, estas, como otras tantas cosas, son más aparentes que reales, como a continuación veremos. Energéticamente, el común de los mortales nos movemos en  razón de un supuesto simple, minimizar el gasto y maximizar el ahorro…nadie elige pagar 200 por algo que te cobran a 100. No existe (sino en un ámbito filosófico muy restringido) lo que Schopenhauer llamó libertad de indiferencia, esto es “quiero porque puedo”, el acto inmotivado. No, detrás de cada uno de nuestros actos, desde los consientes hasta los más automáticos, está el motivo, el argumento; que, desde el tema de esta entrada y este blog, no sería sino la racionalización de la mejor elección… y la mejor elección será, siempre, la que te pide menos y te ofrece más. Así, muy probablemente, nuestros actos conscientes e inconscientes de distribución energética (física, intelectual, monetaria, incluso emocional) quizá estén más regidos por los principios de la termodinámica -o la ley de gravedad si se quiere- que por la voluntad ( y sí , esta afirmación tiene tanto más de licencia poética que de verdad científica).Pero, en efecto, si de acuerdo a la mecánica clásica la trasferencia de energía se produce solo a través del trabajo (fuerza capaz de alterar el movimiento de un cuerpo), si la primera ley de la termodinámica afirma que un aumento en algunas de las formas de energía debe estar acompañado por una disminución en alguna otra forma de la misma y que la segunda ley de la termodinámica enuncia la entropía y los procesos irreversibles y su naturaleza unidireccional…entonces, la mal llamada voluntad, o libre albedrío, solo sea la forma que tenemos los seres humanos de encontrar y más bien aceptar nuestro propio estado de equilibrio energético.  Así hay dos razones, estimo, por las cuales lo expuesto anteriormente (esto es que la voluntad no es sino la representación racional posterior, de decisiones tomadas a un nivel más básico o esencial, y que dicen relación con la natural elección de la alternativa de menor desgaste energético) parece no reconocible en el panorama actual del desarrollo humano. A saber:
  1. Que, efectivamente, el hombre como individuo y alguna rara vez como especie, en un espacio y tiempo determinado, es capaz de suspender (que no de eliminar) la aplicación de las leyes y principios físicos y mecánicos, universales, que nos gobiernan; ej: lanzo una moneda al aire y rompo la ley de gravedad (por un instante); también puedo pasar por alto todos los limones de la mata, al alcance de la mano, y subirme a la rama más alta, a tratar de alcanzar el limón más lejano. Esa capacidad de la voluntad, de suspender el natural y gravitacional flujo de energía, propio y del medio, es engañosa; no es ni puede ser permanente, si así fuera estaríamos en condiciones de señalar que las leyes físicas y químicas no nos gobiernan y ello, claramente, no es así. Paradigma de esa ilusión siempre perdida, buscada y nunca recobrada es el superhéroe por antonomasia, Superman, quien, con fuerza y energía infinita, rompe con todas las leyes mecánicas, la ley de gravedad le da por los cojones porque puede volar, y qué decir de los principios de la termodinámica, nada, él genera energía (fuerza, trabajo) sin sufrir ningún desgaste. Así su archienemigo es nada menos que Lex (ley) Luthor… en efecto Superman no lucha contra el mal, su auténtica lucha es en contra de las leyes que regulan y gobiernan la Tierra. Pero para nosotros, pobres mortales, romper con las leyes físicas y de la termodinámica, es sencillamente una ilusión. La libertad de indiferencia, esto es el gasto energético inmotivado, es hermana  de la demencia y la sinrazón…¿quién tomaría como opción, porque sí, lanzar una piedra de un kilo al aire tantas veces como se lo permitan sus fuerzas? ¿Quién podría hacerlo, obviando voluntariamente el hambre el sueño y la fatiga, hasta la muerte?... solo un loco, todos los demás actuaremos según un motivo y en ese motivo, o razón, está antes que todo mantener nuestro soporte vital, comer, calentarnos y dormir… ¿qué otra cosa es el buen vivir sino el punto de eficiencia de flujos energéticos entre nosotros y el medio que nos rodea?
 
  1. Pero la  ilusión anterior, esto es que el hombre es capaz de romper con las leyes físicas y químicas (que son leyes de flujo y agrupamiento energético) por pura voluntad, cuando a lo sumo puede suspenderlas, en un espacio determinado y en un tiempo dado (como dejamos de respirar un minuto o de comer un día);  además ha sido reforzada y enfermizamente estimulada, en esta era de los hidrocarburos, por otra ilusión, cual es el hacernos creer que energéticamente todas las decisiones tienen el mismo valor, porque la opción entre una y otra, por simple abundancia, son equivalentes. En efecto, si nuestra billetera esta llena, si el estanque del automóvil está lleno, si en la casa ya está encendida la chimenea y hay comida esperándonos en el refrigerador, podemos tomar el camino más largo para llegar a casa. Pero esa es solo una ilusión de la voluntad satisfecha.  Déjenme volver al ejemplo anterior del árbol de limones : Día domingo, he comido unas ricas pastas y media botella de vino, mi señora se fue pasar la tarde con su padres y yo caminando por el huerto me detengo ante el limonero y con cierta satisfacción lo observo y veo ese limón amarillo y jugoso  en la parte más alta de la copa; como no tengo nada más que hacer , en la siguientes seis horas, arrimo escaleras y  comienzo a subir y logro mi tarea, tomar el limón más lejano obviando todos lo demás … pero ¿ porque pude tomar esa decisión, aparente triunfo de la voluntad? Bueno, básicamente, porque todas las decisiones eran equivalentes: tenía tiempo, tenía fuerzas, y nadie me apremiaba; el esfuerzo físico seria recompensado, a nivel intelectual, con la satisfacción de la meta cumplida. Pero  imaginemos estos otros escenarios: Si diez personas se dirigen al limonero, donde solo hay nueve limones, ¿cuál de ellas dejaría pasar un limón cercano para tomar el limón más alto? ¿y cuál de ellas elegiría el camino más lejano para llegar al árbol? ¿y si el limón fuera necesario para aliviar la gripe de mi hijo? El Dr. Jekyll elige a condición que todas las alternativas sean equivalentes, cuando ello no es así quien elige (casi) siempre es Míster Hyde.   …quien sabe, quizá la verdadera figura de la tentación del fruto prohibido, que tomó Eva, no era la serpiente, tanto como que, él mismo, estaba al alcance de su mano, ¿si Eva -o Adán- hubiesen tenido que equilibrarse en la rama más delgada y alta del Árbol del Bien y el Mal, para alcanzar el fruto prohibido, ¿lo hubiese intentado siquiera?
Decir, entonces, que nuestra voluntad es real y existe, y la libertad que acompaña su ejercicio también. Pero el que sean real y existan no quiere decir que prevalezcan, al menos no siempre y en cualquier circunstancia.  Hoy mismo, en las masas, esa aparente voluntad alza la corona de laurel de los triunfadores, se enseñorea sobre dominios que solo ha conquistado gracias la abundancia, en la certeza de la equivalencia, de que lo que pondré será tanto, o menos, de lo que recibiré. Lamentablemente donde hay escasez solo hay necesidad y eficiencia. Así las cosas, las masas, esto es la conjunción infinita y replicada de hombres comunes con decisiones comunes, han actuado siempre en razón de un mínimo común denominador (MCD), y energéticamente hablando ese MCD corresponde a la siguiente ley termodinámica del actuar humano: entre todas las múltiples posibilidades de elección que otorga cualquier circunstancia en cualquier tiempo y en cualquier lugar, cada hombre común y corriente elegirá siempre la que le haga trabajar (sufrir) menos y/o disfrutar más. Para lo anterior tenemos a nuestro infatigable gen TREV  (Tasa de retorno energético vital), que en todo momento esta echando cuentas sobre lo que vale esa amistad, esa hora de más en el trabajo, quedarte callado o contestarle al jefe, un cumplido, un insulto, darle el asiento a la anciana o hacerte el weon, mentirle a tu señora y arrancarte una hora al telmo con tu secretaria, no ir al trabajo el día de mañana. Y si bien, cuando existe exuberancia energética, podemos darnos el lujo de no escucharlo, es él quien saca la cuenta sobre la conveniencia, incluso, del siguiente latido. Y cuando encontramos a hombres excepcionales capaces de doblegar las leyes termodinámicas del actuar humano, les damos el nombre de santos y los elevamos a altares de mármol, y les damos el nombre de héroes y los subimos a pedestales de piedra. Pero, las masas, que no los individuos, históricamente vamos a donde más calienta el sol
Edgardo F. (Parroquiano)-------------------------------------------------------------------------------------------------------------P.S: A quienes crean ver un mensaje desesperanzador en esta serie y, particularmente, en esta entrada, decirles que este no es el final del camino, es solo el reconocimiento del lugar donde nos encontramos…el comienzo.
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España, tierra de conejos

Ácratas - 20 Juny, 2015 - 08:22


A nadie se le oculta que ésta es una de las peores épocas que está pasando España como país y como colectivo de paisanos. La marca España parece la marca de la Bestia, por eso todo el mundo le huye como a la peste. España es tierra de conejos, cada día más pobre y, como todo lo pobre, más putrefacta y descompuesta.

—¿Y eso? ¿Qué más le da todo eso a un ácrata? Mejor, ¿no?

Pues no. Seguramente, porque debe de haber ácratas de vocación y ácratas de necesidad. Como hay pobres de vocación —los franciscanos de Asís y tal— y pobres de necesidad. Y este que suscribe es ácrata de necesidad. Le gustaría ser demócrata, pero la democracia es un concepto imposible en soledad. Hacen falta otros demócratas. Y no es fácil con gentes que no se respetan a sí mismas, como no se respetan a sí mismos los españoles.

Este ácrata es un español lúcido. Por eso es ácrata. Por eso sabe que eso del “pueblo español” es un concepto vacío. No es que le guste que se trate de un concepto vacío, sino que lo es, y así tiene reconocerlo.

Este ácrata, cada vez que oye a algún político nombrar al “pueblo español”, sabe que está ante un embaucador del “régimen”, y se lleva la mano a la sobaquera. Y, desgraciadamente, allí no tiene nada más que pelo. Pelo descargado, pelo de fogueo. Así que se rasca el sobaco con el dedo y sopla luego la uña.

Desde que los “anti-españoles”, los internacionalistas globalizantes de extrema derecha, los Rajoy y los Fernández Díaz, se han hecho con el poder por arte de birlibirloque —por arte del reiterativo anti-españolismo internacionalista del falso socialismo cleptómano—, en España no puede decirse la verdad, pues se corre el riesgo de ingresar en la cárcel. Pues España está, como siempre ha estado, bajo la égida de un dios extranjero, del dios del Antiguo Testamento, del todopoderoso cortaprepucios que nos imponen los dueños de Hollywood, que son los mismos que imprimen el dinero del mundo entero; y de su Hijo, el amariconado dios del Nuevo Testamento, el que nos recomendaba poner la otra mejilla y llevar a Franco bajo palio. Y sigue España el modelo internacionalista de no existencia de ningún concepto parecido a “patria” o “destino común”, pues aquél que lo menciona es objeto de insultos y puede que incluso objetivo de juristas y abogados del Estado. Nuestro único destino común es con el resto de la humanidad de los pobres: morir como palestinos en un gueto o como sudamericanos en un vertedero, de hambre y de indignidad.

Curioso país, España, cuyos partidos hegemónicos son ambos internacionalistas, —no ya europeístas—. Por eso estuvieron de acuerdo como por arte de rayo el 2 de septiembre de 2011 para vender los resto de la patrimarca España al capital internacional, renunciando constitucionalmente a la inmunidad soberana. No ya hasta que saliera España de esta crisis, sino para siempre, como dando a entender que de esta crisis no saldrá España nunca.

Como en este país de incultos se acusa de fascista a cualquiera que se alza contra el poder financiero internacional sionista —ya se sabe, no hay nada más fascista que oponerse a que te roben la cartera o el virgo de tu hija de doce años delante de tus narices—; como aquí no se distingue entre fascismo y extrema derecha, porque somos así de ignorantes y de tontucios, no nos queda más salida que refugiarnos ideológicamente en la Acracia.

Y la Acracia consiste en plantarle cara al ministro vendido a la Iglesia y al Sanedrín —que son lo mismo, sionistas, internacionalistas, pues ambos son administradores de las religiones del Libro, ambos representan los mismos intereses y ambos son enemigos declarados de la libertad de pensamiento—; plantarle cara no desde el patriotismo, sino desde el Pacifismo, la Cultura y la Ciencia (los tres escritos así, con mayúsculas, para que no se confundan con sus opuestos, que esta gente apenas sabe leer si no es en los renglones torcidos de Dios. Pues la violencia, la incultura y la ignorancia son síntomas de faschismo, en toda tierra de conejos.

—Oiga, ministro cachiporrista: Sepa usted que le tengo calado. Usted es miembro supernumerario del Opus Dei, de esa secta de fundamentalistas cristianos; y, consecuentemente, usted no tiene otro objetivo en la vida que ponernos a todos un cilicio en el capullo y acabar con las libertades fundamentales de los que estamos acreditados como españoles en el documento de identidad: arrasar nuestras libertades de pensamiento, de opinión, de reunión, de manifestación, y de todo lo que caiga al alcance de sus manazas. Ministro, es usted, en mi leal opinión, una basura humana que vive administrando la inseguridad, aunque funja como ministro de lo opuesto. Y le deseo que muera usted de un doloroso cáncer de colon, cagando tripas. Porque lo merece usted. De verdad. Y el día en que se muera, abriré una botella de cava vasco y me la tomaré feliz, antes de olvidarlo a usted para siempre.

UN ÁCRATA DE NECESIDAD



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Advertencia a los poderes fácticos del Reino de Fachistán

Ácratas - 18 Juny, 2015 - 20:08


Metrosexualísimo Filipus Borbonis Rex, presidente del Desgobierno, cargos populares célibes por correspondencia, peperos devotos del barbudo coño de santa Tais, políticos, funcionarios y contratados de los variopintos rangos y niveles de la administración del Fachistán, trabajadores de cuello blanco de la mafia bancaria y otros cornúpetas astifinos y putrefacientes:

Les voy a dar una noticia que hará que se les salten las lágrimas de los muslos. España sigue estando en bancarrota, su economía completamente arrasada hasta sus cimientos. Las políticas de austeridad, al dictado de la Troika y de los acreedores internacionales, la han arruinado igual que la honra de una virgen pasada por la piedra por un tabor completo de regulares. Y no tiene ninguna posibilidad de recuperación; puesto que, ante la ruina, la recaudación impositiva disminuye drástica, geométrica, estentóreamente; aumenta con ello el riesgo de impago y la deuda no hace sino acrecentarse, lo que incrementa aún más el riesgo de bancarrota... Así, todo en un círculo vicioso —o mejor, espiral centrípeta— que conduce al agujero negro o escombrera económica de los países tercermundistas, que es donde se halla ahora mismo el Monárquico Estado del Fachistán con todos sus habitantes dentro.

No demostraré lo que acabo de declarar, porque se lo saben algunos de ustedes mejor que la tabla del uno. Los que no, pregunten al gángster cleptómano De Guindos, capaz de rehipotecar varias veces su propio prepucio liofilizado, o al vampiro Montoro, al que sólo se exorciza incrustando 13 dientes de ajo en una plasta cagada a traición ante la puerta de Hacienda, con nocturnidad e indiferencia. Infórmense los ignorantes, porque no les dejaremos luego alegar analfabetismo o retraso mental como atenuantes.

Ante esta situación de la otrora España, hoy Reino del Fachistán, sólo le cabe a uno comportarse temerario como un banderillero cojo y batirse a la desesperada. Hay muchas soluciones a esta crisis, pero pocas que no pasen por ahorcarlos a todos ustedes bien colgados de las farolas de las avenidas de España, con mucha ventilación, al sol hasta que se pongan como la mojama y se les queden los cojones resecos como ñoras. Pero aún quedan algunas salidas que les permitirían salvar la vida. Les propondré una de ellas, que es tan simple de ejecutar como tocar la pandereta en Nochebuena:

Dejen ustedes trabajar a los españoles en paz. No nos den faena, no hagan planes de empleo, no hagan NADA. Pero nada de nada, excepto rascarse cojoneras y potorros. Eso sí, retiren durante dos años los impuestos y las tasas de todas las administraciones. Y suspendan ustedes sus trámites, paralicen la digestión de legajos, normas, leyes, decisiones, dictámenes, resoluciones, fallos, laudos; dejen que críen telarañas los millones de carpetas pletóricas de papeles que deciden, imponen, sancionan y arbitran.

Ni siquiera les pedimos que cierren los miles de oficinas de las centralizadas, descentralizadas, centrifugadas y esponjadas administraciones. No hace falta que despidan funcionarios o que dimitan ustedes mismos. Manténganse en magnífica salud todos, gocen de gamba y criadilla sus ejecutivos, disfruten de sabatino sexo, porno y peladilla en Internet sus subalternos, medren todos, críen panza. Pero páguense todos sus sueldos a base de emitir deuda exclusivamente, no gravitando el peso de sus nefandos culazos sobre nuestros costillares. Y no se lo exigimos sólo por la pasta que nos cuestan sus absurdos dispendios, que es tanta que no nos deja emprender (ni la huida), sino sobre todo por las nefastas consecuencias del cómo quieren ustedes ganarse el sueldo, que es paralizándolo todo, regulándolo todo, matándolo todo.

Despreocúpense del déficit público, de la deuda, de la balanza de pagos. De todas maneras, ya están provocando ese total descuadre contable por todo lo que despilfarran, como se le hace evidente a todo aquél que conozca el arte de la suma y opta por agregar a la deuda emitida por ustedes, billones, los ingresos cancelados por entrometerse en asuntos de los que no entienden, como de Economía. Hagan lo que quieran, paseen, manoteen solitarios, váyanse de putas, métanse un dedo en el culo, pero no se dirijan a nosotros para nada. Olvídennos y permítannos que les olvidemos. Estaremos trabajando.

Y a los banqueros les exijo algo también muy importante: No nos den crédito. Ni un puto euro. Los necesitamos a ustedes menos que un manco a un cortauñas. Limítense a refinanciar su propia deuda con sus acreedores. Engáñense entre ustedes, que tiene más risas. Los habitantes del actual Fachistán solo queremos que congelen ustedes sus acciones judiciales contra empresas y particulares españoles durante dos breves años. Nada más. Total, si ya no consiguen cobrarnos ni con matones, cachiporristas o cobradores de frac, ¿qué más les da esperar a cobrar a que arreglemos la economía?

Dentro de dos años hablaremos. Y verán cómo todos los problemas de España se habrán solucionado. Se construirán hogares al contado, se fabricarán bienes al contado, se darán toda clase de servicios al contado, se consumirá al contado. El pueblo saldrá de la miseria. Es decir: tendrá recursos, en vez de deudas. Y lo que posea, será suyo, y no de algún banco hasta que pague principal y los usurarios intereses.

Y entonces, dentro de esos dos años, con la economía ya rebosante como coño de puta eslava en verano, nos replantearemos el futuro de la política y de las finanzas españolas. Quizás hasta deje de llamarse Reino del Fachistán y pueda volver a ser España. Entonces redefiniremos qué es un estado y qué es un banco. Ya sabemos lo que han sido hasta ahora: unos artefactos para amarrar a los esclavos remeros al banco de la nave estatal, todos del mismo lado, el derecho, para que boguemos en círculo infinito. Y redefiniremos para qué sirven política y banca. Y sobre todo, a quiénes deben servir.

Probablemente el estado español y la banca, a la vista de sus absurdas e intrascendentes existencias, habiendo degustado los ciudadanoslo bien que se está sin ellos y lo rápido que se sale de la miseria sin su lastre, se reduzcan dentro de dos años a la quinta parte: desaparezcan las autonomías, las diputaciones, las mancomunidades y el resto de pozos sin fondo de la retro-economía megapatriótica; desaparezcan la mayor parte de los bancos comerciales y de inversión; y se cree y fundamente democráticamente un Banco de la República que sustituya la defensa de los intereses foráneos por la de los españoles por primera vez en la Historia. Probablemente el Estado sea también por primera vez democrático, representen sus políticos al pueblo y controle éste la emisión de moneda española a través de un banco nacional con dirigentes electos, no puestos a dedo cagado culero por la Sinarquía Financiera Internacional.

Y que toda esa fuga de cabezas de la Administración se consiga sin violencia, porque haya mejores oportunidades en la vida colectiva social para todos los egresados del momio monopolístico estatolátrico-financiero. Que suceda que los políticos y funcionarios se vayan de la administración y de los bancos no a algún consejo de administración de alguna multinacional en pago por sus cohechos y prevaricaciones, sino a trabajar en cosas decentes y a ganar dinero con honorabilidad, a realizarse como seres humanos, a dejar de ser esas moscas carroñeras picoteando los pegotes de mierda de nuestra piel de toro, que es lo que son ahora.

Pero si ustedes deciden no seguir mi consejo, que es tan desinteresado como punterazo de lengua en almorrana, entonces córtense bien el pelo. Sobre todo a la altura de la nuca, que cuesta mucho pasarles luego el nudo corredizo por sus cabezones para ajustárserlo al gaznate. O huyan a tiempo, mientras esto siga siendo aún el Fachistán que es, y no la República de España. Múdense a Londres o a Frankfurt o a otras cuevas de ladrones donde medran sus dueños y financiadores, los genocidas del Sanedrín Financiero Internacional. Llévense con ustedes al Rey y a sus putos, a la familia real en pleno con todos sus macarras de larguísimas pollas para solaz de rameras con corona postiza. Pero si al final no se van, un último consejo: sobre todo hagan testamento. Urgente. Ya mismo.

Saludos.

MALDITO HIJO DE PERRA


 
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La TRE de la guerra

The Oil Crash - 18 Juny, 2015 - 17:22


Queridos lectores,

Dada la situación de descenso energético a la que inevitablemente nos vemos abocados como sociedad, un aspecto antipático aunque necesario de analizar es el de la rentabilidad, no ya económica sino energética, de la guerra. Pues ciertamente la guerra es una manera de obtener recursos y en particular los energéticos, que son los que en última instancia mueven toda la economía. Es importante analizar lo que representa la guerra desde este punto de vista, además, porque sin un cambio de rumbo decidido de la política internacional (poco probable ahora mismo) el futuro nos depara una retahíla de guerras que se irán encadenando sin solución de continuidad, y sin que nuestros más avezados expertos comprendan cuál es el hilo conductor de todas ellas (justo al contrario: en este momento hay una auténtica ofensiva mediática para negar que se esté llegando al peak oil, justo este año que parece que se dará el peak oil en volumen - en energía fue en 2010). 

Delante de la multitud de conflictos armados que surgirán del colapso de los países productores de petróleo (hoy Egipto, Libia, Siria o Yemen, mañana Nigeria, Venezuela o Argelia), y dando por hecho la tergiversación mediática que habrá sobre todas estas guerras hasta que el estallido de algún gran productor (e.g., revueltas en Arabia Saudita en la próxima década) nos ponga a los orgullosos países occidentales de rodillas, creo que es importante analizar qué significan las guerras como instrumento para garantizar que los recursos continúen llegando a las naciones más ricas, y en última instancia analizar su Tasa de Retorno Energético (TRE), entendida en este contexto como la ganancia de energía que consigue un país que va a la guerra comparada con la energía que consume en esa misma guerra. Y es que, de manera análoga a lo que sucede con las fuentes de energía, hay ciertos modos de guerra, los más sencillos, que tienen altas TRE, mientras que en escenarios geopolíticos más maduros la TRE de las guerras es cada vez más baja hasta llegar al punto en el que la guerra no es una fuente sino un sumidero de recursos. 

Desde un punto de vista ético hablar del rendimiento o beneficio de la guerra parece de un cinismo insoportable, pues por encima de todo la guerra es muerte, heridos, destrucción, epidemias, hambre, familias deshechas, ilusiones perdidas, caos, pérdida de civilización... No hay nada heroico en la guerra por más que la propaganda la glorifique, y pensar en la guerra en términos del propio beneficio es deplorable. Y sin embargo, las guerras se hacen siempre para ganar algo, y la mayoría de las veces (si no son todas) el beneficio pretendido es bastante tangible y material, incluso prosaico. Por otro lado, discutir sobre el beneficio material de la guerra puede ser útil si se puede mostrar que tal beneficio material no se realizará, porque no es alcanzable o porque simplemente no existe. De hecho, a medida que nuestra civilización vaya consumando su previsible tránsito de descenso energético, las sucesivas guerras serán cada vez menos interesantes desde el punto de vista del benefico. Incluso, pasado un cierto punto (el de los rendimientos decrecientes) ir a la guerra acelerará nuestro camino hacia el colapso, en vez de retardarlo. La Historia muestra y demuestra, sin embargo, que reconocer que se está en un punto de retorno negativo (en cualquier actividad, no solamente en la guerra) es muy difícil y generalmente se continúa haciendo lo mismo que se hacía, "siempre hemos hecho esto", por inercia, hasta que esa misma inercia es la que precipita nuestra caída. ¿Cuántos imperios agresivamente expansionistas en la Historia colapsaron aún más rápido de lo que fue su expansión, justamente porque las nuevas guerras acabaron suponiendo una carga mayor que los beneficios que reportaban? El fenómeno se repite una y otra vez en la Historia, desde los mayas hasta los hunos, desde Alejandro Magno hasta Aníbal, desde el Imperio Romano hasta el Imperio Otomano, desde el Imperio Austro-Húngaro hasta el Tercer Reich. Comprender y explicar por qué la guerra es materialmente onerosa puede ser útil para hacer reflexionar a aquéllos a los cuales los argumentos éticos no les hacen mella pero sí son sensibles a las variaciones de su cartera.

Distinguiré tres tipos de guerra, según su rentabilidad energética: las guerras de saqueo, las de dominio y las de hegemonía. No es una clasificación muy exhaustiva ni posiblemente la única posible, pero personalmente me cuadra bastante con los grandes trazos de las guerras.

Guerras de saqueo: Es el tipo más sencillo y básico de acción bélica, y también el que tiene la TRE más elevada. El atacante asalta un determinado territorio con la intención más o menos declarada de pillar todo lo que pueda. No se trata de mantener una posición, sino de coger el botín y salir corriendo. Este tipo de conflictos suelen tener tamaños limitados, no siendo propio de estados-nación sino de bandas mercenarias, piratas y similares. Ejemplos históricos de este tipo de guerras serían, a pequeña escala, las que emprendieron los vikingos sobre toda la costa norte de Europa o la de los piratas en los siete mares, pero naciones mayores lo han mantenido como modo de financiación; por ejemplo, la España de los siglos XVI y XVII financiaba sus tercios, prácticamente mercenarios, con el pillaje y saqueo de las poblaciones conquistadas (en ciertas partes de Europa son muy recordados algunos "sacos" históricos). 

El coste de este tipo guerra es muy limitado: un hombre, un arma y un saco donde meter todo lo que se pueda pillar; por el contrario, el rendimiento es muy elevado, sobre todo en regiones donde hace tiempo que no se ha experimentado pillaje. Podemos hacer una estimación de la rentabilidad del saqueo en función del tiempo de recurrencia: cuanto más tiempo pase entre saco y saco, mayor fue el rendimiento del saco anterior. La TRE es seguramente alta, aunque la cantidad total de energía conseguida relativamente pequeña (y por tanto satisface a una población pequeña de saqueadores). Las poblaciones de saqueadores no pueden crecer de manera ilimitada, ya que hay varios factores que limitan su expansión: la disponibilidad de objetivos lo suficientemente ricos como para garantizar la supervivencia del grupo como tal hasta el siguiente saco, la necesidad de dejar pasar cierto tiempo antes de volver a saquear un mismo lugar para que se puedan reparar los daños y vuelva a generar suficiente riqueza digna de ser saqueada, la dificultad creciente de saquear si la presencia de los saqueadores es muy notoria ya que las ciudades refuerzan sus defensas, etc. Las poblaciones saqueadoras pueden funcionar a diversas escalas: si el negocio prospera, más saqueadores se unen y se pueden abordar objetivos más peligrosos pero de mayor recompensa; si las circunstancias empeoran, el grupo saqueador puede ser diezmado pero la parte sobreviviente podrá subsistir de saquear poblaciones más pequeñas e indefensas. Esencialmente, los grupos saqueadores desempeñan el papel de depredador en los modelos depredador-presa, con poblaciones mucho menores que la de las presas y gobernados por la dinámica de estas últimas, incluyendo la lucha entre depredadores como mecanismo de ajuste de su población si las presas comienzan a escasear. 

Este modelo de guerra guarda cierta analogía con las sociedades de cazadores-recolectores (con la diferencia de que éstas no se dedicaban a matar a nadie), puesto que se especializan en tomar sus recursos del medio sin alterarlo, dejándolo evolucionar libremente. Pero al contrario que los cazadores-recolectores, es muy difícil que los saqueadores lleguen a un equilibrio con su ecosistema, y los más probable es que al final los saqueados se organicen y acaben destruyéndolos, persiguiéndoles hasta sus propias casas si es preciso.

Guerras de conquista: Este tipo de guerra es el preferido por los estados-nación. El objetivo de la guerra de conquista es mantener permanentemente el control de un territorio y por ende de sus recursos. No basta, pues, con entrar en un territorio: hay que ocuparlo. Implica, por tanto, desplazar un contingente militar bien entrenado y mantenerlo indefinidamente en un territorio para garantizar el flujo de recursos. Antiguamente, los Estados ocupantes se mantenían físicamente al mando de los países ocupados; hoy en día, aprovechándose de que todo el mundo está organizado en Estados-nación, los Estados ocupantes colocan una administración local favorable a sus intereses y recurren al propio ejército local como garante de la paz y el orden en favor de sus intereses; lo único que desplaza el ocupante sobre el terreno, en el largo plazo, son las empresas dedicadas a la explotación de los recursos de la nación subyugada. Gracias a este subterfugio de externalizar la ocupación con "subcontratas locales" se ha conseguido disminuir mucho los costes de este tipo de guerra, que en el pasado fue muy onerosa (en el pasado más de un imperio sucumbió por los altos costes de una sola campaña militar fallida). Por ese motivo, las guerras de ocupación del pasado tenían TREs más bien bajas y sólo se ocupaban países ricos en los recursos codiciados (un buen ejemplo de esto fue el reparto de África en la Conferencia de Berlín de 1884). El actual sistema de externalización redujo los costes para el país ocupante a los de la primera campaña destinada a aniquilar la resistencia local e instalar el Gobierno amigo, lo cual es mucho más barato que incurrir en unos costes constantes a lo largo de años, incluyendo el de una opinión pública que generalmente acaba siendo contraria, sobre todo cuando se organiza una resistencia en el país ocupado que conlleva bajas humanas en el ocupante que se van acumulando (y eso sin contar con quintas y levas forzosas). 

La externalización ha funcionado muy bien durante todo el siglo XX, permitiendo disimular la razón de nuestra riqueza; cuando decimos que la TRE del petróleo es de 20 no solemos tener en cuenta de que este alto valor energético para nosotros es fruto de que en origen seguramente es incluso mayor (30 o más) pero que allí no se explota sino que se nos exporta por un precio monetario que no se corresponde con la ganancia energética que nos reporta. Sin embargo, con la caída natural, por razones físicas y geológicas, de la TRE de los yacimientos de materias primas energéticas, las compañías occidentales se ven en situación comprometida: para mantener el alto rendimiento energético de sus fuentes para Occidente tienen que reducir el beneficio neto a la población local. Surgen así atropellos ambientales y de derechos como los del delta del Níger o de las arenas bituminosas del Canadá, llegando incluso a guerras con algunos productores importantes con tal de garantizar que el flujo de petróleo barato siga llegando. El problema es que la guerra es un mal método para lidiar con la geología. Un ejemplo paradigmático lo tenemos en Libia; fíjense en cómo ha evolucionado la producción de petróleo en ese país durante los últimos años:

 Imagen de Peak Oil Barrel: http://peakoilbarrel.com/opec-tight-oil-and-russia/

Se puede dar muchas interpretaciones a lo que ha pasado en Libia, pero la gráfica de arriba nos muestra algunos datos curiosos. Por ejemplo, que aparentemente llegó a su peak oil en Enero de 2009 y que en los años posteriores, a pesar de los altos precios del petróleo y de sus esfuerzos, Libia no pudo recuperar los casi 1,8 millones de barriles diarios de entonces. En Enero de 2011 comienza la ofensiva que prácticamente para la producción del país y, una vez "liberado", se retoman unos niveles ligeramente inferiores a los de 2011 durante poco más de un año, para después caer y vivir continuos altibajos. La situación de Libia es tan inestable que las diversas facciones luchan entre sí, deteriorando el flujo de su principal fuente de ingresos, y sin un ejército ocupante poderoso que imponga su ley la situación no se va a estabilizar. Pero los países occidentales se han especializado en ejércitos de acción rápida y fulminante, que causa un gran daño inicial con poco riesgo para las propias tropas, y no en ocupaciones a largo plazo. Por eso las ocupaciones a largo plazo, como la de Afganistán, son tan calamitosas: porque necesitan un enfoque militar diferente que implica un coste más alto que, simplemente, no se quiere ni puede pagar. Por tanto, la TRE de las modernas guerras de conquista está bajando en perfecto paralelo con la TRE de las fuentes energéticas que se pretenden controlar. Por esa razón, embarcarse en guerras en países que ya han pasado su peak oil local no sólo es éticamente deleznable; es que es económica y energéticamente ruinoso. Por eso invadir Irán no sólo es un error por ser un país densamente poblado, con una orografía que dificulta las acciones militares sobre el terreno y una población y un ejército fuertemente concienciados; es que además el premio por el que se lucha es un petróleo de cada vez peor calidad, más pesado, de menor TRE y encima la producción de petróleo en Irán está en declive.


Imagen de Peak Oil Barrel: http://peakoilbarrel.com/opec-tight-oil-and-russia/

Semejantes razonamientos se podrían aplicar, por ejemplo, a Venezuela, y a otros países que también están en el punto de mira de algunas grandes potencias.

Las guerras de conquista tienen ciertas analogías con las sociedades agrícolas: se pretende ganar el control permanente de un recurso, incluso modificando el entorno para mejorar el rendimiento. El problema de las guerras de conquista actuales es que los recursos codiciados no son renovables y por tanto el rendimiento está obligado a caer, hasta hacer este tipo de guerras un sumidero, antes que una fuente, de recursos.

Guerras de hegemonía: Este tipo de guerra es el propio de un imperio o, en terminología más moderna, una superpotencia. El objetivo de la guerra de hegemonía es mantener el status quo de la metrópoli. Estas guerras no tienen por objetivo generalmente ganar el control de un recurso, sino mantener un control que ya se tiene, y a veces ni siquiera es sobre el país que posee el recurso sino sobre uno de los países satélite, también controlados, que dan soporte logístico a las operaciones. Este tipo de guerra, siempre, es un sumidero de recursos. Ejemplos éste es el tipo de guerra que ha vivido Afganistán, tanto con la Unión Soviética primero como con los EE.UU. después. También aquí la tendencia es a la externalización: son las guerras de prestado o proxy wars, guerras ejecutadas por peones apoyados por las superpotencias que se disputan la hegemonía del territorio. Ejemplo de este tipo sería, por ejemplo, la guerra civil que se está disputando en Ucrania, con el trasfondo del control del flujo del gas natural ruso a Europa.

Las guerras por la hegemonía, como decimos, tienen por definición TRE por debajo de 1 (es decir, que se gana menos que lo que se consume), cuando no directamente igual a 0 (no se gana nada), porque el objetivo muchas veces no es tanto no ganar como no perder. A medida que una superpotencia es más global y controla más territorios tiene que disputar, directa e indirectamente, cada vez más guerras para mantener lo que ya tiene. Esencialmente son guerras completamente territoriales, típicas de macho alfa, que sólo tienen sentido cuando otros territorios están aportando los recursos necesarios para mantenerlas. También, por su baja a nula TRE, son el principal sumidero de recursos de muchos imperios; como también suelen ser recurrentes en las fases decadentes de los imperios, suelen ser la causa de su perdición.

Aunque estas guerras son propias de imperios, a medida que éstos se descomponen surgen países que se disputan el espacio entonces vacante, incluso aspirando a ser un imperio en lugar el imperio. Pero como para entonces son muchos los países los que se disputan ese lugar, a escala cada vez más regional, estas guerras son cada vez más complicadas y en realidad nunca se pueden ganar de manera definitiva; simplemente, sirven para disipar recursos más rápidamente, en un proceso fractal que recuerda a la disipación de energía en un fluido turbulento. Un político con visión estratégica podría comprender, según la fase de declive en la que se encuentre su país, qué guerras no le interesa librar y cuáles son vitales para retener la parte salvable hasta ese momento de su poder. Sin embargo, ese tipo de líder suele ser escaso, con lo cual algunos pocos países pueden conseguir medrar a costa de los demás, simplemente manteniéndose al margen y sin llamar la atención ni despertar la codicia de los nuevos litigantes.

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Como ven, ningún tipo de guerra sale a cuenta en el largo plazo, y en realidad la más rentable es la más banal, el saqueo. Si nuestra sociedad tienen que confiar en la guerra como manera de mantener su supervivencia (aunque cínicamente nos negaremos a aceptar que es por eso que se libran estas, nuestras, guerras), entonces seguramente no merece la pena que nuestro modelo social sobreviva. Piense en esto, querido lector, cuando los tambores de la guerra empiecen a sonar, alegres, cerca de su casa.

Salu2,
AMT
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Distopía VII: Intolerancia

The Oil Crash - 10 Juny, 2015 - 12:13

Cuando me hube serenado un poco apuré de un trago la ratafía que me había servido mi anfitrión. Quizá debido al reconfortante calorcillo del licor mi lengua al fin se soltó y empecé a hablar en voz alta, no sé si para él o para mí.

¿Cuándo empezó a irse todo al garete? ¿Cuándo empezó esta absurda represión?

Mi anfitrión levantó la cabeza, hasta entonces clavada en un punto indeterminado del suelo, encarcó una ceja y me miró a los ojos. Su actitud parecía decir: "Venga, cuenta tu historia: soy todo oídos". Así que proseguí:


Yo recuerdo cuándo me di cuenta de que mi mundo se esta hundiendo. Fue en el aeropuerto JFK de Nueva York, hace casi diez años.

En el aeropuerto de Madrid, justo antes de embarcar, había pasado algo raro. El funcionario que me hacía las preguntas de rigor y comprobaba mi pasaporte vio algo raro, algo que no le cuadraba. Se excusó un momento y intercambió unas breves palabras con su compañero, seguramente de mayor rango, que esperaba más atrás. Miraron el pasaporte, me miraron a mi, volvieron a mirar a mi pasaporte y el oficial de mayor rango le dijo algo al otro. Cuando regresaron, ambos, junto a mi, me temí que me someterían a algún pesado y absurdo interrogatorio de los que tanto les gustan a los americanos cuando alguna cosa no cuadra con su idea establecida de las cosas. Pero lo sorprendente fue, justamente, que no me dijeron nada: el oficial inferior me devolvió sin más el pasaporte con un tenue: "Que tenga una feliz estancia en los Estados Unidos". Me quedé un tanto sorprendido, pero no le di mayor importancia; recogí el pasaporte y me fui a las puertas de embarque, teniendo sin embargo la incómoda sensación de que los ojos de los dos funcionarios me seguían desde la distancia.

"Señor, ha sido declarado Vd. "persona non grata" por el Gobierno de los Estados Unidos. Consecuentemente, no puedo autorizar su entrada en territorio americano".

Tras 10 horas de viaje trasatántico, media hora de cola en el control de pasaportes, somnoliento, desazonado por la diferencia horaria, sin desayunar, con esa incómoda sensación de haber dormido con la ropa puesta y sin afeitar, que el funcionario de aduanas te suelte de repente esa retahíla te deja completamente estupefacto. Pensé que mis oídos me jugaban una mala pasada, que quizá había traducido incorrectamente del inglés, y le pedí amablemente que me repitiera lo que acaba de decir.

"Señor, no puede entrar Vd. en el territorio de los Estados Unidos; sólo tiene permiso para permanecer durante las siguientes 20 horas en el área de vuelos internacionales del JFK. Si no tiene medios para comprarse otro pasaje de vuelta a España, puede dirigirse a la Oficina de Atención al Viajero donde le ayudarán con su caso."

"Pero", musité al fin, "debe tratarse de algún error. Me deben estar confundiendo con otra persona. Por favor, compruebe mis datos, fíjese en mi número de pasaporte."

El funcionario parecía acostumbrado a este tipo de quejas sin fundamento y, bien entrenado, copió los datos en su terminal una vez más. Después, giró la pantalla para que yo pudiera ver el resultado de su búsqueda.

"Señor, Vd. es X., de nacionalidad española, nacido el tantos del tantos en Y., hijo de Z. y W., casado, con dos hijos, número de pasaporte AAAAAAAA, número de Documento Nacional de Identidad español 11111111, número de seguridad social española 2222222222; trabaja Vd. en esta institución, su última entrada en los EE.UU. data de hace 6 meses y 16 días... ¿Confirma que todos estos datos son correctos, señor?"

Yo asentí con la cabeza, incapaz de articular una palabra, cada vez más atónito.

"Pues en tal caso, señor, sepa que por orden ejecutiva nº XXXX/20?? del Presidente de Estados Unidos del día 17 del corriente mes, se le ha declarado a Vd. "persona non grata" y tiene prohibido pisar suelo americano"

Podía leer esos mismos datos, junto con un parpadeante "Warning!", en la pantalla del funcionario. Aún así, todavía esbocé una tímida protesta.

"¡No puede ser! Tengo que impartir una conferencia en un importante coloquio; me han invitado a participar en él una destacada universidad americana y también una gran empresa que está muy interesada en mi trabajo. Vea mis cartas de invitación, firmadas por el rector de la universidad y por el jefe de relaciones internacionales de la empresa, mírelas".

El funcionario ni siquiera bajó la mirada a los papeles que torpemente le enseñaba, y me respondió:

"Señor, la autoridad del Presidente está por encima de las de cualquier otra institución pública o privada estadounidense, excepto el Congreso." Y añadió: "Yo no puedo ayudarle más: Vd. no está autorizado a entrar en suelo americano, y tiene 20 horas para abandonar la zona internacional de este aeropuerto."

Me di cuenta de que consideraba que la fase de diálogo estaba llegando a su fin y que en cualquier momento avisaría a los agentes de seguridad. Recogí, derrotado, mis papeles y mi pasaporte, preparándome para irme en dirección al mostrador de cualquier compañía que quisiera venderme un vuelo de regreso a casa; mientras lo hacía, aún formulé una última pregunta, quizá más para mi que para el funcinario.

"Pero, ¿cómo puede ser? Nadie me ha notificado nada, no tenía ni idea..."

"Tiene razón, Señor. Acabo de imprimirle una copia de la orden ejecutiva para sus propios archivos. Considérese Vd. oficialmente notificado por el Gobierno de los EE.UU.", y en el acto me tendió cuatro folios con la orden ejecutiva de marras.

Las siguientes cuatro horas las desperdicié haciendo llamadas a ambos lados del Atlántico, intentando primero resolver lo que aún consideraba un malentendido, después intentando hablar con alguien que pudiera corregir el enredo. Según parece, los últimos artículos que había publicado en la prensa española, alguno de los cuales había tenido eco en alguna publicación europea y por lo visto también americana, no habían sido del agrado de la Casa Blanca. Dadas las tensiones internas que se vivían en los EE.UU. después de la gran crisis del fracking y el desplome financiero que le siguió, amén de los cada vez mayores disturbios sociales, algún halcón había presionado para evitar mi entrada en el país: justamente iba a hablar de todo eso en el coloquio al que me habían invitado, y alguien debió temer que iba a echar más leña al fuego.

Una vez que comprendí que no iba a resolver nada a corto plazo, cansado y con ganas de volver a casa y pegarme una ducha, compré un billete para el primer vuelo de vuelta a Barajas y un wrap up en un puesto de comida rápida, que me duró casi el tiempo de irme a la puerta de embarque.

Tal y como me esperaba, mi rechazo a las puertas de América causó un gran escándalo tanto en Europa como en los EE.UU. El diario que me había publicado mis últimos ensayos describía el episodio como "vergonzante veto a las brillantes ideas de X. en los EE.UU.", mientras que los diarios de signo opuesto aportaban un punto de vista diametralmente opuesto: "Los EE.UU. no ceden a la provocación de X. e impiden la entrada del agitador". Me sorprendió la visceralidad de todos los titulares, tanto a favor como en contra (pero más los que estaban en contra) que leí esos días, en medios de muchos países. Mi agente literario estaba encantado con toda la polémica y me dijo que mi nuevo libro se vendería como rosquillas gracias a toda esa publicidad gratuita, aunque en vista de la desmesurada reacción que había provocado mi inocente viaje su observación me pareció muy frívola, sobre todo cuando empezaron los disturbios en los EE.UU. Cuando los altercados entraron en su segunda semana y los muertos se contaban por decenas comprendí que mi figura había quedada marcada a fuego en el imaginario del odio colectivo de una buena parte de los estadounidenses. Cuando comenzó el segundo mes de altercados y se produjeron tantos abusos, los choques con la Guardia Nacional, los linchamientos públicos y vi que en cada turbamulta alguien quemaba una foto mía entendí que nunca más volvería a los Estados Unidos, incluso aunque las cosas se calmaron (en realidad, ya nunca se calmarían del todo) tras una dura y en ocasiones sangrienta represión.

Que las cosas no me iban a ir bien tampoco en España era algo completamente esperable, y más cuando seis meses más tarde ganó un partido político que negaba radicalmente mis tesis. Hacía algún tiempo yo había cometido encima el error de polemizar con uno de sus más destacados dirigentes; al parecer a este señor no le hizo mucha gracia que un servidor hablase de límitaciones y de las causas profundas de esta crisis estructural en la que vivimos, aunque creo que la razón por la cual me odiaba era porque yo había criticado ácidamente la política económica de este partido, una política ingenuamente expansiva que estaba condenada al fracaso y que resultaba ser la obra magna de este personaje megalómano que se las daba de economista de prestigio. El caso es que cuando el partido ascendió al poder yo noté en seguida el frío tacto de sus tentáculos opresores: el diario que me publicaba mis ensayos decidió "dar nuestro acuerdo de colaboración por terminado", deseándome, eso sí, "el mayor de los éxitos en mis futuros proyectos". También empecé a tener problemas en el trabajo; de repente unos jefes distantes y de cuya existencia no tenia demasiada constancia más allá de las felicitaciones electrónicas navideñas, empezaron a exigirme que me centrara en "la ocupación que tiene asignada" y que dejara de perder el tiempo con otros quehaceres "que quizá tienen mayor visibilidad pública pero menor consistencia lógica y que no representan beneficio alguno, si acaso perjucio, para esta institución".

Todo eso más o menos me lo esperaba, y me adapté a los malos tiempos, bajando la cabeza y aguantando, esperando a que volvieran mejores tiempos y de tanto en tanto publicando con pseudónimo en algún medio minoritario de confianza.

El día que empecé a alarmarme de verdad fue cuando comenzaron las detenciones.


Sentí un apagado rumor; la mujer y los hijos de mi anfitrión había acabado de instalar a mi mujer y mis hijos, les habían dado ropa limpia y un lugar para asearse, y ahora se dirigían a la cocina. Miré mis propias ropas, sucias y andrajosas, mis manos algo menos temblorosas cubiertas de tierra, y pensé que yo también debía acicalarme. Pero mi anfitrión seguía ahí, esperando que continuase mi relato, y pensé que mi baño podía aún esperar un rato. Así que seguí.

Al primero que detuvieron fue a Pedro. Fue una auténtica conmoción para todos nosotros. Pedro era el patriarca, el maestro de todos nosotros, y quizá por eso fueron primero a por él. Oí en las noticias que le habían detenido por conspirar contra el Gobierno y favorecer las revueltas y las protestas, apoyado con capital extranjero. Todo era completamente absurdo: Pedro llevaba tiempo jubilado y retirado en una casita en el campo, con uno de sus hijos, de donde sólo salía de vez en cuando para dar conferencias, cada vez más esporádicas. Después de Pedro detuvieron a Daniel, a Marcel, a Carlos, a Margarita, a Jose Manuel, a los dos Manueles (como les decíamos nosotros)... Todos fueron cayendo rápidamente, y estaba claro que yo estaba en la misma lista. Así que no me sorprendí el día que la policía se personó en mi casa. 

Afortunadamente para mí, hacía tiempo que pasaba casi más tiempo en el Reino Unido que en España. Había empezado allí una relación laboral que de ser inicialmente de colaboración había llegado a ser prácticamente contractual. Cuando allanaron mi piso comprendí que no podría volver a España en una larga temporada. Afortunadamente, respetaron a mi mujer y a mis hijos, y las autoridades españolas no pusieron pegas para que se reunieran conmigo en Londres. En los noticieros españoles de todas las cadenas se repetía una y otra vez que yo era un traidor que había huido antes que responder por mis delitos en España, pero lo cierto es que nunca pidieron la orden de extradición al Reino Unido (que igualmente les hubieran denegado, porque las relaciones de ambos países se habían deteriorado muchísimo desde que ambos habían salido de la Unión Europea y aún más desde el triunfo del nuevo gobierno radical y populista). Un día me encontré a mi mujer llorando en la cocina de nuestro modesto piso de la parte baja de Londres; al principio creía que sentía nostalgia por volver a casa, pero de repente vi la página del diario que había motivado su llanto: habían encontrado a Pedro muerto en su celda, y a renglón seguido y sin tapujos se decía que el Gobierno cambiaría la ley para legalizar la pena de muerte, que sería aplicada implacablemente al "clan de los tremendistas", como así nos llamaban. En el artículo se destacaba que yo me encontraba huido del país, residiendo en el Reino Unido, y que encima tenía la desfachatez de dar clases en el Imperial College, además de trabajar en una gran empresa londinense. Con todo, noté que no cargaban demasiado las tintas contra mi: si me quisieran muerto ya me habrían matado; era mejor tener un enemigo público perpetuo, una continua distracción de los problemas del día a día. En Londres yo estaba en una posición perfecta para los intereses del Gobierno español de aquel momento.

Tenía la garganta seca, posiblemente por la gravedad de lo que estaba contando, y mi atento anfitrión debió notarlo porque me sirvió un nuevo vaso de ratafía.

Pero, como sabes, ese Gobierno no duró mucho. Sus erráticas medidas no solucionaron nada y al final, tras varios paros generales, revueltas y represión con varios muertos, el Gobierno cayó y en las siguientes elecciones subió un Gobierno de signo contrario. Durante algún tiempo alimenté la esperanza de que podría por fin volver, ya que el nuevo Gobierno era afín a mis tesis y de hecho usaban algunos de mis libros como documentos de referencia en sus discusiones. Sin embargo, no me ofrecieron el cargo de Ministro de Energía o de Industria, y eso me resultó un tanto sospechoso. Al pasar los meses vi que, a pesar de decir que aplicaban mis recetas, cometían enormes e incomprensibles errores, y la situación, en vez de mejorar, empeoraba. Quiso la fatalidad que la Revolución Saudita comenzara justo en su primer año de mandato, y las enormes turbulencias del mercado del petróleo, con las colas, el racionamiento, los disturbios... acabaron por aniquilar también a este Gobierno. Después se sucedieron varias elecciones, tras las cuales ascendían gobiernos débiles que duraban unos pocos meses y después más elecciones. Cataluña se declaró independiente, y poco después lo hizo, para sorpresa de todos, Andalucía, y España entera se acabó disgregando. Pero eso no hace falta que te lo explique, pues tú lo has vivido en primera persona y sobre el terreno.

Por supuesto, dijo mi anfitrión, pero ya hablaremos después de mi historia, ahora estamos escuchando la tuya. Continúa, te lo ruego. Así que proseguí. 

Por aquel entonces me di cuenta de que tampoco podría continuar en el Reino Unido. Aunque en España nadie hablaba de mi ya, en el Reino Unido el grupo con el que yo trabajaba estaba cada vez más en el ojo del huracán, especialmente desde que la situación económica del país se había ido deteriorando. Al contrario que en España, en el Reino Unido yo había mantenido un perfil mediático bajo, trabajando fielmente en la sombra para mis superiores, y aunque de vez en cuando algún tabloide me señalaba con el dedo, aludiendo a los incidentes en EE.UU. y en España - "el alborotador castellano", "el predicador de la muerte", decían - lo cierto es que en el Reino Unido nadie me conocía. Pero el día que detuvieron al jefe de mi departamento, repitiendo casi las mismas palabras que usaron en España para detener a Pedro pero con las cateracterísticas pompa y flema británicas, comprendí que mis días en tierras inglesas habían llegado a su fin.

Tuve que tomar un trago más antes de continuar.

Durante los dos días siguientes lo preparé todo para marcharnos; recogimos aprisa todo lo que teníamos de valor en el pisito y durante un par de noches nos alojamos en casa de un amigo de confianza. Saqué todo el dinero que pude, preparamos unos equipajes mínimos y nos fuimos en el coche de mi amigo a Portsmouth. Allí cogimos el ferry a Caen, como si fuéramos a pasar unos días a Francia en plan turista, y una vez en Caen alquilamos un coche. El plan era desplazarnos en coche hasta España y entrar por Cataluña, donde tenía algunos amigos y la situación, según decían, no era tan mala como en Madrid o Valencia.

Por desgracia, las cosas en Francia estaban bastante peor que en el Reino Unido. Cuando aún nos faltaban unos 200 km para llegar a Toulouse el coche se quedó sin gasolina, y comprendimos que sin carnet de residente, expedido y controlado por la Prefetura de cada departamento, era imposible repostar. Negociando con lugareños conseguíamos unos pocos litros a precio de oro, pero pronto se hizo evidente que no tendríamos suficiente efectivo para pagar nuestro viaje en coche a España. Por si fuera poco, la situación en el Reino Unido se volvió muy explosiva y, en una escalada de tensión inaudita con Francia, todos los ciudadanos británicos residentes o de paso por Francia fueron obligados a ser confinados en campos de concentración, so pena de ser tomados por espías y fusilados por vía sumarísima. Si lo hubiera sabido... En la estación de Narbona, a punto de tomar por fin el tren hacia España,  un control de la gendarmería nos pidió los papeles y yo, inocentemente, le di los pasaportes británicos que nos habían concedido meses después de que España nos retirara la nacionalidad. Fuimos inmediatamente detenidos y nos transportaron al campo de concentración de Argelès-sur-mer.

Tuve que detenerme ahí, con las lágrimas en los ojos; mi anfitrión me puso su mano firme sobre la mía, intentando infundirme calma, pero yo me rehice en seguida:

Estoy bien, estoy bien, gracias. La estancia en el campo de concentración fue terrible; más de una vez pensé que mi familia no saldría de allá con vida - yo daba por seguro que yo debía morir allí. No sabes lo que es eso: la vida en esos lugares no vale nada, cada día mueren dos o tres hombres pero da igual, porque cada día llegan diez o veinte detenidos más. El hacinamiento, las chinches, pulgas, piojos, enfermedades... el hambre, la sed. Llevábamos dos meses detenidos y lo daba todo por perdido cuando hubo un cambio de la guarnición que custodiaba el campo y una parte de esta guarnición, incluyendo el capitán, eran españoles naturalizados franceses. Conseguí que me dejaran hablar con el capitán, y estaba intentando convencerle de que era un error que estuviéramos allí, pues no éramos británicos, cuando el tipo me reconoció. Para mi fortuna, era un fan acérrimo mío y en seguido arregló los papeles para que pudiéramos marchar. Como tampoco las tenía todas consigo, nos hizo salir de noche, en un camión militar con sólo cuatro soldados y el conductor, todos españoles, todos leales, rumbo a la frontera; y en los registros hizo constar que habíamos muerto aquella misma noche en una reyerta con otros de los internados.

Respiré profundamente. Notaba que la voz se me hacía hueca mientras me esforzaba en pronunciar las siguientes palabras.

Aregelès-sur-mer está ya muy cerca de la frontera, así que en menos de dos horas nos plantamos en la frontera con España, bueno, con Cataluña, y no sé cómo los soldados consiguieron pasar esquivando los controles, por una carreterita que pasa por el Coll de Banyuls y que nadie vigilaba. Pero aquellas dos horas se me hicieron eternas. En un momento llegué a pensar que en realidad sí que nos iban a ejecutar y nos iban a lanzar en cualquier cuneta, que al fin y al cabo nuestra vida dependía de aquellos muchachos, de origen español y mirada inescrutable bajo la visera y la apagada luz de las lámparas de los pueblos por los que pasábamos. Así que cuando nos bajaron en un pueblo no muy lejos de aquí, Sant Climent creo que se llamaba, les di rápidamente las gracias y me marché casi corriendo con mi familia, no siendo que cambiaran de idea.

Sant Climent no era un buen lugar para merodear pues hay una base militar española (bueno, o la había), así que seguimos la carretera hacia la población más importante. Caminamos durante horas hasta llegar a esta ciudad. No sabía a quién acudir, y recordé que tú vivías aquí, así que pregunté por ti. Parece que eres muy conocido por estos andurriales; y así fue como llegué hasta tu casa. Y ya está, esta es mi historia.
 
Mi anfitrión se recostó sobre el respaldo de su silla y me echó una larga mirada, como si sopesara todo de mi: mi persona, mi aspecto y mi historia. Al cabo de un rato, echó un trago a su ratafía, que aún no había tocado, y habló por fin.

Me has buscado a mi, a pesar de que sabes que en el pasado defendíamos posiciones diametralmente opuestas.

Bajé la cabeza, humillado. Así era.

Puede que no estuviéramos en absoluto de acuerdo, tú y yo, pero siempre reconocía tu honradez intelectual, y siempre fuiste un adversario respetuoso y honesto.

Vaya, es curioso oír estas palabras, después de tantos años. Nunca dijiste tales cosas en público.

Aquellos eran otros tiempos, ya sabes. Era casi como un juego, y se tenía que jugar un poco sucio, a veces haciendo un poco de trampas en los argumentos...

Eso será tú; yo nunca hice esas "trampas" que tú dices. El tema era demasiado serio, como se ha ido viendo a lo largo de los años, como para jugar a confundir a la opinión pública. Además, no nos engañemos: tú te ganabas la vida con esto. Y te la ganabas muy bien, seamos honestos...

Bajé la cabeza, humillado de nuevo, quizá era por el peso que te deja la ratafía en las sienes, quizá porque sabía que tenía razón. Al final, había recurrido a mi enemigo de entonces; quizá había sido un error, quizá me iba a entregar... Así que clavándole mi mirada en la suya que le dije:

Me es igual lo que me hagas a mi, pues ya no me importa, pero por favor ayuda a mi familia. Sólo te pido eso.      

El se sonrió:

Vamos, X., no dramatices. No te voy a entregar a nadie, y además no creo que a nadie le intereses un comino, a estas alturas. Las cosas han cambiado mucho, ¿sabes? Los que nos quedamos aquí lo pasamos muy mal, y muchos no vivieron para explicarlo: yo también cuento por decenas los amigos que he perdido. Quizá la razón por la que yo sobreviví es que cuando comenzó el griterío comprendí que no conseguiría hacer valer la razón gritando más, y por eso callé. Pero ahora las cosas están más tranquilas, la gente ya se cansó de tanta sangre y comienza a verse un nuevo futuro que puede ser construido, y tú aún puedes hacer un trabajo útil para esta sociedad, en vez de tanto manual de economía. 

¿Y qué puedo hacer?  ¿Qué lugar hay para mi en este nuevo mundo que tú dices?

Yo he montado un pequeño negocio y necesito ayuda, y un tipo inteligente como tú me será sin duda útil. No hace falta que me lleves los números, que para eso me basto yo y tú podrías tener todavía alguna ínfula escondida de creyente en el crecimiento exponencial. - se sonrió, irónico - Pero hay mucho trabajo que hacer, y trabajo para todo el mundo. Esa es la base del equilibrio. Quizá ya no tengamos petróleo, pero tenemos brazos, máquinas simples y un Sol que luce sobre nuestras cabezas cada día. Os podéis quedar con nosotros todo el tiempo que queráis, hasta que os podáis instalar por vuestra cuenta.

Mi anfitrión se levantó de su silla y me invitó a seguirle; me llevó a una austera estancia con ropa limpia, me mostró dónde se encontraba el baño y me invitó a acicalarme antes de comer (un plato de habas verdes con patatas y un poco de pollo, todo muy modesto, como ves, aunque a mi me sonó a gloria) y se volvió para atender, él también, a mi familia. Yo no sabía qué decirle para agradecerle su generosidad y  que nos hubiera salvado la vida, y le dije lo primero que pensé, tratando de saldar una vieja deuda. 

¿Sabes? Tenías razón. Siempre la tuviste. El peak oil fue en 2015.

Ya lo sé. Siempre lo supe. Pero no merecía la pena morir por ello.
 
 

Antonio Turiel
Junio de 2015
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Mayo de 2015: las grietas sociales

The Oil Crash - 4 Juny, 2015 - 01:17


Queridos lectores,

El evento más destacado en este pasado mes de Mayo en España es la celebración de las elecciones municipales y autonómicas que tuvo lugar el día 24. Los resultados de estos comicios muestran una esperable y creciente fragmentación del panorama político. Por una parte, el gobernante Partido Popular (PP) sigue siendo, a escala española, el partido más votado, pero su retroceso es más que considerable: se podría decir que grosso modo el apoyo con el que cuenta es alrededor de la mitad de aquél con el que contó en las últimas elecciones legislativas. El segundo partido habitualmente en pugna con el PP, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), no ha recogido el voto de castigo hacia el PP y ha retrocedido también, siguiendo un proceso iniciado hace ya años, cuando gobernaba el país: se ve que el castigo al PSOE no ha terminado todavía. A la luz de los resultados recogidos, se ve que el voto, más bien, se ha dispersado hacia otras opciones, la mayoría de las cuales de nuevo cuño y nacidas de los masivos movimientos de descontento popular que se reconocieron a sí mismos hace 4 años en la Puerta del Sol de Madrid. De repente muchas ciudades de España, y en particular las tres de mayor tamaño (Madrid, Barcelona y Valencia) podrían estar gobernadas por coaliciones integradas y a veces lideradas por ciertos líderes emergentes que repetidamente son tildados de "radicales" y "populistas" en según qué medios de comunicación. Cunde el nerviosismo. Por una parte, el PP intenta transmitir una imagen de normalidad y al tiempo anuncia cambios en el Gobierno de la nación, afirmando que ha escuchado la voz de la calle; sin embargo, hacer cambios sustanciales y efectivos es complicado, sobre todo cuando el descontento popular nace fundamentalmente por la frustración que causa esta crisis que no acabará nunca, y a la que obviamente ni el PP ni el PSOE ni ninguna otra opción política podrá poner fin por vías convencionales, pues lo que se necesita es un cambio completamente estructural. Por otro lado, las empresas de diversos sectores se muestran nerviosas porque los nuevos actores puedan poner en cuestión modelos y formas de negocio, y así se concede una atención desmedida a si la probable futura alcaldesa de Barcelona apoya que en el futuro se siga realizando una convención mundial de móviles en la Ciudad Condal (atención completamente desproporcionada si se tiene en cuenta cuál es el impacto real de ese evento concreto en la actividad económica de una ciudad que, a pesar o gracias a su primera regidora, seguirá siendo un importante polo de atracción turística en los próximos años). Más calado tiene el anuncio desde algunas formaciones con visos de tocar poder real de no negociar con bancos que se estén beneficiando de los continuos desahucios que se dan a lo largo y ancho de la geografía española, lo cual es casi decir no negociar con ningún banco; la medida, si realmente se llevara a cabo, comportaría inesperadas e interesantes derivadas en la línea de ciertas modificaciones sociales necesarias en la transición, como la relocalización y la creación de monedas locales. Y en el trasfondo, la preocupación cada vez más generalizada por el devenir de las próximas elecciones generales, a celebrarse a finales de este año, en las que el resultado más probable es que la gobernabilidad de España salte en pedazos. Pensando en el crítico sector de la energía (más allá de la electricidad, que como sabemos representa sólo el 20% de toda la energía final consumida en España pero que se usa como faro cegador para confundir a los incautos), síntoma de ese cambio de signo y creciente incertidumbre es la sobrevenida modificación de la ley de hidrocarburos de 1998, publicada en el Boletín Oficial del Estado sólo dos días antes de las elecciones, casi se podría decir que con alevosía. Y no se trata de una modificación banal: en su extenso articulado podemos encontrar una serie de sustanciales cambios fiscales dirigidos a beneficiar a la explotación del fracking en España, incluyendo la reducción de impuestos, el reparto de la recaudación con los ayuntamientos (para que sean proclives a aceptarlo) y el pago a los propietarios del suelo (cosa insólita en España). Casi se podría decir que el objetivo de la apresurada modificación fuera fomentar la burbuja del fracking. La cual, por cierto, ya está reventando: una rápida revisión del informe de Baker Hughes sobre pozos activos en los EE.UU. nos muestra que a 29 de Mayo había un 55% menos de pozos activos que en Octubre del año pasado. Y ya sabemos qué viene a continuación...

En el resto de Europa las perspectivas no son demasiado boyantes. Grecia se enfrenta, una vez más, a un ultimátum: o acepta hacer una serie adicional de impopulares reformas o no se le dará dinero para pagar su deudas... dinero que igualmente no es gratis y generará nuevas deudas, en crescendo. La docilidad con sus amos de los medios de comunicación de estos lares oculta que estas imposiciones, aparte de ser injustificadas desde el punto de vista meramente fiscal (es meramente extorsión: qué tiene que ver reducir los derechos laborales y sociales con el pago de la deuda), encima buscan encerrar a Grecia en una lógica de deuda financiada con deuda, es decir, deuda creciente en volumen y en falta de legitimidad. Mientras tanto, el país se vuelve a sumir en la recesión económica. El resto de Europa ve cómo su actividad económica ha crecido considerablemente durante el primer trimestre del año, destacándose precisamente España con un 0,9% de incremento del PIB en esos tres meses. Hito jaleado por la información oficial como muestra de que la crisis está a punto de acabar, aunque esta recuperación económica no acaba de beneficiar al trabajador común, que ve como su renta disminuye año a año al tiempo que crece su precariedad e inquietud por el futuro. ¿Es el futuro en Europa tan boyante? En realidad la relativa  bonanza actual se debe en una buena parte a los precios del petróleo, que de momento se mantienen moderados, y en muchos países, al igual que en España, la mejora no acaba de llegar a la clase media (aunque en los países del norte de Europa ésta no haya visto su renta tan deteriorada como en los países del sur de Europa). Cuando la caída de la producción de petróleo americana se vuelva indisimulable, el precio del petróleo y con él los precios en general volverán a subir, y con esa subida se irán las mejores perspectivas de futuro. Y eso sin contar con el efecto demoledor que para la zona euro tendría la salida de Grecia. Así pues, no es de extrañar el crecimiento del apoyo a partidos xenófobos y euroescépticos en países como el Reino Unido, Francia o Finlandia

El colapso de la producción de petróleo que está empezando en los EE.UU. tenía que pasar forzosamente factura a ese país, y ya se está empezando a notar, con el anémico crecimiento del PIB del primer trimestre. Todo indica que se avecina un crack financiero de cierta intensidad debido al apalancamiento de la deuda asociada a los activos de fracking, pero aún tendremos que esperar unos meses para que se manifieste con plena intensidad, y algo más de tiempo para ver el alcance real de la misma. En todo caso, en el momento que se desencadene se producirá al tiempo una crisis financiera y una subida de los precios del petróleo que sólo podrá agravar la misma, con consecuencias no del todo predecibles aunque de seguro indeseables. A corto plazo, como mínimo, se observará una disminución de la inversión en las compañías petrolíferas, que es justo lo contrario de lo que la Agencia Internacional de la Energía consideraba imprescindible hace tan sólo dos años. Sin un cambio de tendencia la probabilidad de que 2015 sea finalmente el año del pico de los hidrocarburos líquidos en volumen, el peak oil en suma, se hace cada vez mayor.

Los problemas en Europa y en los EE.UU. son en realidad minucias cuando uno echa un vistazo a lo que pasa en otros lugares. El malestar social y los cambios políticos parecen juegos de niños cuando uno desplaza la vista a lugares que hace un puñado de años eran relativamente pacíficos y ahora están asolados por la guerra. En Ucrania se han reanudado los combates tras la precaria paz de las últimas semanas, mientras en Irak y Siria el Estado Islámico consolida sus posiciones y recupera la iniciativa en una guerra que tiene todos los visos de enquistarse durante años. En Yemen la situación es lamentable, como evidencia una mirada fugaz a los titulares del otrora (es decir, hace un año) bastante convencional Yemen Times; la injerencia saudí en la guerra civil yemení que venía gestándose desde hacía tiempo (como comentábamos en estas mismas páginas) ha levantado no pocas críticas, pero si uno mira el mapa de la zona se da cuenta de que Arabia Saudita está cada vez más rodeada por conflictos que acabarán por anegarla cuando ella misma llegue a su peak oil y con él sus ingresos por la venta del petróleo caigan dramáticamente, al igual que les pasó a Siria y a Yemen. La anunciada presencia del Estado Islámico en Libia ha conllevado que España se haya unido a una coalición para combatirla en ese país. Libia es un país estratégico para España y aún más para Italia: hace tan sólo 4 años Libia era uno de los cuatro principales suministradores de petróleo de España y el primero de petróleo y gas de Italia. Actualmente Libia es un estado fallido sumido en la anarquía y donde la producción de hidrocarburos no es ni el 10% de lo que era hace tan sólo cinco años. Y dentro de esta cadena de desgracias crecientes, asociadas en una buena parte a la creciente escasez mundial de petróleo crudo (más allá de la ficción contable de los hidrocarburos líquidos, que ha servido para confundir a los políticos y para que la mayoría de los analistas no entiendan qué está pasando) un país que está presentando su firme candidatura a ser el siguiente productor de petróleo importante que se sume en el caos es Nigeria. La presencia de dos grupos terroristas muy activos, el MEND y Boko Haram, es sólo el síntoma de una creciente inestabilidad social, salpimentada por numerosos atentados contra la población civil y una grave crisis energética que ya está asomando. Las enormes desigualdades sociales en un país tan poblado y con tanta violencia hacen anticipar que seguirá el camino de Siria y Yemen más pronto que tarde. Siendo cínicos, desde una perspectiva occidental completamente ensimismada en sus asuntos domésticos y el malestar relativo de su propia población, debería causar preocupación la posibilidad de que desaparezca la capacidad exportadora de petróleo del sexto productor mundial y primero de África.

Y mientras todo lo demás se va deslizando por la senda de la autodestrucción social, el monstruo del cambio climático continúa su curso imparable. El mes de Mayo de 2015 ya es, oficialmente, el más cálido de la historia en muchos lugares del mundo, incluida Australia, amplias zonas de los EE.UU. y posiblemente España, y en cuanto se acaben de hacer los cálculos pertinente seguramente quedará anotado entre los más cálidos registrados a escala global. El desquiciamiento climático del planeta nos ha traído durante este mes de Mayo una brutal ola de calor en India y lluvias torrenciales e inundaciones inauditas en Texas, mientras que la pertinaz sequía prosigue en California. Destaco estos dos estados de los EE.UU. en la esperanza de que las inclemencias climáticas, dos más en una larga serie en todo lo largo y ancho del país, mueva a la opinión pública de la gran nación americana a reflexionar sobre qué está pasando y por qué. Pero mientras los eventos climáticos cercanos nos preocupan y ocupan nuestras conversaciones (incluida la amenaza latente del año sin verano), poca gente mira al Polo Norte. Si lo hicieran comprobarían que la extensión de la banquisa polar es este año menor de lo que lo fue en el peor año hasta la fecha, 2012, lo que es un mal presagio para la presente estación de deshielo.

 
Se quiebra la paz social en Occidente, se quiebran los fragilizados estados exportadores de petróleo y se quiebra la banquisa polar ártica. Las grietas son cada vez mayores. Cabe preguntarse cuánto más deberán agrandarse antes de que como sociedad que aún somos decidamos actuar.


Salu2,
AMT
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Muere la inocencia Fallece el poeta ácrata Jesús Lizano

Ácratas - 30 Maig, 2015 - 15:02






A los 84 años se ha ido. No al cielo, pues no era creyente, ni al infierno, pues era un ser bondadoso e inocente, sino a fundirse con la naturaleza, a la que tanto amaba. Nos quedamos un poco más solos, pues nadie tomará el testigo de su exigentísima honestidad.

Os copiamos uno de sus mejores poemas.


LA CONQUISTA DE LA INOCENCIAResulta que soy un niño, que todo ha ido haciéndome un niño, que el sufrimiento y la alegría me han hecho un niño, que como un niño todo lo he ido transformando en sueños, jugando con mis sueños y con mis versos, resistiendo con ellos, que contemplar todos los mundos me ha hecho un niño, que yo iba como todos para ser un hombre y las fronteras me han hecho un niño, los fingimientos y los límites: todo me ha hecho un niño; que la locura me he hecho un niño, verla, palparla, a través de todos los disfraces y de todas las máscaras, que el asalto de la razón a todo lo que vive me ha hecho un niño, que sorprenderme por todo me ha hecho un niño, desear un vivir que sobretodo fuera una aventura, que me ha hecho un niño el engaño de cuantos han crecido, que les hacían hombres las trampas de los dominantes, que dejas de ser niño cuando te conviertes en dominante, que el dominio de las abstracciones me ha hecho un niño, ¡plaga de abstracciones!, que el someter las vidas alas ideas me ha hecho un niño, que al parecer eso es ser hombre, que he preferido ser un niño para salvar todo lo creativo, que mi mundo no es de este reino perdido, para dar a los sentidos lo que es de los sentidos, al instinto lo que es del instinto, que los sueños me han hecho un niño, que no podía vivir si no era un niño, que me ahogaban las órdenes y las leyes. Resulta que muchos de los que se hicieron hombres y no buscaron la inocencia, al final de sus vidas recuerdan con nostalgia lo que tuvieron de niño, porque a ser hombre llaman vivir en un mundo de dominantes y sometidos, que la soledad me ha hecho un niño, que el darlo todo y el haberlo perdido me ha hecho un niño, que he sido un poeta maldito porque soy un niño, que me ha hecho un niño ver que lo único importante es buscar la inocencia entre la astucia, que cuando he amado me he convertido en un niño, que comprender que hay víctimas pero no culpables me ha hecho un niño, que por ser un niño mantengo la ilusión a pesar de los desencantos y de la sangre derramada entre las trampas y los mitos, que ver cómo caemos todos en las innumerables trampas me ha hecho un niño, y que de no ser un niño nunca hubiera nacido en mí la rebeldía, que es preciso comenzar a rebelarse a uno mismo, no seguir la consigna de ser un hombre, que soy poeta porque conquisto la inocencia cada vez que abro los ojos y contemplo las cosas, que a ser niño es lo único que he aprendido y porque observo que todos los seres con el mismo destino: nacer para la muerte, no dejan de ser niños: que un pájaro siempre es un niño, que un árbol siempre es un niño, que un perro siempre es un niño. Y porque pienso qué es un hombre si deja de ser niño, que se equivocan las escuelas que intentan hacernos hombres prometiéndonos falsos paraísos, que la anarquía sólo será posible cuando todos fuéramos niños, cuando todos partamos a la conquista de la inocencia, que escribo este poema porque resulta que soy un niño…JESÚS LIZANO
Lizanote de la Acracia  
POTNIA


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Verkami para editar un nuevo libro sobre Peak Oil

The Oil Crash - 25 Maig, 2015 - 07:15
Queridos lectores,

Mis compañeros y amigos Jordi Solé y Francisco Sardà me han pedido que les ayude a hacer difusión de un pequeño manual sobre peak oil y la crisis sistémica que han preparado: "Por qué la crisis no acabará nunca". Acaban de iniciar una campaña de micromecenazgo en Verkami para poder tirar adelante el proyecto. El enlace de arriba se activará durante este mismo lunes 25 de Mayo de 2015, y durará, como suele pasar en este tipo de campañas, unas semanas. Si les interesa el proyecto, lean las líneas que siguen en las que Jordi y Francisco explican qué es el libro y cuáles son sus objetivos y los de la campaña de Verkami.

Salu2,
AMT 


Queremos editar y distribuir un libro (en catalán y castellano) con el título: " Por qué la crisis no acabará nunca". El libro hace divulgación sobre la relación entre recursos energéticos y crisis económica, y explica para un público amplio los puntos clave de un problema sistémico.
Un libro de estas características (divulgativo y con una visión resumida) no se encuentra en ninguna de las dos lenguas en las que está escrito (catalán y castellano); por lo tanto, pensamos que es una herramienta necesaria para divulgar el problema de la crisis energética y que puede tener una gran difusión.
Los autores, Jordi Solé y Francisco Sardà, somos científicos en el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona (http://icm.csic.es) que, aparte de la nuestra labor de investigación, nos dedicamos a difundir y explicar temas, relacionados con nuestra investigación, de interés para la sociedad.

Vivimos tiempos de cambios profundos bajo la actual crisis económica, y creemos que desde nuestra perspectiva debemos ayudar a dar una visión diferente sobre el planteamiento de los actuales retos de futuro al gran público. Es pues desde este punto de vista que hemos escrito este trabajo de divulgación Por qué la crisis no acabará nunca, un librito de 50 páginas ilustrado, listo para publicación, para poner en evidencia la fuerte relación entre los problemas económicos y financieros actuales, con su base física y ecológica.




El libro pone de manifiesto cómo la sociedad actual globalizada ha llegado a los límites del crecimiento económico debido, esencialmente, a que éste se mantiene por el incremento en la explotación de los recursos naturales y los energéticos (combustibles fósiles) en particular. Si el crecimiento económico no es pues ya posible, habrá que repensar este modelo actual para adaptarlo a la nueva realidad. Nuestro libro pretende ser una pequeña contribución al necesario debate social sobre este cambio ineludible.






  • A qué destinaremos sus aportaciones
La editorial Laertes nos lo publicará y distribuirá en todo el estado y hispano américa, el costo de impresión, distribución y otros gastos asciende a 2.000 euros. 

  • Sobre las recompensas
Las recompensas están pensadas para poder disponer del libro, el cual está diseñado, además, para hacer de apoyo impreso en charlas divulgativas sobre esta temática o similares. 

  • Calendario previsto
En principio dependerá de Laertes, pero según ellos, en un plazo de mes o mes y medio tendrían terminadas las copias y podríamos empezar el envío y distribución de libros.

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Nos abstenemos. Aunque si queremos votar, Podemos

Ácratas - 24 Maig, 2015 - 07:52



ÁCRATAS


 

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